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Title: El presupuesto del cantón suizo de Berna (1849)
Description: Correspondencia de Berna para la Neue Rheinische Zeitung sobre el presupuesto cantonal de 1849, su déficit y el papel del radical Stämpfli frente a la mayoría liberal del Consejo de Gobierno.
Author: Friedrich Engels
Date: 1849-01-14
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20El%20presupuesto%20del%20cant%C3%B3n%20suizo%20de%20Berna
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*Artículo publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung, *n.º 195, 14 de enero de 1849 (Colonia), p. 2; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/8). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Budget%20des%20Schweizer%20Kantons%20Bern).*

\*\* *Berna*, 9 de enero. El presupuesto del cantón está ya tan avanzado en el Consejo de Gobierno que podrá presentarse al Gran Consejo, que se reunirá en breve. Se parece a los demás presupuestos europeos en que también tiene un déficit, de 43.000 francos, sobre una suma total de unos 5 millones de francos. De estos 5 millones, unos 800.000 se cubren con el rendimiento de los bienes del Estado, 1.800.000 francos con los impuestos indirectos y el resto con las aduanas, etc. Corresponden así casi exactamente 4 francos suizos (1 tálero y 18 groschen de plata) de impuestos directos y unos 3½ francos de impuestos indirectos por cabeza de la población. Si se hubieran aprobado todas las reducciones propuestas por el director de Hacienda Stämpfli (jefe de los radicales de aquí), en lugar de un déficit habría salido un superávit de 80.000 francos. Pero eso no convenía a la mayoría liberal del Consejo de Gobierno, que deja tranquilamente a los aristócratas el eterno reproche del «desbarajuste de las finanzas» para cargar ese reproche sobre el radical Stämpfli. En realidad, las finanzas del cantón habían quedado en completo desorden y habían sido dilapidadas por el famoso gobierno de Neuhaus, y si ahora se ha vuelto a poner orden, solo se lo debemos al señor Stämpfli.
