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Title: Hungría (27 de marzo de 1849)
Description: Sección «Hungría» de la Neue Rheinische Zeitung del 27 de marzo de 1849: el falso rumor de la toma de Pest por Dembinski, la situación monetaria de Pest, los cumplidos austriacos a Bem y el conflicto con los serbios en el Banato.
Author: Friedrich Engels
Date: 1849-03-27
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20Hungr%C3%ADa%20%2827%20de%20marzo%20de%201849%29
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*Artículo publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung, *n.º 256, 27 de marzo de 1849 (Colonia), p. 3 (se omite la última noticia de la sección, de Transilvania, que el periódico da como tomada del *Frankfurter Journal*); atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Ungarn%20%2827.%20M%C3%A4rz%201849%29).*

*Hungría.*

\* Tenemos que abrir nuestras noticias de hoy sobre Hungría con una noticia de victoria que, si fuera cierta, causaría la mayor alegría entre los demócratas alemanes.

Nos escriben de Breslau:

\*\* **Breslau**, 23 de marzo. Acaba de llegar de Ratibor la noticia de que *Dembinski* **ha tomado Pest al asalto**. *Görgey*, que ya antes había ocupado con su ejército las alturas de Győr, marcha en vanguardia sobre Viena, que Dembinski piensa ocupar pronto.

En Bohemia se espera de un momento a otro el estallido de una revolución terrible, que prenderá sobre todo en la oprimida población rural y conducirá a una verdadera guerra civil. El odio nacional entre alemanes y checos casi ha desaparecido por completo; los antiguos diputados checos Palacký y consortes han sido abucheados, mientras que a la izquierda alemana y a su presidente bohemio Borrosch se les ha vitoreado una y otra vez. Por lo demás, *Praga ha sido declarada ya en estado de sitio*.

La misma noticia nos llega por la *Demokratische Correspondenz* de Berlín. Según esta, se escribe a un diputado lo siguiente:

**Ratibor**, 23 de marzo. Dembinski, tras una batalla principal ganada poco antes y varias victoriosas anteriores, **ha tomado Pest al asalto**. *Görgey*, que ya antes había ocupado con su cuerpo de ejército las alturas de *Győr* para cortar la retirada al ejército austriaco en caso de que escapara, marcha en vanguardia sobre *Viena*, donde *Dembinski* probablemente estorbará el lavatorio de pies de Pascua y se tomará en Austria la venganza que tan sobradamente merece.

*Praga* está en estado de sitio, con los obligados 26 cañones apuntados contra la ciudad. Es cierto que allí no ha estallado todavía ninguna revolución, pero se la espera y, de este modo, esperemos que se la provoque. Y si esto sucede, si Bohemia se levanta contra el gabinete, los caballos de posta se pondrán caros en Olmütz.

Esta noticia se comunicó al ministro *Manteuffel*, que respondió bastante asustado que el ministerio no había recibido todavía despachos sobre ello.

Pero estas noticias, en la forma en que nos llegan, son por desgracia manifiestamente falsas y, como mínimo, prematuras. La posición de los ejércitos, tal como consta por los últimos informes, no permite hasta ahora la posibilidad de que los húngaros hayan tomado Pest.

Tenemos noticias de Pest hasta el 18. Los periódicos de Viena más recientes, que podrían tenerlas hasta el 19, no nos han llegado. La *Breslauer Zeitung* trae una correspondencia magiar del 18 que, ciertamente, habla de una victoria de los magiares sobre Jelachich en Izsák y Alpár. Estas dos localidades están a derecha e izquierda de la carretera que va de Pest a Szeged por Kecskemét, aproximadamente a la altura de Félegyháza, donde, como es sabido, Jelachich ya habría sido derrotado una vez: no se puede juzgar si se trata de la misma batalla o de un nuevo combate. En todo caso, según escribe la correspondencia magiar, la noticia de esta victoria de los húngaros tuvo en la Bolsa de Pest el efecto de que los billetes magiares *subieran un 20 %*. Habrían llegado también a Pest cuerpos dispersos y masas de heridos. Por lo demás, más adelante se dice en la misma correspondencia que la victoria de los magiares[^1] no parecía confirmarse en la medida en que se había creído en la Bolsa. Sobre la situación monetaria de Pest se dice en la correspondencia magiar:

«En Pest no hay Bolsa, y los negocios de dinero actuales, que solo han surgido allí en mayor escala desde la prohibición de los billetes húngaros, se cerraban provisionalmente en un café. Pero ayer la autoridad militar de allí hizo detener a un cambista principal y, con este *argumentum ad hominem*, provocó cierto estancamiento en el cambio de billetes; sin embargo, los billetes húngaros se mantienen a la altura de ayer, aunque muchos quieren ver en la mencionada detención el preludio de una anulación total de los billetes húngaros también en el tráfico privado.»

«La contribución que Pest no debía pagar hasta mayo tiene que ser ingresada en 24 horas por orden de Su Alteza el príncipe de Windischgrätz. La administración imperial de la sal ya solo vende contra moneda contante.»

Se habla además en ella de una alianza de los magiares con los turcos, a consecuencia de la cual las operaciones magiares se dirigirían, en lugar de contra Pest, contra el Banato y la frontera turca. Esta noticia, sin embargo, suena algo fabulosa. En lugar de Palaczy, que dimitió por debilidad senil, Paul Almásy habría pasado a ser presidente de la Asamblea Nacional húngara en Debrecen.

Según otros informes, austriacos, Jellachich habría logrado en cambio una victoria sobre los magiares cerca de Szeged (o de Félegyháza). Evidentemente se trata de la acción ya mencionada más arriba. Pero mientras los boletines austriacos no rompan su obstinado silencio sobre las operaciones en el Tisza y mientras sus eventuales partes de victoria no sean confirmados por otras noticias imparciales, creeremos en esto a la correspondencia magiar: que Jellachich ha sufrido en Félegyháza un revés que nos alegra.

Lo que nos confirma en esta creencia es la siguiente noticia de la *Wiener lithographirte Correspondenz*, publicada *bajo la vigilancia del estado de sitio*:

«Las noticias de Hungría distan mucho todavía de ser satisfactorias; **se sabe que allí ha habido reveses considerables**, y que también oficiales superiores del más alto rango han tenido que rendir cuentas. Entre ellos se nombra incluso al conde Wrbna.»

Del Banato, hoy ni una palabra. De Jablonowsky, de Götz y de los demás cuerpos desaparecidos del ejército austriaco, ni una palabra.

De Transilvania, en cambio, hoy no oímos más que *cumplidos para Bem*. Así escribe la *Deutsche Allgemeine Zeitung*:

«Pero en esto coinciden los informes del campamento: en que Bem ha vuelto a demostrar su capacidad en el último combate de Mediaș, al ocupar posiciones tan ventajosas que durante todo el choque se maniobró mucho más de lo que se combatió.»

Y no digamos el *Siebenbürger Bote*, notoriamente oficial en sus partes de guerra:

«**Quien no haya visto por sí mismo la imponente actitud de Bem, su tenacidad en el campo de batalla, no puede hacerse una idea justa de la capacidad de este general.** Mientras su posición está como cubierta por un velo, solo cede terreno a sacudidas; y si tuviera tropas tan de fiar como diestro es en el arte de ofrecer posiciones en las que siempre se ve reír, por así decirlo, la más estrecha cohesión, entonces no solo tendríamos que librar combates interesantes, sino también brillantes. Bem se batió con sus fuerzas de 5000 a 6000 hombres desde las 9 de la mañana hasta las 6 de la tarde en tres posiciones, con una tenacidad que caracteriza su actuación no solo ahora, sino también en lo sucesivo.»

Por lo demás, el gobierno imperial ha comprendido que con los serbios no hay que bromear. El *Napredak* («Adelante»), de Karlowitz, escribe con fecha 13 de marzo que el 8 de marzo, a altas horas de la noche, llegó a Becskerek una carta del ministro Stadion al patriarca en la que el ministerio confirma el gobierno provisional serbio del país y expresa a la vez el deseo de que los periódicos serbios se pronuncien sobre qué gobierno debe implantarse en la «Voivodina» según el deseo del pueblo. Además, el ministro Stadion pide dos hombres de confianza de la Voivodina; y en consecuencia, además de Bogdanovich, han sido enviados a Viena también Paskovich, Živanović y Suplikac. El comité de Becskerek ha empezado ya las negociaciones sobre la constitución de la Dieta serbia. La mayor parte de los diputados está a favor de que se convoque próximamente una asamblea popular y se elija en ella al voivoda.

De los ulanos que hace poco dispersaron el comité de distrito en Hatzfeld, varios fueron también a Kech y quitaron las armas a los serbios. Luego cabalgaron a Srpska Crnja y quisieron suprimir el tribunal de distrito, pero los serbios declararon que no obedecerían al mando militar y que defenderían sus derechos hasta la última gota de sangre. Si los ulanos se hubieran permitido el menor exceso, habría corrido la sangre. También en Komlós y en Matzdorf quisieron los ulanos suprimir los comités, pero los rumanos y alemanes de allí lo denunciaron en el acto, de modo que llegó a conocimiento del patriarca. Así, Rukavina quería suprimir en toda la región los tribunales de distrito y las oficinas nacionales. Por suerte no fue más lejos: si los ulanos hubieran seguido visitando las aldeas serbias, ni uno solo habría conservado la cabeza sobre los hombros. Al saber lo de la retirada de las armas, el patriarca montó en cólera. Ahora nos enteramos de que Rukavina cede: los ulanos (de Schwarzenberg) han pasado al mando de Todorovich.

Si con esto la confusión serbia ha llegado a su fin, tenemos que esperar para verlo. En todo caso, Windischgrätz y Jelachich han quedado comprometidos y desautorizados por el gobierno, lo que nos alegra especialmente en el caso del soñador Jelachich.

[^1]: En el periódico se lee «Krieg» («guerra»); por el sentido, se entiende «Sieg» («victoria»).
