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Title: El anuncio de la toma de Sebastopol — De la Bolsa de París — Sobre la matanza de Hangö en la Cámara de los Lores (1855)
Description: Correspondencia de Marx para la Neue Oder-Zeitung sobre el falso anuncio de la toma de Sebastopol en el teatro de Drury Lane, la conexión entre la guerra de Crimea y la Bolsa de París y la comedia de la Cámara de los Lores ante la matanza rusa de Hangö, que se interpone entre la pasión popular y Rusia para cubrir a Rusia.
Author: Karl Marx
Date: 1855-06-22
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1855%20El%20anuncio%20de%20la%20toma%20de%20Sebastopol%20-%20De%20la%20Bolsa%20de%20Par%C3%ADs%20-%20Sobre%20la%20matanza%20de%20Hang%C3%B6%20en%20la%20C%C3%A1mara%20de%20los%20Lores
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*Escrito por Karl Marx en Londres el 22 de junio de 1855 y publicado en la* Neue Oder-Zeitung *(Breslau), núms. 289 y 290, del 25 y el 26 de junio de 1855. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 314-317), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Se corrigen algunas erratas de la edición digital de la MEW. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1855%20Anzeige%20%C3%BCber%20die%20Einnahme%20Sewastopols%20-%20Von%20der%20Pariser%20B%C3%B6rse%20-%20%C3%9Cber%20die%20Massacre%20bei%20Hang%C3%B6%20im%20Oberhaus).*

*Londres*, 22 de junio. Acababa de terminar el segundo acto de *La sonámbula*[^1] y caía el telón del teatro de Drury Lane cuando de pronto un tremendo golpe de timbal hizo volver al público, que se agolpaba en busca de refrescos. El telón volvió a subir, el director del teatro se adelantó y, con exaltación melodramática, pronunció la siguiente alocución:

> «*Ladies and gentlemen!* Tengo la dicha de poder anunciarles un gran acontecimiento. Los aliados han tomado Sebastopol».

Entusiasta grito de triunfo, hurras, vivas, lluvia de ramos de flores. La orquesta tocó y el público cantó *God save the Queen*, *Rule Britannia* y *Partant pour la Syrie*.[^2] Una voz desde las regiones altas gritó: «¡*La Marsellesa*!», pero se apagó sin eco. La improvisación del director del teatro se basaba en un despacho telegráfico que no anunciaba, por cierto, la toma de Sebastopol, sino que los franceses en su asalto a Malájov y los ingleses en su asalto al Redán, el 18 de junio, habían sido *rechazados con pérdidas considerables*. El cómico copiaba anoche en las tablas de Drury Lane a otro director de teatro que, hace casi un año, en medio de un gran espectáculo militar, improvisó las inesperadas e inolvidables palabras: *«Messieurs, Sevastopol est pris!»*.[^3]

La incomprensible obstinación con que Pélissier sigue desgastando las fuerzas del ejército aliado en ataques unilaterales contra el lado sur tendría su explicación no en motivos *militares*, sino *financieros*. Bonaparte, como es sabido, ha librado ya miles de millones a cuenta de la toma de Sebastopol y se los ha hecho descontar a la nación francesa. Está a punto de librar de nuevo 800 millones o algo así. Un pago a cuenta de las letras que ya circulan parecía, pues, indispensable, y, si el paso del Chórnaya da *resultados reales*, el ataque al lado sur de Sebastopol promete un *éxito aparente deslumbrante*. «Caída de Sebastopol» quedaría bien en el prospecto del nuevo empréstito, y, si se hace un empréstito para la guerra, ¡por qué no hacer una guerra para el empréstito! Ante este punto de vista tiene que enmudecer toda crítica de ciencia militar. Existe en general una misteriosa conexión entre la guerra de Crimea y la Bolsa de París. Como todos los caminos llevan a Roma, todos los cables eléctricos, como es sabido, convergen en las Tullerías, donde desembocan en un «secreto de gabinete». Ahora bien, se ha observado que los despachos telegráficos más importantes se publican en París horas más tarde que en Londres. Durante esas horas, un tal corso llamado *Orsi*[^4] andaría infinitamente atareado en la Bolsa de París. Este Orsi, como es de dominio público en Londres, fue en otros tiempos el agente «providencial» del entonces desterrado en el Stock Exchange de Londres.

Si los despachos del almirante Dundas[^5] publicados por el gabinete inglés no demostraran ya que la *matanza* rusa *de Hangö*[^6] no tuvo pretexto alguno en ningún abuso de la bandera de parlamento por parte de los oficiales o de la tripulación del bote enviado por el *Cossack*, el relato del *Invalide Russe*[^7] acabaría con toda duda sobre este punto. Los rusos no sospechaban, evidentemente, que un marinero, John Brown, había escapado con vida y declararía contra ellos. El *Invalide* juzgó, pues, superfluo acusar al bote inglés de espionaje, de hacer sondeos, etc., y fabricó su historia sobre la marcha, convencido con el abate Sieyès de que «los muertos no hablan». El asunto se trató ayer en la Cámara de los Lores. No podemos, sin embargo, coincidir con el *Times* en que «este senado, por lo demás tan fríamente distinguido por costumbre y por principio», se estremeciera esta vez con los acentos genuinos de una verdadera pasión. Encontramos indignación afectada en la frase y, en el fondo, tierno cuidado por el «honor ruso» y temerosa defensa contra la venganza nacional. El ministro de Asuntos Exteriores de los tories, el conde de Malmesbury,[^8] se levantó, expuso brevemente los hechos y exclamó luego:

> «He revuelto la historia inglesa y no encuentro ningún ejemplo de un acto tan abominable. ¿Qué medida piensa tomar el Gobierno en estas circunstancias? Es un asunto de la mayor importancia para todo oficial y todo ejército de Europa que este asunto se esclarezca y que caiga el castigo adecuado sobre los autores de la infamia».

*Clarendon*,[^9] el ministro de Asuntos Exteriores de los whigs, declaró compartir la «indignación» de su colega. Es un acto de violencia tan terrible y sin igual, tan contrario a los usos y costumbres de las naciones civilizadas, que hay que suponer que sus autores no pueden haber actuado por encargo o con la aprobación de sus superiores. Era posible que el jefe de los 500 rusos no fuera un *commissioned officer* (todo oficial inglés, hasta el grado de teniente, tiene un *commission*, un despacho, pero no los sargentos ni los suboficiales). Era creíble, por tanto, que el Gobierno ruso desaprobara este acto. Por eso había encargado al enviado inglés en Copenhague que, por medio del enviado danés en San Petersburgo, hiciera saber al Gobierno ruso que el gabinete inglés esperaba con la mayor expectación qué pasos había dado o se proponía dar el Gobierno ruso para hacer constar lo que pensaba de un acto que quizá no habría causado sorpresa de haber ocurrido en una isla salvaje de los mares del Sur, pero que no se esperaba en la Europa civilizada y que, si el Gobierno ruso no lo castigaba con severidad y como correspondía, merecería las más duras represalias. El gabinete inglés, concluyó Clarendon, esperaba la declaración rusa para dar en consecuencia nuevos pasos.

Lord *Colchester*[^10] cree

> «que en todo caso semejante el deber del jefe era ponerse inmediatamente en comunicación con la autoridad rusa más alta que pudiera alcanzar, por medio de un parlamentario bajo bandera de paz, exponer las circunstancias y exigir que se desautorizara la fechoría».

Lord *Malmesbury* se levanta de nuevo, se declara en conjunto de acuerdo con el proceder del Gobierno, pero se estremece por haber oído a Clarendon la palabra «represalia». Inglaterra no debe rebajarse también al punto de vista ruso. Tiene que vengarse *moralmente* del zar, mover a todas las cortes de Europa a protestar ante la corte de San Petersburgo y dictar así un juicio internacional sobre Rusia. Todo lo que fuera del estilo de la «venganza» no haría más que aumentar el «asco» público. El presidente nominal del gabinete inglés, el conde *Granville*,[^11] recoge con avidez las palabras del tory y reza cristianamente: «¡Nada de desquite!».

¿Qué nos muestra, pues, este estallido de pasión en la Cámara de los Lores, como lo llama el *Times*? El tory, lleno de indignación moral, interpela. El whig lo supera en indignación, pero administra él mismo bajo mano al Gobierno ruso razones de disculpa y le muestra la salida de desautorizar y sacrificar a un subalterno. Cubre su retirada murmurando, *eventualiter*, algo de represalias. Lord Colchester quiere castigar a los rusos por un atentado criminal contra parlamentarios bajo bandera de paz enviándoles un nuevo parlamentario bajo bandera de paz. El tory se levanta de nuevo y apela de las represalias a la moral. El whig, contento de librarse de la represalia, aunque fuera eventual, se suma: *«No retaliation!»*. Nada más que comedia. La Cámara de los Lores se interpone entre la pasión popular y Rusia para cubrir a Rusia. El único par que se salió del papel fue *Brougham*.[^12] «Si alguna vez», dijo, «el país clamó por sangre, es ahora». En cuanto a la sensibilidad inglesa frente a las «represalias», frente al *jus talionis*,[^13] ¡lord Malmesbury ha revuelto las páginas de la historia inglesa sin dar con una página irlandesa, una india, una norteamericana! ¡Cuándo ha sido sentimental la oligarquía inglesa, salvo con Rusia!

En el informe del comité Roebuck que se leyó a la Cámara se ha suprimido, cosa curiosa, el párrafo final, un párrafo que Roebuck propuso y que el comité aprobó tras una votación. Dice así:

> «Lo que se proyectó y emprendió con información insuficiente se ha ejecutado sin la previsión y la cautela debidas. Esta conducta del Gobierno fue la primera y principal causa de las desgracias que cayeron sobre nuestro ejército en Crimea».

[^1]: *La sonnambula* (1831), ópera de Vincenzo Bellini.

[^2]: Canción de la reina Hortensia, madre de Napoleón III, convertida en himno oficioso del Segundo Imperio.

[^3]: «¡Señores, Sebastopol ha sido tomada!» (en francés). A comienzos de octubre de 1854 corrió por Europa la falsa noticia de la caída de Sebastopol.

[^4]: Giuseppe Orsi, financiero, amigo y agente de Luis Bonaparte durante su exilio en Londres.

[^5]: Richard Saunders Dundas (1802-1861), almirante, jefe de la flota británica del Báltico en 1855.

[^6]: El 5 de junio de 1855, en Hangö (Hanko, en la costa de Finlandia), los rusos dispararon sobre la tripulación de un bote del vapor británico *Cossack* que había desembarcado con bandera de parlamento; hubo muertos y prisioneros.

[^7]: *Russki Invalid*, periódico oficial del Ministerio de la Guerra ruso, citado en la prensa occidental por su nombre francés.

[^8]: James Howard Harris, conde de Malmesbury (1807-1889), ministro de Asuntos Exteriores en el gabinete tory de Derby de 1852.

[^9]: George Villiers, conde de Clarendon (1800-1870), ministro de Asuntos Exteriores desde 1853.

[^10]: Charles Abbot, barón de Colchester (1798-1867), tory, almirante.

[^11]: Granville George Leveson-Gower, conde de Granville (1815-1891), lord presidente del Consejo y jefe del Gobierno en la Cámara de los Lores.

[^12]: Henry Brougham (1778-1868), jurista y político whig, antiguo lord canciller.

[^13]: La ley del talión.
