---
Title: Engels a su hermana Marie, [Bremen,] 21-28 de diciembre de 1840
Description: Carta de Navidad desde Bremen: la cigarrera y las obras de Goethe como regalos, los incendios y la clase de esgrima, el Weser helado y los placeres del invierno.
Author: Friedrich Engels
Date: 1840-12-21
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1840-12-21%20Engels%20a%20Marie%20Engels
---


*Carta de Friedrich Engels, de veinte años, a su hermana Marie, interna en el Instituto Gran Ducal de Mannheim, escrita en Bremen entre el 21 y el 28 de diciembre de 1840 (el lugar lo fija la edición). Traducida de Marx/Engels,* Gesamtausgabe *(MEGA¹), sección I, tomo 2 (Berlín, 1930), pp. 606-608, por la Escuela de marxismo, 2026. Se conserva completa. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1840-12-21%20Engels%20an%20Marie%20Engels).*

21 de diciembre del 40.  
¡Querida Marie!

No puedo dejar de darte las gracias por la bonita cigarrera, a la que no le falta nada salvo ser negra, roja y oro.[^1] Por casualidad ha llegado hoy mismo a mis manos y enseguida la he puesto en servicio. Aquí ha hecho un frío tremendo: todo diciembre ha estado helando sin parar y sigue helando; el Weser está helado hasta Vegesack,[^2] a cuatro horas de aquí, lo que tiene un aspecto de lo más curioso. Estos días estuvieron aquí unos cuantos de Barmen y nos dimos una vida de lo más alegre: recorrimos todas las tabernas, no paramos de levantar el vaso y de vez en cuando notamos un poquito de achispamiento. Te mando adjunta una carta de reclamación de mi antiguo profesor de español; si la entiendes, te regalo un sombrero nuevo. A lo mejor hay en vuestro pensionado alguien que sepa el español suficiente, y aquí ese papelucho me estorba. Por lo demás, apenas sé qué escribirte: aquí se ha quemado una fábrica de azúcar, y el viejo[^3] no quiere salir del escritorio, aunque yo me muero de verdad por un puro.

Día 23.

Anoche teníamos clase de esgrima[^4] cuando llegó la linda noticia de que había otra vez fuego, esta vez en la Ciudad Nueva. Por sentido del deber fuimos, y cuando llegamos ya se había apagado. Eso es lo que se saca. Uno debería quedarse siempre bien quietecito en casa hasta que el fuego le llegue a las narices. Mamá me ha mandado por Navidad un vale para las obras completas de Goethe;[^5] ayer mismo fui a recoger los primeros tomos publicados y anoche estuve leyendo hasta las doce, con el mayor de los gustos, *Las afinidades electivas*. ¡Vaya tío, el Goethe! Si tú escribieras un alemán como el suyo, de buena gana te dispensaría de todas las lenguas extranjeras. Por cierto, es de lo más superfluo que dejes margen cuando me escribes: las páginas en octavo ya son bastante estrechas, y de esa cómoda manera de llenar muchas páginas sin escribir mucho no quiero ni oír hablar. ¡Ténganlo en cuenta!, como dice el profesor Hantschke.[^6]

24 de diciembre.

Ya me imagino que ahora estarás en un estado de agitación tremendo y con grandes esperanzas. Tengo curiosidad por ver qué sale de ahí. ¿Me pondrás al corriente, verdad, con el primer correo, de tan importante acontecimiento? Yo me encargaré de que salga enseguida aquí en el periódico.

Aquí al lado van unos cuantos rasgos, floreos y firmas con los que le demostré la soltura de mi mano a nuestro aprendiz más joven, que está muy orgulloso de su letra cuadrada.[^7]

28 de diciembre.

El Weser está ahora helado del todo, de modo que se pasea por encima en coche. Creo que se podría ir patinando hasta Vegesack, que por el Weser son cinco horas. Por la tarde todo el *beau monde*[^8] sale a pasear por el hielo, y las damas se lanzan por la pista para que los caballeros las empujen, cosa que siempre les da mucho gusto. Los árboles parecen hechos de nieve, tan espesa es la costra blanca que los cubre. La señora del pastor[^9] me ha bordado por Navidad un monedero negro, rojo y oro, y Marie una borla negra, roja y oro para la pipa, que queda tremendamente bien. Hoy estamos a nueve grados bajo cero: ¡esto sí que es vida! No hay nada que me guste más que este sol frío y sin fuerza que sale sobre la tierra endurecida por el invierno. Ni una nube en el cielo, ni barro en el suelo, todo duro y firme como el acero y el diamante. El aire no es flojo y tísico como en verano: ahora, por lo menos, se nota cuando uno sale a la calle. Toda la ciudad está llena de glaciares; la gente ya no anda, va cayéndose de una calle a otra. Por fin se vuelve a notar que es invierno. Espero que en Mannheim, entre otras habilidades provechosas, aprendáis también a patinar, para que no me vuelvas a casa hecha una damita friolera, pegada a la estufa y a la que no hay quien saque de la habitación, cosa que te ruego encarecidamente que me ahorres. Y si me llegas tan friolera, te ato a un trineo, les meto a los caballos yesca encendida en las orejas y te mando así a correr mundo. O te ato los patines, te llevo en brazos al centro del estanque y te dejo allí sola, a gatas.

¡Mi muy querida hermana!

Esta carta te llegará, si mis cálculos no fallan, el día de Año Nuevo. Te deseo para esta fiesta, que me viene tan a gusto a mí y seguramente también a ti, todo lo que pidas, ya que este deseo no me cuesta nada, y espero que tus deseos para mí sean por lo menos igual de cristianos. Ojalá te guste Mannheim en el año nuevo tanto como te ha gustado en el viejo, a juzgar por tus cartas. (Esto lo escribo por si esta carta tiene que pasar antes alguna censura, antes de llegar a tus manos.)

Tu Friedrich.  
B., 28-12-40.

[^1]: Los colores del movimiento liberal y nacional alemán, los de las asociaciones de estudiantes (*Burschenschaften*), mal vistos entonces por los gobiernos de la Confederación Germánica.

[^2]: Pueblo a orillas del Weser, río abajo de Bremen.

[^3]: Heinrich Leupold (muerto en 1865), cónsul de Sajonia y dueño de la casa exportadora de Bremen en la que Engels hacía su aprendizaje comercial.

[^4]: En el original, *Paukstunde*, palabra de la jerga estudiantil; véase la [carta del 18 de febrero de 1841](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1841-02-18%20Engels%20a%20Marie%20Engels).

[^5]: La edición de Cotta en cuarenta tomos (Stuttgart y Tubinga, 1840). *Las afinidades electivas* (*Die Wahlverwandtschaften*, 1809), la novela de Goethe, ocupa el tomo XV.

[^6]: Johann Carl Leberecht Hantschke (1796-1856), director provisional del instituto de Elberfeld y profesor de Engels de latín y hebreo. *Wonach zu achten!*, fórmula de las circulares oficiales, debía de ser una muletilla suya.

[^7]: En el manuscrito, aquí, un dibujo de Engels: una maraña de rúbricas y floreos de pluma entrelazados, entre los que se leen varias veces sus firmas «Engels» y «Friedrich Engels». La edición lo reproduce. El «aprendiz más joven» es, en el original, *Jüngster*: el último en entrar en el escritorio.

[^8]: «La buena sociedad», en francés en el original.

[^9]: Mathilde Treviranus, de soltera Castendyk, mujer del pastor Georg Gottfried Treviranus (1788-1868), en cuya casa vivía Engels en Bremen.
