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Title: Sobre la situación en Crimea (1855)
Description: Crónica de Engels para la Neue Oder-Zeitung: la caballería rusa inmoviliza a Omer Bajá en Eupatoria, los nuevos reductos rusos ponen a los sitiadores a la defensiva, el Times se deja aconsejar por una «alta autoridad militar» y los refuerzos aliados no permitirán pasar a la ofensiva antes de finales de mayo.
Author: Friedrich Engels
Date: 1855-03-30
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1855%20Sobre%20la%20situaci%C3%B3n%20en%20Crimea
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*Escrito por Friedrich Engels en Londres el 30 de marzo de 1855 y publicado en la* Neue Oder-Zeitung *(Breslau), núm. 155, del 2 de abril de 1855. Buena parte del texto coincide con «La marcha de la guerra», escrito para el* New-York Daily Tribune*. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 11 (Berlín, 1961, pp. 173-175), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título es el de la MEW. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1855%20%C3%9Cber%20die%20Situation%20in%20der%20Krim).*

*Londres*, 30 de marzo. Los informes sobre el progreso de las negociaciones de paz cambian a diario de color y de tono. Hoy la paz es segura; mañana, la guerra. Palmerston, en el *Post*, echa chispas de espadas y cañones, prueba de que quiere concluir la paz lo antes posible. Napoleón ordena a su prensa escribir salmos de paz, la prueba más segura de que piensa continuar la guerra. El curso de los acontecimientos en Crimea no apunta precisamente a una pronta caída de Sebastopol. En Eupatoria, Omer Bajá[^1] está ahora inmovilizado de hecho por el lado de tierra. Su superioridad en caballería permite a los rusos situar sus piquetes y escuchas muy cerca de la ciudad, recorrer los alrededores con patrullas que cortan los suministros y, en caso de una salida seria, replegarse sobre la infantería apostada más atrás. Como ya suponíamos, consiguen tener en jaque a una fuerza turca superior con una cuarta o una tercera parte de su número. La salida que hizo la caballería turca a las órdenes de Iskender Bey (el polaco Iliński, gloriosamente conocido desde Kalafat)[^2] fue rechazada por una carga simultánea de tres destacamentos rusos que atacaron desde tres puntos distintos. Como toda caballería mal instruida e insegura, los turcos, en lugar de lanzarse de cabeza sobre los rusos sable en mano, se detuvieron a una distancia respetuosa y empezaron a disparar sus carabinas. Esta señal inequívoca de indecisión impulsó a los rusos a la ofensiva. Iskender Bey intentó cargar con un escuadrón, pero todos lo abandonaron, salvo los bashibozuks,[^3] y tuvo que abrirse paso en retirada por en medio de los rusos. Omer Bajá aguarda la llegada de refuerzos de caballería y, entretanto, ha estado en el campamento franco-inglés para informar a los aliados de que de momento no puede hacer nada y de que un refuerzo de unos 10.000 soldados franceses sería muy deseable. Sin duda, pero no menos deseable para el propio Canrobert, que ya ha descubierto que dispone a la vez de demasiadas tropas y de demasiado pocas. Demasiadas para el sitio de Sebastopol a la manera antigua y para la defensa del Chernaya; no bastantes para salir desde el Chernaya, empujar a los rusos hacia el interior y cercar el fuerte del Norte. Destacar 10.000 hombres a Eupatoria no permitiría a los turcos salir a campaña con éxito, pero debilitaría al ejército francés para las operaciones en campo abierto. El *sitio* se vuelve cada día un asunto más crítico para los sitiadores.

Hemos visto que los rusos mantuvieron el 24 de febrero el reducto del monte Sapún (delante de las obras de Malájov). Ahora han ampliado y reforzado ese reducto, han emplazado cañones en él y han emprendido contraaproches desde allí. Asimismo, en otro lugar, frente al bastión Kornílov, se ha levantado una serie de nuevos reductos, 300 yardas por delante de las antiguas fortificaciones rusas. Para el lector del *Times* esto tiene que ser inexplicable, porque según él los aliados habían abierto hacía mucho sus propias trincheras a menor distancia de las líneas rusas. Ahora, por fin, por ejemplo en su carta del 16 de marzo, el corresponsal del *Times* confiesa que aun en esas últimas fechas las trincheras británicas estaban todavía a 600-800 yardas y que, en realidad, las *baterías que están a punto de batir al enemigo son las mismas que abrieron fuego el pasado 17 de octubre*. ¡Ese es, pues, el gran progreso del sitio, ese el avance de las trincheras que ha costado la vida o la salud a dos tercios del ejército inglés! En estas circunstancias había espacio de sobra entre las dos líneas de baterías para levantar las nuevas obras rusas. Estas pueden considerarse como la apertura de una nueva paralela contra los sitiadores, a una distancia de 300-400 yardas de sus obras, como un contraaproche en la mayor escala contra el ejército que cerca la plaza. Este queda así reducido a la defensiva, cuando la primera condición esencial de un sitio es que los sitiadores reduzcan a los sitiados a la defensiva.

Igual que en el campamento ante Sebastopol, en Inglaterra empieza ahora a descubrirse que no hay ninguna posibilidad de tomar Sebastopol por asalto. En este apuro, el *Times* se ha dirigido a una «alta autoridad militar» y ha sabido por ella que es necesario tomar la ofensiva, bien cruzando el Chernaya y efectuando la unión con los turcos de Omer Bajá, antes o después de una batalla contra el ejército ruso de observación, bien mediante una diversión hacia Kaffa,[^4] que obligaría a los rusos a dividirse. Como el ejército aliado cuenta ahora entre 110.000 y 120.000 hombres, tales movimientos tienen que estar a su alcance. Así habla el *Times*.

Pues bien, nadie sabe mejor que Raglan y Canrobert que una unión con el ejército de Omer Bajá sería muy deseable; pero, por desgracia, los aliados no han dispuesto hasta ahora ante Sebastopol de 110.000 o 120.000 hombres aptos para el servicio, sino a lo sumo de 80.000 o 90.000. Y en cuanto a una expedición a Kaffa, los rusos no podrían desear nada mejor: ¡que las tropas aliadas se dispersen en tres puntos distintos, a 60-150 millas del punto central, cuando no son lo bastante fuertes en ninguno de los dos puntos que ocupan ahora para cumplir la tarea que tienen delante! Parece que el *Times* ha ido a pedir consejo a eruditos militares «rusos».

Como la 11.ª y la 12.ª división francesas están ya en camino, al menos en parte, y el resto, así como la 13.ª y la 14.ª división y las dos divisiones piamontesas, se disponen a seguirlas, antes de finales de mayo el ejército aliado habrá alcanzado una fuerza que a la vez le permitirá y le obligará a avanzar desde la posición defensiva del Chernaya. Las tropas se concentrarán en Constantinopla y probablemente se embarcarán todas juntas, de modo que tengan que permanecer el menor tiempo posible en el fatídico Quersoneso. Esta medida causará algún retraso, pero asegura grandes ventajas. Los refuerzos, que hasta ahora se han enviado a Crimea poco a poco y en pequeños destacamentos, aunque juntos forman un ejército, nunca reforzaron lo suficiente al ejército expedicionario para permitirle operaciones ofensivas.

[^1]: Omer Bajá (Mihajlo Latas, 1806-1871), general otomano de origen croata, comandante en jefe del ejército turco.
[^2]: Iskender Bey (Aleksander Iliński), oficial polaco emigrado al servicio turco, que se había distinguido en la defensa de Kalafat en 1854.
[^3]: Tropas irregulares turcas.
[^4]: Hoy Feodosia, en la costa sudoriental de Crimea.
