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Title: Marx a Engels, [Londres], 3 de mayo de 1851
Description: Marx cuenta a Engels novedades de la emigración: Dronke y Lupus, la disolución del comité central democrático alemán, las conferencias de Kinkel, el descontento de Weerth, los ataques de Heinzen y las fanfarronadas de Willich.
Author: Karl Marx
Date: 1851-05-03
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-05-03%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 3 de mayo de 1851 (el lugar lo establece la edición). Se conserva completa, con algunas palabras perdidas por los daños del papel que los editores de la MEGA¹ restituyen entre corchetes. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 86, pp. 189-191) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1851-05-03%20Marx%20an%20Engels).*

3 de mayo de 1851.

Querido Engels:

Lupus,[^1] según él mismo me escribe, ha recibido de Colonia un pasaporte inglés y dinero para el viaje para él y para Dronke.[^2] Dronke ha mandado además a los de Colonia un artículo sobre la revolución italiana.

*Mais ce qu'il y a de drôle*,[^3] la firma de Dronke figura positivamente, impresa en Louis Blanc,[^4] al pie del mensaje al comité de entonces para la celebración de la revolución de febrero.[^5] *Nous lui demanderons des éclaircissements sur ce fait étrange. Dans le meilleur cas, ce n'est pas un trait d'ésprit de la part de ce gnome.*[^6]

Becker[^7] ha trasladado su taller de composición e imprenta a Verviers, y no parece que las persecuciones del gobierno le hagan daño. Ha llegado aquí un cuaderno de mi porquería, pero un solo ejemplar.

El comité central democrático alemán de aquí se ha disuelto justo cuando el gran Karl Heinzen[^8] le anuncia «obediencia militar». El dulce Kinkel,[^9] por sus conferencias de dramaturgia para la gente respetable de la City (doce conferencias por 1 guinea: el dulce envía esos billetes por medio de un comité, en el que está Oppenheim, de Berlín,[^10] a todo bicho viviente, y tiene unos 300 oyentes), naturalmente no puede comprometerse y se ha retirado. Lo mismo Haug,[^11] que se ha peleado con ellos. Ruge,[^12] cuyas finanzas parecen muy arruinadas, tenía pensado comprarse un estudio de daguerrotipos y recorrer el país como daguerrotipista.

Weerth[^13] me escribe hoy descontento en grado sumo: las narices largas y la carne ahumada lo aburren. Además, dice, lo amenaza «una posición brillante». ¿Boda? Pero él es demasiado viejo para volverse filisteo. Ya conoces a nuestro amigo Weerth. Se aburre pronto, y más pronto que nunca cuando se encuentra cómodo a lo burgués. Su amigo Campe[^14] le dijo, señalando malhumorado el papel invendido: «Todo tira, pero nada cuaja». Y ese sería el estado general en *Teutschland*.[^15]

Aquí hormiguea *people* de todas clases. No creo que me moleste *in any way*.[^16] Porque lo que entre los industriales sea liberal, radical o simplemente curioso, lo cazarán [con gran] atención en casa de Göhringer[^17] o en la camarilla de Kinkel, y en seguida lo cebarán con escándalos sobre nosotros dos. *Tant mieux pour nous!*[^18]

Toda esta semana ha estado cerrada la biblioteca.[^19] Del loco rojo ya no se sabe nada.

Daniels[^20] me escribe que en ninguna parte están mejor representados que en Berlín, y que allí tienen a su disposición dos «talentos» y «gentlemen» que son muy activos.

Tupman[^21] sufre una gonorrea muy fuerte. Tras una violenta escena con *Madame la Baronesse*[^22] el asunto se ha vuelto a arreglar a medias, pero por su ligereza su posición se ha vuelto más subalterna.

El experimento de Foucault con el péndulo[^23] se muestra aquí en el Instituto Politécnico.

La carta de que hablamos se la encargaré mañana a Daniels.[^24] Schramm[^25] ha conseguido, *mirabile dictu*,[^26] un *season ticket*.[^27]

Heinzen, en su periódico de mierda,[^28] me ha vuelto a tirar encima su porquería «nativa», el *malheureux*.[^29] El tipo es tan tonto que Schramm, por dinero contante, le escribe correspondencias con el nombre de «Müller» y le cuela en su periodicucho toda clase de despropósitos, como el brindis de Blanqui,[^30] etc.

Willich se encontró hace unos días con Bamberger,[^31] al que había visto una vez antes. Fue hacia él. Le estrechó la mano: «He estado tres semanas muy enfermo. No podía salir de casa. La revolución marcha de maravilla. Sobre todo aquí en Londres somos muy activos. Hemos fundado dos nuevas sociedades filiales. Schapper hace una labor enorme».

Otro día, más. La semana que viene buscaré en serio en la biblioteca tus fuentes sobre L. Blanc.

Tuyo, K. M.

Mi mujer [te manda muchos saludos].[^32] Estaba furiosa porque *Pi[eper* se nos echó encima en seguida de un modo tan impertinente].

Por cierto, siempre le regalas un sello al correo. *One will do*.[^33]

[^1]: «Lobo»: Wilhelm Wolff (1809-1864), miembro de la Liga de los Comunistas y redactor de la *Neue Rheinische Zeitung*, emigrado entonces en Suiza.
[^2]: Ernst Dronke (1822-1891), periodista, miembro de la Liga de los Comunistas y redactor de la *Neue Rheinische Zeitung*, emigrado entonces en Suiza.
[^3]: «Pero lo gracioso es que».
[^4]: Louis Blanc (1811-1882), socialista francés, emigrado en Londres.
[^5]: El banquete del 24 de febrero de 1851 en Londres; véase [1851-02-26 Wilhelm Pieper y Marx a Engels](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-02-26%20Wilhelm%20Pieper%20y%20Marx%20a%20Engels).
[^6]: «Le pediremos aclaraciones sobre este hecho extraño. En el mejor de los casos, no es un rasgo de ingenio por parte de ese gnomo». Dronke era muy bajo.
[^7]: Hermann Becker (1820-1885), de Colonia, miembro de la Liga de los Comunistas, que en 1851 empezó a publicar los *Gesammelte Aufsätze* («Artículos reunidos») de Marx; de ellos solo salió el primer cuaderno.
[^8]: Karl Heinzen (1809-1880), publicista demócrata radical, enemigo de los comunistas, emigrado en Nueva York.
[^9]: Gottfried Kinkel (1815-1882), poeta y profesor demócrata, uno de los «grandes hombres de la emigración».
[^10]: Probablemente Heinrich Bernhard Oppenheim (1819-1880), publicista demócrata berlinés, emigrado.
[^11]: Ernst Haug, antiguo oficial austríaco, demócrata emigrado en Londres.
[^12]: Arnold Ruge (1802-1880), publicista demócrata, uno de los «grandes hombres de la emigración».
[^13]: Georg Weerth (1822-1856), poeta, antiguo redactor del folletín de la *Neue Rheinische Zeitung*, que trabajaba entonces como empleado de comercio en Hamburgo.
[^14]: Julius Campe (1792-1867), editor de Hamburgo, editor de Heine.
[^15]: Grafía arcaizante y burlona de *Deutschland*, «Alemania».
[^16]: «Gente»; «en modo alguno».
[^17]: Carl Göhringer, tabernero en Londres, partidario de Willich.
[^18]: «¡Tanto mejor para nosotros!».
[^19]: La sala de lectura del British Museum.
[^20]: Roland Daniels (1819-1855), médico de Colonia, miembro de la Liga de los Comunistas.
[^21]: Apodo, tomado del enamoradizo Tracy Tupman de *Los papeles póstumos del club Pickwick* de Dickens, de Wilhelm Pieper, que era preceptor en casa del barón Rothschild en Londres.
[^22]: La baronesa Rothschild.
[^23]: Léon Foucault demostró a comienzos de 1851 en París la rotación de la Tierra con un péndulo.
[^24]: La carta que Engels pedía en [1851-05-01 Engels a Marx](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-05-01%20Engels%20a%20Marx).
[^25]: Conrad Schramm (1822-1858), miembro de la Liga de los Comunistas, emigrado en Londres.
[^26]: «Cosa admirable de decir».
[^27]: Pase de temporada para la Exposición Universal.
[^28]: La *Deutsche Schnellpost* de Nueva York.
[^29]: «Desgraciado».
[^30]: El brindis que Auguste Blanqui (1805-1881), desde la cárcel, envió al banquete del 24 de febrero de 1851 y que los organizadores ocultaron; Marx y Engels lo tradujeron al alemán y lo difundieron.
[^31]: Probablemente uno de los banqueros Bamberger de Londres, acreedores de Marx (véase [1851-03-31 Marx a Engels](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-03-31%20Marx%20a%20Engels)).
[^32]: Los corchetes señalan, aquí y en la frase siguiente, las palabras perdidas por los daños del papel y restituidas por los editores de la MEGA¹.
[^33]: «Con uno basta».
