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Title: Engels a Marx, [Manchester], 24 de septiembre de 1852
Description: Engels comenta el aburguesamiento de los obreros franceses bajo Bonaparte, la muerte de Wellington y las perspectivas del proceso de los comunistas de Colonia.
Author: Friedrich Engels
Date: 1852-09-24
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1852-09-24%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 24 de septiembre de 1852 (el lugar lo establece la edición). Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/1, Berlín, 1929, carta n.º 207, pp. 400-402) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1852-09-24%20Engels%20an%20Marx).*

Querido Marx:

Adjunto te devuelvo el sobre de tu carta, que he recibido hoy; parece que alguien ha intentado abrirlo, aunque sin éxito.

La traducción y la carta de Massol salieron ayer por la tarde con el segundo correo.[^1]

Es muy bonita la descripción que hace Cluß del recibimiento de Kinkel, etc., entre los alemanes yanquis;[^2] los tipos son en los Alleghanies exactamente los mismos que en la Selva Negra y en el Taunus.

La revelación en los periódicos alemanes no la había leído: ayer, por primera vez en mucho tiempo, vi un periódico alemán.

Los *crapauds*[^3] se portan bien. Los obreros, *après tout*,[^4] parecen haberse aburguesado por completo con la *prosperity* del momento y con la perspectiva de la *gloire de l’empire*. Hará falta un duro castigo en forma de crisis para que vuelvan a ser capaces de algo *pronto*. Si la próxima crisis es suave, Bonaparte puede salir adelante. Pero tiene todo el aspecto de querer ponerse condenadamente seria. No hay crisis peor que aquella en que la sobreespeculación se desarrolla lentamente en la producción y necesita por eso tantos años para que maduren sus resultados como meses necesita en el comercio de productos y de valores. Y con el viejo Wellington no solo se ha enterrado el *common sense* de la vieja Inglaterra, sino la propia *Old England* en su único representante superviviente.[^5] Lo que queda son *sporting characters* sin séquito como Derby y estafadores judíos como Disraeli, que son caricaturas de los viejos *tories* exactamente igual que *Monsieur* Bonaparte lo es de su tío.[^6] Esto se va a poner bonito aquí cuando llegue la crisis, y solo cabe desear que se alargue un poco, para convertirse en un estado tan crónico, con episodios agudos, como el de 1837-1842. Por lo demás, en un motín el viejo Wellington, por todo lo que se sabe de él, habría sido un jefe militar formidable: el tipo se lo empollaba todo, estudiaba con gran celo todos los escritos militares y conocía muy bien el oficio. Tampoco le habrían temblado las manos ante los medios extremos.

Según lo que me cuentas, el proceso de Colonia va a ser terriblemente aburrido.[^7] ¡El desdichado Heinrich con su defensa por principios![^8] Pedirá que se lea su memoria de treinta pliegos y, si se la conceden, está perdido. El jurado no le perdonará jamás que lo haya aburrido así. Por lo demás, el ministerio público tiene mala suerte. Así que Haupt se ha ido al Brasil,[^9] el oficial de sastre anónimo también había desaparecido por entonces y difícilmente habrá vuelto a aparecer, y ahora encima se le muere el consejero de policía por cuya enfermedad se aplazó el asunto en julio.[^10] Pero ¿de qué servirá tanta suerte si Heinrich ilumina el asunto desde el punto de vista filosófico?

¡Así que el noble Schurz razona sobre la manera en que Kossuth predica el evangelio de lanzarse a la lucha, después de que él y compañía han vivido años de ese mismo evangelio![^11] *It is all very well*[^12] escupir en la sopa de Kossuth porque les ha quitado la grasa, pero es una gran estupidez escribir semejante cosa cuando todo el mundo lo sabe mejor.

Es muy probable que Kossuth haga alguna barbaridad; al fin y al cabo tiene, *le malheureux*,[^13] sus sillas de montar gastadas, sus mosquetes desechados, sus compañías instruidas por Sigel, a Klapka y a Garibaldi (este último manda la flota italo-húngara en el océano Pacífico, en forma de un mercante que navega con bandera peruana entre Lima y Cantón).[^14]

Tu F. E.

24 de septiembre de 1852.

[^1]: Engels traducía entonces al inglés los artículos que Marx escribía en alemán para el *New-York Daily Tribune*. Alexandre Massol (1805-1875), periodista francés, antiguo sansimoniano y amigo de Proudhon.
[^2]: Adolf Cluß (1825-1905), miembro de la Liga de los Comunistas emigrado a Washington. Gottfried Kinkel (1815-1882), poeta y demócrata alemán, había recorrido los Estados Unidos en 1851-1852 para reunir fondos para un «empréstito nacional alemán» destinado a la revolución.
[^3]: «Sapos»: los franceses, en el lenguaje burlón de Marx y Engels.
[^4]: «Después de todo». Más abajo: *prosperity*, «prosperidad»; *gloire de l’empire*, «gloria del imperio».
[^5]: El duque de Wellington había muerto el 14 de septiembre de 1852. *Common sense*: «sentido común».
[^6]: Edward Stanley, conde de Derby, primer ministro *tory* de febrero a diciembre de 1852; Benjamin Disraeli era su ministro de Hacienda. *Sporting characters*: «aficionados a las carreras».
[^7]: El proceso contra once miembros de la Liga de los Comunistas detenidos en 1851, que se celebró ante el jurado de Colonia del 4 de octubre al 12 de noviembre de 1852. La acusación se apoyó en buena parte en pruebas fabricadas por la policía prusiana; siete acusados fueron condenados a penas de tres a seis años de fortaleza y cuatro absueltos.
[^8]: Heinrich Bürgers (1820-1878), uno de los acusados, que durante la instrucción había entregado una memoria de treinta pliegos sobre «la esencia del comunismo».
[^9]: Hermann Wilhelm Haupt, miembro de la Liga detenido en Hamburgo en 1851, que declaró contra sus compañeros y fue puesto en libertad.
[^10]: Según los editores de la MEGA¹, el director de policía Schulz, de Colonia.
[^11]: Carl Schurz (1829-1906), que en 1850 había liberado a Kinkel de la fortaleza de Spandau, emigró a los Estados Unidos en 1852. Lajos Kossuth (1802-1894), jefe de la revolución húngara de 1848-1849, había hecho una gira por los Estados Unidos en 1851-1852 en busca de apoyo para una nueva guerra.
[^12]: «Está muy bien».
[^13]: «El desdichado».
[^14]: Franz Sigel había mandado las tropas revolucionarias de Baden en 1849; György Klapka fue uno de los generales de la revolución húngara. Garibaldi, exiliado, mandaba en 1852 un barco mercante entre el Perú y China.
