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Title: La destitución de Frémont (1861)
Description: Correspondencia de Marx para el diario vienés Die Presse sobre la destitución del general Frémont, el primero que amenazó a los esclavistas con la emancipación: obra de Seward, que veía en él a un rival, y de un Lincoln aferrado a la letra de la Constitución y temeroso de los esclavistas «leales».
Author: Karl Marx
Date: 1861-11-19
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1861%20La%20destituci%C3%B3n%20de%20Fr%C3%A9mont
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*Escrito por Karl Marx hacia el 19 de noviembre de 1861 y publicado en el diario vienés* Die Presse*, núm. 325, del 26 de noviembre de 1861. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 15 (Berlín, 1961, pp. 381-383), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1861%20Die%20Absetzung%20Fr%C3%A9monts).*

La destitución de Frémont del mando general de Misuri[^1] marca un punto nodal en la historia del desarrollo de la guerra civil americana. Frémont tiene que expiar dos grandes pecados. Fue el primer candidato del Partido Republicano a la presidencia (1856) y es el primer general del Norte que (el 30 de agosto de 1861) amenazó a los esclavistas con la emancipación de los esclavos[^2]. Sigue siendo, pues, un rival para los candidatos presidenciales del futuro y un obstáculo para los fabricantes de compromisos del presente.

Durante los dos últimos decenios se había formado en los Estados Unidos la extraña costumbre de no elegir presidente a ningún hombre que ocupara una posición decisiva en su propio partido. Los nombres de tales hombres se utilizaban, desde luego, para manifestaciones electorales, pero en cuanto se llegaba al negocio propiamente dicho se dejaban caer y se sustituían por mediocridades desconocidas de influencia solo local. Así llegaron a presidentes Polk, Pierce, Buchanan, etc.[^3] Así A. Lincoln. El general Andrew Jackson fue en realidad el último presidente de los Estados Unidos que debió su cargo a su importancia personal, mientras que todos sus sucesores lo debieron, al contrario, a su insignificancia personal.

En el año electoral de 1860 los nombres más destacados del Partido Republicano eran Frémont y Seward[^4]. Conocido por sus aventuras durante la guerra de México, por su audaz exploración de California y por su candidatura de 1856, Frémont era una figura demasiado llamativa para que se le tuviera siquiera en cuenta en cuanto ya no se trataba de una manifestación republicana, sino de un éxito republicano. Por eso no se presentó como candidato. Otra cosa era Seward, senador republicano en el Congreso de Washington, gobernador del estado de Nueva York y, desde el nacimiento del Partido Republicano, sin discusión su primer orador. Hizo falta una serie de derrotas humillantes para decidir al señor Seward a renunciar a su propia candidatura y a patrocinar con su oratoria al entonces más o menos desconocido A. Lincoln. Pero en cuanto vio fracasar sus propios intentos de candidatura, se impuso como Richelieu republicano a un hombre al que tenía por un Luis XIII republicano. Contribuyó a hacer presidente a Lincoln con la condición de que Lincoln le hiciera secretario de Estado, un rango en cierto modo comparable al de un primer ministro inglés. En efecto, apenas había sido elegido presidente Lincoln cuando Seward tuvo asegurada la Secretaría de Estado. En el acto se produjo un extraño cambio en la actitud del Demóstenes del Partido Republicano, al que había hecho famoso la profecía del *irrepressible conflict* (el conflicto irreprimible) entre el sistema del trabajo libre y el sistema de la esclavitud[^5]. Aunque elegido el 6 de noviembre de 1860, Lincoln no debía tomar posesión de la presidencia hasta el 4 de marzo de 1861. En el intervalo, durante la sesión de invierno del Congreso, Seward se convirtió en el foco de todos los intentos de compromiso; los órganos sudistas del Norte, como por ejemplo el *New York Herald*, cuya *bête noire* había sido Seward hasta entonces, lo ensalzaron de repente como el estadista de la reconciliación, y en efecto no fue culpa suya que no se llegara a la paz a cualquier precio. Seward consideraba evidentemente la Secretaría de Estado como un mero peldaño y estaba menos ocupado en el «conflicto irreprimible» del presente que en la presidencia del futuro. Ha vuelto a dar prueba de que los virtuosos de la lengua son estadistas peligrosamente insuficientes. ¡Léanse sus despachos de Estado! ¡Qué repugnante mezcla de grandilocuencia y mezquindad, de mímica de la fuerza y actos de debilidad!

Para Seward, pues, Frémont era el rival peligroso al que había que perder; empresa que parecía tanto más fácil cuanto que Lincoln, fiel a su tradición de abogado, reacio a toda genialidad, se aferra ansiosamente a la letra de la Constitución y rehúye todo paso que pueda desconcertar a los esclavistas «leales» de los estados fronterizos. Otro asidero lo ofrecía el carácter de Frémont. Es evidentemente un hombre de *pathos*, algo altisonante y altivo, y no sin cierto toque melodramático. Primero el Gobierno trató de empujarlo a una dimisión voluntaria con una serie de mezquinas vejaciones. Como esto fracasó, le privó del mando en el momento en que el ejército organizado por él mismo acababa de enfrentarse al enemigo en el suroeste de Misuri y era inminente una batalla decisiva.

Frémont es el ídolo de los estados del Noroeste, que lo celebran como el *pathfinder* (el que abre caminos). Consideran su destitución como un insulto personal. Si el Gobierno de la Unión sufre algunos reveses más como los de Bull Run y Ball's Bluff[^6], él mismo habrá dado en John Frémont un jefe a la oposición que entonces se alzará contra él y romperá el sistema diplomático de dirigir la guerra seguido hasta ahora. Sobre el pliego de cargos que el Ministerio de la Guerra de Washington ha publicado contra el general destituido habrá que volver más adelante.

[^1]: John Charles Frémont (1813-1890), explorador del Oeste y primer candidato presidencial del Partido Republicano (1856), mandaba desde julio de 1861 el Departamento del Oeste, con cuartel general en San Luis. Lincoln lo destituyó el 2 de noviembre de 1861.

[^2]: Su proclama del 30 de agosto de 1861 declaraba libres a los esclavos de los rebeldes de Misuri; Lincoln le ordenó en septiembre ajustarla a la ley de confiscación del Congreso.

[^3]: James K. Polk (presidente de 1845 a 1849), Franklin Pierce (1853-1857) y James Buchanan (1857-1861), demócratas.

[^4]: William H. Seward (1801-1872), gobernador de Nueva York (1839-1842) y senador por ese estado (1849-1861); secretario de Estado de Lincoln desde 1861.

[^5]: En su discurso de Rochester del 25 de octubre de 1858 Seward habló de un «conflicto irreprimible entre fuerzas opuestas y duraderas», que haría de los Estados Unidos una nación enteramente esclavista o enteramente libre.

[^6]: Derrotas de la Unión en Virginia: Bull Run (21 de julio de 1861) y Ball's Bluff (21 de octubre de 1861).
