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Title: Provocaciones del gobierno (1849)
Description: Los gobiernos alemanes y su prensa propagan el miedo a insurrecciones republicanas en los aniversarios de marzo para provocar disturbios y justificar nuevos golpes de fuerza; la Neue Rheinische Zeitung advierte que el pueblo no caerá en la trampa.
Author: Karl Marx, Friedrich Engels
Date: 1849-03-14
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1849%20Provocaciones%20del%20gobierno
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*Publicado sin firma en la* Neue Rheinische Zeitung*, núm. 245, del 14 de marzo de 1849; la MEW lo recoge entre los escritos de Marx y Engels sin precisar el autor. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 6 (Berlín, 1959, pp. 344-345), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1849%20Regierungsprovokationen).*

*Colonia*, 12 de marzo. Los altos señores ungidos y no ungidos quieren vengarse de sus sufrimientos de marzo de 1848 con alegrías redobladas en marzo de 1849. Con este fin se mueven cielo e infierno para que en el mayor número posible de lugares de Alemania, en los distintos días de marzo de las patrias germánicas, se produzcan disturbios y se ofrezcan a los señores contrarrevolucionarios nuevas ocasiones para golpes de fuerza. Por eso desde hace semanas se desbarra a diario en los periódicos constitucionales y aristocráticos sobre monstruosas insurrecciones de marzo en preparación, sobre nuevas incursiones de cuerpos francos republicanos a través de la frontera francesa y la suiza —en Suiza viven unos 15½ republicanos alemanes—, y cada vez, a partir de «fuentes seguras», «indicios inequívocos», «comunicaciones auténticas», se insufla en los pulmones de los buenos filisteos un aire caliente de alarma. Pero los bromistas agraciados por Dios se quedan tranquilamente sentados detrás del telón, se alegran de los efectos de sus anuncios de coco[^1] soltados sistemáticamente en toda la prensa esclava y sonríen con altivez cuando el estúpido pueblo de los filisteos se toma *au sérieux*[^2] los gritos de miedo calculados.

Baden, es decir, Bekk,[^3] tuvo que abrir el baile en este terreno. Enseguida el periodismo a sueldo repitió fielmente a son de trompeta toda la letanía de las incursiones, de los golpes y de las simplezas. Luego Wurtemberg y Baviera tuvieron que acudir a prestar servicios parecidos. La Fráncfort mercachifle, venal y vendida, hinchada de ciudadanía del Imperio y sin provecho, no podía ni quería quedarse atrás con sus «órganos diarios». También los hesianos, ciegos y videntes,[^4] también los hannoverianos *stüveados*,[^5] los brunsvicenses de largas salchichas y como se llamen las demás crucificadas legiones de la pasión de los pueblos del Imperio alemán, todos tuvieron que tocar la misma trompeta. Quien mejor lo hizo fue el honorable Wrangel-Manteuffel. Se habían expedido cuatrocientos pasaportes falsos para refugiados alemanes en Besanzón, y además se habían enviado en todas las direcciones del territorio blanquinegro instrucciones y emisarios para armar el mayor alboroto posible, en la prensa y mediante la propaganda oral, por la proximidad de los insurrectos republicanos de marzo.

Pero un montón de aquellos órganos cristiano-germánicos, pasando por alto las instrucciones tan astutas, había armado desde el principio un ruido demasiado fuerte. Se corrigió este error con un tamborileo todavía más potente, con mentiras todavía más desvergonzadas.

A esta parentela de alborotadores se ha sumado también, naturalmente, el señor *Hansemann*,[^6] enseguida y de muy buena gana, en su nuevo órgano. En la primera Cámara aparentemente hombre de la oposición, en su periódico repara esta deslumbrante apariencia como fiel escudero de los Manteuffel-Brandenburg con las noticias y correspondencias más absurdas sobre amenazadoras insurrecciones de marzo. Por citar solo un ejemplo. Se hace fabricar desde Colonia, como lo más reciente, lo siguiente:

> «Vivimos desde hace algunos días, en cierto modo, en una anarquía completa. Si uno se toma la molestia de recorrer las calles, encontrará que incluso *a plena luz del día grupos de obreros* andan de un lado a otro medio mendigando, medio saqueando; en particular las tabernas y los estancos están expuestos a numerosos ataques. Se ha llegado ya al punto de que desde hace varios días ha habido que rodear nuestro ayuntamiento de numerosa tropa. Por la noche, desde luego, *nadie está seguro en las calles*. Lo peor de todo es que se excita artificialmente el ánimo de la clase obrera para que el 18 de marzo se produzca una insurrección completa».

Aquí en Colonia basta con reproducir este artículo para poner al descubierto toda su perfidia y su ridiculez.

Lo que aquí podía verse a plena luz del día, y en grado aún mayor por la noche, eran incesantes *reyertas de abrir cabezas entre las tropas de las distintas armas*. Parece que se quieren acallar a gritos las interpelaciones sobre «Mi magnífico ejército» con calumnias contra los *obreros*. — —

Los gobiernos se preparan abiertamente para golpes de Estado que han de completar la contrarrevolución. El pueblo estaría, pues, en su pleno derecho de prepararse para la insurrección. Pero comprende muy bien que las complicaciones en Francia y sobre todo en Hungría y en Italia le ofrecerán sin falta, en un plazo muy próximo, la ocasión de levantarse. Por eso no se deja atraer a la trampa tendida con tanta torpeza.

[^1]: En el original, anuncios de *Knecht Ruprecht*, el criado de san Nicolás con que se asusta a los niños en Alemania.
[^2]: «En serio» (francés).
[^3]: Johann Baptist Bekk (1797-1855), ministro del Interior del gran ducado de Baden de 1846 a 1849.
[^4]: Juego con el apodo popular de «hesianos ciegos».
[^5]: Por Johann Carl Bertram Stüve (1798-1872), ministro del Interior del reino de Hannover en 1848-1850.
[^6]: David Hansemann (1790-1864), banquero de Aquisgrán, ministro de Finanzas de Prusia de marzo a septiembre de 1848 y en 1849 diputado de la primera Cámara.
