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Title: Engels a Marx, Bruselas, 8-9 de marzo de [1848]
Description: Tras la expulsión de Marx de Bélgica, Engels le informa desde Bruselas de las protestas por el trato que recibieron él y su mujer, del fracaso del levantamiento de Colonia del 3 de marzo y de la revolución que se extiende por Alemania.
Author: Friedrich Engels
Date: 1848-03-08
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1848-03-08%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que se encontraba en París, escrita en Bruselas el miércoles 8 y el jueves 9 de marzo de 1848. Se conserva completa; dos palabras perdidas por el deterioro del papel se completan entre corchetes. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 26, pp. 93-95) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1848-03-08%20Engels%20an%20Marx).*

Querido Marx:

Espero tener mañana carta tuya.

Aquí todo está tranquilo. El domingo por la noche Jottrand[^1] contó en la *Association Démocratique* la historia de lo que os pasó a ti y a tu mujer.[^2] Llegué demasiado tarde para oírlo, y solo alcancé a oír algunas observaciones furiosas, en flamenco, de Pellering.[^3] También habló Gigot[^4] y volvió sobre el asunto. Lubliner[^5] llevó un artículo sobre ello a la *Emancipation*. Los abogados de aquí están furiosos; Maynz[^6] quiere que se lleve el asunto a los tribunales y que tú te constituyas en *partie civile*[^7] por violación de domicilio, etc. También Gigot debe presentar querella. Sería muy bueno que se hiciera, aunque el gobierno ha hecho saber que destituirá al tipo. Ayer Maynz le entregó a Castiau[^8] los documentos necesarios para interpelar sobre ello; creo que el asunto se verá mañana o pasado. La cosa ha causado gran sensación y ha ayudado mucho a calmar el odio a los alemanes.

A Lupus lo llevaron el domingo pasado a las once de la mañana al tren y lo despacharon a Valenciennes, desde donde ha escrito y donde seguirá todavía. No pasó por ningún tribunal. ¡Ni siquiera lo llevaron a su casa para recoger sus cosas!

A mí no me han hecho nada. Por algunas frases que se les han escapado a los tipos, se cuidan de expulsarme porque en su día me dieron un pasaporte, cosa que se les podría echar en cara.

Lo de Colonia es desagradable.[^9] Los tres mejores están presos. He hablado con uno que tomó parte activa en el asunto. Querían sublevarse, pero en lugar de proveerse de armas, que se podían conseguir fácilmente, fueron ante el ayuntamiento, desarmados, y se dejaron rodear. Se asegura que la mayor parte de la tropa estaba de su lado. La cosa se empezó de un modo absurdamente estúpido; si los informes del tipo son ciertos, habrían podido sublevarse tranquilamente y en dos horas habrían terminado. Pero todo estaba planeado de una manera terriblemente estúpida.

Nuestros *viejos* amigos de Colonia parece que se mantuvieron muy al margen, aunque habían decidido con los demás alzarse. El pequeño D'E[ster], D[aniels] y B[ürgers][^10] estuvieron allí un momento, pero se fueron en seguida, aunque precisamente en el consejo municipal hacía falta el pequeño doctor.

Por lo demás, las noticias de Alemania son magníficas. En Nassau, una revolución consumada; en Múnich, los estudiantes, los pintores y los obreros en plena insurrección; en Kassel, la revolución a las puertas; en Berlín, un miedo y unas vacilaciones sin límite; en toda la Alemania occidental, proclamadas la libertad de prensa y la guardia nacional. Por ahora, basta con eso.

¡Ojalá F[ederico] G[uillermo] IV se mantuviera terco! Entonces todo está ganado, y en un par de meses tenemos la revolución alemana. ¡Ojalá se aferrara a sus formas feudales! Pero el diablo sabe lo que hará ese individuo caprichoso y chiflado.

En Colonia toda la pequeña burguesía está a favor de la anexión a la República francesa; ahora mismo predominan los recuerdos de 1797.[^11]

Tedesco sigue preso. No sé cuándo lo llevarán ante el tribunal.

Por lo tuyo ha salido un artículo fulminante para el *N[orthern] S[tar]*.

El domingo por la noche, en la sesión de la Sociedad Democrática, una calma notable. Se acordó una petición a las Cámaras para su disolución inmediata y nuevas elecciones con el nuevo censo. El gobierno no quiere disolverlas, pero tendrá que hacerlo. Mañana por la noche se aprobará la petición y se firmará *séance tenante*.[^12] La petición de Jottrand al alcalde y al consejo municipal ha recibido una respuesta negativa muy cortés.

No te puedes hacer idea de la calma que reina aquí. Anoche, carnaval, igual que siempre; de la República francesa apenas se habla ya. Los periódicos franceses se consiguen en los cafés casi sin dificultades ni esperas. Si uno no supiera que *tienen que*, *tant bien que mal*,[^13] creería que aquí todo se ha acabado.

El domingo Jottrand, en su furia por la persecución contra ti, pronunció un discurso bastante bueno; las *sévices*[^14] de Rogier[^15] lo han llevado a reconocer el antagonismo de clases. Despotricó mucho contra los grandes burgueses y [entró] en detalles, ciertamente bastante simples e ilusorios, pero económicos, para demostrar a la pequeña burguesía que [una] clase obrera bien pagada y que consume mucho sería en una república mejor clienta suya que una corte y una aristocracia poco numerosa. Muy *à la* O'Connor.[^16]

Ya ha pasado la hora de llevar esta carta al correo; la termino mañana.

Jueves. Nada nuevo. He visto tu artículo en la *Réforme*;[^17] en Inglaterra también hay disturbios, *tant mieux*.[^18]

Si cuando llegue esta no has escrito todavía, escríbeme en seguida.

Por pura ironía me llega ahora mi equipaje de París: ¡me cuesta 50 francos!, con la aduana, etc.

Adiós. Tu Engels.

13, rue Neuve Chaussée de Louvain, 9 de marzo.

El comisario adjunto de policía que fue a tu casa parece que ya ha sido destituido. El asunto ha provocado aquí gran indignación entre los pequeños burgueses.

[En el sobre]

Monsieur Charles Marx aux soins de Madame Gsell. 75, Boulevard Beaumarchais, Paris. [Matasellos:] Bruxelles, 9 mars.

[^1]: Lucien Jottrand (1804-1877), abogado y publicista belga, presidente de la Asociación Democrática de Bruselas (*Association Démocratique*), de la que Marx era vicepresidente.
[^2]: En la noche del 3 al 4 de marzo de 1848 la policía belga detuvo a Marx, que acababa de recibir la orden de expulsión, y luego también a su mujer, Jenny, a la que tuvieron la noche en el calabozo con prostitutas; el 4 de marzo la familia tuvo que salir hacia París.
[^3]: Jean Pellering, obrero belga, miembro de la Asociación Democrática.
[^4]: Philippe Gigot (1819-1860), archivero belga, miembro del Comité de Correspondencia Comunista de Bruselas y de la Liga de los Comunistas.
[^5]: Ludwik Lubliner, abogado polaco emigrado en Bruselas, miembro de la Asociación Democrática.
[^6]: Karl Gustav Maynz, jurista alemán, profesor de la Universidad de Bruselas.
[^7]: «Parte civil».
[^8]: Adelson Castiau, diputado demócrata belga.
[^9]: El 3 de marzo de 1848 una manifestación obrera organizada en Colonia por miembros de la Liga presentó al consejo municipal una petición de reivindicaciones; el ejército la dispersó y sus organizadores, Andreas Gottschalk, Fritz Anneke y August Willich, fueron detenidos.
[^10]: Karl D'Ester (1813-1859), médico y concejal de Colonia; Roland Daniels (1819-1855), médico; Heinrich Bürgers (1820-1878), publicista. Los tres pertenecían al círculo comunista de Colonia.
[^11]: En 1797 la orilla izquierda del Rin quedó bajo dominio francés, al que perteneció hasta 1814.
[^12]: «En la misma sesión».
[^13]: «Mal que bien».
[^14]: «Malos tratos».
[^15]: Charles Rogier (1800-1885), ministro del Interior belga.
[^16]: Feargus O'Connor (1794-1855), dirigente cartista.
[^17]: La [carta de Marx al director de *La Réforme*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1848%20Carta%20al%20director%20de%20La%20R%C3%A9forme) sobre su detención y expulsión de Bélgica.
[^18]: «Tanto mejor».
