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Title: [El nuevo empréstito sardo - Los inminentes empréstitos francés e indio] (1860)
Description: Correspondencia de Marx para el New-York Daily Tribune: el empréstito sardo y las cuentas del Piamonte, el empréstito francés que se prepara, la elección de Jules Favre como decano de los abogados de París y el crecimiento de la deuda de la India tras la rebelión.
Author: Karl Marx
Date: 1860-08-14
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1860%20El%20nuevo%20empr%C3%A9stito%20sardo%20-%20Los%20inminentes%20empr%C3%A9stitos%20franc%C3%A9s%20e%20indio
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*Escrito en inglés por Karl Marx en Londres el 14 de agosto de 1860 y publicado en el* New-York Daily Tribune*, núm. 6035, del 28 de agosto de 1860. El original inglés no está disponible en una edición libre; traducimos de la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 15 (Berlín, 1961, pp. 124-128), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. El título, entre corchetes, es de los editores de la MEW. Se corrigen algunas erratas evidentes de la edición digital de la MEW. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1860%20Die%20neue%20sardinische%20Anleihe%20-%20Die%20bevorstehende%20franz%C3%B6sische%20und%20die%20indische%20Anleihe).*

Londres, 14 de agosto de 1860

El nuevo empréstito sardo de 6.000.000 de libras esterlinas está cerrado, y se dice que se ha suscrito el triple de la suma pedida. Resulta, pues, que las obligaciones del nuevo reino italiano suben en el mercado al mismo tiempo que Austria lucha en vano con una carga de deudas cuya cuantía no habría que medir por los recursos del país, sino por la debilidad del gobierno, y que Rusia, la poderosa Rusia, expulsada del mercado europeo de empréstitos, se ve obligada a recurrir de nuevo a su propia máquina de papel moneda. Sin embargo, incluso en lo que respecta a Cerdeña, el nuevo empréstito nos recuerda el hecho abominable de que en los tiempos modernos el primer acto en la lucha de un pueblo por la libertad o la independencia parece consistir casi siempre, como por una monstruosa fatalidad, en contraer una nueva servidumbre. ¿No es toda deuda pública una hipoteca que se carga sobre el trabajo de todo un pueblo y un recorte de su libertad? ¿No hace surgir una nueva sociedad de tiranos invisibles conocida con el nombre de acreedores del Estado? Sea como fuere, si los franceses, en menos de un decenio, han casi duplicado su deuda pública para seguir siendo esclavos, hay que permitir a los italianos contraer las mismas obligaciones para llegar a ser hombres libres. El Piamonte propiamente dicho, sin las provincias recién adquiridas, tenía que pagar en 1847 3.813.452 libras de impuestos, mientras que este año tendrá que pagar 6.829.000. Periódicos ingleses, por ejemplo *The Economist*, han observado que el comercio del Piamonte ha crecido mucho a consecuencia de los cambios liberales introducidos en su arancel, y para ilustrar ese aumento se nos dan las cifras siguientes:

| En 1854 las importaciones fueron solo de | 12.497.160 libras |
|---|---|
| En 1857 subieron a | 19.123.040 libras |
| En 1854 las exportaciones fueron de | 8.595.280 libras |
| En 1857 subieron a | 19.050.040 libras |

Me permito observar, sin embargo, que el aumento es más aparente que real. Los artículos principales de la exportación sarda son la seda, los artículos de seda, el hilo torcido, los licores y el aceite; pero es de todos sabido que durante los tres primeros trimestres de 1857 los precios de todos estos artículos estuvieron enormemente inflados e hincharon mucho, por tanto, la suma total de las estadísticas comerciales sardas. Las estadísticas oficiales del reino, además, dan solo los valores y no las cantidades de los artículos exportados e importados, de modo que las cifras de 1857 bien pueden ser una excepción. Como hasta ahora no se han publicado estadísticas oficiales de los años 1858-1860, queda por ver si la crisis comercial de 1858 y la guerra italiana de 1859 han frenado o no el auge industrial del país. Los cuadros siguientes, que muestran la estimación oficial de los ingresos y gastos de Cerdeña sola para el año en curso (1860), atestiguan que una parte del nuevo empréstito se empleará en cubrir el déficit, mientras que otra se destinará a nuevos preparativos de guerra:

*Ingresos de Cerdeña en 1860*

|  | Libras |
|---|---|
| Aduanas | 2.411.824 |
| Contribuciones sobre fincas y casas, timbre, etc. | 2.940.284 |
| Ferrocarriles y telégrafos | 699.400 |
| Correos | 242.000 |
| Derechos percibidos por el Ministerio de Asuntos Exteriores | 12.400 |
| Derechos percibidos por el Ministerio del Interior | 21.136 |
| Ingresos de algunas ramas de la instrucción pública | 580 |
| Casa de la Moneda | 6.876 |
| Varios | 193.888 |
| Recursos extraordinarios | 301.440 |
| Total | 6.829.738 |

*Gastos de Cerdeña en 1860*

|  | Libras |
|---|---|
| Departamento de Hacienda | 4.331.676 |
| Gracia y Justicia | 243.816 |
| Asuntos Exteriores | 70.028 |
| Instrucción pública | 117.744 |
| Ministerio del Interior | 407.152 |
| Obras públicas | 854.080 |
| Gastos militares | 2.229.464 |
| Gastos de marina | 310.360 |
| Gastos extraordinarios | 1.453.268 |
| Total | 10.017.588 |

Si comparamos los gastos, que ascienden a 10.017.588 libras, con los ingresos, de 6.829.738 libras, encontramos un déficit de 3.187.850 libras. Por otra parte, las provincias recién adquiridas se calcula que darán un rendimiento anual de 3.435.552 libras de ingresos, con unos gastos anuales de 1.855.984 libras, de modo que arrojarían un superávit neto de 1.600.000 libras. Según este cálculo, el déficit de todo el reino de Cerdeña, incluidas las provincias recién adquiridas, se reduciría a 1.608.282 libras. Sería justo que Lombardía y los ducados pagaran una parte de los gastos que la guerra italiana ocasionó al Piamonte; pero con el tiempo puede resultar un experimento peligrosísimo imponer a las nuevas provincias impuestos casi dobles de lo que exigen sus gastos de administración, con el único fin de sostener el tesoro de las provincias antiguas.

Personas familiarizadas con el juego entre bastidores del mercado de dinero de París siguen haciendo correr que se anuncia un nuevo empréstito francés en un futuro no muy lejano. Lo único que falta todavía es una ocasión especial para lanzar la cosa. El *emprunt de la paix*, como ustedes saben, ha resultado un fracaso. *Partant pour la Syrie*[^1] se ha ensayado hasta ahora demasiado poco para justificar un nuevo llamamiento al entusiasmo de la *grande nation*. Por eso se supone que, si no surge nada nuevo y los precios del grano siguen subiendo, se emitirá un empréstito con el pretexto de prevenir la posible calamidad de una hambruna. En relación con las finanzas francesas puede mencionarse como hecho curioso que el señor Jules Favre, que se atrevió a predecir en pleno Corps législatif el inminente hundimiento del tesoro imperial, ha sido elegido *bâtonnier* del colegio de abogados de París. Los abogados franceses, como ustedes saben, han salvado de los tiempos de la vieja monarquía algunos jirones de su antigua constitución feudal. Forman todavía una especie de corporación, llamada *barreau*, cuyo jefe elegido anualmente, el *bâtonnier*, los representa en sus relaciones con los tribunales y con el gobierno y vela al mismo tiempo por su disciplina interna. Bajo la Restauración y el régimen siguiente del rey burgués, la elección del *bâtonnier* de París se consideró siempre un gran acto político, que suponía una manifestación a favor o en contra del ministerio del momento. La elección del señor Jules Favre debe considerarse, creo, la primera manifestación antibonapartista que se ha atrevido a hacer el colegio de abogados de París, y merece por ello registrarse entre los acontecimientos del día.

En la sesión de ayer de la Cámara de los Comunes, ante una Cámara apenas lo bastante numerosa para formar quórum, sir Charles Wood[^2], ese verdadero modelo de whig cazador de cargos, presentó una resolución que lo autorizaba a emitir un nuevo empréstito de tres millones de libras esterlinas en favor del tesoro de la India. Según su exposición, el déficit indio ascendió en 1858-1859 (el ejercicio financiero empieza y termina siempre en abril) a 14.187.000 libras, en 1859-1860 a 9.981.000 libras, y se calcula para 1860-1861 en 7.400.000 libras. Una parte del déficit prometió cubrirla con el producto de los impuestos introducidos por el señor Wilson —perspectiva, por cierto, muy dudosa—, mientras que la otra parte ha de reunirse con el nuevo empréstito de tres millones. La deuda pública, que en 1856-1857, el año anterior a la rebelión, era de 59.442.000 libras, ha subido ahora a 97.851.000 libras. Aún más deprisa han crecido los intereses de la deuda. De 2.525.000 libras en 1856-1857 han subido a 4.461.000 libras en 1859-1860. Aunque los ingresos del Estado se han elevado violentamente con la imposición de nuevos tributos, todavía no han podido seguir el paso de los gastos, que, incluso según las exposiciones del señor Charles Wood, han aumentado en todos los capítulos, salvo en el de obras públicas. Para reunir los tres millones que cuestan los cuarteles fortificados, se ha producido durante este año «una paralización casi completa de las obras públicas y de las construcciones públicas de carácter civil», que continuará el año próximo. Esta «paralización completa» parece considerarla sir Charles una de las bellezas del sistema. En lugar de 40.000, como en 1856-1857, se mantienen ahora en la India 80.000 soldados europeos, y en lugar de un ejército indígena de apenas 200.000 hombres, uno de más de 300.000.

[^1]: «Partiendo para Siria», romanza de comienzos del siglo XIX convertida en himno oficioso del Segundo Imperio; aquí, alusión a la expedición francesa a Siria de agosto de 1860.

[^2]: Charles Wood (1800-1885), político whig, ministro para la India (1859-1866).
