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Title: La capacidad de resistencia de Rusia (1855)
Description: Artículo de Engels para la Neue Oder-Zeitung sobre el plan de defensa ruso en el sur de Rusia, con la línea del Dniéper y Yekaterinoslav como base, que revela que Rusia no cuenta con éxitos próximos, y sobre la tarea de los aliados en Crimea.
Author: Friedrich Engels
Date: 1855-09-25
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1855%20La%20capacidad%20de%20resistencia%20de%20Rusia
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*Escrito por Friedrich Engels el 25 de septiembre de 1855 y publicado en la* Neue Oder-Zeitung *(Breslau), núm. 455, del 29 de septiembre de 1855. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 542-543), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título lo pusieron los editores de la MEW. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1855%20Die%20Widerstandskraft%20Ru%C3%9Flands).*

El viaje del emperador de Rusia a Odesa; el traslado de su esposa de Petersburgo al corazón de la santa Rusia, a Moscú; el hecho de dejar a Constantino,[^1] el más belicoso de sus hermanos, en la sede del gobierno: todas estas circunstancias se tienen por otras tantas pruebas de que Rusia está resuelta a la resistencia extrema. Nikoláyev y Jersón, los dos puntos más fortificados del sur de Rusia, forman ahora el centro de un ejército de reserva que en este momento se concentra en las gobernaciones de Táurida y de Jersón. Además de las reservas del ejército (hombres pertenecientes a los batallones 5.º, 6.º, 7.º y 8.º), cuyo número es indeterminable, se dice que hay 40.000 milicianos concentrados en Nikoláyev, mientras que en Odesa se encuentran unos 25.000 hombres. Es imposible comprobar la exactitud de estos datos. Una cosa es segura: en el sur de Rusia se concentran fuerzas considerables.

El *plan estratégico* de Rusia tiene en cuenta no solo la pérdida de Crimea, sino incluso una invasión enemiga del sur de Rusia. Por eso se ha elegido la línea del Dniéper como línea principal de defensa, con Jersón y Nikoláyev como primera base de operaciones y Yekaterinoslav como la siguiente. Como Jersón y Nikoláyev quedan al alcance no solo de cañoneras, sino incluso de corbetas de guerra, hace falta una base situada en el interior del país. Esa base la ofrece Yekaterinoslav. Situada en un punto donde el Dniéper, por un recodo de su curso, forma un ángulo de unos 75 grados, es un centro excelente para un ejército que se retire hacia el interior y que piense cubrirse primero detrás del curso meridional (de NE a SO) y luego detrás del curso medio (de NO a SE) de este río. Un ejército que avanzara desde Perekop hacia el interior de Rusia tendría primero que forzar el Dniéper en Jersón y luego avanzar contra Yekaterinoslav para cruzar allí de nuevo el mismo río. Cualquier destacamento que avanzara por la orilla izquierda del Dniéper podría ser detenido fácilmente unas millas al sur de Yekaterinoslav, en la línea del Vólchya, donde este río desemboca en la corriente principal. A estas ventajas se añade que todo el país al sur de Yekaterinoslav es una vasta estepa de 200 millas de extensión, donde es tan difícil hacer pasar a un ejército como alimentarlo, mientras que la ciudad misma, situada en el extremo norte de la estepa y junto a las ricas y relativamente densamente pobladas provincias de Kiev y de Poltava, puede obtener sin dificultad cualquier cantidad necesaria de provisiones. Por último, Yekaterinoslav mantiene la comunicación con el ejército del centro, en Kiev, y cubre el camino de Moscú. Por eso se fortifica Yekaterinoslav y se le dota de todo lo necesario para el aprovisionamiento del ejército del sur. Se acumulan allí almacenes de víveres, equipos y municiones. Si esto, por un lado, habla en favor de la perspicacia estratégica de los rusos —y el viejo general y desertor Jomini[^2] no los ha adiestrado tanto tiempo en balde—, por otro prueba igualmente que no creen en éxitos por un tiempo considerable. Si los aliados penetraran en el interior de Rusia (desde Perekop), tendrían que forzar, ciertamente, Yekaterinoslav. Pero de eso no puede tratarse en esta campaña, y apenas en la campaña de 1856. Antes Rusia tendría que haber evacuado Crimea, toda la Transcaucasia, el Cáucaso hasta el Térek y el Kubán; Odesa tendría que haber sido pasto de las llamas, el puerto de Nikoláyev destruido y el Danubio limpio hasta Galați: todas estas extremidades exteriores suyas tienen que estar amputadas antes de que a los aliados se les pueda siquiera ocurrir emprender una campaña hacia el interior de Rusia. El plan estratégico de los rusos, de tan largo alcance, parece por eso *de mauvais augure*.

Las tropas aliadas se mueven hacia el valle del alto Chernaya para envolver el extremo del ala derecha, por Aitodor o por el alto Belbek. Así lo informan coincidentemente los despachos de Gorchakov y de Pélissier. A nosotros esta maniobra de los aliados nos parece ejecutarse de manera demasiado ostensible para que realmente se pretenda de esta forma.

La tarea de los aliados consiste ahora evidentemente en desalojar a los rusos de la posición atrincherada de las alturas de Mackenzie. Si lo logran, los rusos tendrán que evacuar el fuerte del Norte y, con él, Crimea. Entre las alturas de Mackenzie y Simferópol no hay, en efecto, ninguna posición que no pueda envolverse,[^3] y más allá de Simferópol la estepa, insostenible para grandes ejércitos, no ofrece posición alguna. Que los rusos conserven Crimea depende, por tanto, de su capacidad para sostener su posición actual, en especial en las alturas de Mackenzie.

[^1]: El gran duque Konstantín Nikoláyevich (1827-1892), hermano del zar Alejandro II y jefe de la marina rusa.

[^2]: Antoine-Henri Jomini (1779-1869), teórico militar suizo, oficial de Napoleón, que en 1813 se pasó al servicio de Rusia.

[^3]: El texto alemán dice *keine umgehbare Position* («ninguna posición que pueda envolverse»); el sentido pide lo contrario.
