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Title: Marx a Engels, [Londres], 28, Deanstreet, Soho, 13 de octubre de 1851
Description: Marx habla de su declaración contra la Augsburger Allgemeine Zeitung, de la detención de Schramm, del viaje de Kinkel a América, de Stechan y Haupt, de un incidente con Blind, del libro de Ewerbeck, de las perspectivas de editor para su Economía y de los triunfos americanos en la Exposición Universal.
Author: Karl Marx
Date: 1851-10-13
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1851-10-13%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 13 de octubre de 1851. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 125, pp. 273-276) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1851-10-13%20Marx%20an%20Engels).*

13 de octubre de 1851.  
28, Deanstreet, Soho.

Querido Engels:

Habrás visto por la *Kölnische Zeitung* que he hecho una declaración contra los chismes de la *Augsburger Allgemeine Zeitung*. La palabrería se pasaba de la raya. Lo que pretendían los patanes con los últimos ataques continuados, que metieron en todos los periódicos alemanes, era, lo sé con seguridad, encerrarme en un dilema. O tenía que desautorizar públicamente la conspiración, y con ella a nuestros amigos de partido, o reconocerla abiertamente y cometer con ello una traición «jurídica». Pero estos señores son demasiado torpes para atraparnos.

Weydemeyer zarpó el 29 de septiembre de El Havre para Nueva York.[^1] Allí se encontró con Reich, que también se iba al otro lado del mar, hacia los *Atlanticis*. Reich había sido detenido con Schramm y cuenta que la policía encontró en casa de Schramm una copia del acta en la que figuran los debates que motivaron su duelo con Willich, el acta de aquella misma noche en que insultó a Willich y salió corriendo de la sesión.[^2] La cosa está escrita de su puño y letra y sin firma. Así averiguó la policía que se llama Schramm y no «Bamberger», con cuyo pasaporte vivía en París. Por otro lado, el acta ha contribuido a la confusión del señor capitán de policía Weiß y compañía, al quedar así nuestros nombres enredados en la porquería. Ya que Schramm cometió esta estupidez, es por lo menos agradable que el caballero reciba directamente su castigo.

Así que Kinkel ha empleado las 160 libras esterlinas enviadas desde América en irse a América en persona, con su salvador Schurz, a hacer colecta.[^3] Parece dudoso que, justo en este momento de la *pressure on the american money-market*,[^4] llegue a buena hora. Escogió el momento de modo que llegara *antes* que Kossuth,[^5] y se hace la ilusión de abrazarlo en público en alguna ocasión en la tierra del porvenir y de leer impreso en todos los periódicos: ¡Kossuth y Kinkel!

El señor Heinzen, apoyado por sus aullidos sobre la emancipación de los esclavos, ha sacado adelante una nueva sociedad por acciones en Nueva York y sigue publicando su periódico con un título algo cambiado.[^6]

Stechan[^7] —no te fíes de ningún *Straubinger*—[^8] está desde hace varias semanas aquí, en el séquito de Willich y Schapper. Mientras subsiste el hecho de que sus cartas escritas a la cucaracha Dietz[^9] están en la policía de Hannover, Stechan manda una correspondencia a la *Norddeutsche Zeitung* en la que cuenta que al señor Dietz le forzaron el escritorio (*quelle bêtise!*)[^10] y así le robaron las cartas. El espía sería, según se ha comprobado ahora, Haupt, de Hamburgo, que llevaría mucho tiempo al servicio de la policía.[^11] Qué suerte que hace unas semanas impidiera cualquier paso público en el asunto Dietz-Stechan. En cuanto a Haupt, no he vuelto a saber nada de él y me devano los sesos en vano buscando un medio de hacerle llegar una carta a sus manos, porque Haupt tiene que explicarse. Con Weerth ya lo he intentado una vez,[^12] pero los caseros de Haupt lo han despedido siempre con el pretexto de que estaba ausente. *Que penses-tu de Haupt?*[^13] Estoy convencido de que ni es espía ni lo ha sido nunca.

Dicen que Edgar Bauer también está aquí. Todavía no lo he visto.[^14] Hace una semana llegó aquí Blind con su esposa (Madame Cohen), hace ocho días, para visitar la Exposición, y el domingo pasado se marchó otra vez.[^15] No lo he vuelto a ver desde el lunes, y además por el siguiente incidente de mal gusto, que te demostrará hasta qué punto el desgraciado está dominado por su mujer. Hoy he recibido una carta del correo urbano en la que me anuncia su partida. El lunes pasado, en efecto, estuvo en mi casa con su esposa. Presentes además Freiligrath, el Wolff rojo (que, dicho sea de paso, ha vuelto a arrimarse muy calladito y además se ha *casado* con una marisabidilla inglesa), Liebknecht y el desgraciado de Pieper.[^16] La mujer es una judía muy viva, y reíamos y charlábamos muy alegremente cuando el padre de todas las mentiras llevó la conversación a la religión. Ella presumía de ateísmo, Feuerbach, etc. Yo ataqué a Feuerbach, pero naturalmente de manera muy cortés y amabilísima. Al principio me pareció que a la judía le divertía la discusión, y esa era naturalmente la única razón por la que me metí en este tema, para mí aburrido. Entretanto mi eco doctrinario y sabihondo, el señor Pieper, soltaba oráculos, ciertamente no con mucho tacto. De pronto veo que la mujer está anegada en lágrimas. Blind me lanza miradas melancólicamente expresivas, ella se levanta para irse… y no se la volvió a ver, *ni lui non plus*.[^17] Una aventura así no la he vivido en mi larga práctica.

Pieper ha zarpado con la casa Rothschild hacia Fráncfort del Meno.[^18] Ha cogido la manía, muy desagradable, de meterse, cuando discuto con alguien, en un tono de maestro de escuela muy tonto. Lo que acaban de aprender ya lo quieren enseñar hoy. Ay, qué tripa tan corta tienen estos señores.

El honorable Göhringer me ha mandado un *summons*[^19] para el 22 de este mes por la vieja deuda.[^20] Al mismo tiempo el gran hombre se ha ido a Southampton a recibir a Kossuth. Parece que las fiestas de recibimiento las voy a pagar yo.

He recibido de París dos cartas, una de Ewerbeck y otra de Sazónov.[^21] El señor Ewerbeck publica una obra inmortal: *L’Allemagne et les Allemands*. Abarca desde Arminio el Querusco (así me lo escribe, al pie de la letra) hasta el año del Señor de 1850. Me pide noticias biográfico-literario-históricas sobre los tres hombres: F. Engels, K. Marx y B. Bauer. La mierda ya ha empezado a imprimirse. *Que faire!*[^22] Me temo que, si uno no le contesta nada al tipo, echará al mundo los mayores disparates sobre nosotros. Escríbeme qué piensas de esto.

En la carta de Sazónov lo más interesante es, en todo caso, la fecha: «París». ¿Cómo es que Sazónov está en París en este momento tan difícil? Le pediré aclaraciones sobre este *mystère*. Él, por su parte, razona mucho sobre Dronke, que sería un *fainéant*[^23] y se dejaría *enjoler*[^24] por unos burgueses. Dice que él tradujo la mitad del *Manifiesto*; que Dronke se comprometió a traducir la otra mitad, y que, por su habitual dejadez y pereza, la cosa entera quedó en nada.[^25] Esto último se parece desde luego a nuestro Dronke como un huevo a otro.

Después de que el señor Campe rechazara mi ofrecimiento del folleto contra Proudhon, y el señor Cotta y más tarde Löwenthal el de mi *Economía* (gestionado por Ebner, en Fráncfort), parece por fin abrirse una perspectiva para esta última.[^26] Dentro de una semana sabré si se realiza. Es un librero de Dessau, también gestionado por Ebner. Este Ebner es amigo de Freiligrath.

De la *Tribune* todavía no he recibido carta ni la he visto, pero no dudo de que la cosa sigue su curso.[^27] En todo caso, esto tiene que aclararse en unos días.

Por lo demás, tienes que comunicarme de una vez tus *vues*[^28] sobre Proudhon, por breves que sean.[^29] Me interesan tanto más cuanto que ahora estoy elaborando la *Economía*. Por lo demás, en los últimos tiempos, en la biblioteca, a la que sigo yendo, me he empollado sobre todo tecnología, su historia y agronomía, para hacerme por lo menos una especie de idea de esa porquería.

*Qu’est ce que fait la crise commerciale?*[^30] El *Economist* trae los consuelos, las protestas y las arengas que preceden regularmente a las crisis. Pero se le nota el miedo mientras intenta quitarles el miedo a los demás con palabrería. Si te cae en las manos el libro siguiente: «Johnston, *Notes on North America*, 2 vol., 1851», encontrarás en él toda clase de noticias interesantes. Este Johnston es, en efecto, el Liebig inglés.[^31] Un atlas de geografía física de «Johnson», que no hay que confundir con el anterior, quizá se pueda encontrar en alguna de las bibliotecas de préstamo de Manchester. Contiene la recopilación de todas las investigaciones recientes y antiguas en este terreno. Cuesta 10 guineas. O sea, no está pensado para particulares. Del *dear* Harney no se sabe nada.[^32] Parece que sigue viviendo en Escocia.

Los ingleses reconocen que los americanos se han llevado el premio en la Exposición Industrial y los han derrotado en todo. 1. Gutapercha. Material nuevo y producciones nuevas. 2. Armas. Revólveres. 3. Máquinas. Segadoras, sembradoras y máquinas de coser. 4. Daguerrotipos aplicados por primera vez a gran escala. 5. Navegación, con su yate.[^33] Por último, para demostrar que también pueden suministrar artículos de lujo, han expuesto un colosal pedrusco de mineral de oro californiano y a su lado un servicio de oro de *virgin gold*.[^34]

*Salut.*

Tu K. Marx.

[^1]: Joseph Weydemeyer, antiguo oficial prusiano y miembro de la Liga de los Comunistas, amigo de Marx y de Engels, que emigró a los Estados Unidos.
[^2]: Konrad Schramm, miembro de la Liga de los Comunistas, detenido en París en septiembre de 1851, se había batido en duelo con August Willich en septiembre de 1850, tras la escisión de la Liga. *Atlanticis*: latín jocoso, «las tierras del Atlántico».
[^3]: Gottfried Kinkel, poeta y demócrata, uno de los «grandes hombres» de la emigración alemana en Londres. Carl Schurz lo había sacado en noviembre de 1850 de la prisión de Spandau. En América recaudaba dinero para un empréstito revolucionario alemán.
[^4]: «La presión sobre el mercado monetario americano».
[^5]: Lajos Kossuth, jefe de la revolución húngara de 1848-1849, que llegó a Inglaterra en octubre de 1851 y viajó después a los Estados Unidos.
[^6]: Karl Heinzen, publicista demócrata alemán, emigrado en los Estados Unidos.
[^7]: Gottlieb Ludwig Stechan, artesano de Hannover y miembro de la Liga de los Comunistas.
[^8]: Oficiales artesanos alemanes que iban de ciudad en ciudad; Marx y Engels usan el nombre con desprecio para el gremialismo y la estrechez de los artesanos.
[^9]: Oswald Dietz, secretario del comité de la fracción de Willich y Schapper en Londres; Marx y Engels lo apodan *Kakerlak*, «cucaracha».
[^10]: «¡Qué tontería!».
[^11]: Hermann Wilhelm Haupt, dependiente de Hamburgo y miembro de la Liga de los Comunistas, detenido en 1851; sus declaraciones ante la policía comprometieron a otros miembros de la Liga.
[^12]: Georg Weerth, poeta y amigo de Marx y de Engels, entonces empleado de comercio.
[^13]: «¿Qué piensas de Haupt?».
[^14]: Edgar Bauer, publicista de la izquierda hegeliana, hermano de Bruno Bauer.
[^15]: Karl Blind, demócrata badense emigrado en Londres; su mujer, Friederike, llevaba el apellido Cohen de su primer marido. La Exposición Universal de Londres, en el Crystal Palace, se clausuró en octubre de 1851.
[^16]: Ferdinand Wolff, el «Wolff rojo», antiguo redactor de la *Neue Rheinische Zeitung*; Wilhelm Liebknecht; Wilhelm Pieper, filólogo, que hacía de secretario de Marx.
[^17]: «Ni él tampoco».
[^18]: Pieper era preceptor en casa de una familia Rothschild.
[^19]: «Citación judicial».
[^20]: Carl Göhringer, emigrado badense que llevaba una taberna en Londres.
[^21]: August Hermann Ewerbeck, médico y escritor alemán afincado en París, antiguo miembro de la Liga de los Justos. Nikolái Sazónov, publicista ruso emigrado.
[^22]: «¡Qué se le va a hacer!».
[^23]: «Holgazán».
[^24]: «Engatusar».
[^25]: Ernst Dronke, publicista, miembro de la Liga de los Comunistas y antiguo redactor de la *Neue Rheinische Zeitung*. Se trata de una traducción francesa del [*Manifiesto del Partido Comunista*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1848%20Manifiesto%20del%20Partido%20Comunista).
[^26]: Julius Campe, editor de Hamburgo; Johann Georg Cotta, editor de Stuttgart; Zacharias Löwenthal, editor de Fráncfort; Hermann Ebner, periodista de Fráncfort. La *Economía* es la crítica de la economía política en la que trabajaba Marx; la primera parte no saldría hasta 1859, como [*Contribución a la crítica de la economía política*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1859%20Contribuci%C3%B3n%20a%20la%20cr%C3%ADtica%20de%20la%20econom%C3%ADa%20pol%C3%ADtica.%20Pr%C3%B3logo).
[^27]: La *New-York Daily Tribune*, para la que Engels escribía en nombre de Marx los artículos de [*Revolución y contrarrevolución en Alemania*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1852%20Revoluci%C3%B3n%20y%20contrarrevoluci%C3%B3n%20en%20Alemania).
[^28]: «Opiniones».
[^29]: Marx había mandado a Engels el libro de Proudhon *Idée générale de la Révolution au XIXe siècle* (1851).
[^30]: «¿Qué hace la crisis comercial?». *The Economist*, semanario económico londinense.
[^31]: James Finlay Weir Johnston, químico agrícola escocés. Justus von Liebig, químico alemán, fundador de la química agrícola.
[^32]: George Julian Harney, dirigente cartista. *Dear*: «querido».
[^33]: El yate *America* ganó en agosto de 1851 la regata alrededor de la isla de Wight.
[^34]: «Oro virgen».
