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Title: La reelección de Herbert — Los primeros pasos del nuevo ministerio — Noticias de las Indias Orientales (1855)
Description: Correspondencia de Marx para la Neue Oder-Zeitung: la farsa de la reelección de Sidney Herbert en Wiltshire, los nombramientos gerontocráticos del ministerio Palmerston y el avance de la crisis comercial en los distritos fabriles.
Author: Karl Marx
Date: 1855-02-16
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1855%20La%20reelecci%C3%B3n%20de%20Herbert%20-%20Los%20primeros%20pasos%20del%20nuevo%20ministerio%20-%20Noticias%20de%20las%20Indias%20Orientales
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*Escrito por Karl Marx en Londres el 16 de febrero de 1855 y publicado en la* Neue Oder-Zeitung *(Breslau), núm. 85, del 20 de febrero de 1855. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 66-68), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1855%20Herberts%20Wiederwahl%20-%20Die%20ersten%20Schritte%20des%20neuen%20Ministeriums%20-%20Nachrichten%20aus%20Ostindien).*

*Londres*, 16 de febrero. La farsa de la reelección del señor Sidney Herbert como diputado por la división meridional de Wiltshire se representó ayer en el ayuntamiento de Salisbury. Wilts es famoso, incluso entre los condados ingleses, por una concentración de la propiedad territorial que ha convertido toda su superficie en propiedad de menos de una docena de familias. Salvo algunos distritos del norte de Escocia, en ninguna parte se ha «limpiado» la tierra de habitantes tan a fondo ni se ha implantado con tanta consecuencia el sistema de la agricultura moderna. Si no estallan por casualidad enemistades familiares entre sus pocos propietarios, Wilts no conoce luchas electorales.

No se había presentado ningún candidato contra Sidney Herbert. El *high sheriff*, que presidía la elección, lo declaró por eso reelegido en toda regla nada más empezar la sesión. Sidney Herbert se levantó entonces y dirigió unos cuantos lugares comunes muy trillados a sus arrendatarios y vasallos. Entretanto, se había ido reuniendo poco a poco en el ayuntamiento un público urbano sin derecho a voto, al que la Constitución inglesa despacha con el privilegio de aburrir a los candidatos en los *hustings*.[^1] Apenas se había sentado Sidney Herbert cuando un fuego cruzado de interpelaciones zumbó en torno a su cabeza consagrada. «¿Qué hay de los granos de café verdes que se han servido a nuestros soldados?», «¿Dónde está nuestro ejército?», «¿Qué dijo de usted ayer el *Times*?», «¿Por qué perdonó usted a Odesa?», «¿Tiene su tío, el príncipe ruso Vorontsov,[^2] palacios en Odesa?», etc. Naturalmente, no se tomó la menor nota de estos preguntones antiparlamentarios. Sidney Herbert aprovechó más bien el primer momento en que amainó el alboroto para proponer un voto de gracias al sheriff, que tan «imparcialmente» había dirigido los «debates». Se aprobó entre los aplausos del público parlamentario y los silbidos y gruñidos del público antiparlamentario. Siguió luego una segunda andanada de preguntas punzantes: «¿Quién mató de hambre a nuestros soldados? ¡Que vaya él mismo a la guerra!», etc. Resultado, el mismo que la primera vez. El sheriff declaró entonces terminada la función, que había durado poco más de media hora, y cayó el telón.

Los primeros pasos del ministerio renovado no son recibidos en modo alguno con aplauso. Como lord Panmure,[^3] el nuevo ministro de la Guerra, es un inválido, el peso principal de su administración recae sobre el subsecretario de la Guerra. El nombramiento de Frederick Peel, el hijo menor del difunto Peel, para este puesto importante escandaliza tanto más cuanto que Frederick Peel es una mediocridad notoria. Pese a su juventud, es la viva imagen de la rutina. A otros se les hace burócratas. Él vino al mundo burócrata. Frederick Peel debe su puesto a la influencia de los peelitas. Era necesario, por tanto, echar un whig en el otro platillo de la balanza. Sir Francis Baring[^4] ha sido nombrado por eso canciller del ducado de Lancaster. Fue el ministro de Hacienda de la administración whig de lord Melbourne y llevaba entonces el merecido sobrenombre de «señor Déficit». Los nombramientos recientes en el ejército siguen todos fieles al sistema de la gerontocracia. Así, a lord Seaton, que pasa de los ochenta años, se le ha nombrado general en jefe en Irlanda. Lord Rokeby, viejo, gotoso y sordo, ha sido enviado a Crimea como jefe de la brigada de la Guardia. El mando de la segunda división de allí, antes a cargo de sir De Lacy Evans, le ha tocado al general Simpson, que no es ningún Sansón, sino que, como teniente gobernador de Portsmouth entrado en años, ocupaba el puesto de reposo adecuado. El general Somerset, brigadier ya en 1811, ha sido embarcado hacia las Indias Orientales como general en jefe. Por último, el almirante Boxer, ese viejo «anarca», como lo llama el *Times*, que en Constantinopla llevó todo el servicio de transportes, etc., al desorden más extremo, ha recibido ahora orden de ir a Balaklava para poner «en orden» aquel puerto.

> «Nos tememos», dice el *Times*, «que tendremos que buscar la energía ministerial en otra parte. Sería inútil apelar contra tan cruel y frívolo despilfarro de los mejores recursos de la nación a quienes hacen tales cosas. Si no estuvieran ofuscados por la larga posesión del poder, que ha pasado siempre de una parte de su propia clase a otra, se habrían guardado por lo menos de elegir precisamente este momento para exhibir tan caprichoso y miope egoísmo. El instinto de conservación les enseñaría otra cosa; pero preguntamos solemnemente al pueblo de Inglaterra si permitirá que sus compatriotas sean sacrificados así en el altar de una cruel apatía o de una incapacidad impotente». El *Times* amenaza: «No es el gobierno, ni siquiera la Cámara de los Comunes, es la Constitución británica la que está siendo juzgada».

Las últimas noticias de las Indias Orientales son importantes porque presentan como desolador el estado de los negocios en Calcuta y Bombay. En los distritos manufactureros la crisis avanza lenta pero segura. Los propietarios de hilaturas finas de Manchester han acordado en un mitin celebrado anteayer hacer trabajar sus fábricas solo 4 días a la semana a partir del 26 de febrero e invitar entretanto a los fabricantes de los alrededores a dar un paso semejante. En las fábricas de Blackburn, Preston y Bolton ya se ha comunicado a los obreros que en adelante se trabajará solo «jornada reducida». Las quiebras serán tanto más numerosas y grandes cuanto que el año pasado muchos fabricantes, para forzar los mercados, tomaron en sus propias manos el negocio de exportación, pasando por alto a las casas de comisión. El *Manchester Guardian* del miércoles pasado reconoce que hay *sobreproducción*, no solo de productos fabricados, sino también de fábricas.

[^1]: La tribuna desde la que, en las elecciones inglesas, se presentaba a los candidatos y estos hablaban a los electores y al público.

[^2]: Mijaíl Vorontsov (1782-1856), virrey ruso del Cáucaso de 1844 a 1854, hermano de la madre de Sidney Herbert.

[^3]: Fox Maule, lord Panmure (1801-1874), whig, ministro de la Guerra de 1855 a 1858.

[^4]: Francis Thornhill Baring (1796-1866), ministro de Hacienda de 1839 a 1841.
