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Title: Prefacio al folleto «Cuestiones internacionales del Volksstaat (1871-1875)» (1894)
Description: Prefacio de Engels a la reimpresión de sus artículos internacionales del Volksstaat: presenta cada uno, recuerda el papel de los blanquistas en Francia y explica por qué entonces Marx y él se llamaban comunistas y no socialdemócratas, nombre impropio para un partido cuya meta política última es superar el Estado y, con él, la democracia.
Author: Friedrich Engels
Date: 1894-01-03
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1894%20Prefacio%20al%20folleto%20Cuestiones%20internacionales%20del%20Volksstaat%20%281871-1875%29
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*Escrito por Friedrich Engels el 3 de enero de 1894 y publicado en el folleto* Internationales aus dem «Volksstaat» (1871-75) *(Berlín, 1894), que reunía sus artículos «Otra vez el señor Vogt», «Los bakuninistas en acción», y los apartados I, II y V de «Literatura de emigrados» (el último, «Sobre la cuestión social en Rusia»), con un epílogo nuevo. Traducido de Karl Marx/Friedrich Engels,* Werke*, tomo 22 (Berlín, 1963, pp. 416-418), sin su aparato editorial, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original en alemán](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/originales/1894%20Vorwort%20zur%20Brosch%C3%BCre%20Internationales%20aus%20dem%20Volksstaat%20%281871-75%29).*

Los artículos que siguen tienen en común, además de haber sido escritos todos para el *Volksstaat*,[^1] que todos tratan asuntos extranjeros, internacionales.

El primero, *«Otra vez el señor Vogt»*,[^2] cierra la polémica sobre la guerra de Italia mantenida en 1859-1860 entre Marx y este falso naturalista y republicano, pero auténtico bonapartista liberal vulgar y fabricante de libros. Este artículo imprimió definitivamente a dicho señor Vogt el carácter de agente bonapartista a sueldo, del que Marx, en *El señor Vogt*, de 1860, solo había podido aportar, como es natural, pruebas indirectas.

El segundo artículo, *«Los bakuninistas en acción»*,[^3] que describe la actuación de los anarquistas durante la insurrección de julio de 1873 en España, apareció antes como folleto aparte. Aunque la caricatura anarquista del movimiento obrero haya pasado hace tiempo su punto culminante, los gobiernos de Europa y de América están demasiado interesados en que siga viva y gastan demasiado dinero en sostenerla para que podamos dejar de lado toda atención a las hazañas anarquistas. Por eso se reimprime aquí el artículo.

La *«Proclama polaca»* trata un aspecto de las relaciones de Alemania con el este de Europa que hoy se pasa por alto con demasiada frecuencia, pero que no debe descuidarse si se quiere juzgar correctamente esas relaciones.

La crítica del *programa de los refugiados blanquistas* de 1874 tiene precisamente ahora un interés especial, cuando, junto a representantes de los demás grupos socialistas, también un pequeño número de blanquistas ha hecho su entrada en la Cámara de Diputados francesa, con nuestro amigo Vaillant[^4] a la cabeza. Los blanquistas han intervenido una vez de forma decisiva en los acontecimientos desde su regreso a Francia en 1880, a saber, en 1887, el día de la última elección presidencial tras la dimisión de Grévy. La mayoría de la Asamblea Nacional estaba a favor de Jules Ferry, uno de los más infames entre los infames represores de la Comuna y uno de los representantes más acabados de esa burguesía oportunista que solo quiere gobernar Francia para chuparle la sangre a ella y a sus colonias. Se preparaba entonces en París una insurrección que, de acuerdo con los diputados radicales, debía dirigir el Consejo Municipal de París; pero la organización militar estaba en manos de los blanquistas, que proporcionaban el cuerpo de oficiales y cuyo jefe militar, el general de la Comuna Eudes,[^5] había asumido el mando y había instalado su oficina de estado mayor en un café junto al Ayuntamiento. Ante esta amenaza de insurrección, los oportunistas cedieron y eligieron a Carnot.[^6]

También recientemente, durante la estancia en París de los huéspedes de la flota rusa,[^7] el semanario de los blanquistas, *Le Parti socialiste*, se distinguió gloriosamente por una actitud audaz, que desafiaba todos los prejuicios chovinistas. Esta actitud nos da la garantía de que el grupo blanquista de la Cámara, bajo la dirección de Vaillant, pondrá la mejor voluntad en la colaboración de todos los grupos socialistas allí representados y en su unión en una fuerte fracción socialista.

Se observará que en todos estos artículos, y en particular en este último, nunca me llamo socialdemócrata, sino comunista. Esto se debe a que entonces, en distintos países, se llamaban socialdemócratas gentes que en modo alguno habían inscrito en su bandera la toma de posesión de todos los medios de producción por la sociedad. En Francia se entendía por socialdemócrata un republicano demócrata con simpatías más o menos auténticas, pero siempre indefinibles, por la clase obrera, es decir, gente como Ledru-Rollin en 1848 y los «socialistas radicales» de 1874, con su tinte proudhoniano. En Alemania se llamaban socialdemócratas los lassalleanos; pero, aunque su masa comprendía cada vez más la necesidad de la socialización de los medios de producción, las cooperativas de producción con ayuda del Estado, específicamente lassalleanas, seguían siendo el único punto del programa reconocido públicamente. Para Marx y para mí era, por tanto, absolutamente imposible elegir una expresión de tal elasticidad para designar nuestro punto de vista particular. Hoy es distinto, y así puede pasar la palabra, por impropia que siga siendo para un partido cuyo programa económico no es simplemente socialista en general, sino directamente comunista, y cuya meta política final es la superación de todo el Estado, y por tanto también de la democracia. Pero los nombres de los partidos políticos *reales* nunca encajan del todo; el partido se desarrolla, el nombre queda.

El último artículo, *«Sobre la cuestión social en Rusia»*, publicado también en 1875 en tirada aparte como folleto, no podía reimprimirse sin un epílogo más o menos extenso.[^8] La cuestión del futuro de la comunidad campesina rusa ocupa más que nunca a todos los rusos que se interesan por el desarrollo económico de su país. Entre los socialistas rusos, la carta de Marx citada por mí ha recibido las interpretaciones más diversas. Todavía recientemente he recibido varias veces, de rusos del interior y del extranjero, la invitación a dar mi opinión sobre esta cuestión. Me he resistido mucho tiempo, porque sé demasiado bien lo insuficientes que son mis conocimientos de los detalles de la situación económica de Rusia; ¿cómo voy a terminar el tercer tomo de *El capital* y, al mismo tiempo, estudiar a fondo la literatura verdaderamente colosal en la que la vieja Rusia, como le gustaba decir a Marx, hace inventario antes de morir? Pues bien, se desea con insistencia la reimpresión de «Sobre la cuestión social en Rusia», y esta circunstancia me obliga a intentar, como complemento de aquel viejo artículo, sacar algunas conclusiones del estudio histórico comparado de la situación económica actual de Rusia. Si no han resultado incondicionalmente favorables a un gran futuro de la comunidad rusa, tratan en cambio, por otra parte, de fundamentar la opinión de que la próxima disolución de la sociedad capitalista en Occidente pondrá también a Rusia en condiciones de abreviar considerablemente su paso por el capitalismo, que ahora se vuelve inevitable.

*Londres*, 3 de enero de 1894

*F. Engels*

[^1]: *Der Volksstaat*, órgano del Partido Obrero Socialdemócrata (eisenachiano) y, desde 1875, del partido unificado, publicado en Leipzig de 1869 a 1876.
[^2]: Véase [Otra vez el señor Vogt](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1871%20Otra%20vez%20el%20se%C3%B1or%20Vogt) y [El señor Vogt](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1860%20El%20se%C3%B1or%20Vogt).
[^3]: Véase [Los bakuninistas en acción](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1873%20Los%20bakuninistas%20en%20acci%C3%B3n). Los tres artículos siguientes son los apartados I, II y V de [Literatura de emigrados](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1874%20Literatura%20de%20emigrados).
[^4]: Édouard Vaillant (1840-1915), miembro de la Comuna de París y dirigente de los blanquistas; diputado desde las elecciones de 1893.
[^5]: Émile Eudes (1843-1888), blanquista, general de la Comuna.
[^6]: El presidente Jules Grévy dimitió en diciembre de 1887 por el escándalo de tráfico de condecoraciones de su yerno, Daniel Wilson; el Congreso eligió el 3 de diciembre a Sadi Carnot.
[^7]: La visita de la escuadra rusa a Tolón y París en octubre de 1893, celebrada como sello de la alianza franco-rusa.
[^8]: Véase [Epílogo a «Sobre la cuestión social en Rusia»](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1894%20Ep%C3%ADlogo%20a%20Sobre%20la%20cuesti%C3%B3n%20social%20en%20Rusia).
