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Title: A prueba de bomba (1858)
Description: Artículo de Engels para la New American Cyclopaedia sobre las construcciones a prueba de bomba en las fortalezas y su importancia creciente ante los bombardeos combinados con el ataque regular.
Author: Friedrich Engels
Date: 1858
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1858%20A%20prueba%20de%20bomba
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*Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 5 de octubre de 1857 y publicado sin firma en* The New American Cyclopaedia *(Nueva York, D. Appleton and Company), vol. III, 1858, pág. 452. Traducido del texto de la enciclopedia (escaneos de dominio público del Internet Archive, con el OCR corregido sobre las imágenes de las páginas), cotejado con la versión alemana de Marx/Engels,* Werke*, tomo 14 (Berlín, 1961), pág. 148, por la Escuela de marxismo, 2026.* [Texto original en inglés](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1858%20Bomb-Proof)

A PRUEBA DE BOMBA (*bomb-proof*): cualidad de una cubierta lo bastante fuerte para resistir el choque de las bombas que caigan sobre ella. Con los enormes calibres hoy en uso, es casi imposible, y desde luego hasta ahora no vale la pena, aspirar a una seguridad absoluta contra el fuego vertical en la mayoría de los edificios cubiertos a prueba de bomba. Una bóveda de medio punto de 3½ pies de espesor en la clave resistirá la mayoría de las granadas, y puede que ni siquiera una sola granada de 13 pulgadas llegue a atravesarla; pero una segunda lo conseguiría en la mayoría de los casos. Por eso los edificios absolutamente a prueba de bomba se limitan a los polvorines, los laboratorios, etc., donde una sola granada causaría una explosión inmensa. Las bóvedas fuertes cubiertas con 3 o 4 pies de tierra dan la mayor seguridad. En las casamatas corrientes las bóvedas no tienen que ser tan fuertes, porque la probabilidad de que caigan granadas repetidas veces en el mismo sitio es muy remota. Como abrigo provisional contra las granadas, los edificios se cubren con vigas fuertes colocadas muy juntas y recubiertas de fajinas, sobre las que se extiende algo de estiércol y finalmente tierra. La introducción de baterías y fuertes casamatados, y de cuarteles defensivos casamatados, situados sobre todo a lo largo del talud interior de la muralla y a poca distancia de ella, ha aumentado considerablemente el número de edificios a prueba de bomba en las fortalezas; y con el método actual de combinar violentos bombardeos, continuados día y noche, con el ataque regular de una fortaleza, no puede esperarse que la guarnición resista si no se le procura un abrigo eficaz en el que los que están francos de servicio puedan reponer sus fuerzas descansando. Por eso es probable que esta clase de edificios se aplique todavía más en la construcción de las fortalezas modernas.
