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Title: Italia (6 de agosto de 1848)
Description: Crónica italiana de la Neue Rheinische Zeitung: la proclama de Carlos Alberto a sus soldados, la retirada piamontesa, el consejo de guerra del fuerte de San Telmo y la insurrección de la provincia de Lecce, los debates de la Cámara de Turín y los rumores de Palermo.
Author: Friedrich Engels
Date: 1848-08-06
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1848%20Italia%20%286%20de%20agosto%20de%201848%29
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*Publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung*, n.º 67, 6 de agosto de 1848 (Colonia), p. 3, y 1.er suplemento, p. 1, sección «Italia» (sin la noticia de Milán tomada de la* Schweizerische National-Zeitung*); atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/7). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1848%20Italien%20%286.%20August%201848%29)*

\* *Milán*, 30 de julio. Carlos Alberto ha dirigido a sus soldados el 28 de julio, desde su cuartel general de Bozzolo, una proclama muy jactanciosa. Dice así:

«¡Soldados! Las admirables pruebas de vuestro valor en los combates y la constancia en las penalidades de los últimos días me han conmovido profundamente. El enemigo pagó cara la conquista de su nueva posición; en nuestra retirada llevamos con nosotros 2000 prisioneros; él no puede jactarse de un solo trofeo. Al ver las privaciones que os causaba la falta de víveres, al pensar que habría que dejar Lombardía abierta a incursiones bárbaras, me dejé mover a buscar un armisticio, pero las condiciones que se me propusieron eran tales que cualquiera de vosotros se sonrojaría de aceptarlas. El honor del ejército brilla en toda Italia y en toda Europa; nadie podrá arrebatárselo, y vuestro rey será siempre su celoso sostén. Dentro de pocos días volveremos a hacer frente a este enemigo al que tantas veces hemos visto huir ante nosotros (?); dentro de pocos días le haremos arrepentirse de su osadía. Los pocos que habían abandonado sus filas desordenadamente se reincorporaron sin demora. Cuento con confianza con vosotros, hijos selectos de la patria, que derramáis vuestra sangre por la independencia de Italia».

\* *Verona*, 29 de julio. Anteayer se decidió de nuevo un combate a favor de Austria. Tuvo lugar en Goito. Los piamonteses se vieron obligados a abandonar esa posición. Carlos Alberto querría ahora hacer del Oglio su línea de operaciones, como antes del Mincio. Ha enviado una brigada a Asola, sobre el Chiese, un pequeño río que desemboca en el Oglio, para asegurarse al menos el paso. En la noche del 27 al 28 estuvo él mismo en Asola. De fuente fidedigna se afirma que ha firmado y enviado a París una petición de ayuda francesa, dicho sea de paso, de 60 000 hombres.

‖ *Nápoles*, 23 de julio. Anteayer se reunió en el fuerte de San Telmo el primer consejo de guerra de la provincia de Nápoles para juzgar como desertores a los militares Longo, Delli Franci, Guccione y Argherà. Marini Serra había sido nombrado defensor; además, los 3 diputados Consroti, Tarantini y Paerio se habían presentado voluntariamente para asistirlos. Antes, una diputación de la Cámara de Diputados había acudido al presidente del Consejo y al ministro del Interior con el ruego de que no se derramara sangre, y el abogado Serra y Paerio fueron por el mismo motivo a ver al rey. Marini Serra impugnó primero la competencia del consejo de guerra. Expuso que solo entre naciones independientes se hace la guerra; que Sicilia no había sido reconocida como independiente en el diario oficial; que, por tanto, Sicilia no podía hallarse en estado de guerra con Nápoles, sino a lo sumo en estado de rebelión contra ella. Ahora bien, la guerra es la causa y el enemigo solo el efecto; con la causa cae también el efecto; por consiguiente, los acusados no podían ser considerados desertores al enemigo, puesto que no había enemigo. Quedaba únicamente la acusación de rebelión contra las leyes del Estado, etc., y eso correspondía a los jueces ordinarios. Pero el consejo de guerra se declaró competente; su sesión duró muchísimo. Finalmente, Longo y Delli Franci fueron condenados a muerte, Guccione fue puesto en libertad provisional y Argherà fue remitido al juez ordinario. Esta sentencia, en lo que atañe a los dos primeros, sumió en el luto a toda la ciudad. Hubo diputaciones ante los ministros, sobre todo ante Bozzelli, para obtener la gracia. Por otro lado, 130 oficiales exigieron el fusilamiento inmediato de los condenados. Fernando convocó por ello un consejo de ministros; 4 votaron por la ejecución inmediata y 4 por el indulto. Bozzelli declaró que, si prevalecía la primera propuesta, presentaría su dimisión y se iría al extranjero. Al final Fernando se ablandó y concedió el indulto. — La provincia de Lecce, con excepción de la ciudad de Brindisi, está en plena insurrección. Miles de ciudadanos están en armas; se han organizado 2 escuadrones de caballería, y los insurgentes disponen de 2 baterías que se tomaron en el castillo de Tarento. Un viejo oficial, Mür, tiene el mando supremo.

\* *Turín*, 28 de julio. Alegría y abatimiento, júbilo y arrebatos de furiosa cólera se alternan según sean buenas o malas las noticias de Lombardía. Las desgracias en el teatro de la guerra tendrán de bueno que nos harán avanzar políticamente en un mes más de lo que de otro modo habríamos logrado en un año. Los diputados aprobaron ayer, por 86 votos contra 61, la ley propuesta por Bixio para arrasar los dos fuertes de Génova. Lo esencial de la propuesta original se mantuvo pese a todas las enmiendas intentadas y aprobadas. La Cámara declara a continuación que en adelante solo podrá ocuparse de los asuntos de la guerra, y pasa a deliberar sobre el proyecto de ley de Buffa. Se lee el informe de la comisión. El proyecto, presentado originalmente en 3 artículos, se divide en otras tantas leyes, y el primer artículo o ley I: «La nación adopta a las familias necesitadas de los militares caídos en la lucha por la patria o que han quedado incapacitados para el trabajo» se aprueba por 135 votos contra 1.

\* *Palermo*, 21 de julio. Según una noticia telegráfica, han llegado a Mesina 3 fragatas de vapor sardas. Una gran parte de la flota inglesa fondeada aquí zarpará, según se asegura hoy, antes de mañana por la mañana rumbo a Nápoles, para proteger eficazmente los intereses de los ingleses residentes allí, a quienes Fernando quiere hacer participar en el enorme empréstito forzoso. De los muchos rumores que circulan aquí, solo mencionaré uno, tan prodigioso como los demás: que entre Francia, Inglaterra y Norteamérica se ha concluido una alianza ofensiva y defensiva. Ya ve usted que en invenciones somos capaces de algo.
