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Title: Hungría (25 de marzo de 1849)
Description: Sección «Hungría» del suplemento de la Neue Rheinische Zeitung del 25 de marzo de 1849: el 29.º boletín, los rusos en Transilvania y Bucovina, y la discordia entre Rukavina y el patriarca serbio en el Banato.
Author: Friedrich Engels
Date: 1849-03-25
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20Hungr%C3%ADa%20%2825%20de%20marzo%20de%201849%29
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*Artículo publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung, *n.º 255, 25 de marzo de 1849 (Colonia), suplemento (*Beilage*), pp. 1-2; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Ungarn%20%2825.%20M%C3%A4rz%201849%29).*

*Hungría.*

\* Ha aparecido el 29.º boletín. Silencio sobre el ejército principal, silencio sobre Götz y Jablonowski, silencio sobre los serbios ante Szeged y Temesvár. Solo de Transilvania unas pocas palabras, y estas además solo como *apéndice* al boletín anterior. Se nos cuenta de nuevo la retirada de Bem hacia Mediaș y Sighișoara, sin que sepamos de ninguna nueva hazaña de los imperiales. Luego el boletín concluye:

«De Bucovina se informa de que el coronel Urban inquieta sin cesar a los insurrectos con repetidas incursiones; así, recientemente, con solo unos cientos de hombres, sorprendió un campamento enemigo cerca de Tihuța, hizo prisioneros a cerca de 1000 hombres y a varios oficiales y los hizo conducir a Cernăuți. Los rebeldes se proponen penetrar por Vijnița y Putila y abrirse paso hacia Galitzia, pero la región está fuertemente ocupada por la tropa, la leva en masa bien organizada y el pueblo animado del mejor espíritu.»

Así que, en lugar de avanzar, el coronel Urban a lo sumo puede todavía «*inquietar*» a los magiares. El comentario lo da una correspondencia de la *Allgemeine Zeitung* de Augsburgo desde Focșani, en Moldavia, en la que se dice que otros 8000 rusos han entrado en Transilvania (¡de ahí las ventajas de Puchner sobre Bem!). Además se dice allí:

Mientras altos oficiales rusos dan a entender que las tropas auxiliares rusas evacuarán Transilvania, sabemos de fuente muy fidedigna que dichas tropas han recibido hace poco un refuerzo de dos regimientos (= 8000 hombres). Puedo asegurarle además con certeza que las tropas rusas apostadas en Moldavia, en la frontera de Transilvania y de Bucovina, han recibido la orden de entrar en Bucovina a la primera señal de las autoridades militares imperiales-reales, para intervenir por este camino también en el norte de Transilvania, una ayuda que los habitantes de Bucovina no solo no piden, sino que aborrecen desde lo más hondo del alma. También el cuerpo de ejército a las órdenes del teniente mariscal de campo Malkowsky, que bajo la dirección de Urban había tomado la ofensiva con tan brillante éxito, parece haber encontrado obstáculos tan insuperables que se ha visto obligado a hacer un movimiento de retroceso y a entregar de nuevo a los húngaros la ciudad de Bistrița. Urban se ha retirado a Poiana Stampei, en la frontera de Bucovina, mientras que el teniente mariscal de campo Malkowsky ha vuelto a establecer su cuartel general en Câmpulung, en Bucovina. Se dice que 30.000 székelys, cuya fidelidad era hasta ahora dudosa, se han levantado para tomar parte en esta guerra de exterminio contra las armas imperiales. Un bando oficial que acaba de llegarnos asegura que el teniente mariscal de campo Malkowsky ha concentrado las tropas imperiales-reales en Moroșeni, en la frontera de Bucovina, «para hacer frente con la mayor energía a una eventual irrupción de los insurrectos en Bucovina». La comunicación entre Galitzia y Transilvania sigue por desgracia interrumpida, y solo es posible por el largo rodeo de Moldavia y Valaquia.»

La *Wiener Zeitung* informa de que el general de brigada Leiningen ha penetrado en Transilvania desde el Banato con varios batallones, dos escuadrones de ulanos y algo de artillería, y ha ocupado ya Dobra y Deva.

También en *Galitzia* habrían entrado ya los rusos. De otro modo, al general Hammerstein no le habría sido posible pasar desde allí a Hungría con 10 batallones.

En el Banato el asunto se complica cada vez más. «Se ha llegado ya a hostilidades abiertas», dice el *C. Bl. a. B.* «Rukavina ha ordenado a 13 aldeas alemanas del distrito de Szentmiklós que se dirijan solo a él y no acepten encargos de nadie más; esto ha sembrado la confusión entre los habitantes de esas localidades, pero estos preferirán a pesar de todo dirigirse a Temesvár como a su comité de distrito. En Hatzfeld (en su mayoría alemán) se habían cumplido hasta ahora con la mayor puntualidad todas las disposiciones del comité nacional de distrito de Neu-Bečej; pero estos días se ha despedazado allí con furia la bandera nacional serbia, porque han entrado dos divisiones de ulanos de Schwarzenberg y un batallón de infantería de Sivkovich. Estos sucesos han exasperado en extremo a los serbios. El patriarca habría enviado ya un correo a Olmütz para conseguir que se ponga coto a la arbitrariedad del teniente mariscal de campo Rukavina.»

Las *Agramer Novine dalm.-horv.-slavenske* hablan incluso de una batalla ocurrida en Hatzfeld entre serbios e imperiales, con ocasión del intento, ordenado por Rukavina, de dispersar el comité nacional de allí. En un artículo del *Napredak*, de la Fruška Gora, se dice incluso, a propósito de las desavenencias entre Windischgrätz y Rajachich: «Emperador, no podemos, ya no podemos responderte de la integridad de tu imperio».

El *Lloyd* escribe además: «En Becskerek, Temesvár y todo el Banato todos los almacenes están repletos de grano. Han aparecido estos días muchos compradores, pero los propietarios no pueden vender nada a consecuencia de una prohibición de exportar dictada por el patriarca. El teniente mariscal de campo general Rukavina no vio motivo para esta prohibición e invitó al patriarca a anularla. Por eso reina tensión entre ambos. A ella se suma además la disolución del comité nacional en el Banato por el teniente mariscal de campo Rukavina y el no reconocimiento de la lengua serbia como lengua oficial. Estas disonancias entre los dos altos personajes podrían tener malas consecuencias.

Petrovaradin está cercada. Una parte de la guarnición querría hacer de traidor; la otra, el regimiento magiar Don Miguel, estaría en cambio decidida a defenderse hasta el extremo.

Los serbios del principado, salvo 2000 voluntarios que se han quedado en el ejército por una soldada de 20 florines al mes, han vuelto a su tierra por el Danubio y el Sava, después de cometer los peores excesos, incluso en Karlowitz. A la *A. O. Ztg.* le escriben desde el sur de Hungría:

«En el Banato —*sit venia verbo*—, pues debería decir: en la “voivodía de Serbia”, la cosa está muy triste; pues este jardín de Europa se ha convertido en un páramo medio quemado, y se ha nombrado guardián y cuidador de la cultura a un pueblo tosco, salvaje e inculto; se ha subordinado su parte civilizada a la bestial, y se han reconocido como títulos de derecho válidos reminiscencias históricas extinguidas de siglos pasados, en el mismo momento en que se borra, en virtud del poder “por la gracia de Dios”, la existencia, políticamente presente, reconocida, culta y en pie desde hace un milenio, de otro pueblo.

De Pest y del ejército principal, absolutamente nada nuevo. El tren de puentes, llevado ya dos veces hacia el Tisza y devuelto dos veces a Pest, ha salido ahora por tercera vez. De Földvár se sabe que allí las guerrillas magiares han sido dispersadas, algunos fusilados por juicio sumarísimo, y que Földvár habría sido incendiada por los imperiales. Se ve que la manera austriaca de hacer la guerra es la misma en todas partes. La falta de habilidad se suple con mayor brutalidad.

Windischgrätz ha dado una orden según la cual el canje de los billetes húngaros de uno y dos florines por austriacos del mismo valor solo se hará hasta la suma de *cuatro millones*. Para Pest-Buda el canje dura del 19 al 24 del corriente. Después estos billetes quedarán completamente fuera de circulación y no podrán aceptarse como medio de pago ni siquiera en el tráfico privado.

Según se escribe desde Presburgo, los imperiales han tomado la cabeza de puente de Szőny, ante Komárom.
