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Title: Engels a su hermana Marie, Bremen, 8-11 de marzo de 1841
Description: Carta desde Bremen antes de la partida: el estilo cortesano en el escritorio de Leupold, el viaje a Italia en proyecto, el Stabat mater de Pergolesi, la Quinta de Beethoven y un cantante francés lamentable.
Author: Friedrich Engels
Date: 1841-03-08
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1841-03-08%20Engels%20a%20Marie%20Engels
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*Carta de Friedrich Engels, de veinte años, a su hermana Marie, interna en el Instituto Gran Ducal de Mannheim, escrita en Bremen entre el 8 y el 11 de marzo de 1841. Traducida de Marx/Engels,* Gesamtausgabe *(MEGA¹), sección I, tomo 2 (Berlín, 1930), pp. 611-613, por la Escuela de marxismo, 2026. Se conserva completa. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1841-03-08%20Engels%20an%20Marie%20Engels).*

Bremen, 8 de marzo de 1841.  
¡Querida Marie!

«Tan respetuosamente como seguro servidor»: estas fueron las últimas palabras de una carta comercial con la que he cerrado hoy mi trabajo en el escritorio para… para… para… a ver, ¿cómo lo digo de la manera más fina? ¡Bah!, los versos no quieren fluir; lo mejor es decirlo a las claras: para escribirte. Pero como todavía estoy ocupado en digerir la comida, no tengo tiempo de pensar mucho y te tengo que escribir lo que se me vaya pasando por la cabeza. Mi primer pensamiento, sin embargo, es un puro, que voy a encender en el acto, ya que Su Majestad se ha retirado. Su Majestad es el viejo,[^1] que ha recibido ese título porque estamos decididos a ejercitarnos en el estilo cortesano. Pues está dicho y decidido que todo el escritorio de Leupold se va a convertir el día menos pensado en ministros y gentilhombres de cámara. Ya te asombrarás cuando me veas con la llave de oro[^2] en el frac negro; claro que entonces seré tan tieso como lo he sido toda la vida, y el bigote no me lo corto por darle gusto a ningún rey. Ahora vuelve a estar en plena flor, creciendo, y si, como no dudo, en primavera tengo el gusto de ir a hacerte una visita y a tomar algo contigo en Mannheim, te vas a asombrar de su gloria.

Richard Roth[^3] se marchó de aquí hoy hace ocho días para hacer un gran viaje por el sur de Alemania y Suiza. Doy gracias a Dios de que yo también voy a dejar ahora este aburrido poblacho, donde no se puede hacer otra cosa que esgrima, comer, beber, dormir y empollar, *voilà tout*.[^4] No sé si te has enterado ya de que a finales de abril seguramente iré con papá a Italia, y en esa ocasión te haré el honor de mi visita. Si te portas como es debido, a lo mejor te llevo algo; pero si te me pones engreída y con la nariz por las nubes, te vas a llevar una buena. Tampoco escaparás al justo castigo si vuelves a escribir semejante *nonsense* como en tu penúltima carta sobre la clase de esgrima, con el que me quisiste tomar el pelo. Me ha alegrado saber que el *Stabat mater* es de Pergolesi; de todos modos tienes que conseguirme una copia de la reducción para piano con todas las voces, y además de manera que lo que se canta y se toca al mismo tiempo esté escrito uno encima de otro, como en la reducción para piano de una ópera. Tenor y bajo, ahora caigo, faltarán seguramente en el *Stabat mater* de Pergolesi; en cambio habrá varias sopranos y contraltos. No importa.

*Soprano — contralto — tenor — bajo — piano*[^5]

Si de verdad voy esta primavera a Milán, me encontraré allí con Roth y con Wilhelm Blank, el de Elberfeld,[^6] y nos daremos allí una vida alegre con tabaco turco y *Lagrime di Cristo*.[^7] Los italianos tienen que seguir hablando de los tres alegres alemanes medio año después: así de famosos pensamos hacernos.

Tu descripción de vuestro inocente carnaval me ha divertido mucho. Me habría gustado verte. Aquí no ha habido mucha gracia, aparte de un par de bailes de máscaras de lo más aburridos,[^8] a los que no fui. En Berlín el carnaval también ha salido de lo más vergonzoso y escandaloso. Los que mejor lo hacen siguen siendo los de Colonia.

Hay una cosa que tú tienes menos que yo: hoy, miércoles 10 de marzo, no puedes oír la Sinfonía en do menor de Beethoven,[^9] y yo sí. Esta y la *Sinfonia eroica* son mis piezas preferidas. Ejercítate bien en tocar sonatas y sinfonías de Beethoven, para que luego no me hagas quedar mal. Aunque yo no las oigo en reducción para piano, sino con orquesta completa.

11 de marzo. ¡Vaya sinfonía la de anoche! En tu vida has oído nada igual, si es que no conoces todavía esta maravilla. ¡Ese desgarramiento desesperado del primer movimiento, esa melancolía elegíaca, ese tierno lamento de amor del adagio, y ese júbilo de trombones de la libertad, poderoso y juvenil, del tercer y el cuarto movimiento! Además, anoche se hizo oír también un francés lamentable, que cantó una cosa que sonaba así:[^10] y así sucesivamente, ni melodía ni armonía, un lamentable texto francés, y toda la gracia se titulaba *L’Exilé de France*.[^11] Si todos los desterrados de Francia arman semejante maullido, no los va a querer nadie en ninguna parte. Este patán cantó además una canción, *Le toréador*, es decir, el torero, en la que a cada dos por tres volvía el estribillo: *Ah que j’aime l’Espagne!*[^12] Eso fue, si cabe, todavía más miserable, e iba tan pronto a saltos de quinta como retorciéndose en escalas cromáticas, como si quisiera expresar un dolor de barriga. Si al final no hubiera venido la magnífica sinfonía, me habría ido y habría dejado graznar al cuervo, porque tenía una voz de barítono miserablemente delgada. Por lo demás, mándame en adelante las cartas mejor dobladas. La forma [dibujo] es muy poco práctica y de mal gusto; tiene que ser [dibujo] o [dibujo],[^13] ténganlo en cuenta.[^14]

*Semper Tuus*[^15]  
Friedrich.

[^1]: Heinrich Leupold, cónsul de Sajonia y dueño de la casa de comercio en la que Engels hacía su aprendizaje.

[^2]: La llave de oro que llevaban los chambelanes como distintivo de su cargo.

[^3]: Richard Roth (1821-1858), amigo de juventud de Engels, de Barmen.

[^4]: «Y nada más», en francés en el original.

[^5]: En el manuscrito, junto a este pasaje, un dibujo de Engels: un esbozo de partitura con cinco pentagramas unidos por barras de compás, rotulados a la izquierda con estas palabras (en el original, *Sopran*, *Alt*, *Tenor*, *Baß*, *Clavier*), para mostrar la disposición que desea. Al lado del párrafo anterior hay otro dibujo: una figura de hombre de cuerpo entero, de perfil, con melena y abrigo largo, que lleva algo en la mano. La edición reproduce los dos.

[^6]: Wilhelm Blank (1821-1892), de Elberfeld, compañero de instituto y amigo íntimo de Engels.

[^7]: El *Lacrima Christi* («lágrimas de Cristo»), vino de las laderas del Vesubio.

[^8]: En el original, *ennuyanten Redouten*: el francés *ennuyant*, «aburrido», germanizado; *Redoute* era el baile de máscaras.

[^9]: La Quinta Sinfonía, en do menor, estrenada en 1808; la *Eroica*, Tercera Sinfonía, en mi bemol mayor, se estrenó en 1805.

[^10]: En el manuscrito, aquí, Engels anota en un pentagrama unos compases de la melodía; la edición los reproduce.

[^11]: «El desterrado de Francia».

[^12]: «¡Ah, cuánto amo España!».

[^13]: En el manuscrito, tres pequeños dibujos de Engels: un rectángulo largo y estrecho con dos diagonales que se cruzan (la carta doblada en forma alargada, que no le gusta) y dos rectángulos más anchos, casi cuadrados, con sus diagonales (las formas que pide). La edición los reproduce en el texto.

[^14]: Otra vez la muletilla del profesor Hantschke; véase la [carta del 21-28 de diciembre de 1840](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1840-12-21%20Engels%20a%20Marie%20Engels).

[^15]: «Siempre tuyo», en latín en el original.
