La Primera Guerra Mundial en España

Manifestación contra el hambre y la carestía, 1916.
La guerra europea, que estalló en los primeros días de agosto de 1914, y que más tarde rebasaría los límites de nuestro continente y sería la primera guerra mundial, tuvo considerables repercusiones en España. De entrada, se produjo una notoria escasez de aquellos productos de los que nuestro país era importador. Después, en un proceso de signo inverso, los países beligerantes comenzaron a adquirir en España todo lo que les era necesario y hallaron aquí, y no solo productos del campo, sino también industriales. A consecuencia de ello, la industria nacional conoció una actividad inusitada, sobre todo en algunos ramos de la producción. Comerciantes, industriales y navieros obtuvieron pingües beneficios, que repercutieron muy poco en los salarios de los trabajadores, en tanto subía sin parar el nivel de los precios a lo que contribuía el acaparamiento masivo de víveres, y aun de otros productos, realizado con el fin de provocar su escasez y, con ella, una elevación de precios. Y así fueron creciendo como bola de nieve, el descontento y el malestar entre los trabajadores y aun en otros sectores de la sociedad que se consideraban situados por encima de la clase obrera.

Esta situación dio lugar a que se estableciese un pacto de acción común entre las dos centrales sindicales: UGT y CNT, el primero que a lo largo de su historia se establecía entre ellas. Tras una campaña de mítines, realizados en toda España, para reclamar del Gobierno medidas que frenasen el alza de los precios y la agravación de las condiciones de vida de los trabajadores, se llegó, el 18 de diciembre de 1916, a una huelga general de veinticuatro horas en toda España. Y como los poderes públicos siguieron sin abordar siquiera el problema, en marzo de 1917 las dos centrales sindicales decidieron preparar una huelga general nacional de duración indefinida. El Gobierno hizo detener y un juez encarceló y procesó a los firmantes del manifiesto en que se hicieron públicos los acuerdos adoptados. Surge en Valladolid, como respuesta a la acción del Gobierno, unja huelga general que da lugar a enfrentamientos sangrientos entre obreros y Policía y Ejército. Los detenidos en Madrid son puestos en libertad.

Manifiesto por la huelga general. El Socialista, 17 de diciembre de 1916.
Por estas mismas fechas, el pueblo ruso derriba el régimen zarista. Y pocas semanas después, el 1 de junio, los españoles conocen el manifiesto de las Juntas de Defensa Militares, en el que se expresan anhelos que difusamente comparten amplios sectores de la clase media y de la pequeña burguesía. El ejemplo de los oficiales del ejército es seguido por otros sectores del país; tras ellos constituyen sus juntas de defensa los sargentos, los guardias de seguridad, los funcionarios públicos, -particularmente los de Correos, Telégrafos y Hacienda-, los jueces, hasta hubo una tentativa de crearlas en el clero. El Gobierno, que, después de tolerarlas durante un tiempo, había decidido enfrentarse a las Juntas de Defensa Militares y hecho arrestar a sus directivos, hubo de capitular ante un ultimátum de los cuartos de banderas y poner en libertad a los arrestados. Se abre entonces una situación revolucionaria, que hace correr grave riesgo a la monarquía de Alfonso XIII, salvada más que por su propia fuerza por la impreparación e irresolución de sus adversarios. La Lliga Regionalista de Cataluña, expresión política de la burguesía catalana, cuyo poder económico había crecido considerablemente gracias a la guerra , pretende intervenir directamente en el gobierno del Estado, y habiéndose negado éste a reuir las Cortes, como se le había pedido, toma la iniciativa de congregar a los parlamentarios de la oposición de Barcelona el 19 de julio. El Gobierno hace disolver la reunión, sin que ni el gobernador civil ni los parlamentarios pierdan los buenos modales. Antes de que terminase el año, la Lliga entró a formar parte del Gobierno, que era, en suma, lo que se proponía.

Huelga General de 1917.
Con motivo de esta asamblea de parlamentarios, y por solidaridad con ella, se produce en Valencia una huelga general en la que participan los ferroviarios de la red del Norte. La compañía despide a un grupo de ellos, lo que provoca una acción de solidaridad de sus compañeros. Los ferroviarios del Norte van a la huelga general el 10 dew agosto y arrastran, antes de los previsto, a todo el proletariado español tres días más tarde. La lucha, que tiene clara finalidad política, se mantiene durante una semana, y en Asturias hasta finales del mes. Hay numerosos muertos y heridos y gran cantidad de encarcelados. La represión es muy dura, aunque no de larga duración. Los miembros del comité que, por parte de la UGT y del Partido Socialista, asume la dirección del movimiento son condenados a reclusión perpetua. Elegidos, primero, concejales en Madrid, y después diputados, menos de nueve meses después sde ser apresados son amnistiados y ocupan sus escaños en el Parlamento.

En noviembre de 1917 en Rusia, y por primera vez en la Historia, la clase trabajadora había conquistado el poder en un gran país, hecho que tendría en todo el mundo, y también por tanto, en España, enormes repercusiones.

Crecimiento comparado de beneficios, precios y salarios.
En 1918, una huelga general de funcionarios de Correos, TElégrafos y Hacienda pone al rey al borde de la abdicación. En este mismo año y en el siguiente, en toda España, pero particularmente en Cataluña, la clase obrera sostiene batallas heroicas. En Andalucía, los obreros agrícolas luchan a su vez con vigor indomable. Pero la represión en todo el país y en Cataluña, el terrorismo iniciado por la organización patronal sirviéndose de bandas de mercenarios, y más tarde insitucionalizado, contiene primero y rechaza después la ofensiva del proletariado.

Este es el marco social y político en que nace, en 1920, el movimiento comunista en España.

Luís Portela. El nacimiento y primeros pasos del movimiento comunista en España, 1980