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Title: Luis Napoleón y Fould (1850)
Description: Marx cuenta, con la prensa del partido del orden como fuente, la jugada bursátil al alza organizada por el ministro de Hacienda Fould con Luis Napoleón y su camarilla en torno a las elecciones parisinas del 10 de marzo de 1850, sostenida con noticias falsas y hundida por el triunfo de los candidatos socialistas.
Author: Karl Marx
Date: 1850-04
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1850%20Luis%20Napole%C3%B3n%20y%20Fould
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*Publicado sin firma en el cuaderno 4 (abril de 1850) de la* Neue Rheinische Zeitung. Politisch-ökonomische Revue*, que Marx dirigía desde Londres y se imprimía en Hamburgo; la MEW lo atribuye a Marx. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 7 (Berlín, 1960, pp. 296-298), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1850%20Louis-Napoleon%20und%20Fould).*

Nuestros lectores recordarán que en el cuaderno anterior demostramos cómo la aristocracia financiera ha vuelto al poder en Francia.[^1] Con esta ocasión señalamos la asociación de Luis Napoleón y Fould[^2] para dar golpes bursátiles lucrativos. Ya ha llamado la atención que, desde la entrada de Fould en el ministerio, cesaran de pronto las incesantes peticiones de dinero de Luis Napoleón a la Asamblea Legislativa. Pero desde las últimas elecciones han trascendido hechos que arrojan una luz muy cruda sobre las fuentes de ingresos del presidente Bonaparte. Un solo ejemplo.

En nuestro relato nos basaremos principalmente en la *Patrie*, el honrado periódico de la Union électorale,[^3] cuyo propietario, el banquero Delamarre, es él mismo uno de los jugadores de Bolsa más importantes de París.

Con vistas a las elecciones del 10 de marzo se organizó una gran especulación *à la hausse*.[^4] El señor Fould estaba a la cabeza de la intriga, los primeros amigos del orden participaban en ella, la camarilla del señor Bonaparte, así como él mismo, estaban interesados con sumas considerables.

El 7 de marzo el 3 % subió 5 céntimos y el 5 % 15 céntimos;[^5] la *Patrie*, en efecto, había publicado el resultado de la elección preliminar de los amigos del orden. Pero esta subida les pareció poca a nuestros especuladores; había que «calentar». La *Patrie* del 8 de marzo, distribuida la tarde anterior, anuncia, pues, en su boletín bursátil que no cabe la más remota duda sobre la victoria del partido del orden. Dice, entre otras cosas:

> «Ciertamente no censuraremos la reserva de los capitalistas; sin embargo, si hay circunstancias en que la duda no está permitida, es en esta, tras el resultado obtenido en la elección preliminar.»

Para apreciar la influencia del boletín bursátil y de las informaciones de la *Patrie* en general sobre la Bolsa, hay que saber que es el verdadero *Moniteur*[^6] del gobierno actual y que recibe las noticias oficiales *antes* que el *Moniteur*. Sin embargo, esta vez el golpe fracasa.

El 8 se conocen algunas votaciones del ejército favorables al partido rojo, y en el acto caen las cotizaciones. Un terror pánico parece apoderarse de los especuladores; ahora hay que poner en juego todos los medios. El boletín bursátil de la *Patrie* mantiene su puesto; todos los periódicos de la Union électorale reciben orden de entrar en fuego; se discuten con énfasis algunas inexactitudes en votaciones sin importancia; un periódico publica en cabecera los votos de un regimiento que ha votado monárquico; por último, los periódicos republicanos se ven obligados a publicar algunos desmentidos oficiales que unos días más tarde resultan ser otras tantas mentiras.

Estos esfuerzos conjuntos consiguen el 9, al abrirse la Bolsa, una ligera subida de los títulos del Estado, que sin embargo no dura mucho. La cotización está bastante baja hasta las 2¼; desde ese momento sube sin parar hasta el cierre de la Bolsa. Las causas de este brusco cambio las cuenta la propia *Patrie* como sigue:

> «Se asegura que algunos especuladores muy interesados en el alza han hecho compras considerables hacia el cierre de la Bolsa, para predisponer favorablemente los ánimos en provincias en el momento de la elección y para provocar, gracias a la confianza que se apoderaría de las provincias, nuevas compras que debían hacer subir todavía más las cotizaciones.»

Esta operación ascendió a varios millones; su resultado fue que el 3 % subió 40 céntimos y el 5 %, 60 céntimos.

Una cosa está clara, pues: había especuladores interesados en el alza que, por eso, en el momento decisivo hicieron nuevas compras importantes para provocar una nueva subida. ¿Quiénes eran estos especuladores? Que respondan los hechos.

El 11 de marzo, baja en la Bolsa. Todos los intentos de los especuladores son impotentes ante la oscilación del resultado electoral.

El 12 de marzo, nueva baja considerable, porque el resultado electoral ya casi se conoce y es prácticamente seguro que los tres candidatos socialistas tienen una mayoría imponente. Los especuladores *à la hausse* hacen entonces un intento desesperado. La *Patrie* y el *Moniteur du Soir* publican, bajo el título de despachos telegráficos oficiales, resultados electorales de las provincias que eran pura invención. La maniobra da resultado. Por la tarde, en Tortoni,[^7] ligera subida de las cotizaciones. Ya solo se trata, pues, de seguir «calentando». La *Patrie* imprime la siguiente noticia:

> «Según las votaciones conocidas hasta ahora, el ciudadano de Flotte solo obtiene una mayoría de 34 votos sobre el ciudadano J. Foy. Este resultado electoral todavía puede decidirse a favor de nuestro candidato por los votos de la gendarmería móvil. Se asegura que el gobierno presentará *mañana* a la Asamblea dos leyes sobre la prensa y sobre las reuniones electorales y pedirá para ellas la urgencia.»

La segunda noticia era falsa; solo tras largas vacilaciones, tras prolijas deliberaciones con los jefes del partido del orden y tras un cambio ministerial se decidió el gobierno a presentar estas leyes. La primera noticia era una mentira todavía más desvergonzada; en el mismo momento en que se publicaba en la *Patrie*, el gobierno enviaba a los departamentos un despacho telegráfico diciendo que de Flotte había sido elegido.

Con todo, el golpe salió bien; los títulos subieron 1 franco 35 céntimos, y los señores especuladores realizaron entre 3 y 4 millones. Desde luego no se puede reprochar a los «amigos de la propiedad» que, en interés del orden y de la sociedad, procuren hacerse con todo lo que puedan de su fetiche.

A consecuencia de este *dodge*[^8] logrado, los señores especuladores se envalentonaron tanto que emprendieron inmediatamente nuevas compras a la mayor escala, con lo que indujeron a comprar también a muchos otros capitalistas. La subida era tan pronunciada que incluso los beneficios presuntos de esta transacción se negociaban ya de nuevo en la Bolsa. Entonces llegó, en la mañana del 15, el golpe demoledor: la proclamación de Carnot, de Flotte y Vidal como representantes del pueblo;[^9] las cotizaciones cayeron de golpe y sin freno, y la derrota de nuestros especuladores ya no pudo detenerse con noticias inventadas ni con invenciones telegráficas.

[^1]: En el artículo «1848-1849» del cuaderno 3, hoy capítulo III de [*Las luchas de clases en Francia de 1848 a 1850*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1850%20Las%20luchas%20de%20clases%20en%20Francia%20de%201848%20a%201850).

[^2]: Achille Fould (1800-1867), banquero, ministro de Hacienda de Luis Napoleón desde octubre de 1849.

[^3]: El comité electoral de los partidos monárquicos coaligados en el partido del orden.

[^4]: Al alza.

[^5]: Las rentas del Estado francés al 3 % y al 5 %.

[^6]: *Le Moniteur universel*, periódico oficial del gobierno francés.

[^7]: Café del bulevar de los Italianos, donde se negociaba después del cierre de la Bolsa.

[^8]: Truco.

[^9]: Hippolyte Carnot (1801-1888), republicano; Paul de Flotte (1817-1860), oficial de marina e insurrecto de junio; François Vidal (1812-1872), economista socialista. Fueron los candidatos de la izquierda en las elecciones parciales del 10 de marzo de 1850 en París.
