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Title: Notas sobre la guerra, XIII (1870)
Description: Engels lee el anuncio de Berlín de que los alemanes marchan «resueltamente» sobre París como una treta o una decisión ya superada: la marcha de MacMahon para liberar Metz convierte a su ejército en el objetivo siguiente de las fuerzas alemanas, que girarán hacia el nordeste contra él.
Author: Friedrich Engels
Date: 1870-08-27
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1870%20Notas%20sobre%20la%20guerra%2C%20XIII
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*Escrito en inglés por Friedrich Engels y publicado en* The Pall Mall Gazette *(Londres), núm. 1728, del 27 de agosto de 1870, como entrega XIII de su serie «Notes on the War» («Notas sobre la guerra»). Traducido por la Escuela de marxismo, 2026, del original inglés según la transcripción del periódico hecha por Tony Brown para el Marxists Internet Archive, cotejada con la versión alemana de Marx/Engels,* Werke*, tomo 17 (Berlín, 1962), pp. 72-74. Las notas son nuestras. [Texto original en inglés](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1870%20Notes%20on%20the%20War%2C%20XIII).*

Ayer se telegrafió una noticia que causó gran sensación entre nuestros colegas de la prensa. Venía de Berlín y decía en sustancia que el cuartel general del rey se había trasladado a Bar-le-Duc, que cuerpos del I y del II Ejército seguían frente al ejército de Bazaine y que el resto de las fuerzas alemanas «había emprendido resueltamente su marcha sobre París».

Hasta ahora los movimientos de los ejércitos alemanes se han mantenido en secreto mientras se ejecutaban. Solo cuando el movimiento se había completado, cuando se había dado el golpe, nos enterábamos de adónde habían ido las tropas. Parece extraño que este sistema se invierta de golpe; que el taciturno Moltke[^1], sin ningún motivo visible para ello, proclame de repente al mundo que marcha sobre París, y además «resueltamente».

Al mismo tiempo nos enteramos de que las tropas avanzadas del príncipe heredero[^2] se acercan cada vez más a París y de que su caballería se extiende cada vez más hacia el sur. Se dice que hasta en Château-Thierry, casi a medio camino entre Châlons y París, se ha visto a los temidos ulanos[^3].

¿No habrá una razón especial, que no salta a la vista a primera ojeada, para que este anuncio de las intenciones del rey de Prusia se haga precisamente ahora y para que, al mismo tiempo, la caballería alemana redoble su actividad?

Comparemos las fechas. La tarde del lunes 22 MacMahon empezó sus movimientos a través de Reims por la carretera de Rethel, y durante más de catorce horas las columnas pasaron sin cesar por la ciudad. La noticia de esta marcha pudo haber llegado al cuartel general alemán para la tarde del miércoles, si no antes. No podía tener más que un sentido: la intención de liberar a Bazaine de la trampa en que está encerrado. Cuanto más avanzara MacMahon en la dirección que había tomado, tanto más pondría en peligro sus comunicaciones con París y su línea de retirada, tanto más se colocaría entre el ejército alemán y la frontera belga. Que pase una vez el Mosa, que según se dice se propone cruzar en Laneuville, frente a Stenay, y se le podrá cortar fácilmente la retirada. Ahora bien, ¿qué podría animar más a MacMahon a persistir en su peligrosa maniobra que la noticia de que, mientras él corría a liberar a Bazaine, los alemanes solo habían dejado delante de Metz una parte relativamente pequeña de sus fuerzas y marchaban «resueltamente» sobre París con el grueso de sus tropas? Así, el miércoles por la noche esta misma noticia se telegrafía de Pont-à-Mousson a Berlín, de Berlín a Londres, de Londres a París y a Reims, desde donde sin duda se le ha hecho llegar en seguida a MacMahon; y mientras él sigue marchando hacia Stenay, Longuyon y Briey, el ejército del príncipe heredero, dejando uno o dos cuerpos en Champaña, donde ya nada se les opone, retiraría el resto hacia Saint-Mihiel, cruzaría allí el Mosa e intentaría ganar por Fresnes una posición que amenazara las comunicaciones del ejército de MacMahon con el Mosa sin dejar de estar a distancia de apoyar a las tropas alemanas que están delante de Metz. Si esto saliera bien y MacMahon fuera derrotado en estas circunstancias, su ejército tendría que pasar a territorio neutral o rendirse a los alemanes.

No cabe duda de que en el cuartel general alemán se conocen perfectamente los movimientos de MacMahon. Desde el momento en que la batalla de Rezonville (o de Gravelotte, como se la va a llamar oficialmente) dejó sentado que Bazaine estaba encerrado en Metz, desde ese momento el ejército de MacMahon fue el objetivo siguiente, no solo del ejército del príncipe heredero, sino también de todas las demás tropas que pudieran sacarse de delante de Metz. Es verdad que en 1814 los aliados, tras la unión de Blücher y Schwarzenberg entre Arcis-sur-Aube y Châlons, marcharon sobre París sin hacer ningún caso de la marcha de Napoleón hacia el Rin, y esta marcha decidió la campaña[^4]. Pero entonces Napoleón había sido derrotado en Arcis y no podía hacer frente al ejército aliado; no había ningún ejército francés encerrado por tropas aliadas en una fortaleza fronteriza al que él pudiera liberar; y, sobre todo, París no estaba fortificado. Ahora, por el contrario, sea cual sea el valor militar, en número y en moral, que represente el ejército de MacMahon, no cabe duda de que basta de sobra para levantar el cerco de Metz, si ese cerco lo mantienen solo las tropas necesarias para tener en jaque a Bazaine. Y, por otro lado, piénsese lo que se piense de las fortificaciones de París, nadie será tan temerario como para esperar que caigan, como los muros de Jericó, al primer toque de trompeta de los invasores. Obligarán por lo menos o a un largo cerco para rendir la defensa por hambre o al comienzo, si no a algo más, de un sitio en regla. Así, mientras los alemanes llegaban «resueltamente» delante de París y los fuertes los dejaban parados en seco, MacMahon derrotaría a las tropas alemanas que están delante de Metz, se uniría con Bazaine, y entonces Francia tendría, sobre las comunicaciones y las líneas de abastecimiento de los alemanes, un ejército bastante fuerte para obligarlos a retirarse más «resueltamente» de lo que habían avanzado.

Si el ejército de MacMahon es, pues, demasiado fuerte para que los alemanes, en estas circunstancias, lo desdeñen, tenemos que concluir que la noticia de la resuelta marcha del rey Guillermo sobre París, que la mayoría de nuestros colegas consideran importantísima, o bien es una noticia falsa lanzada a propósito para engañar al enemigo, o bien, si es de verdad la publicación indiscreta de una noticia exacta, responde a una decisión tomada antes de conocerse el último movimiento de MacMahon, y en ese caso se revocará muy pronto. En ambos casos, uno o dos cuerpos podrán seguir avanzando hacia París, pero el grueso de todas las tropas disponibles marchará hacia el nordeste para sacar todo el partido de las ventajas que MacMahon casi les arroja a los pies.

[^1]: Helmuth von Moltke (1800-1891), jefe del Estado Mayor General prusiano y verdadero director de las operaciones alemanas.

[^2]: Federico Guillermo de Prusia (1831-1888), hijo del rey Guillermo I y más tarde emperador con el nombre de Federico III; mandaba el III Ejército alemán.

[^3]: Caballería ligera armada de lanza; los franceses llamaban así a toda la caballería alemana que hacía de exploradora.

[^4]: En marzo de 1814, tras la batalla de Arcis-sur-Aube (20-21 de marzo), Napoleón se dirigió hacia el este, a las espaldas de los aliados, para cortar sus comunicaciones con el Rin; los ejércitos de Blücher y de Schwarzenberg, unidos, marcharon en cambio directamente sobre París, que capituló el 31 de marzo, y Napoleón tuvo que abdicar.
