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Title: Hoja extraordinaria del número 141 de la Neue Rheinische Zeitung (1848)
Description: Hoja extraordinaria de la Neue Rheinische Zeitung del 12 de noviembre de 1848: la Asamblea Nacional de Berlín declara a Brandenburg reo de alta traición, y de ahí se sigue que negarse a pagar impuestos es el primer deber del ciudadano.
Author: Karl Marx
Date: 1848-11-12
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1848%20Hoja%20extraordinaria%20del%20n%C3%BAmero%20141%20de%20la%20Neue%20Rheinische%20Zeitung
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*Publicado sin firma como hoja extraordinaria del n.º 141 de la* Neue Rheinische Zeitung*, 12 de noviembre de 1848 (Colonia); atribuido a Karl Marx por la MEGA² (I/8). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1848%20Extra-Blatt%20zu%20Nr.%20141%20der%20Neuen%20Rheinischen%20Zeitung)*

Domingo, 12 de noviembre, 10 de la noche.

(\*) *Berlín*, 11 de noviembre, a las ocho menos cuarto de la tarde.

Hacia las 6 se supo que se había dado a Rimpler la orden de entregar antes de las 4 de la mañana todas las armas de la milicia cívica. La Asamblea acordó, sin embargo:

1) que el general Brandenburg es un *reo de alta traición*; 2) que la milicia cívica no debe entregar sus armas y, en caso necesario, debe rechazar *la fuerza con la fuerza*; 3) que todo oficial que ordene disparar contra los ciudadanos sea acusado de *traición a la patria*. — Además se nombró una comisión para deliberar sobre la *negativa a pagar los impuestos*.

La Asamblea ya había nombrado en su sesión de la mañana una comisión para *deliberar sobre la negativa a pagar los impuestos*.

Cuando la Asamblea Nacional se presentó ante el Teatro Real, encontró la entrada cerrada. Dentro vivaqueaba una compañía de soldados, cuyo capitán negó la entrada al señor von Unruh. La Asamblea Nacional se dirigió de allí al Aula, donde también se le negó la entrada. Sesionó entonces en el Hotel de Russie.

11 *de noviembre, por la tarde*. La Asamblea Nacional trasladó su sesión de la tarde a la Schützenhaus de la Lindenstrasse. El lunes ocupará el Ayuntamiento de Kölln. Según oigo, la Bolsa ha ofrecido crédito, y los concejales quieren garantizar las dietas. Han llegado varias diputaciones [de Spandau, Magdeburgo, Pomerania] para reconocer el derecho de la Asamblea.

En el curso del día ha aparecido una «*proclama*» del *rey*, refrendada por los ministros. Esta proclama, que recuerda proclamas semejantes de *don Miguel*, intenta justificar el aplazamiento de la Asamblea Nacional. Una segunda disposición real disuelve la milicia cívica, y una tercera nombra ministro de Justicia a *Rintelen*, presidente del Tribunal Superior de Naumburg.

*El Tribunal Supremo real, al que el señor Bornemann había planteado la pregunta de si a la Corona le asiste el derecho de aplazar, trasladar o clausurar la Asamblea Nacional aquí reunida en nombre de todo el país, ha respondido por unanimidad: «¡No!».*

En Berlín circulaba el rumor de que en *Breslau* los militares habían sido expulsados de la ciudad y el palacete de Brandenburg destruido.

No damos crédito a este rumor, porque una carta de Breslau que acaba de llegarnos, fechada el 11 de noviembre a la 1 de la madrugada, no dice nada de ello. El contenido principal de esa carta es el siguiente:

El Comité Central de la milicia cívica, en su sesión del 10 de noviembre, acuerda instar al Ayuntamiento (y a los concejales) a que lleve a cabo de inmediato el armamento general de todos los hombres capaces de llevar armas y declare que reconoce y protege en todas las circunstancias a la Asamblea Nacional y que solo en ella ve la sede del gobierno. A una diputación que se le envió, el presidente superior de la provincia declaró que no abandonaría el terreno legal, pero que nunca emprendería nada contra la Asamblea Nacional ni prestaría la mano a tal empresa. Dimitiría en cuanto se le exigiera algo ilegal. No reconocía la necesidad del aplazamiento de la Asamblea Nacional.

El presidente de la policía, presente, se sumó a estas declaraciones. No reconocía ningún derecho a disolver la Cámara y dimitiría al punto si ocurriera algo semejante.

El Comité Central de la milicia cívica de Breslau se declara en sesión permanente.

Al haber declarado la Asamblea Nacional al primer ministro Brandenburg *reo de alta traición, la obligación de pagar impuestos cesa por sí misma*, puesto que no se puede apoyar con impuestos a su administración traidora. — *Pagar los impuestos es, pues, ahora alta traición; negarse a pagarlos, el primer deber del ciudadano.*
