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Title: Engels a Friedrich Graeber, [Bremen,] 8-9 de abril de 1839
Description: Un «artículo» de Engels sobre la literatura alemana desde la revolución de Julio y sobre la Joven Alemania, a la que ahora dice pertenecer en cuerpo y alma, con la advertencia al futuro pastor Graeber de que no se le ocurra hacerse pietista.
Author: Friedrich Engels
Date: 1839-04-08
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1839-04-08%20Engels%20a%20Friedrich%20Graeber
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*Carta de Friedrich Engels, de dieciocho años, a Friedrich Graeber, escrita en Bremen el 8 y el 9 de abril de 1839 (el lugar lo fija la edición). Traducida de Marx/Engels,* Gesamtausgabe *(MEGA¹), sección I, tomo 2 (Berlín, 1930), pp. 502-504, por la Escuela de marxismo, 2026. Se conserva completa. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1839-04-08%20Engels%20an%20Friedrich%20Graeber).*

8 (*nisi erro*)[^1] de abril de 1839.  
¡Queridísimo Fritz!

Esta carta… sí, ya te figuras que te vas a divertir de lo lindo con ella; no, eso no tanto. Tú, que me has afligido, irritado y enfurecido no solo haciéndome esperar mucho, sino también profanando los misterios más sagrados que jamás se le ocultaron al genio humano, las visiones,[^2] tienes que recibir un castigo singular: te voy a aburrir, ¿y con qué? Con un artículo, ¿y sobre qué? Sobre el carnero tan traído y llevado: la literatura de nuestros días.

¿Qué teníamos antes de 1830? A Theodor Hell y compañía, a Willibald Alexis, a un Goethe viejo y a un Tieck viejo, *c’est tout*.[^3] Entonces irrumpe como un trueno la revolución de Julio, la manifestación más hermosa de la voluntad popular desde la guerra de liberación.[^4] Goethe se muere, Tieck se echa a perder cada vez más, Hell se duerme, Wolfgang Menzel sigue escribiendo críticas de remendón,[^5] pero un espíritu nuevo se alza en la literatura; como poetas, ante todo Grün y Lenau; Rückert cobra nuevo impulso, Immermann adquiere importancia, Platen también,[^6] pero eso no es bastante: Heine y Börne eran ya caracteres acabados antes de la revolución de Julio, pero solo ahora adquieren importancia, y sobre ellos se asienta una generación nueva, que saca provecho de las literaturas y de la vida de todos los pueblos, con Gutzkow a la cabeza. Gutzkow todavía era estudiante en 1830; trabajó al principio para Menzel en el *Literaturblatt*, pero no mucho tiempo; sus opiniones no coincidían, Menzel se puso grosero, Gutzkow escribió la famosa *Wally (la escéptica)*, y Menzel puso el libro por los suelos con un escándalo espantoso, achacándole a Gutzkow como propias las opiniones que expresa Wally, y consiguió de verdad que se prohibiera el inocente libro.[^7] A Gutzkow se le unió Mundt, que, eso sí, es poca cosa, y que por ganar dinero emprendió toda clase de empresas en las que, *cum suibus*,[^8] daba además artículos de otros. Pronto se sumó Beurmann, un tipo agudo y fino observador, y además Ludolf Wienbarg y F. Gustav Kühne, y Wienbarg inventó para cinco de estos escritores (*nisi erro, anno* 1835) el nombre de Joven Alemania.[^9] Enfrente estaba Menzel, que mejor se habría quedado en casa, ya que Gutzkow lo dejó muerto precisamente por eso, y luego la *Evangelische Kirchenzeitung*, que en cada alegoría ve una idolatría y en cada manifestación de la sensualidad una del pecado original (¿se llamará quizá Hengstenberg *lucus a non lucendo*, es decir, es un caballo capado, un castrado, un eunuco?).[^10] Estos nobles caballeros acusaron a la Joven Alemania de que querían la emancipación de las mujeres y la restauración de la carne,[^11] y de que de paso querían derribar un par de reinos y hacerse papa y emperador en una sola persona. De todas estas acusaciones, solo la de la emancipación de las mujeres (en el sentido de Goethe) tenía fundamento, y además solo se le podía aplicar a Gutzkow, que más tarde la desautorizó (como una precipitación juvenil y temeraria). Al mantenerse unidos, sus fines se fueron perfilando con más nitidez; eran las «ideas de la época» las que tomaban conciencia en ellos. Estas ideas del siglo (así hablaban Kühne y Mundt) no son en modo alguno de carácter demagógico o anticristiano, como se las pinta, sino que se basan en el derecho natural de todo hombre y se extienden a todo lo que en las condiciones actuales lo contradice. Así, entre estas ideas están, ante todo, la participación del pueblo en la administración del Estado, o sea, el régimen constitucional; además, la emancipación de los judíos, la abolición de toda coacción religiosa, de toda aristocracia nobiliaria, etc. ¿Quién puede tener algo en contra? La *Evangelische Kirchenzeitung* y Menzel tienen sobre su conciencia el haber difamado así el honor de la Joven Alemania. Ya en 1836 y 37 la idea estaba clara y definida entre estos escritores, unidos por la unidad de propósito, pero no por una asociación especial; con sus escritos sólidos se ganaron el reconocimiento de los demás literatos, lamentables en su mayoría, y atrajeron a todos los talentos jóvenes. Sus poetas son Anast[asius] Grün y Karl Beck; sus críticos, ante todo Gutzkow, Kühne, Laube y, entre los más jóvenes, Ludwig Wihl, Levin Schücking, etc.;[^12] además, se ensayan en la novela, el drama, etc. Es verdad que en los últimos tiempos ha estallado una disputa entre Gutzkow, por un lado, y Mundt, junto con Kühne y Laube, por otro; los dos tienen partidarios: Gutzkow, los más jóvenes, Wihl, Schücking, etc., y Mundt, de los jóvenes, solo un par; Beurmann se mantiene bastante neutral, y también el joven y muy talentoso Dingelstedt, aunque los dos se inclinan mucho por Gutzkow. Mundt ha perdido con la disputa todo su crédito; el de Kühne ha bajado considerablemente, porque es tan ruin que pone por los suelos todo lo que escribe Gutzkow; Gutzkow, en cambio, se porta muy noblemente y casi solo se burla del gran amor entre Mundt y Kühne, que se elogian mutuamente. Que G[utzkow] es un tipo honradísimo lo demuestra su último artículo en el *Jahrbuch der Literatur*.[^13]

Fuera de la Joven Alemania tenemos poca cosa activa. La escuela suaba ya era solo pasiva desde 1820;[^14] los austriacos (Zedlitz y Grillparzer) interesan poco, porque escriben una poesía tan extraña (Z[edlitz], a la española; Gr[illparzer], a la antigua); entre los líricos, Lenau ya se inclina hacia la Joven A[lemania] a pesar de sus temas eclesiásticos; Frankl es un Uhland bonachón *en miniature*; K. E. Ebert se ha vuelto bohemio del todo;[^15] los sajones (Hell, Heller, Herloßsohn, Morvell, Wachsmann, Tromlitz)… ¡ay, Dios mío, ahí falta el ingenio!;[^16] los marteauianos y los berlineses (entre los que tú no te cuentas) son infames;[^17] los renanos: Lewald es con mucho el mejor de los escritores de entretenimiento; su *Europa* se deja leer, pero las reseñas que trae son horribles; Hub, Schnetzler y compañía no valen mucho;[^18] Freiligrath todavía se volverá hacia la Joven Alemania, ya lo verás, y Duller también, si no se echa a perder antes; y Rückert está ahí como el viejo padre y extiende sus manos bendiciendo a todos.

9 de abril. Este es el conmovedor artículo. ¿Y qué voy a hacer ahora, pobre diablo de mí? ¿Seguir empollando por mi cuenta? No tengo ganas. ¿Volverme leal? ¡Puaj! ¿Atenerme a la mediocridad sajona? *Ugittugitt* (ay, Dios, ay, Dios: exclamación de asco de aquí). Así que tengo que hacerme joven alemán, o mejor dicho, ya lo soy en cuerpo y alma. Por las noches no puedo dormir de tantas ideas del siglo; cuando estoy en correos y miro el escudo prusiano, me arrebata el espíritu de la libertad; cada vez que miro una revista, busco el rastro de los progresos de la libertad; se cuelan en mis *poemata* y se burlan de los oscurantistas con capucha de fraile y con armiño. Pero de sus muletillas (dolor del mundo, histórico-universal, dolor del judaísmo, etc.) me mantengo lejos, porque ya están anticuadas. Y te lo digo, Fritz: si alguna vez llegas a pastor, hazte todo lo ortodoxo que quieras, pero si me sales pietista, de los que despotrican contra la Joven Alemania y toman la *Evangelische Kirchenzeitung* por oráculo, en verdad te digo que tendrás que vértelas conmigo. Tienes que hacerte pastor en Gemarke[^19] y echar de allí ese maldito pietismo tísico, pegado a la estufa, que Krummacher ha hecho florecer. Ya sé que te llamarán hereje, pero que venga uno y te demuestre con la Biblia o con la razón que no tienes razón. Blank,[^20] mientras tanto, es un racionalista perverso, echa por tierra todo el cristianismo: ¿adónde irá a parar? Bueno, pietista no lo he sido nunca, místico una temporada, pero eso son *tempi passati*;[^21] ahora soy un supranaturalista honrado y muy liberal con los demás.[^22] No sé cuánto tiempo lo seguiré siendo, pero espero seguir siéndolo, aunque inclinándome unas veces más y otras menos hacia el racionalismo. Todo eso tiene que decidirse. *Adios, Friderice*,[^23] escribe más deprisa y mucho.

*Do hêst de mî dubbelt.*[^24] *Tuus*  
Friedrich Engels. Friedrich Engels.

[^1]: «Si no me equivoco» (latín).

[^2]: Las visiones de estilo apocalíptico de la carta del [19 de febrero](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1839-02-19%20Engels%20a%20Friedrich%20Graeber), de las que Graeber, por lo visto, se había burlado.

[^3]: «Eso es todo» (francés). Theodor Hell, seudónimo de Karl Gottlieb Theodor Winkler (1775-1856), editor de la *Abendzeitung* de Dresde; Willibald Alexis, seudónimo de Wilhelm Häring (1798-1871), novelista. Goethe murió en 1832; Ludwig Tieck (1773-1853) era el último gran nombre del romanticismo.

[^4]: La revolución de julio de 1830 en París, que derribó a Carlos X, y la guerra de 1813-1815 contra Napoleón.

[^5]: Wolfgang Menzel (1798-1873), crítico e historiador de la literatura, enemigo declarado de la Joven Alemania, dirigía el *Literaturblatt*, suplemento del *Morgenblatt* de Stuttgart.

[^6]: Anastasius Grün, seudónimo del conde Anton Alexander von Auersperg (1806-1876); Nikolaus Lenau (1802-1850); Friedrich Rückert (1788-1866); Karl Immermann (1796-1840); August von Platen (1796-1835). Heinrich Heine (1797-1856) y Ludwig Börne (1786-1837) vivían exiliados en París.

[^7]: *Wally, die Zweiflerin* (1835), novela de Karl Gutzkow (1811-1878). Menzel la denunció en septiembre de 1835 en el *Literaturblatt* como inmoral y blasfema; el libro se prohibió y Gutzkow fue procesado y encarcelado.

[^8]: Latín de broma: lo correcto sería *cum suis*, «con los suyos»; *suibus* es «con los cerdos». Theodor Mundt (1808-1861).

[^9]: Eduard Beurmann (1804-1883), periodista nacido en Bremen; Ludolf Wienbarg (1802-1872) y Gustav Kühne (1806-1888). Wienbarg dedicó en 1834 sus *Ästhetische Feldzüge* («Campañas estéticas») a la «joven Alemania»; los cinco escritores son seguramente los que nombró la Dieta federal en el decreto de diciembre de 1835 que prohibía sus escritos: Heine, Gutzkow, Laube, Wienbarg y Mundt.

[^10]: La *Evangelische Kirchenzeitung* («Gaceta eclesiástica evangélica», Berlín, desde 1827), órgano de la ortodoxia protestante dirigido por Ernst Wilhelm Hengstenberg (1802-1868). Juego con el apellido, en el que está *Hengst*, «semental»: *lucus a non lucendo* («bosque se dice *lucus* porque no hay luz», *lucere*) es la vieja broma latina sobre las etimologías por el contrario.

[^11]: La «rehabilitación de la carne», consigna de los sansimonianos que Heine y la Joven Alemania habían hecho suya.

[^12]: Karl Beck (1817-1879), Heinrich Laube (1806-1884), Ludwig Wihl (1807-1882), Levin Schücking (1814-1883); más abajo, Franz Dingelstedt (1814-1881).

[^13]: «Vergangenheit und Gegenwart 1830-1838» («Pasado y presente»), en el *Jahrbuch der Literatur*, año 1 (Hamburgo, 1839).

[^14]: Los poetas suabos agrupados en torno a Ludwig Uhland (1787-1862), Justinus Kerner y Gustav Schwab.

[^15]: Joseph Christian von Zedlitz (1790-1862), poeta y diplomático austriaco; Franz Grillparzer (1791-1872), dramaturgo; Ludwig August Frankl (1810-1894), escritor austriaco; Karl Egon Ebert (1801-1882), poeta alemán de Bohemia.

[^16]: Wilhelm Robert Heller (1814-1871), Karl Herloßsohn (1804-1849), Morvell (seudónimo de C. F. Vollmer), Karl von Wachsmann (1787-1862) y A. von Tromlitz, seudónimo de Karl August von Witzleben (1773-1839), novelistas y periodistas de Sajonia. En el original, *ach du mein Gott, da fehlt der Witz* rima.

[^17]: Probablemente los autores de libelos impresos con el pie de imprenta ficticio de Pierre Marteau (Peter Hammer), que se venía usando desde el siglo XVII para obras prohibidas o escandalosas.

[^18]: August Lewald (1792-1871), próximo a la Joven Alemania, editaba la revista *Europa. Chronik der gebildeten Welt*; Ignaz Hub (1810-1880) y August Schnezler (1809-1853), poetas renanos.

[^19]: La parroquia reformada de Gemarke, en Barmen, donde Friedrich Wilhelm Krummacher (1796-1868) había sido pastor antes de pasar a Elberfeld. Sobre él, véanse las [*Cartas desde el Wuppertal*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1839%20Cartas%20desde%20el%20Wuppertal), que acababan de publicarse sin firma (marzo y abril de 1839).

[^20]: Wilhelm Blank (1821-1892), compañero de instituto de Engels.

[^21]: «Tiempos pasados» (italiano).

[^22]: El supranaturalismo, corriente de la teología protestante que, frente al racionalismo, defendía la revelación sobrenatural sin aferrarse a la letra de la ortodoxia.

[^23]: «Adiós, Federico», en español y en latín.

[^24]: «Ahí me tienes por partida doble», en bajo alemán, por la doble firma. *Tuus*: «tuyo» (latín).
