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Title: Reseña del primer tomo de El capital para la Elberfelder Zeitung (1867)
Description: Reseña de Engels para la Elberfelder Zeitung, escrita en el tono de un crítico burgués: Marx desafía a los hombres de ciencia a refutar que el capital sea trabajo no pagado.
Author: Friedrich Engels
Date: 1867-10-22
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1867%20Rese%C3%B1a%20del%20primer%20tomo%20de%20El%20capital%20para%20la%20Elberfelder%20Zeitung
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*Escrita por Friedrich Engels el 22 de octubre de 1867 y publicada en la* Elberfelder Zeitung*, núm. 302, del 2 de noviembre de 1867. Traducida de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 16 (Berlín, 1962, pp. 214-215), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1867%20Rezension%20des%20Ersten%20Bandes%20Das%20Kapital%20f%C3%BCr%20die%20Elberfelder%20Zeitung).*

*Karl Marx sobre el capital (Hamburgo, editorial de Otto Meissner, tomo 1, 1867)*

¡Cincuenta pliegos de disertación erudita para demostrarnos que todo el capital de nuestros banqueros, comerciantes, fabricantes y grandes terratenientes no es más que trabajo acumulado y no pagado de la clase obrera! Recordamos que en 1849 la *Neue Rheinische Zeitung* planteó, en nombre de los campesinos silesios, la reivindicación de un «millardo silesio».[^1] Mil millones de táleros, se afirmaba, era la suma que, con la abolición de la servidumbre y de las prestaciones feudales, se había arrebatado injustamente solo a los campesinos silesios para ir a parar al bolsillo de los grandes terratenientes, y se reclamaba su devolución. Pero los señores de la difunta *Neue Rheinische Zeitung* son como la difunta Sibila con sus libros: cuanto menos se les ofrece, más piden.[^2] ¿Qué son mil millones de táleros al lado de esta reclamación colosal que ahora se hace en nombre de toda la clase obrera? Porque así es como tenemos que entenderlo, ¿no? Si todo el capital acumulado de las clases poseedoras no es más que «trabajo no pagado», parece desprenderse directamente que ese trabajo ha de pagarse a posteriori, es decir, que todo el capital en cuestión ha de transferirse al trabajo. Claro que entonces quedaría por saber, ante todo, *quién* estaría propiamente autorizado a recibirlo. ¡Pero bromas aparte! Por muy radicalmente socialista que proceda el presente libro, por muy rudo y despiadado que se muestre en todas direcciones con gente a la que por lo demás se tiene por autoridad, hemos de reconocer que es un trabajo sumamente erudito y que aspira al más estricto rigor científico. Se ha hablado a menudo en la prensa de que Marx quería resumir los resultados de sus largos años de estudio en una crítica de toda la economía nacional anterior y dar así a las aspiraciones socialistas la base científica que hasta ahora no habían podido darles ni Fourier, ni Proudhon, ni tampoco Lassalle. Este trabajo se ha anunciado en la prensa hace mucho tiempo y muchas veces. En 1859 apareció en Berlín, en casa de Duncker, un «primer cuaderno» que, sin embargo, solo se extendía sobre materias sin interés práctico inmediato y que, por eso, causó poca sensación.[^3] Los cuadernos siguientes no aparecieron, y parecía que la nueva ciencia socialista no iba a sobrevivir a los dolores de su parto. ¡Cuántos chistes no se han hecho sobre esta nueva revelación, anunciada tantas veces y que, sin embargo, no parecía querer venir al mundo nunca jamás! Pues bien, aquí está por fin el «primer tomo» —cincuenta pliegos, como hemos dicho—, y nadie puede decir de él que no contenga cosas nuevas, audaces y temerarias de sobra y más que de sobra, ni que no estén expuestas en forma plenamente científica. Con sus tesis insólitas, Marx no apela esta vez a las masas, sino a los hombres de ciencia. A ellos les corresponde defender las leyes de su teoría económica, impugnadas aquí en sus fundamentos, y aportar la prueba de que el capital es trabajo acumulado, sí, pero no trabajo acumulado *no pagado*. Lassalle era un agitador práctico, y podía bastar con hacerle frente en la agitación práctica, en la prensa diaria, en las asambleas. Pero aquí se trata de una teoría sistemática y científica, y aquí la prensa diaria no puede decidir; aquí solo la ciencia puede decir la última palabra. Es de esperar que gente como Roscher, Rau, Max Wirth,[^4] etc., aproveche esta ocasión para defender los derechos de la economía política reconocida hasta ahora por todos frente a este ataque nuevo y desde luego nada desdeñable. La semilla socialdemócrata ha brotado en no pocos lugares entre la generación más joven y la población obrera; con este libro encontrará, de todos modos, alimento nuevo de sobra.[^5]

[^1]: Alusión al artículo de Wilhelm Wolff «Die schlesische Milliarde», publicado en la *Neue Rheinische Zeitung* en marzo y abril de 1849, que calculaba lo que la nobleza había arrancado a los campesinos silesios con los rescates de las cargas feudales.

[^2]: Según la leyenda, la Sibila de Cumas ofreció a Tarquinio el Soberbio nueve libros proféticos; como el rey no quiso pagar el precio, quemó tres y luego otros tres, y pidió cada vez lo mismo por los que quedaban, hasta que el rey compró los tres últimos por el precio de los nueve.

[^3]: *Contribución a la crítica de la economía política*, cuaderno primero (Berlín, Duncker, 1859).

[^4]: Max Wirth (1822-1900), economista y periodista alemán, librecambista, divulgador de la economía vulgar.

[^5]: Engels redactó esta reseña adoptando a propósito el tono de un adversario del socialismo, para que la aceptara un periódico burgués.
