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Title: Hungría (16 de marzo de 1849)
Description: Sección «Hungría» de la Neue Rheinische Zeitung del 16 de marzo de 1849: las victorias magiares en Mezőkövesd, Szolnok y Cegléd y la retirada austriaca de Pest.
Author: Friedrich Engels
Date: 1849-03-16
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20Hungr%C3%ADa%20%2816%20de%20marzo%20de%201849%29
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*Artículo publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung, *n.º 247, 16 de marzo de 1849 (Colonia), p. 3; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Ungarn%20%2816.%20M%C3%A4rz%201849%29).*

*Hungría.*

\* La *Breslauer Zeitung* trae hoy dos correspondencias magiares, del 6 y el 7 de marzo, que esta vez, por excepción, están escritas de un modo algo confuso. Se nota en ellas la enorme impresión que causó la súbita y precipitada retirada de los austriacos en Pest, los mil rumores a que dio lugar, y mezclan hechos y exageraciones.

En *Mezőkövesd*, una milla por detrás de Maklár y dos por detrás de Kápolna, se habría librado el 3 de marzo una gran batalla en la que Dembinski, gracias a un aprovechamiento magistral del terreno y a hábiles maniobras tácticas, *habría derrotado por completo a los imperiales*. Sus pérdidas se cifran en 7000 hombres y 60 cañones.

Que los húngaros no han retrocedido en modo alguno al otro lado del Tisza, como pregonaban a los cuatro vientos los periódicos austriacos, sino que a este lado del Tisza tiene que haber ocurrido algo que se parece a una derrota de los imperiales (aunque las cifras anteriores sean exageradas), está fuera de duda. No en vano se retira Windischgrätz.

Que también en *Szolnok* los imperiales han sido derrotados y el cuerpo de ejército que tenían allí ha sido hecho prisionero, como suponíamos, lo confirma la correspondencia magiar del 6 de marzo:

«Ayer a las 7 de la mañana el ejército imperial sufrió todavía un golpe decisivo. La brigada Grammont, de 5000 hombres, que estaba en Szolnok, junto al Tisza, fue cercada por un ejército húngaro que cruzó el Tisza por Zibakhaza y, tras una carnicería espantosa, fue hecha prisionera junto con el teniente mariscal de campo *Grammont*. El general de caballería *Ottinger* recibió en esa acción una herida mortal, de la que murió ayer en Buda.»

Por lo demás, los húngaros no se han detenido ahí. Según la correspondencia magiar, han avanzado hasta *Cegléd*, y allí, el día 5, en un sangriento combate, *han derrotado a los imperiales* (probablemente los tres batallones de refuerzo traídos por Zeisberg a Pest). Han vuelto a ocupar también Kecskemét, una ciudad muy importante entre el Tisza y el Danubio. A consecuencia de estas derrotas, Jellachich habría seguido al príncipe Windischgrätz y *habría abandonado también Pest*. Las trincheras levantadas alrededor de Pest estarían siendo derribadas ya por los propios imperiales; no quieren, pues, defender Pest misma, sino dominarla solo con los cañones de Buda. La fortaleza de Buda se está abasteciendo abundantemente de víveres, pero también de allí se retiran cañones de grueso calibre, y por lo visto no se piensa en una defensa muy larga.

Hasta aquí las noticias *verosímiles* de la correspondencia magiar. Menos verosímil parece lo siguiente:

Görgei avanzaría con un cuerpo de ejército sobre Győr para cortar la retirada a los imperiales; no se dice si ese avance se hará al norte o al sur del Danubio.

Los magiares habrían cruzado el Danubio aguas abajo de Pest y ocupado *Székesfehérvár* (a espaldas de Pest), para cortar la retirada por la *Fleischhackerstraße*.

Qué hay de cierto en estos dos rumores, no se puede determinar. En todo caso, parecen exagerados.

La correspondencia magiar informa además desde el campamento húngaro:

«Viajeros llegados de Debrecen cuentan que, a propuesta de Kossuth, la Asamblea Nacional húngara ha decretado la leva en masa en apoyo del ejército. La mayoría de los diputados han sido encargados, como comisarios del gobierno, de organizarla. Esta medida extraordinaria parece haberse tomado al saberse la intervención rusa en Transilvania. Los mismos viajeros cuentan también que el ministro de Policía, Ladislaus Madarász, ha salido del gobierno provisional en Debrecen.

Desde Viena, el 9, se escribe además:

«La noticia que le di en mi carta de ayer sobre la batalla de Szolnok se confirma. *Los húngaros han quedado brillantemente vencedores*, y poco faltó para que capturasen el cuartel general. El propio príncipe Windischgrätz ha sido herido de consideración en un brazo. De la suerte de la brigada Zeisberg *no se sabe todavía nada, y se dice que ha sido aniquilada por completo*. La brigada Karger *fue empujada al Tisza y solo escaparon unos pocos*. El propio general Karger debió su salvación únicamente al sacrificio de tres dragones que se abrieron paso con él. En suma, *la derrota de los austriacos fue general*, y hasta el enemigo reconoce que los jefes del ejército húngaro han dado pruebas de un extraordinario genio militar. Además de los nombres de esos generales que le comuniqué la última vez, merecen mención honrosa los generales Duchatel (debe de ser Duhamel), francés, Guyon (inglés) y el príncipe Czartoryski (hijo de Adam Czartoryski); secundaron valerosamente al general Dembinski, que tenía el mando supremo.

Kossuth ha *nombrado al cabecilla serbio Stratimirovich ban de los croatas y voivoda de los serbios*, elección que encuentra reconocimiento general, pues tanto los serbios como los croatas tienen en gran estima a este hombre joven, apuesto y valiente.

Posdata. Las 3 de la tarde. Un viajero que viene de Pest, de donde salió el 9 (?), cuenta que a su partida la ciudad estaba *muy agitada*; en *Buda* se habían tomado grandes *medidas de defensa*, y la tropa se agolpaba en desorden en ambas ciudades; los magiares, en cambio, *esperaban de un momento a otro la entrada de los suyos*, y en algunos lugares el entusiasmo nacional se desahogaba en fogosas exclamaciones, pese a las masas de tropa, que por lo demás tenían otras cosas de que ocuparse.

Desde otra parte se escribe también desde Viena:

*La táctica del príncipe Windischgrätz* frente a los fogosos magiares y polacos encuentra mucha desaprobación en el propio ejército, que parece desmoralizado por ella. Los numerosos generales que mandan a los húngaros atraen cada vez más refuerzos, y sin una traición por una parte o un refuerzo considerable por la otra, *no se ve el fin a corto plazo*.

Por lo demás, Windischgrätz ha declarado que, *si no recibe todavía* **50.000 hombres** *de refuerzo, no podrá acabar con los magiares!!*

Diga ahora la *Kölnische Zeitung* en qué «fase» ha entrado la guerra húngara con las nuevas victorias de los magiares y con esta declaración de Windischgrätz.

**Del Drava**, 3 de marzo. Sobre los movimientos en Turquía, y en particular en Bosnia, sabemos lo siguiente: el sultán ha condonado la robota a los rayás y ha ordenado solo la entrega del diezmo. Pero los terratenientes cometieron una falsedad y publicaron la entrega del tercio para compensar la pérdida de la robota; y eso es, por una parte, lo que ha producido el descontento. Por otra parte, se ha ordenado una conscripción general sin distinción de religión, a la que la raya se somete de buen grado y a la que los musulmanes se oponen.

Una orden del visir convoca en Travnik, hacia finales de mayo, a todos los hombres aptos para las armas; para qué, es un enigma. Mientras los rayás deben presentarse con dos pistolas o un fusil, los no aptos para el servicio de armas son desarmados en sus casas. Los aptos sin armas reciben en Travnik palas y otros útiles para trabajos de atrincheramiento. Se ve que también aquí, en la orilla sur del Sava, se preparan acontecimientos graves, cuyo objetivo final sigue envuelto en un velo espeso.
