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Title: Notas sobre la guerra, XXVI (1870)
Description: El ejército rendido en Metz, contado por regimientos y batallones, y Bazaine juzgado: un ejército más fuerte que sus sitiadores, retenido por las intrigas políticas de un mariscal que quiso restaurar el Imperio con ayuda del invasor.
Author: Friedrich Engels
Date: 1870-11-04
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1870%20Notas%20sobre%20la%20guerra%2C%20XXVI
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*Escrito en inglés por Friedrich Engels y publicado sin firma en* The Pall Mall Gazette*, núm. 1787, del 4 de noviembre de 1870, en la serie «Notes on the War» (Notas sobre la guerra). Traducido del original inglés según la transcripción del texto del periódico hecha por Tony Brown en el Marx-Engels Internet Archive (marxists.org), cotejada párrafo a párrafo con la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 17 (Berlín, 1962), págs. 158-160, por la Escuela de marxismo, 2026. Se corrigen erratas evidentes de la transcripción, cotejadas con la versión alemana. Las notas son nuestras. [Texto original en inglés](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1870%20Notes%20on%20the%20War%2C%20XXVI).*

Ya no cabe ninguna duda razonable de que el ejército que se rindió en Metz contaba efectivamente 173.000 hombres, de los cuales 140.000 eran aptos para llevar armas, mientras que algo más de 30.000 estaban enfermos y heridos. El *Daily News* nos da, en un telegrama de Berlín, lo que pretende ser el detalle completo de esas tropas: 67 regimientos de infantería, 13 batallones de cazadores a pie, 18 cuartos batallones y batallones de depósito; 36 regimientos de caballería, a saber: 10 de coraceros, 1 de guías, 11 de dragones, 2 de lanceros, 3 de húsares, 6 de cazadores a caballo y 3 de cazadores de África, además de 6 escuadrones de depósito. Hemos de suponer que este estado procede del estado mayor prusiano de Berlín, y contiene un extracto, o bien de lo que este había averiguado por fuentes anteriores e indirectas sobre la composición de las fuerzas francesas de Metz, o bien de los estados franceses entregados a los vencedores en la rendición. Esto último parece lo más probable. Sabemos que dentro de Metz había, de infantería, la Guardia (8 regimientos, igual a 30 batallones, y 1 batallón de cazadores), el 2.º cuerpo (Frossard, 3 divisiones), el 3.º (Decaen, últimamente Bazaine, 4 divisiones), el 4.º (Ladmirault, 3 divisiones), el 6.º (Canrobert, 3 divisiones) y 1 división del 5.º cuerpo (el de De Failly)[^1], en total 14 divisiones de línea, cada una de las cuales comprendía 1 batallón de cazadores y 4 regimientos o 12 batallones de línea, salvo 2 divisiones de Canrobert que no tenían cazadores. Esto daría 12 batallones de cazadores y 168 batallones de línea, o, con la Guardia, un total general de 13 batallones de cazadores y 198 de infantería, y, con los 18 batallones de depósito, 229 batallones en total, algo más que los 221 que da como número total el *Daily News*. Por otra parte, esta lista solo daría 64 regimientos de infantería, mientras que nuestro colega tiene 67. Hemos de concluir, por tanto, que los tres regimientos que faltan formaban la guarnición de Metz y por eso no figuran en el estado del «Ejército del Rin». En cuanto a la discrepancia en el número de batallones, se explica fácilmente. Las bajas de muchos regimientos durante las batallas de agosto y las salidas de septiembre y octubre, así como por enfermedad, debieron de ser tales que con los tres batallones hubo que formar dos, quizá incluso uno.

Que semejante fuerza, tan grande como el ejército de Napoleón en Leipzig, se haya visto obligada a rendirse es un hecho inaudito en la historia de la guerra, y casi increíble aun ahora, después de haber sucedido. Pero se vuelve todavía más inconcebible si comparamos la fuerza de este ejército con la de sus vencedores. El 18 de agosto Bazaine fue rechazado desde las alturas de Gravelotte bajo los cañones de los fuertes de Metz; pocos días después se completó el cerco de la plaza. Pero del ejército que había combatido en Gravelotte se destacaron, a las órdenes del príncipe heredero de Sajonia, 3 cuerpos, o 75 batallones, el 24 de agosto a más tardar, pues tres días después su caballería derrotó a los cazadores a caballo de MacMahon en Buzancy. Quedaron ante Metz 7 cuerpos, o 175 batallones, y 12 batallones de *Landwehr*, en total 187 batallones, ¡para cercar a un ejército de por lo menos 221 batallones! En aquel momento Bazaine debía de tener a su disposición 160.000 combatientes, si no más. Los prusianos habían tomado ciertamente todas las medidas para enviar hombres frescos de sus tropas de reserva a fin de cubrir las bajas de las últimas batallas; pero es imposible suponer que sus batallones volvieran a completar la plantilla de 1.000 hombres. Aun suponiendo que así fuera, con excepción de la *Landwehr*, que forma batallones de solo quinientos o seiscientos hombres, esto daría a los prusianos una fuerza de no más de 182.000 hombres, o, con la caballería y la artillería, unos 240.000; es decir, solo la mitad más que el ejército encerrado en Metz. Y esos 240.000 hombres estaban repartidos en un frente de veintisiete millas de longitud, y había un río imposible de vadear que los dividía en dos masas distintas. En estas circunstancias, es imposible dudar de que Bazaine, si hubiera intentado de verdad romper el círculo del cerco con la masa de sus tropas, habría podido hacerlo; a menos que supongamos que los franceses, después de Gravelotte, ya no eran los hombres que habían sido antes, y para eso no hay razón alguna.

Que Bazaine, después de la proclamación de la República, se abstuviera por motivos políticos de abrirse paso fuera de Metz le parece al autor de estas notas del todo seguro. Igual de seguro es que cada día de demora disminuía sus probabilidades de lograrlo; aun así, los propios prusianos parecen pensar ahora que, de haber estado en la misma situación, habrían podido realizar la hazaña. Pero lo que sigue siendo inexplicable es la inacción, o al menos la indecisión, de Bazaine durante los últimos días de agosto y los primeros de septiembre. El 31 de agosto intenta un ataque hacia el nordeste y lo prosigue durante toda la noche y la mañana siguiente; y, sin embargo, bastan tres divisiones prusianas para rechazarlo bajo los cañones de los fuertes[^2]. El intento debió de ser extremadamente débil, considerando la enorme fuerza con que habría podido hacerlo. ¡Un general que tiene a sus órdenes dieciséis divisiones de una infantería espléndida, rechazado por tres divisiones del enemigo! Es demasiado.

En cuanto a los motivos políticos que, según se dice, causaron la inactividad de Bazaine después de la revolución del 4 de septiembre, y a las intrigas políticas en que se metió, con la connivencia del enemigo, durante la última parte del cerco, están en perfecta consonancia con el Segundo Imperio, que, de una forma o de otra, pretendían restaurar. Muestra hasta qué punto había perdido ese Segundo Imperio toda comprensión del carácter francés el que el general al mando del único ejército regular que Francia tenía entonces pudiera pensar en restaurar la dinastía caída con la ayuda del invasor de su país.

La carrera militar anterior de Bazaine no había sido de las más brillantes. Su campaña de México no hizo más que probar que le importaba más la recompensa que la gloria o el buen nombre de su país[^3]. Su nombramiento para el mando en jefe del Ejército del Rin se debió a circunstancias accidentales; lo obtuvo no por ser el más idóneo, sino el menos inidóneo de los candidatos posibles; y las consideraciones decisivas fueron cualquier cosa menos estrictamente militares. Pasará a la posteridad como el hombre que cometió el acto más vergonzoso de la historia militar francesa: el que impidió a 160.000 franceses abrirse paso a través del ejército del cerco, positivamente inferior en fuerza dadas las circunstancias, y los entregó como prisioneros de guerra cuando ya no quedaba nada que comer.

[^1]: Los generales Charles-Auguste Frossard, Claude-Théodore Decaen, Paul de Ladmirault y Pierre de Failly y el mariscal François Canrobert.

[^2]: La batalla de Noisseville (31 de agosto - 1 de septiembre de 1870).

[^3]: Bazaine mandó desde 1863 el cuerpo expedicionario francés en México, que sostenía al emperador Maximiliano; se le acusó de enriquecerse y de perseguir fines propios.
