---
Title: Engels a Marx, [Manchester], 18 de marzo de 1852
Description: Engels cuenta sus estudios de ruso y de lenguas eslavas, ve en Ernest Jones al hombre capaz de reconstruir el cartismo sobre el odio de clase de los obreros, comenta la conversión de la renta de Luis Napoleón y sus propias perspectivas en el negocio.
Author: Friedrich Engels
Date: 1852-03-18
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1852-03-18%20Engels%20a%20Marx
---


*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita [en Manchester] el 18 de marzo de 1852. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 158, pp. 330-332) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1852-03-18%20Engels%20an%20Marx).*

18 de marzo de 1852.

Querido Marx:

Te devuelvo adjunta la carta del Duendecillo.[^1] *Pour le moment* estoy *entièrement dépourvu*[^2] y no podría reunir las 2 libras, al menos este mes; además, su carta está fechada el 5, y no se sabe si el dinero lo alcanzaría todavía. Luego siempre es arriesgado mandar dinero a Ewerbeck: el tipo es capaz de presentar reclamaciones prescritas por Dios sabe qué viejos gastos de franqueo y confiscar el todo o la mayor parte. Por todas estas razones no puedo ayudar de momento a la Mandragorita, por mucho que dude de que le saque a monsieur Ewerbeck más de cinco *sous* de una vez. De todos modos, si el *piccolo* ha llegado de Ginebra a París, también llegará a Londres, aunque sea con algunas «penalidades»; y entonces ya sabemos lo que significan sus cartas apremiantes.

Cuando llegue el pequeño, te costará algún trabajo mantener a raya su temperamento pendenciero, que las «largas penalidades» habrán aumentado sin duda mucho; las peleas y los duelos cuestan en este país demasiado dinero para que se le puedan consentir. Lo mejor será que se lo entregues a Pieper para que este le dé clases de economía política. La historia de Massol es muy interesante, y si se queda ahí, estoy deseando conocerlo.

Lo que me escribes de Jones me alegra mucho; solo que ahora tengo maldito poco tiempo, si no le mandaría más artículos. Pero Charles todavía no ha vuelto de Alemania, y escribir, además del artículo para la *Tribune* y de un informe semanal a mi viejo, regularmente cada semana para él o para Weydemeyer es demasiado fuerte cuando uno se ha matado a trabajar todo el día en la oficina. Además, tengo que acabar de una vez con mis asuntos eslavos. Del modo diletante que he seguido hasta ahora no he llegado a nada en un año entero, y como ya he empezado y estoy demasiado avanzado para dejarlo, tengo que dedicarle ahora un tiempo con regularidad. Desde hace quince días he empollado ruso a fondo y ya tengo la gramática bastante dominada; dos o tres meses más me darán también el vocabulario necesario, y entonces podré empezar con otra cosa. Con las lenguas eslavas tengo que terminar este año, y *au fond* no son nada difíciles. Aparte del interés lingüístico que la cosa tiene para mí, está también la consideración de que al menos uno de nosotros, en la próxima gran representación de Estado,[^3] conozca las lenguas, la historia, la literatura y los detalles de las instituciones sociales precisamente de aquellas naciones con las que se entrará en conflicto en seguida. Bakunin, en realidad, solo ha llegado a ser algo porque nadie sabía ruso. Y el viejo *dodge* paneslavista de convertir la propiedad comunal eslava antigua en comunismo y presentar a los campesinos rusos como comunistas natos volverá a sacarse muy a relucir.

Por lo demás, Jones tiene mucha razón en tensar ahora todas las cuerdas, cuando el viejo O'Connor se ha vuelto loco definitivamente. Ahora es su oportunidad, y si encima el *citizen* Hiphiphurra[^4] se descuelga, tiene la partida ganada. Por todo lo que veo, los cartistas están tan completamente disueltos y desbaratados, y tienen al mismo tiempo tal falta de gente aprovechable, que o bien se disgregan del todo y se deshacen en camarillas, y se convierten así en la práctica en mera cola de los *financials*,[^5] o bien tienen que ser reconstruidos sobre una base completamente nueva por un tipo capaz. Jones va por el buen camino, y bien podemos decir que sin nuestra doctrina no habría dado con él y nunca habría descubierto cómo, por una parte, no solo conservar la única base posible para la reconstrucción del partido cartista, el odio de clase instintivo de los obreros contra los burgueses industriales, sino además ampliarla, desarrollarla y hacerla fundamento de la propaganda esclarecedora, y, por otra parte, ser con todo progresista y hacer frente a las apetencias reaccionarias de los obreros y a sus prejuicios. El *master* Harney, por cierto, se va a llevar una sorpresa si sigue así; la camarilla de exaltados que lo sostiene le dará muy pronto una patada, y ni siquiera los retratos de Kościuszko y de otros *patriots* que pone en sus papeluchos de limpiarse el culo lo salvarán.

*Quoad Napoleonem*,[^6] ¿no le dijo el hombre a L. Blanc, cuando se fue a Francia: *Quand je serai président, je mettrai en pratique vos idées*?[^7] Por lo demás, se ve cómo la penuria financiera puede empujar incluso a un verdadero socialista como Luis Napoleón a medidas financieras burguesas ejemplares, como la conversión de la renta.[^8] El *shopkeeper* y el pequeño industrial le perdonan por este *único* ahorro de 18 millones veinte saltos socialistas, y el *Daily News* admira la medida. Por lo demás, no se puede hablar de este asunto de manera más necia y vil que el *Débats*. La vieja historia de siempre: ¡reforma postal = socialismo! ¡Conversión de la renta = socialismo! ¡Librecambio = socialismo! Solo temo que *mynheer*[^9] Napoleón, que a pesar de todo se muestra muy tímido en sus asuntos propiamente socialistas y en lo de las hipotecas no va más allá de las instituciones de crédito burguesas prusianas, acabe, forzado por el apremio de las circunstancias, convirtiendo todas sus veleidades socialistas en simples reformas burguesas, y entonces solo podrá salvarnos la inevitable penuria financiera. El *Daily News* tiene razón: la conversión de la renta es una *mesure éminemment pacifique*[^10] y además un indicio muy funesto de que Luis Napoleón va entrando más en los carriles del *common sense*[^11] burgués. Pero, claro, ¿cuándo se ha podido gobernar Francia con *common sense*, y qué enredo de circunstancias hace falta para llevar a un Luis Napoleón al *common sense*! En todo caso, la atmósfera continental no me parece muy revolucionaria, aunque la Mandragorita traerá noticias muy distintas.

No creo que Derby consiga una mayoría, aunque aquí, donde todo el mundo está de acuerdo cuando se trata de las leyes de cereales, es un mal *point d'observation*. Por lo demás, quisiera que la consiguiera; tendría que pasar lo que tú dices. Por cierto, es un necio por no disolver en seguida. Cuanto más lo alargue, más se arriesga a que las elecciones caigan en una crisis comercial, y entonces mete en el Parlamento a *tories* fanáticos, demasiado locos incluso para él, y a *Manchester men* decididos, rabiosos por el beneficio y amenazados de quiebra; estos últimos, probablemente en mayoría, serían entonces el elemento decisivo.

Nuestro *concern*[^12] de aquí se disolverá probablemente este mismo año. Si es así, al principio, mientras me ocupo de la liquidación, tendré una posición bastante más libre y estaré menos atado con regularidad a los trabajos de oficina. Más adelante, me escribe mi viejo, se encontraría seguramente para mí una posición *mejor*; supongo que aceptará mi viejo plan, según el cual yo me instalaría en Liverpool y compraría algodón para él. Eso sería estupendo, y en ese caso, cuando hayas terminado los trabajos preparatorios de la economía, tendrías que venir aquí con toda tu familia por seis meses; viviríamos en New Brighton, junto al mar, y además ahorrarías dinero. En todo caso, me tomo un aumento, eso está claro. — Por desgracia hoy no tengo calma para hacer el artículo para la *Tribune*; pero como el miércoles que viene sale un vapor americano, lo tendrás para el lunes o el martes, y luego haré otro para el vapor del viernes.

Muchos saludos.

Tu F. E.

Esta vez el sello de tu carta estaba por primera vez completo e intacto.

[^1]: «Wichtelmännchen» y más abajo «Alräunchen» (mandrágora pequeña, figura de duende): apodos de Ernst Dronke, que era muy bajo de estatura.
[^2]: «Por el momento estoy completamente desprovisto».
[^3]: *Haupt- und Staatsaktion*, nombre que se daba a las piezas pomposas de tema histórico del teatro ambulante alemán del siglo XVII; aquí, la próxima revolución.
[^4]: Apodo burlón de Harney.
[^5]: Los partidarios de la reforma financiera y parlamentaria, burgueses radicales.
[^6]: «En cuanto a Napoleón».
[^7]: «Cuando sea presidente, pondré en práctica sus ideas». Louis Blanc había visitado a Luis Bonaparte cuando este estaba preso en la fortaleza de Ham (1840-1846).
[^8]: El decreto de 14 de marzo de 1852 convertía la renta del Estado al 5 % en renta al 4,5 %.
[^9]: «Señor», en neerlandés: Luis Bonaparte era hijo de Luis Bonaparte, rey de Holanda.
[^10]: «Medida eminentemente pacífica».
[^11]: «Sentido común».
[^12]: «Empresa».
