---
Title: Hungría. 6 de mayo de 1849 (suplemento) (1849)
Description: Sección «Hungría» del suplemento: noticias de la frontera húngaro-morava sobre el avance magiar en Eslovaquia y el miedo de los imperiales.
Author: Friedrich Engels
Date: 1849-05-06
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20Hungr%C3%ADa.%206%20de%20mayo%20de%201849%20%28suplemento%29
---


*Artículo publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung*, suplemento del n.º 291, 6 de mayo de 1849 (Colonia), p. 1, sección «Hungría»; atribuido a Friedrich Engels por la MEGA² (I/9). Traducido del original del periódico (colección digital de la USB Köln) por la Escuela de marxismo, 2026. Se conservan las citas de otros periódicos que Engels introduce con una frase suya. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Ungarn.%206.%20Mai%201849%20%28Beilage%29)*

\* Aparte de las noticias contenidas en nuestra correspondencia de Viena (véase bajo Colonia), faltan todos los datos precisos sobre los acontecimientos del teatro de la guerra. Por eso nos limitamos hoy a algunas comunicaciones de la frontera húngaro-morava, que llevan escrito en la frente el miedo a los magiares.

El *C. Bl. a. B.* escribe: De la frontera galiziano-silesia, 28 de abril. A consecuencia del encuentro de Neutra, los magiares han penetrado en el Zips y en las estribaciones noroccidentales de los Cárpatos. Neumarkt, Budatin y Sillein están en sus manos. Desde hace algunos días amenazan los pasos de Czacza y Jablunkau, adonde se han replegado los cuerpos imperiales de observación. Para impedir una incursión de los magiares en Silesia se ha enviado una división de infantería a Czacza y la división de infantería que estaba de guarnición en Bielitz desde enero de este año a Jablunkau; por último, se ha sacado un batallón de Troppau y se lo ha acantonado en la zona de Fridek. Por Seypusch y Andrychau pasan desde anteayer eslovacos fugitivos; el comisario imperial de Sillein está ya desde hace cuatro o cinco días en Teschen.

Anteayer (el 26) se oyó en Seypusch un vivo cañoneo, que duró hasta las seis de la tarde, en la región de Sillein o de Teplitz. En una visita de los magiares a Galitzia solo piensan, sin embargo, quienes ven un acuerdo entre los últimos sucesos de Cracovia y el avance simultáneo de Görgey.

En otra correspondencia del mismo periódico, desde Silesia, se dice:

«Desde la pequeña ciudad prusiana de Karwin, a unas dos horas de Troppau, se habrían visto el 24, desde la torre del castillo, muchas señales de fuego en los Cárpatos, a las que se atribuye la finalidad de llamar a la leva en masa en Galitzia.

Una partida de insurgentes, compuesta en su mayor parte por pastores de caballos, de vacas y de cerdos, que se sacaron de sus *pusztas* para la guerra, unos 15.000 en número y con algunos cañones, habría avanzado ya hasta St. Martin y el mismo día, por la tarde, incluso hasta Sillein (a unas dos postas y media de Jablunkau). Los comisarios reales, los condes Pongrátz y Révay, huyeron para salvar la vida ante los magiares; el mayor Wenk se retiró a este lado del Waag y llamó a todas las guarniciones imperiales de las localidades eslovacas a los puntos fronterizos, para mantenerse en contacto con Moravia y Silesia.

Se ha ocupado la frontera y se ha movilizado a todos los hombres en edad de llevar armas de las ciudades y los pueblos, que, en caso de una incursión magiar, deberán actuar como leva en masa a las órdenes del justicia archiducal Peter. Los partidarios de Kossuth no dejan nada por hacer para hacer vacilar a los eslovacos. Así circula una canción en la que se llama traidor a su patria a todo eslovaco que se ponga del lado del rey, un “extranjero alemán”; por desgracia, muchos se dejan deslumbrar por ello y caen en la red. Son estos los amargos frutos de la política equivocada de un general que se dejó adormecer por la pérfida *nobleza magiar* y que oprimió con medidas hostiles a su nacionalidad a un pueblo que estaba dispuesto a sacrificarlo todo por la humillación de los magiares». (!?!)

De Ofen sabemos que la guarnición que dejaron allí los imperiales se calcula en 4 batallones de infantería, 2 o 3 escuadrones de caballería y 83 cañones bien servidos. La fortaleza está aprovisionada para seis semanas.
