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Title: Crítica de los sucesos de Crimea (1855)
Description: Correspondencia de Engels para la Neue Oder-Zeitung sobre el avance aliado hasta el Chórnaya, el combate ante el bastión Central de Sebastopol y la expedición al mar de Azov, cuyo éxito casi sin resistencia es el mayor reproche a la conducción aliada de la guerra.
Author: Friedrich Engels
Date: 1855-06-08
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1855%20Cr%C3%ADtica%20de%20los%20sucesos%20de%20Crimea
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*Escrito por Friedrich Engels (correspondencia fechada en Londres el 8 de junio de 1855) y publicado en la* Neue Oder-Zeitung *(Breslau), núm. 265, del 11 de junio de 1855. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 278-281), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Buena parte del texto coincide con el editorial de Engels para el* New-York Daily Tribune *«Desde Crimea», del mismo día. Se corrige una errata de la edición digital de la MEW. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1855%20Zur%20Kritik%20der%20Vorg%C3%A4nge%20in%20der%20Krim).*

*Londres*, 8 de junio. La llegada de tres divisiones francesas de reserva, que se sumaron a las dos divisiones sardas, hizo imposible a los aliados seguir confinados en los estrechos límites del Quersoneso Heracleótico. El 25 de mayo, poco después de que el general Pélissier asumiera el mando, enviaron por ello de 20.000 a 25.000 hombres al Chórnaya, ocuparon la línea de ese río y desalojaron las avanzadas rusas de sus posiciones en las alturas que dominan la orilla derecha. Se recordará que hace más de un mes señalamos que esta línea de defensa, la más avanzada de los rusos, no era su verdadero campo de batalla y que, por tanto, en lugar de sostener ese terreno y aceptar una batalla en esa línea, lo abandonarían probablemente al primer ataque serio para concentrar todas sus fuerzas en la fuerte línea entre Inkerman y la cadena de colinas al este de ese lugar. Eso es lo que ha ocurrido. Con este avance, los aliados han duplicado casi la extensión del área que ocupan y se han abierto una puerta al rico valle de Baidar, lo que puede llegar a ser muy útil en adelante. Sin embargo, hasta ahora la ventaja obtenida no se ha explotado con rapidez y actividad. Tras el primer movimiento volvió a producirse en el acto un estancamiento. Puede que la falta de medios de transporte haya obligado a ello. Se aduce como una de las causas la desunión entre los jefes aliados. El bombardeo de Sebastopol reanudado el 6 de junio, el bombardeo n.º 3, despierta la sospecha de que se pretende volver, tras un episodio, a la vieja rutina. Puede, no obstante, que el bombardeo se combine con operaciones en campo abierto. En todo caso, se ha tomado por fin una medida necesaria (véase el n.º 241 de la *Neue Oder-Zeitung*):[^1] el traslado de unos 20.000 turcos, al mando personal de Omer Bajá, de Eupatoria al Quersoneso. El ejército aliado ha crecido así hasta 200.000 hombres cabales. Con semejante fuerza se pueden empezar sin duda las operaciones activas en cuanto la organización de los suministros y de los medios de transporte permita salir a campo abierto. Pero aquí parece que hay que vencer grandes dificultades.

El segundo episodio que hay que mencionar en la historia del ejército principal es el combate entre la bahía de la Cuarentena y el bastión Central (el n.º 5 de los rusos). Fue tenaz y sangriento. Los rusos, como vemos ahora por el informe del general Pélissier, sostenían todo el terreno desde el fondo de la bahía de la Cuarentena hasta el cementerio, y de allí hasta el bastión Central, por medio de obras destacadas y pozos de tirador, aunque incluso el plano oficial de las obras de sitio del Almirantazgo británico se imagina obras de fortificación francesas por todo ese importante espacio. En cuanto el bastión del Mástil y el bastión Central se vieron seriamente amenazados y los franceses tomaron las obras exteriores que los protegían, los rusos convirtieron esa extensa franja en una única gran obra. En pocas noches se unieron largas líneas y se levantaron parapetos que encerraban todo el terreno y debían formar así una amplia *place d'armes*, es decir, un lugar protegido donde concentrar con seguridad las tropas para actuar sobre las alas de cualquier ataque francés o también para emprender fuertes salidas contra los flancos de las obras avanzadas francesas. Pélissier, para no dar a los rusos tiempo de ejecutar su plan, decidió caer sobre ellos inmediatamente, mientras sus movimientos de tierra no estaban terminados. La noche del 22 de mayo se lanzó un ataque en dos columnas. La columna de la izquierda se estableció en las trincheras rusas del fondo de la bahía de la Cuarentena y efectuó allí un alojamiento;[^2] la columna de la derecha se adueñó también de las trincheras avanzadas, pero ante el violento fuego del enemigo tuvo que volver a retirarse al amanecer. La noche siguiente se renovó el intento con columnas más fuertes y con éxito completo. Se tomó toda la obra y se volvió contra los rusos pasando los cestones de un lado de la trinchera al opuesto. En esta acción parece que los franceses volvieron a combatir con la conocida *furia francese*, aunque hay que confesar que la manera en que Pélissier describe las dificultades que había que vencer no está libre de un aire de charlatanería.

La expedición al mar de Azov se ha visto coronada, como es sabido, por el éxito más completo. Una flotilla compuesta sobre todo por los vapores de guerra ligeros de ambas flotas, con 15.000 soldados británicos, franceses y turcos, tomó posesión sin hallar resistencia de Kerch, de Yeni-Kale y del estrecho que conduce al mar de Azov. Adentrándose en ese mar interior, los vapores aparecieron ante Berdiansk, Genichesk y Arabat y destruyeron, u obligaron a los rusos a destruir, grandes depósitos de grano y de municiones, varios vapores y cerca de 200 barcos de transporte. En Kerch lograron interceptar cartas de Gorchakov[^3] al comandante de la plaza. El general en jefe ruso se queja de la falta de provisiones en Sebastopol y apremia para que se envíen con rapidez nuevos suministros. Se ve ahora que el mar de Azov fue durante toda esta campaña el canal principal por el que los rusos de Crimea recibían sus provisiones y que se emplearon 500 *veleros* para transportarlas. Como los aliados solo han encontrado y destruido hasta ahora 200 veleros, los 300 restantes deben de encontrarse más arriba, junto a Taganrog o Azov. Por eso se ha enviado tras ellos una escuadra de vapores. El éxito de los aliados es tanto más importante cuanto que obliga a los rusos a enviar todas las provisiones por el lento e inseguro acarreo por tierra a través de Perekop o por el interior del mar Podrido,[^4] y a establecer sus depósitos principales en Jersón o Berislav, sobre el Dniéper, en posiciones mucho más expuestas que las del fondo del mar de Azov. El éxito casi sin resistencia de esta expedición es el mayor reproche a la conducción de la guerra por los aliados. Si ahora pueden alcanzarse tales resultados en cuatro días, ¿por qué no se envió la expedición en septiembre u octubre del año pasado, en un momento en que unas interrupciones semejantes de la línea de comunicación rusa podían provocar la retirada de su ejército de Crimea y la rendición de Sebastopol?

Las tropas de tierra que acompañan a esta expedición tienen por misión proteger a los vapores en caso de necesidad, guarnecer las plazas tomadas y actuar contra las comunicaciones rusas. Su cuerpo principal parece destinado a operar en campo abierto como simple cuerpo volante, que sale cada vez que hay ocasión de dar un golpe rápido y se retira a sus atrincheramientos, bajo la protección de los cañones de los barcos, e incluso vuelve a embarcarse en el peor de los casos, si lo amenaza una fuerza enemiga muy superior. Si ese es su fin, puede prestar servicios importantes, y 15.000 hombres no son demasiados para semejante servicio. Si, en cambio, está destinado a actuar como cuerpo independiente con base de operaciones propia, a emprender un serio movimiento de flanco contra los rusos y a intentar amenazar en serio el interior de Crimea, entonces 15.000 hombres, debilitados por los destacamentos, son demasiado pocos para semejante operación y corren gran peligro de ser cortados, rodeados por fuerzas superiores y aniquilados. De momento solo sabemos que han desembarcado en Kerch y están ocupados en ponerla en estado de defensa por el lado de tierra. Tras la evacuación voluntaria de Sudjuk-Kale por los rusos, Anapa es la única fortaleza que les queda en la costa circasiana. Es por naturaleza una plaza muy fuerte y además está ahora bien fortificada. Dudamos de que los aliados emprendan por el momento un ataque contra ella. Si lo hicieran, cometerían un gran error, a menos que tuvieran asegurado un éxito rápido. Dispersarían unas tropas que necesitan la mayor concentración y malgastarían fuerzas en nuevos objetivos de ataque antes de tener asegurados los antiguos.

[^1]: La correspondencia de Marx publicada en el n.º 241 de la *Neue Oder-Zeitung*, del 26 de mayo de 1855, que proponía embarcar en Eupatoria de 15.000 a 20.000 turcos para sumarlos al ejército principal.

[^2]: En el lenguaje de la fortificación, alojamiento es la obra de tierra improvisada con que se afianza la posición recién tomada.

[^3]: El príncipe Mijaíl Gorchakov (1793-1861), comandante en jefe de las fuerzas rusas en Crimea desde marzo de 1855.

[^4]: El Sivash, la laguna salobre que separa Crimea del continente al este del istmo de Perekop.
