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Title: Wilhelm Pieper y Marx a Engels, Londres, 22 de marzo de 1851
Description: Pieper copia para Engels el llamamiento «¡A los alemanes!» de la Comisión para los Asuntos Alemanes de Londres (Ruge, Struve, Haug, Ronge, Kinkel) y cuenta la última broma gastada a Willich; Marx añade sus burlas sobre Struve, Ruge y Kinkel.
Author: Wilhelm Pieper y Karl Marx
Date: 1851-03-22
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-03-22%20Wilhelm%20Pieper%20y%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Wilhelm Pieper y Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 22 de marzo de 1851. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 79, pp. 173-177) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1851-03-22%20Wilhelm%20Pieper%20und%20Marx%20an%20Engels).*

*[De Pieper]*[^1]

Londres, 22 de marzo de 1851.

*Cher ami*:[^2]

*Voici le dernier des manifestes, qui aient paru*:[^3]

¡A los alemanes!

¡Ciudadanos y amigos de la patria! Nosotros, los abajo firmantes, formamos actualmente, y hasta que vosotros decidáis otra cosa, la Comisión para los Asuntos Alemanes.

El Comité Central de la Democracia Europea[^4] nos ha enviado a Arnold Ruge; la revolución de Baden, a Gustav Struve; la revolución de Viena, a Ernst Haug; el movimiento religioso, a Johannes Ronge; la cárcel nos ha enviado a Gottfried Kinkel;[^5] hemos pedido a los obreros socialdemócratas que envíen un representante a nuestro seno.

¡Hermanos alemanes! Los acontecimientos os han privado de la libertad, y a nosotros, porque la defendimos, nos han expulsado de la patria. Nuestros adversarios han llegado a la violación de todas las leyes y de todos los tratados, a la arbitrariedad desenfrenada y a la violencia desnuda; el noble impulso de 1848 es abiertamente escarnecido e injuriado, el pueblo vuelve a ser una masa sin voluntad, Alemania vuelve a ser el viejo caos y la domina la voluntad del bárbaro extranjero. Tenemos que reconquistar la democracia y sus leyes, la patria y la libertad.

Sabemos que no sois capaces de dar por perdida para siempre vuestra libertad, *y nosotros mismos no hemos dejado nada por hacer para acelerar su reconquista*. La opinión pública del continente está en contra del knut que la oprime, y nosotros, los desterrados, cuya voz y cuyos actos son libres, hemos considerado nuestro deber prestar nuestras palabras a vuestros sentimientos y actuar en nombre del pueblo y de la ley.

Cuando ayudamos a formar el Comité Central Europeo y concedimos nuestro apoyo y nuestra garantía al empréstito de Mazzini,[^6] cuando declaramos que la causa de todas las naciones oprimidas del continente era una y la misma, cuando con los demócratas polacos, húngaros, italianos y franceses iniciamos la *santa alianza de los pueblos* contra la conjura impía de sus opresores, *no hicimos más que* —lo sabemos— lo que vosotros *deseabais con toda el alma ver hecho*.

Entretanto, nuestra situación común ha sufrido cambios importantes. El gran proceso de la libertad contra los tiranos está pendiente ante el tribunal universal de la humanidad. Cada día, cada hora pone a los culpables bajo una luz más ardiente. La decisión está muy próxima.

Sabéis a qué humillación, a qué deshonra, a qué desesperación han llegado vuestras propias condiciones. El ruso os da órdenes, el austriaco os chupa la sangre, el prusiano se ha traicionado y vendido a sí mismo y a vosotros. No hay en Alemania derecho del pueblo, ni seguridad del hombre libre, ni honor de la nación, y la miseria irrumpe allí donde el pie del bárbaro deja sus huellas. La situación de Austria, Baden, Hesse y Schleswig-Holstein[^7] —incendio, asesinato, devastación, hambre y bancarrota— será dentro de poco una conquista alemana general.

Desde ahí mirad a Francia[^8] —la ira le abrasa las entrañas—; está más unida que nunca para liberarse; mirad a Hungría —hasta los croatas se han convertido— y creednos —porque lo sabemos—: Polonia es inmortal.

Así irrumpe incontenible el levantamiento general europeo contra la situación imposible de la violencia desnuda. La violencia contra la violencia —eso es la justicia— se está preparando.

Y no dejaremos nada por hacer para *traer* un gobierno provisional más eficaz que el Preparlamento[^9] y un poder popular más poderoso que la Asamblea Nacional. Nosotros, los demócratas, pondremos por obra aquello cuya mera idea ya hacía temblar a los liberales: el tribunal y el gobierno del pueblo soberano.

Nuestros proyectos sobre las finanzas y la prensa os los presentaremos aparte. Tienen un interés más bien práctico. Solo esto para el público: que toda compra del empréstito italiano redunda inmediatamente en beneficio de nuestra comisión y de nuestra causa alemana, y que por el momento podéis actuar en la práctica sobre todo mediante una abundante afluencia de fondos. El dinero ya sabremos luego traducirlo en *opinión pública* y en *poder público*. Acordaos de los ingleses: decían: «Suscribid primero 100 000 libras y luego os quitamos los aranceles del trigo». Y ocurrieron las dos cosas.[^10] Nosotros decimos a los pueblos oprimidos: «Suscribid diez millones de francos y liberaremos el continente».

Alemanes, acordaos de que no podéis quedaros atrás de los demás pueblos. ¡Prestad vuestros pensamientos, vuestra bolsa y vuestro brazo! Esperamos que vuestro celo crezca con vuestra opresión y que, para la hora de la decisión, la comisión salga suficientemente fortalecida de vuestra colaboración presente.

Todos los demócratas de Alemania quedan encargados de dar a conocer nuestro llamamiento.

La Comisión para los Asuntos Alemanes en Londres.

Arnold Ruge. Gustav Struve. Ernst Haug. Johannes Ronge. Gottfried Kinkel.

Londres, 13 de marzo de 1851.

Te ahorro todo comentario sobre el «documento» y dejo a tu gusto buscar tú mismo los pasajes que mejor puedan ayudar en el desayuno a ciertas ganas de reír que abren el apetito. No vayas a creer que el documento lo hemos hecho nosotros (con la mejor voluntad del mundo no lo habríamos hecho tan bien), así *à la façon*[^11] del *dodge*[^12] que se le ha hecho a Willich. De este, por cierto, tengo que contarte el divertido final. Ayer los de Colonia mandaron el brindis de Blanqui,[^13] que han traducido miserablemente del alemán de Marx otra vez al alemán de *Bürgers*.[^14] Así que cogimos un ejemplar y se lo mandamos al sargento[^15] con la siguiente carta de acompañamiento:[^16]

¡Ciudadano!

¡Llega por el mismo comerciante!

¡Suceso fatal!

¡Imposible escribir antes!

¡Dispuesto a todo! ¡Seguro del éxito! ¡No se quedará en algo aislado! ¡Cuidado!

¡Cuidado! ¡Cuidado!

¡Apretón de manos y saludo fraternal!

¡Le abrazo!

¡Suyo!

*Posdata.*

¡Recibido de Suiza!

¡Intriga infame!

¡No se quedará en algo aislado!

¡A propósito! Con los seis hombres y el suboficial[^17] cuentan no menos los señores Ruge y Kinkel. ¿Creéis que se os van a perdonar vuestros estudios económicos? (La Garganta del Lobo, como[^18] en el *Freischütz*). Y si no queréis ponerlos en el altar de la patria, sois unos traidores, ¡y entonces, balas encantadas para vosotros! *Remarquez bien encore*[^19] que:

Willich regulará las hipotecas, etc., *más adelante*, y que Ruge piensa presentar *más adelante* sus proyectos para las finanzas.

Los dos os dejan abierta la cuestión, y luego: suboficial y seis hombres, ¡de frente, march!

¡Buenas noches, *mon cher*!

Tuyo, W. P.

*[De Marx]*

Querido Engels:

Te he hecho copiar arriba por Pieper ese famoso documento. Con el pretexto de haber garantizado el empréstito de Mazzini, Ruge pide dinero para convertirlo en «opinión pública». Entre los «prusianos» de aquí, Bucher, Elsner, Zimmermann, etc.,[^20] hay gran indignación por este «fuerte gobierno provisional».

En cuanto a los «seis» que tanto *trouble*[^21] te han dado, estos seis eran Landolphe y Blanc, Willich y Schapper, Barthélemy y Vidil,[^22] en suma, los seis matadores; los húngaros, los polacos, etc., chusma a la que no se convocaba, no contaban.

En la tercera carta Willich no responde a nada más que a su propio apuntador de ideas. *N’a reçu ni lettre ni rien de la part des Becker et des Schramm*.[^23] Hoy el muchacho tendrá un día agradable. Hace cosa de dos semanas, Wolff[^24] se lo encontró a las dos de la madrugada en un café de putas y gritó en voz alta: «¡Ah! ¡El virtuoso Willich por aquí!», con lo que el virtuoso se las piró.

El verdadero *contriver*[^25] del *dodge* central alemán es el incansable *callista*, correoso y comedor de hierba, Struve.[^26] El tipo no hace más que su viejo oficio: llamar la atención sobre sí con la craneoscopia, la moral y otras bagatelas por el estilo. Un charlatán de feria, y encima con una voz ronca de laringe. El asno ha escrito en los últimos 25 años un «Diccionario político democrático» y una «Historia universal democrática», y las dos cosas no son más que, la una, el Welcker-Rotteck traducido al struviano, y la otra, el Rotteck parafraseado en demócrata.[^27] Y Ruge ha caído tan bajo que solo una policía compasiva le ha impedido imprimir esa sandez en Alemania.

El tonto de Kinkel tiene el don de quitarles las ilusiones a los filisteos. No hay mejor medio para que este asno se muestre tal como es que caer en manos de *arlequines tan veteranos* como Struve y Ruge. En todo caso, en esta compañía se deja la piel de león.[^28]

Tuyo, K. Marx.

Jones[^29] estuvo en mi casa hace un par de días y, sobre todo después de las últimas revelaciones, se felicita de que yo le salvara de participar en el banquete.

[^1]: Wilhelm Pieper (1826-1899), filólogo, emigrado en Londres, que hizo durante un tiempo de secretario de Marx.
[^2]: «Querido amigo».
[^3]: «He aquí el último de los manifiestos que han aparecido».
[^4]: El Comité Central Democrático Europeo, fundado en Londres en 1850 por Giuseppe Mazzini, Alexandre Ledru-Rollin, Albert Darasz y Arnold Ruge.
[^5]: Arnold Ruge (1802-1880), antiguo joven hegeliano, que había editado con Marx los *Deutsch-Französische Jahrbücher* en 1844; Gustav Struve (1805-1870), demócrata de Baden, uno de los jefes de las insurrecciones de 1848-1849; Ernst Haug, oficial austriaco que había tomado parte en la revolución de Viena de 1848; Johannes Ronge (1813-1887), sacerdote fundador del movimiento de los «católicos alemanes», separado de Roma; Gottfried Kinkel (1815-1882), poeta, condenado por su participación en la campaña del Palatinado y Baden de 1849, que había huido de la fortaleza de Spandau en noviembre de 1850.
[^6]: El empréstito nacional italiano lanzado por Giuseppe Mazzini (1805-1872) en 1850 para financiar la revolución en Italia.
[^7]: En 1850-1851, tropas bávaras y austriacas ocuparon Hesse Electoral para acabar con la resistencia constitucional del país, y tropas austriacas entraron en Holstein para devolver los ducados a Dinamarca.
[^8]: Así en la MEGA¹: «Von Euch seht nach Frankreich».
[^9]: La asamblea de notables liberales y demócratas reunida en Fráncfort en marzo y abril de 1848 para preparar la elección de la Asamblea Nacional.
[^10]: Alusión a las grandes suscripciones de la Anti-Corn Law League, la liga de los fabricantes contra las leyes de cereales, que fueron abolidas en 1846.
[^11]: «A la manera».
[^12]: «Treta»: la carta falsa que Conrad Schramm había escrito a Willich en nombre de Hermann Becker, de Colonia, ofreciéndole la dictadura militar en la provincia del Rin; véase la carta de Engels del [19 de marzo de 1851](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-03-19%20Engels%20a%20Marx).
[^13]: El brindis que Auguste Blanqui (1805-1881), preso en Belle-Île, había mandado al comité del banquete del 24 de febrero de 1851 en Londres, y que el comité no leyó. Marx y Engels lo tradujeron al alemán.
[^14]: Heinrich Bürgers (1820-1878), miembro de la Liga de los Comunistas en Colonia, antiguo redactor de la *Neue Rheinische Zeitung*.
[^15]: August Willich (1810-1878), antiguo oficial prusiano, jefe con Karl Schapper de la fracción que se escindió de la Liga de los Comunistas en septiembre de 1850.
[^16]: Parodia de las frases de las cartas de Willich a Becker, que Marx había mandado a Engels.
[^17]: En sus cartas, Willich preveía que Marx, llamado a Colonia para dirigir las finanzas, tendría para su custodia un suboficial y seis hombres; véase la carta de Engels del [19 de marzo de 1851](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-03-19%20Engels%20a%20Marx).
[^18]: En la MEGA¹, «nie» («nunca»); quizá errata por «wie» («como»). En la ópera de Weber *Der Freischütz* (1821), el cazador funde en la Garganta del Lobo, con ayuda del diablo, las «balas encantadas» (*Freikugeln*).
[^19]: «Fijaos bien, además».
[^20]: Lothar Bucher (1817-1892) había sido diputado de la Asamblea Nacional prusiana de 1848, como otros demócratas prusianos emigrados en Londres.
[^21]: «Quebraderos de cabeza».
[^22]: Pierre-François Landolphe, emigrado francés; Louis Blanc (1811-1882), socialista francés, miembro del Gobierno provisional de 1848; Karl Schapper (1812-1870); Emmanuel Barthélemy (h. 1820-1855) y Jules Vidil, blanquistas franceses emigrados: el comité del banquete del 24 de febrero de 1851. Engels preguntaba quiénes eran los seis en su carta del [19 de marzo de 1851](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-03-19%20Engels%20a%20Marx).
[^23]: «No ha recibido ni carta ni nada de parte de los Becker y los Schramm».
[^24]: Ferdinand Wolff (1812-1895), el «rojo Wolff», antiguo redactor de la *Neue Rheinische Zeitung*, emigrado en Londres.
[^25]: «Urdidor».
[^26]: Struve era aficionado a la frenología y vegetariano.
[^27]: El *Staats-Lexikon* (1834-1843) de los liberales de Baden Karl von Rotteck (1775-1840) y Karl Theodor Welcker (1790-1869), y la *Historia universal* de Rotteck, muy leídos en la Alemania liberal anterior a 1848.
[^28]: Como el asno de la fábula de Esopo que se disfrazó con una piel de león.
[^29]: Ernest Jones (1819-1869), dirigente cartista. El banquete es seguramente el del 24 de febrero de 1851, cuyo comité había ocultado el brindis de Blanqui; véase la carta de Marx del [1 de marzo de 1851](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-03-01%20Marx%20a%20Engels).
