---
Title: Marx a Georg Herwegh, Bruselas, 8 de agosto [de 1847]
Description: Marx desprecia las habladurías de los emigrados alemanes de París, cuenta los procesos que la legación prusiana ha montado contra Bornstedt y reprocha a la oposición alemana que deje hundirse la Deutsche-Brüsseler-Zeitung.
Author: Karl Marx
Date: 1847-08-08
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1847-08-08%20Marx%20a%20Georg%20Herwegh
---


*Carta de Karl Marx a Georg Herwegh, en París, escrita en Bruselas el 8 de agosto de 1847. Publicada por primera vez en* 1848. Briefe von und an Georg Herwegh*, edición de Marcel Herwegh (Múnich, 1896), pp. 85-87, de donde se traduce, por la Escuela de marxismo, 2026. La carta se conserva completa. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1847-08-08%20Marx%20an%20Georg%20Herwegh)*

Bruselas, 8 de agosto.

¡Querido Herwegh!

Me apresuro a acusarte recibo de tu carta. No he sacado de ella más que lo que ya sabía de antemano: que todo era un chismorreo miserable.[^1] Solo quería esas pocas líneas tuyas para poder enseñarle a Engels, negro sobre blanco, de qué naturaleza es el chismorreo pequeñoburgués alemán de París. Te aseguro que desde que me fui de París, y pese a todas mis precauciones para hacerme inencontrable e inaccesible, esas viejas comadres no han dejado de perseguirme con bagatelas de ese tipo. Solo con la grosería más extrema puede uno quitarse de encima a esos necios.

Lo único que siento es haberte importunado con esas cosas en tu *ermitage*.[^2] — Es característico de esas viejas comadres que quieran tapar y endulzar toda verdadera lucha de partido y que, en cambio, tengan el viejo chismorreo y la cizaña alemanes por actividad revolucionaria. *Les malheureux!*[^3] Aquí en Bruselas, al menos, nos libramos de esa *misère*.[^4] —

La legación prusiana de aquí ha seguido y vigilado atentamente a Bornstedt[^5] para sorprenderlo en algún pecado. Por fin lo ha conseguido.

Lo ha denunciado y le ha echado encima tres procesos: 1) uno fiscal, por una contravención de la ley del timbre; 2) uno político, porque habría dicho en su periódico que había que matar a Luis Felipe; 3) uno por calumnia, de un grande belga, el señor Osy, a quien B. ha acusado, y con razón, de especular con el trigo.

Los tres procesos no tienen aquí importancia alguna, y su resultado más seguro será poner en ridículo a la legación prusiana, de por sí poco respetada. ¿Qué le importan a ella Luis Felipe, Osy y la ley belga del timbre?

El propio juez de instrucción declaró que todos esos procesos eran *pour le roi de Prusse*.[^6] En cambio, a la *Brüsseler Zeitung*[^7] —que, a pesar de sus muchas flaquezas, siempre tiene algún mérito, y que precisamente ahora habría podido mejorar, después de que B. se ha declarado dispuesto a todo lo posible con nosotros— la amenaza una súbita ruina pecuniaria. ¡Cómo se han portado en este asunto los nobles alemanes! Los libreros han estafado a B., porque él no puede demandarlos. La oposición de todos los matices, en lugar de hacer lo más mínimo, sea literaria o pecuniariamente, ha encontrado más cómodo escandalizarse del nombre de Bornstedt. ¿Y les faltarán alguna vez a estas gentes pretextos para no hacer nada? Una vez no sirve el hombre; otra, la mujer; otra, la tendencia; otra, el estilo; otra, el formato, o también la difusión entraña más o menos peligro, etcétera. Las palomas asadas tienen que entrarle al señor volando en la boca.[^8] Ya que hay un periódico, uno solo, para nuestra buena oposición, que irrita mucho al gobierno y cuyo redactor, por la lógica misma de la empresa, se muestra dispuesto a todo progreso, ¿no habría que aprovechar ante todo esa ocasión y, si no se encuentra el periódico lo bastante bueno, hacerlo lo bastante bueno? Pero no: nuestros alemanes tienen siempre mil sentencias sabias *in petto*[^9] para demostrar por qué tienen que dejar pasar la ocasión sin aprovecharla. Una ocasión de hacer algo no hace más que ponerlos en un aprieto.

Con mis manuscritos pasa más o menos lo mismo que con la *Brüsseler Zeitung*, y encima los asnos me escriben un día sí y otro no preguntándome por qué no publico nada, y hasta me reprochan haber escrito en francés antes que no escribir nada.[^10] Mucho tiempo habrá que pagar todavía el haber nacido teutón. Adiós. Saluda de todo corazón a tu mujer y recibe tú también saludos de mi mujer y míos. En París encontrarás más adelante una fe de erratas de mi mamotreto francés. Algunos *passus*[^11] son incomprensibles sin ella.

En cuanto tengas una hora libre y nada mejor que hacer, escríbele a tu

Marx.

[^1]: En su carta del 27 de julio de 1847 Marx había pedido a Herwegh unas líneas sobre ciertos chismes que corrían entre los emigrados alemanes de París.
[^2]: En francés, «retiro, ermita». Georg Herwegh (1817-1875), el poeta revolucionario de las *Gedichte eines Lebendigen*, vivía en París desde 1843.
[^3]: En francés, «¡Los desgraciados!».
[^4]: En francés, «miseria».
[^5]: Adalbert von Bornstedt (1807-1851), periodista, editor de la *Deutsche-Brüsseler-Zeitung*. Más tarde se supo que había sido confidente de la policía prusiana y austriaca.
[^6]: En francés, literalmente «para el rey de Prusia»; la locución *travailler pour le roi de Prusse* significa «trabajar en balde».
[^7]: La *Deutsche-Brüsseler-Zeitung*, periódico de los emigrados alemanes que salió en Bruselas dos veces por semana de enero de 1847 a febrero de 1848; desde septiembre de 1847 Marx y Engels colaboraron en ella con regularidad.
[^8]: Variante de la locución alemana «esperar que las palomas asadas le entren a uno volando en la boca»: esperar que todo le caiga a uno del cielo sin mover un dedo.
[^9]: En italiano, «en reserva».
[^10]: El «mamotreto francés» es *Misère de la philosophie*, la respuesta a Proudhon que Marx publicó en francés en París y Bruselas en julio de 1847: véase nuestra traducción de la [Miseria de la filosofía](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1847%20Miseria%20de%20la%20filosof%C3%ADa).
[^11]: En latín, «pasajes».
