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Title: Notas sobre la guerra, XXVIII (1870)
Description: Engels explica la ocasión que el Ejército del Loira y Trochu dejaron pasar en noviembre de 1870 para liberar París con un ataque simultáneo contra el ejército alemán que la cercaba.
Author: Friedrich Engels
Date: 1870-11-23
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1870%20Notas%20sobre%20la%20guerra%2C%20XXVIII
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*Escrito en inglés por Friedrich Engels y publicado en* The Pall Mall Gazette *(Londres), núm. 1803, del 23 de noviembre de 1870, como una de sus «Notas sobre la guerra» («Notes on the War»). Traducimos del original inglés, según la transcripción de Tony Brown del texto del periódico en el Marx-Engels Archive (marxists.org), cotejada con la versión alemana de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 17 (Berlín, 1962, pp. 180-183), por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en inglés](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1870%20Notes%20on%20the%20War%2C%20XXVIII).*

Si alguna vez hubo una posibilidad de liberar París, existió durante los últimos ocho días. Un avance resuelto del Ejército del Loira,[^1] reforzado con todas las tropas que pudieran traerse del este de Francia, contra el ejército de observación de Mecklemburgo,[^2] combinado con una salida en masa de todas las fuerzas disciplinadas de Trochu,[^3] ambos ataques ejecutados al mismo tiempo y antes de que el príncipe Federico Carlos[^4] pudiera llegar con el II Ejército: ese era el único plan que prometía el éxito. Y si miramos las disposiciones que tomaron en respuesta los alemanes, apenas podemos dejar de concluir que tenía más posibilidades de éxito de las que cabía esperar a primera vista.

Delante de París había la semana pasada diecisiete divisiones alemanas de infantería, incluidos los wurtembergueses, que no habían abandonado su puesto entre el Sena y el Marne, como se dijo al principio por error. El ejército de observación, a las órdenes de Mecklemburgo, contaba dos divisiones nortealemanas y dos bávaras, además de la caballería. Después de la batalla de Coulmiers,[^5] D'Aurelle,[^6] en lugar de perseguir la retaguardia bávara, marchó hacia el norte y el oeste en dirección a Chartres, donde, por el momento, le perdimos de vista. Los alemanes siguieron este movimiento con un cambio de frente hacia el oeste: los bávaros de Von der Tann[^7] ocupaban la zona de Étampes a Ablis, mientras las divisiones 17.ª y 22.ª marchaban hacia Chartres y Dreux. Esta última ciudad había sido ocupada de nuevo entretanto por tropas francesas; se supuso que D'Aurelle, reforzado por Kératry[^8] y otras fuerzas, trataba de envolver al ejército de observación y de caer de improviso sobre el ejército que bloqueaba París. Tan grave le pareció este intento al conde Moltke[^9] que despachó en el acto a las tropas más cercanas, partes de los cuerpos 5.º y 12.º, en apoyo de Mecklemburgo, y ordenó al 2.º Cuerpo bávaro, al 6.º Cuerpo nortealemán, a la 21.ª División y a la división wurtemberguesa que se mantuvieran dispuestos a marchar hacia el sur si era necesario. Los refuerzos ya enviados permitieron a Mecklemburgo recuperar Dreux el día 17 y perseguir al enemigo, el 18, más allá de Châteauneuf. Qué tropas francesas fueron las derrotadas aquí es imposible decirlo. Pueden haber sido partes del Ejército del Loira, pero desde luego no eran el propio Ejército del Loira. Desde entonces no hay noticia alguna de nuevos movimientos franceses, mientras el tiempo corre y el príncipe Federico Carlos se acerca cada vez más y ya debería estar a distancia de poder apoyar el ala izquierda de Mecklemburgo.

Parece haber pocas dudas de que los franceses han dejado escapar una gran ocasión. El avance del Ejército del Loira causó tan fuerte impresión en Moltke que no vaciló un instante en dar órdenes que implicaban, si había que ejecutarlas, nada menos que el levantamiento del cerco de París. Las partes de los cuerpos 5.º y 12.º que avanzaron hacia Dreux no las estimaremos en más de una brigada cada una, una división en total; pero, además de ellas, dos divisiones bávaras, tres nortealemanas y la wurtemberguesa recibieron orden de estar listas para marchar contra D'Aurelle al primer aviso. Así, de las diecisiete divisiones delante de París, siete por lo menos debían marchar en caso necesario contra el ejército de socorro, y esas siete eran justamente las que ocupaban el terreno al sur de París. El príncipe heredero[^10] solo habría conservado el 2.º Cuerpo y la mayor parte del 5.º para guardar la larga extensión de terreno que va desde el Sena en Choisy, por Versalles, hasta Saint-Germain; mientras que la Guardia, el 4.º Cuerpo y la mayor parte del 12.º habrían tenido que sostener toda la línea del norte, desde Saint-Germain, rodeando por Gonesse y Saint-Brice, a través del Marne, de nuevo hasta el Sena aguas arriba de París. Diez divisiones de infantería habrían tenido que sostener así una línea de cerco de cuarenta millas, o cuatro millas de frente por división. Tal dispersión de fuerzas habría reducido el cerco a una mera línea de observación; y Trochu, con ocho divisiones a las órdenes de Ducrot[^11] y siete más en su III Ejército, bajo su mando directo, habría podido superar a sus adversarios por tres a uno, por lo menos, en cualquier punto que hubiera elegido para atacar. Con semejante ventaja la victoria tendría que haber sido segura para él. Habría podido romper las líneas de los alemanes, apoderarse de sus parques de asedio, municiones y almacenes y destruirlos, y causarles tales pérdidas de hombres que durante algún tiempo se habría hecho imposible un cerco estrecho de París, y no digamos un asedio.

Hasta aquí solo hemos considerado las posibilidades de Trochu, con independencia de las del Ejército del Loira. Es casi seguro que este no habría podido hacer frente a las once divisiones alemanas destinadas contra él, en caso de que esas once divisiones se hubieran concentrado todas. Pero las probabilidades estaban muy en contra de esa eventualidad. Es muy posible que un ataque audaz y rápido de D'Aurelle, combinado con una gran salida de Trochu al mismo tiempo, hubiera desbaratado las disposiciones de Moltke. Ninguno de los cuerpos que Trochu hubiera atacado habría podido destinarse a marchar contra D'Aurelle. Así habría quedado al azar cuál de los dos jefes franceses tendría que combatir contra el grueso de los alemanes; pero el hecho seguía siendo que sus fuerzas juntas superaban con mucho en número a todo lo que los alemanes podían oponerles. De París a Dreux hay menos de cincuenta millas. Un ataque simultáneo contra los alemanes desde ambos extremos, y con todas las fuerzas disponibles, habría encontrado con toda probabilidad a algunas de sus divisiones en marcha entre los dos puntos extremos y, por tanto, no disponibles de inmediato. Si el ataque hubiera sido realmente simultáneo, una superioridad numérica casi aplastante del lado francés, ya en el extremo de Dreux, ya en el de París, era una certeza absoluta; y por tanto era casi imposible no obtener al menos una victoria. Sabemos muy bien qué grandes inconvenientes y dificultades llevan consigo los movimientos combinados y cuántas veces fracasan. Pero en este caso hay que observar que no hacía falta otra condición para el éxito que la de que ambos ataques se hicieran exactamente al mismo tiempo. Y, además, está claro que, con una distancia de cuarenta millas de un ejército a otro, también los prusianos tenían que combinar sus movimientos.

Es imposible explicar por qué ni D'Aurelle ni Trochu han hecho nada para aprovechar la ocasión que así se les ofrecía. Los leves combates cerca de Dreux y Châteauneuf no eran desde luego de tal naturaleza que obligaran a retroceder al Ejército del Loira; en ellos no intervinieron más de tres divisiones alemanas, mientras que el Ejército del Loira cuenta por lo menos ocho. Si D'Aurelle está esperando nuevos refuerzos, si sus mensajes por paloma mensajera se han extraviado, si hay diferencias entre él y Trochu, no podemos decirlo. En cualquier caso, esta demora es fatal para su causa. El príncipe Federico Carlos sigue avanzando y puede que a estas horas esté ya tan cerca del ejército del gran duque de Mecklemburgo que pueda cooperar con él, y que las seis divisiones de delante de París puedan quedar libres. Y desde el día en que eso ocurra, los dos generales franceses habrán perdido otra posibilidad de victoria, quizá la última.

[^1]: Ejército formado en octubre de 1870 en el valle del Loira por el Gobierno de la Defensa Nacional, instalado en Tours, para socorrer París, sitiada por los alemanes desde el 19 de septiembre.
[^2]: Federico Francisco II (1823-1883), gran duque de Mecklemburgo-Schwerin y general prusiano; mandaba el ejército que cubría por el sudoeste a las tropas que cercaban París.
[^3]: Louis-Jules Trochu (1815-1896), general francés, gobernador de París y presidente del Gobierno de la Defensa Nacional desde el 4 de septiembre de 1870.
[^4]: Federico Carlos de Prusia (1828-1885), sobrino del rey Guillermo I, mandaba el II Ejército alemán; tras la capitulación de Metz (27 de octubre de 1870) marchaba con él hacia el Loira.
[^5]: El 9 de noviembre de 1870 el Ejército del Loira venció en Coulmiers a los bávaros de Von der Tann y recuperó Orleans.
[^6]: Louis d'Aurelle de Paladines (1804-1877), general francés, jefe del Ejército del Loira.
[^7]: Ludwig von der Tann (1815-1881), general bávaro, jefe del 1.er Cuerpo bávaro.
[^8]: Émile de Kératry (1832-1904), prefecto de policía de París tras el 4 de septiembre de 1870; salió de la ciudad en globo y organizó en Bretaña un ejército de voluntarios y guardias móviles.
[^9]: Helmuth von Moltke (1800-1891), jefe del Estado Mayor prusiano y director de las operaciones alemanas.
[^10]: Federico Guillermo de Prusia (1831-1888), príncipe heredero y futuro emperador Federico III, mandaba el III Ejército alemán delante de París.
[^11]: Auguste-Alexandre Ducrot (1817-1882), general francés, jefe del 2.º Ejército de París.
