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Title: Hungría. 10 de marzo de 1849 (1849)
Description: Sección «Hungría» de la Neue Rheinische Zeitung: las dudas de la Allgemeine Zeitung de Augsburgo, el 27.º boletín del ejército y la retirada magiar detrás del Tisza, los combates ante Komárom, Cracovia y los billetes húngaros.
Author: Friedrich Engels
Date: 1849-03-10
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20Hungr%C3%ADa.%2010%20de%20marzo%20de%201849
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*Artículo publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung*, n.º 242, 10 de marzo de 1849 (Colonia), pp. 2-3, sección «Hungría»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Ungarn.%2010.%20M%C3%A4rz%201849)*

\* Hoy tenemos un nuevo boletín austriaco. Pero antes de entrar en él queremos volver en dos palabras sobre el combate de Kápolna y comunicar algunas observaciones tomadas de la gaceta metternichiana de Augsburgo que, en boca de *este* periódico, son desde luego sumamente «significativas». Este periódico, por lo demás tan entusiasta del negro y amarillo, se queja como sigue:

«Por desgracia faltan en el parte del ejército publicado sobre ello (véase más abajo), como en la mayoría de estos partes de la campaña de Hungría, de nuevo cosas muy esenciales: no se conoce la fuerza de las tropas que llegaron a combatir por una y otra parte, ni los movimientos previos del enemigo, ni las unidades de que se componía, ni los nombres de sus jefes, ni siquiera el nombre de su comandante en jefe. Y, sin embargo, el parte contiene por lo demás varios detalles, en parte insignificantes».

Y más adelante: «Igualmente digno de atención es que también el boletín sobre la batalla de Kápolna hable de la superioridad numérica del enemigo, aunque allí combatieron los cuerpos reunidos de Windischgrätz y de Schlick. El mariscal de campo no tiene bajo su mando en Hungría menos de 100.000 a 120.000 hombres. Es cierto que estos se reparten a lo ancho del país, y Windischgrätz tiene que procurar envolver al enemigo en un amplio arco con los distintos cuerpos de ejército. Pero tampoco los magiares pueden actuar con fuerzas reunidas desde un único centro; todavía resisten Komárom, Peterwardein, Szeged, etc., todavía se combate en el Banato, en Transilvania y en el Tisza. Buscamos *en vano* en los periódicos de Viena, de Agram y de Temesvár una explicación sobre las cuestiones que aquí se plantean».

Tras estas dudas de la *A. A.*, la gaceta de la ley marcial, sobraría cualquier observación por nuestra parte. Vamos ahora al 27.º boletín del ejército:

El 26 y el 27, las cabezas de columna del ejército principal que avanzaba al mando de Su Alteza el mariscal de campo príncipe de Windischgrätz habían atacado y rechazado a los rebeldes de su posición detrás del Tarna, entre Kápolna y Kál. Las columnas del teniente mariscal de campo Schlick, que avanzaban sobre Verpelét y Eger, habían tomado al enemigo de flanco y, con este movimiento logrado, amenazado su línea de retirada hacia Miskolc y Tokaj. El mariscal de campo avanzó el 28 en toda la línea y trasladó ese día su cuartel general a Maklár, después de que el enemigo acabara de abandonarlo y se retirara en dirección a Mezőkövesd. — Siguiendo rápidamente la apresurada retirada del enemigo, el regimiento de coraceros Príncipe Carlos de Prusia topó cerca de Mezőkövesd con la retaguardia enemiga, allí apiñada, con lo que se llegó a un encarnizado combate de caballería, apoyado por las brigadas Wyss y Montenuovo, que venían detrás. En este primer combate fueron heridos el mayor príncipe Holstein y dos oficiales. El 1 de marzo el mariscal de campo emprendió a lo largo de toda la línea un gran reconocimiento a lo largo de toda la llanura que se extiende desde Mezőkövesd, por Istoan, hasta el Tisza, el cual, sin embargo, a causa de la densa niebla y de la nevada, no dio los resultados necesarios. — Entretanto el cuerpo del teniente mariscal de campo Schlick maniobra siempre sobre el flanco derecho del enemigo, que con ello se vio obligado a evacuar Mezőkövesd todavía en el curso del día y a retirarse por Szemere y Eger Farmos hacia Poroszló. La brigada Deym, del cuerpo del teniente mariscal de campo Schlick, ocupó Mezőkövesd. — Hacia mediodía, cuando la niebla se hubo disipado un poco, las vanguardias de reconocimiento anunciaron la marcha del enemigo en dirección al Tisza y a su punto de paso en Tiszafüred. El mariscal de campo dispuso enseguida 3 brigadas sobre la línea de retirada del enemigo, cuya retaguardia fue alcanzada en Szemere. — En Eger Farmas el enemigo intentó una vez más resistir, pero fue rechazado, y al anochecer esta localidad fue ocupada por nuestras tropas victoriosas. Al mismo tiempo el mariscal de campo había enviado desde Besenyő una brigada del primer cuerpo de ejército, al mando del general de brigada Zeisberg, por la carretera de Poroszló, y el 2 por la mañana, fecha de los últimos informes del cuartel general de Maklár, todo el ejército estaba en marcha hacia el Tisza».

Como era de prever, los magiares se han retirado de nuevo detrás del Tisza. Lo hemos dicho cien veces: habría sido una ligereza irresponsable por su parte aceptar una batalla decisiva en la orilla derecha del Tisza sin estar *completamente seguros* de su victoria. La superioridad austriaca era todavía demasiado fuerte, como demuestra el informe anterior de la *A. A. Ztg.* Los austriacos podían concentrar su fuerza principal, mientras que los magiares tenían que dejar una fuerte reserva y, sobre todo, una gran parte de sus tropas jóvenes en Debrecen y, en general, detrás del Tisza. Han mostrado a los austriacos que no tienen que vérselas ni con «cobardes» ni con «chusma» reunida de cualquier modo, y han hecho *muy bien* en retirarse de nuevo detrás del Tisza tras alcanzar su objetivo.

El respeto que el señor Windischgrätz tiene ahora en general al ejército húngaro se desprende de todas sus operaciones. El 28 ocupa Maklár, es decir, avanza solo *una hora de camino más*. El 1 está en Mezőkövesd, es decir, otra vez una milla más adelante. Allí emprende, no ya un ataque general, sino un mero «gran reconocimiento»!! Como se ve, Windischgrätz, tras su formidable victoria de Kápolna, persiguió a los magiares con tanta viveza que dos o tres millas más allá *ya había perdido su rastro* y tuvo que hacer un reconocimiento para enterarse de dónde estaban.

Entretanto, Schlick maniobraba «siempre sobre el flanco derecho del enemigo», y con ello consiguió el gran resultado de que el «enemigo» se retirara precisamente hacia el mismo punto hacia el que habría tenido que retirarse *también sin* esa famosa maniobra, a saber, hacia su principal punto de paso del Tisza, Tiszafüred. En general, Schlick, en su movimiento de flanco, que por lo demás tiene en el mapa un aspecto de lo más peculiar, se ha comportado a todas luces con tanto respeto hacia el ejército magiar en retirada como Windischgrätz en el frente. Baste decir que el 2 el cuartel general del valiente Windischgrätz seguía en Maklár, es decir, exactamente una milla más allá de donde estaba Windischgrätz la mañana del 26, ¡6 días antes de su gran victoria de dos días!

Desde aquí, el 2, todo el ejército estaba, pues, «en marcha hacia el Tisza». Es sabido que esta es la tercera vez que los imperiales «avanzan hacia el Tisza», y probablemente tendrán esta vez el mismo éxito que antes, a saber, quedarse parados en el Tisza y tener que limitarse a lanzar miradas anhelantes al otro lado, hacia la inalcanzable landa de Debrecen.

Del norte nos llega: «La división del teniente mariscal de campo Ramberg había adelantado ya su vanguardia desde Kassa por la carretera que se divide en Hidasnémeti y lleva allí a la izquierda a *Tokaj* y a la derecha a *Miskolc*».

Dicho en cristiano: la mencionada división ha adelantado su vanguardia exactamente *cuatro millas*, y además por una carretera donde no andan grandes cuerpos enemigos, sino a lo sumo guerrillas enemigas, húsares de Kossuth. ¡Formidable progreso, realizado con notable audacia!

Además, el boletín cuenta varios combates ante Komárom que demuestran menos los progresos de los austriacos que el buen ánimo de la guarnición de Komárom. Recuérdese que la *Köln. Ztg.* ya en enero hizo izar a los de Komárom la bandera blanca por lo menos diez veces. También el supuesto «primer bombardeo» de Komárom, que ya habría tenido lugar, se explica ahora en el sentido de que no fueron los austriacos quienes arrojaron bombas dentro de Komárom, sino, al contrario, los de Komárom quienes arrojaron granadas sobre los austriacos. El boletín dice:

«Ante Komárom se había llegado ya en la orilla derecha del Danubio a varios combates entre los insurgentes y las tropas de la brigada Lederer; así, la guarnición de Komárom hizo ya el 17 de febrero una salida con 9 compañías, 2 cañones y medio escuadrón de húsares, y se lanzó desde la cabeza de puente, protegida por un vivo fuego de cañón, sobre el flanco izquierdo del destacamento de infantería Khevenhiller que, al mando del mayor Kellner, mantiene ocupado Ószőny. El mayor Kellner atacó a los insurgentes y los rechazó, perdiendo estos 17 hombres muertos. — Una salida semejante intentó la guarnición el 24 de febrero con 2 batallones de infantería, medio escuadrón de húsares y 3 cañones. El enemigo abrió un vivo fuego de artillería sobre la posición del mayor Kellner, que mantiene ocupado Ószőny con el 2.º batallón Khevenhiller, medio escuadrón de dragones Fiquelmont y media batería de 12 libras. 40 granadas cayeron en la localidad y la incendiaron en cinco puntos, con lo que varias casas ardieron por completo. Gracias a las acertadas disposiciones del mayor Kellner y a la resolución de su tropa se logró atajar el fuego, y cuando después, con la activa colaboración de la división del mismo regimiento enviada con 2 cañones, al mando del capitán Schmutz, contra el flanco derecho del enemigo, se pasó a la ofensiva, este valiente batallón rechazó a los insurgentes, que sufrieron una pérdida de 50 hombres, hasta el alcance de los cañones de la fortaleza, rechazando victoriosamente también esta salida. — Ahora ha llegado allí, en la orilla izquierda del Danubio, la división del teniente mariscal de campo Simunich. La brigada Veigl, que pertenece a ella, está en la orilla izquierda del Waag. La brigada Sossay, llegada ya hace varios días a N. Tany, mantiene ocupada la isla de Schütt, y se trabaja en tender un puente de barcas en Gönyű para establecer así la comunicación entre las dos orillas del Danubio para el cuerpo de bloqueo; y como también ha llegado a Komárom el tren de asedio de Leopoldstadt, el bombardeo de la fortaleza empezará en los próximos días».

Por último, nos enteramos de lo siguiente, que no podemos menos de asombrarnos de encontrar en un *boletín del ejército imperial y real*:

«Noticias oficiales de Cracovia del 3 de marzo dicen que 600 cosacos mantienen ocupada la frontera rusa en su propio territorio de Michałowice hasta el Vístula, y de allí hasta el Pilica. Cracovia, que según otras noticias habría sido bombardeada e incluso ocupada por los rusos, estaba tranquila, aunque numerosos emisarios y contrabandistas de armas se esforzaban por turbar la tranquilidad. El teniente mariscal de campo Legidicz estaba allí en perfecta disposición de hacer frente a cualquier eventualidad».

Así que ahora también *Cracovia* forma parte del teatro de la guerra. ¡Si los boletines oficiales imperiales y reales lo declaran ellos mismos, uno se ve obligado a sacar de ello conclusiones singulares!

Hasta aquí las noticias oficiales. De las no oficiales comunicamos lo siguiente.

Del Banato informa el *Napredak* de Karlowitz:

«Subotica (Theresiopol) ha sido tomada por los serbios. La lucha fue violenta. Las tropas se componían de unidades del cuerpo de Thodorovich y de una parte del cuerpo auxiliar serbio a las órdenes de Knićanin. Los serbios perdieron 144 hombres; el número de magiares caídos se desconoce todavía. Los magiares han sufrido aquí la derrota más importante».

De Transilvania solo ha llegado un informe de Malkovski sobre las curiosas operaciones junto a Bistritz. Como ya hemos tratado de ello antes, no necesitamos volver hoy sobre el asunto. Lo único interesante es el siguiente ingenuo aforismo de la *A. A. Z.* sobre el asombro de los alemanes por la entrada de los rusos:

«El ejército austriaco desea ciertamente librar esta lucha sin ayuda extranjera, pero *los ejércitos austriaco y ruso son viejos compañeros de armas y estuvieron unidos innumerables veces en los campos de batalla alemanes; eso parecen querer olvidarlo del todo quienes hablan con semejante exageración de la ayuda rusa*!!?

Por último, para solaz de nuestros lectores, damos el escrito que el vladika de Montenegro dirigió al jefe serbio Knićanin con ocasión de la condecoración que se le envió:

«¡Al muy ilustre señor Stephan Knićanin!

¡Oh, gala de nuestra nación! Has justificado plenamente la fama de los héroes de Dušan y de Karađorđe. Yo, y todo verdadero serbio, te debemos un gran reconocimiento. Solo por noble valor te sacrificaste por tu nación y corriste en auxilio de tus hermanos que sufrían. Por eso te amaré y te estimaré eternamente, y por puro reconocimiento de tus incansables esfuerzos te transmito la imagen del inmortal Obilić. Adornará como corresponde el pecho del vencedor de Tomaševac y del salvador de Pančevo. Recíbela, pues, joven y heroico vástago de tus heroicos antepasados, recíbela con la misma sinceridad y el mismo entusiasmo con que te la envía, junto con un saludo fraternal. Cetinje, 28 de enero (9 de febrero) de 1849. El vladika de Montenegro, P. *Petrović* Njegoš, de su puño y letra».

En qué apuro de bancarrota ha metido Kossuth, por lo demás, a los austriacos se desprende del siguiente «Edicto»:

«Habiéndose difundido entre el público la noticia de que los billetes húngaros iban a ser retirados de la circulación y confiscados en Austria, para tranquilidad del mismo se hace saber por la presente *que una retirada de la circulación o confiscación de los billetes húngaros en el tráfico privado no es aplicable a Hungría*. Buda, 2 de marzo de 1849. Del Mando General del Ejército imperial y real».

En resumidas cuentas: Windischgrätz está, si llega lejos, en el Tisza; los serbios, en el Maros; Malkovski, junto a Bistritz: todos juntos exactamente donde estaban hace cuatro semanas. Esta es la «segunda fase» en la que, según la *Köln. Ztg.* de ayer, ha entrado la guerra húngara.
