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Title: Puente militar (1858)
Description: Artículo de Engels para la New American Cyclopaedia sobre los puentes militares: su historia desde Darío y Jerjes, los trenes de pontones de los ejércitos europeos y norteamericano, los puentes improvisados y el paso de los grandes ríos frente al enemigo.
Author: Friedrich Engels
Date: 1858
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1858%20Puente%20militar
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*Escrito en inglés por Friedrich Engels hacia el 14 de octubre de 1857 y publicado sin firma en* The New American Cyclopaedia *(Nueva York, D. Appleton and Company), vol. III, 1858, págs. 690-692. Traducido del texto de la enciclopedia (escaneos de dominio público del Internet Archive, con el OCR corregido sobre las imágenes de las páginas), cotejado con la versión alemana de Marx/Engels,* Werke*, tomo 14 (Berlín, 1961), págs. 149-153, por la Escuela de marxismo, 2026. La enciclopedia imprime el artículo en un solo párrafo y marca con una raya los cambios de asunto; aquí esos cambios se dan como párrafos. Las notas son nuestras.* [Texto original en inglés](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1858%20Bridge%2C%20Military)

PUENTE MILITAR. El arte de construir puentes provisionales para que las tropas pasen grandes ríos y brazos de mar estrechos era bien conocido de los antiguos, cuyas obras en este terreno tienen a veces una magnitud sorprendente. Darío pasó el Bósforo y el Danubio, y Jerjes el Helesponto, por puentes de barcas cuya descripción encontramos en Heródoto. El ejército de Jerjes construyó 2 puentes sobre los Dardanelos: el primero, de 360 barcos, anclados de proa y de popa uno junto a otro, con las quillas en la dirección de la corriente, y unidos entre sí por fuertes cables sobre los que se tendieron tablones, sujetos por una baranda a cada lado y cubiertos por un lecho de tierra. El segundo puente tenía 314 barcos y estaba construido del mismo modo. Según Arriano, Alejandro llevaba agregado a su ejército un tren de pontones regular de barcas ligeras. Los romanos tenían embarcaciones de mimbre forradas de pieles de animales, destinadas a sostener el tablero de madera de un puente, que formaron parte del tren de sus ejércitos hasta el final del Imperio. Pero sabían también construir una clase más sólida de puente militar cuando había que cruzar un río rápido; prueba de ello son los famosos puentes sobre pilotes por los que César pasó el Rin.

En la Edad Media no hallamos noticia de equipos de puentes, pero durante la guerra de los Treinta Años los distintos ejércitos que en ella intervinieron llevaban consigo materiales para tender puentes sobre los grandes ríos de Alemania. Las barcas empleadas eran muy pesadas y en general de roble. El tablero del puente se apoyaba en caballetes plantados en el fondo de esas barcas. Los holandeses fueron los primeros en adoptar una embarcación más pequeña, de fondo plano, con costados casi verticales, proa y popa en punta y ambos extremos salientes en plano inclinado por encima de la superficie del agua. Consistían en un armazón de madera forrado de chapa de hojalata y se llamaban pontones. También los franceses, según Folard,[^1] reclaman la invención de los pontones de cobre, y se dice que hacia 1672 tenían un tren de pontones completo. A comienzos del siglo XVIII todos los ejércitos europeos se habían provisto de esta clase de embarcaciones, en su mayoría armazones de madera forrados de hojalata, cobre, cuero o lona embreada. Este último material lo usaban los rusos. Las barcas eran pequeñas y, si el puente había de tener alguna flotabilidad, tenían que colocarse muy juntas, con no más de 4 o 5 pies de espacio libre entre ellas; con ello se obstruía mucho la corriente del agua, se ponía en peligro la seguridad del puente y se daba al enemigo ocasión de destruirlo lanzando contra él cuerpos flotantes.

Los pontones que emplean hoy los ejércitos del continente europeo son de un tipo mayor, pero semejantes en principio a los de hace cien años. Los franceses usan desde 1829 una embarcación de fondo plano y costados casi verticales, que se estrecha hacia la proa y, algo menos, hacia la popa; los 2 extremos se levantan por encima de las bordas y se curvan como los de una canoa. Las dimensiones son: eslora, 31 pies; manga, arriba, 5 pies 7 pulgadas; en el fondo, 4 pies 4 pulgadas. El armazón es de roble, forrado con tablazón de abeto. Cada pontón pesa 1.658 libras y tiene una flotabilidad (peso de la carga que hundiría la embarcación hasta las bordas) de 18.675 libras. Cuando forman puente, se colocan a intervalos de 14 pies de espacio libre de borda a borda, y el piso del puente tiene 11 pies de ancho. Para la vanguardia de un ejército se usa una clase menor de pontón, con la que se tienden puentes sobre ríos de menor importancia. Los pontones austriacos son semejantes al pontón francés grande, pero divididos transversalmente por la mitad para transportarlos con más comodidad, y se arman en el agua. Dos embarcaciones colocadas una junto a otra y unidas por maderos cortos, con un madero longitudinal que sostiene las vigas del tablero, forman un pilar flotante del puente. Estos pontones, inventados por Birago, se introdujeron en 1823. Los rusos tienen para sus pontones un armazón de madera construido de modo que las piezas centrales, o bancadas, puedan desmontarse; sobre este armazón se tiende lona untada de brea o de una disolución de caucho. Tienen de largo 21 pies 9 pulgadas; de ancho, 4 pies 11 pulgadas; de alto, 2 pies 4 pulgadas, y pesan 718 libras cada uno. Anchura del piso del puente, 10 pies; distancia de pontón a pontón, 8 pies. Los rusos tienen también pontones con un armazón semejante, forrado de cuero. Se dice que los prusianos fueron los primeros en dividir sus pontones transversalmente en compartimentos, para que una sola vía de agua no los hundiera. Sus pontones son de madera y de fondo plano. La luz, o espacio libre entre los pontones, varía en sus puentes de 8 a 16 pies según las circunstancias. Los holandeses, desde 1832, y los piamonteses tienen trenes de pontones semejantes a los del ejército austriaco. El pontón belga tiene la proa en punta, pero no se estrecha hacia la popa. En todos los ejércitos del continente acompañan al tren de pontones botes pequeños para llevar las anclas.

El ejército británico y el de los Estados Unidos han abandonado por completo el uso de barcas para formar sus trenes de pontones y han adoptado cilindros huecos de material ligero, cerrados por todas partes, para sostener sus puentes. En Inglaterra se adoptaron en 1836, con exclusión de todas las demás clases, los pontones cilíndricos con extremos cónicos, semiesféricos o paraboloides construidos en 1828 por el coronel Blanshard.[^2] El pontón británico mayor tiene 24½ pies de largo y 2 pies 8 pulgadas de diámetro. Está hecho de chapa de hojalata dispuesta en torno a una serie de ruedas de hojalata cuyos radios son cilindros huecos de hojalata; un cilindro de hojalata mayor, de 1¾ pulgadas de diámetro, forma su eje común y recorre toda la longitud del pontón.

En los Estados Unidos se han hecho experimentos con pontones cilíndricos de caucho. En 1836 el capitán (luego coronel) Lane construyó con tales pontones puentes sobre un río profundo y rápido de Alabama, y en 1839 el señor Armstrong presentó flotadores semejantes, de 18 pies de largo y 18 pulgadas de diámetro inflados, que pesaban 39 libras cada uno y de los que 3 debían formar un tramo del puente. Los pontones de caucho inflado se introdujeron en 1846 en el ejército de los Estados Unidos y se usaron en la guerra contra México. Son muy fáciles de transportar por su ligereza y el poco espacio que ocupan plegados; pero, además de que se dañan e inutilizan fácilmente por el roce con la grava, etc., comparten los defectos comunes de todos los pontones cilíndricos. Estos defectos son: que, una vez hundidos en el agua hasta la mitad de su altura, su inmersión se hace cada vez mayor con cada aumento igual de carga, al revés de lo que debería ser; que, además, en sus extremos se enganchan y se acumulan fácilmente los cuerpos flotantes; y, por último, que hay que unir 2 de ellos en una balsa mediante un tablero antes de poder moverlos en el agua, mientras que los pontones de barca son tan capaces de moverse por sí solos en el agua como los botes corrientes y pueden servir para pasar rápidamente a remo un destacamento de tropas a la otra orilla. Para comparar la fuerza de flotación del pontón cilíndrico con la del pontón de barca, baste lo siguiente: el pontón francés sostiene unos 20 pies de puente y tiene una flotabilidad (descontado el peso de la superestructura) de más de 150 quintales.[^3] Una balsa británica de 2 pontones, que sostiene más o menos la misma longitud de puente, tiene una flotabilidad, descontada la superestructura, de solo 77 quintales, de los que solo la mitad es carga segura. Un tren de pontones comprende, además de los pontones, los remos, bicheros, anclas, cables, etc., necesarios para moverlos en el agua y fijarlos en su sitio, y las vigas y tablones (tablero) que forman el piso del puente. Con pontones de barca, se suele asegurar cada pontón en su sitio y tender luego por encima las vigas y los tablones; con pontones cilíndricos, se unen 2 en una balsa, que se ancla a la distancia debida del extremo del puente y se une a él mediante vigas y tablones. Cuando las circunstancias lo permiten, se construyen en lugares resguardados, aguas arriba del punto elegido para el puente, tramos enteros de 3, 4 o 5 pontones con su tablero, que se dejan bajar sucesivamente con la corriente hasta su posición. En algunos casos, con pontoneros muy experimentados, se ha construido el puente entero a lo largo de una orilla del río y se le ha hecho girar con la corriente en el momento de intentar el paso. Así lo hizo Napoleón al pasar el Danubio la víspera de la batalla de Wagram. Toda esa campaña es muy instructiva en cuanto al paso de grandes ríos frente al enemigo mediante puentes militares.

Pero los trenes de pontones no siempre están a mano, y el ingeniero militar debe estar preparado para tender un puente sobre un río, en caso necesario, sin ellos. Para ello se emplean materiales y modos de construcción muy diversos. Las barcas grandes que suelen encontrarse en los ríos navegables se aprovechan para hacer puentes de barcas. Si no se encuentran barcas, y la profundidad o la configuración del fondo del río hacen necesario el uso de apoyos flotantes, pueden emplearse balsas de troncos, flotadores de toneles y otros cuerpos flotantes. Si el río es poco profundo y tiene un fondo duro y bastante llano, se construyen apoyos fijos, ya de pilotes, que forman la clase de puente más duradera y segura pero exigen mucho tiempo y trabajo, ya de caballetes, que pueden construirse con facilidad y rapidez. A veces, carros cargados de fajinas, etc., y hundidos en los lugares más profundos del río forman apoyos adecuados para el tablero de un puente. Las inundaciones, los pantanos, etc., se salvan por medio de cestones. Para ríos estrechos y barrancos que solo ha de pasar la infantería se adoptan distintas clases de puentes colgantes, por lo general sostenidos por cables fuertes.

La construcción de un puente militar bajo el fuego mismo del enemigo es hoy un caso muy raro, pero siempre hay que prever la posibilidad de resistencia. Por eso el puente suele construirse en un recodo entrante del río, de modo que la artillería situada a derecha e izquierda barra el terreno de la orilla opuesta cerca de donde ha de llegar el puente y proteja así su construcción. Además, la orilla cóncava es por lo general más alta que la convexa, y así, en la mayoría de los casos, a la ventaja del fuego cruzado se añade la del dominio del terreno. La infantería se pasa a remo en botes o pontones y se establece inmediatamente delante del puente. Puede construirse un puente flotante para pasar algo de caballería y unas cuantas piezas ligeras. También ofrece ventajas que el río se divida en varios brazos por islas, o un punto inmediatamente aguas abajo de la confluencia de algún río menor. En este último caso, y a veces en el primero, los distintos tramos del puente pueden armarse en aguas resguardadas y dejarse bajar luego con la corriente. El atacante, que suele poder elegir entre muchos puntos favorables a lo largo de una línea de río extensa, puede engañar fácilmente a su adversario con ataques simulados y efectuar luego el paso verdadero en un punto distante; y el peligro de dispersar las fuerzas de la defensa a lo largo de esa línea extensa es tan grande que hoy se prefiere mantenerlas concentradas a cierta distancia del río y lanzarlas en masa contra el verdadero punto de paso en cuanto se ha averiguado, y antes de que el enemigo haya podido pasar todo su ejército. Por estas causas, en ninguna de las guerras desde la Revolución francesa se ha disputado seriamente la construcción de un puente sobre alguno de los grandes ríos de Europa.

[^1]: Jean-Charles de Folard (1669-1752), militar y tratadista francés, comentador de Polibio.
[^2]: La enciclopedia escribe «Blanchard»; se trata de Thomas Blanshard, oficial de los ingenieros reales británicos, inventor del pontón cilíndrico de hojalata.
[^3]: El *hundredweight* (cwt.) inglés equivale a 112 libras, unos 50,8 kg.
