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Title: Marx a Ferdinand Lassalle, Londres, 1 de junio de 1854
Description: Marx da noticias de la emigración, explica por qué cortó la reimpresión de sus artículos sobre Palmerston en la serie de folletos de Urquhart y responde punto por punto a las objeciones de Lassalle con los documentos diplomáticos de 1839-1841.
Author: Karl Marx
Date: 1854-06-01
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1854-06-01%20Marx%20a%20Ferdinand%20Lassalle
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*Carta de Karl Marx a Ferdinand Lassalle, que vivía en Düsseldorf, escrita en Londres el 1 de junio de 1854. Se conserva completa. Traducida de la edición de Gustav Mayer, Ferdinand Lassalle. Nachgelassene Briefe und Schriften, t. III (Stuttgart y Berlín, 1922), carta n.º 33, pp. 83-86, que la imprime según el original, por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1854-06-01%20Marx%20an%20Ferdinand%20Lassalle).*

28, Dean Street, Soho, Londres.

1 de junio de 1854.

Querido Lassalle:

He estado bastante enfermo estas dos o tres últimas semanas, y además a los tres niños les cayó encima el sarampión, del que acaban de reponerse, de modo que toda la casa se había convertido en un hospital. Solo hace dos días que vuelvo a salir, y como sufría sobre todo de la cabeza y cualquier conversación me agotaba, durante ese tiempo no recibí a nadie. Por eso apenas sé nada, o nada, de los hechos y las intenciones de la emigración. Mazzini, ya lo sabrás, está de incógnito en Suiza. Por cartas de Washington[^1] sé que la emigración se hace, como siempre, grandes ilusiones. Los informes confidenciales que estos señores mandan desde aquí a América me vuelven a llegar nadando por un canal de Washington. Quizá en mi próxima carta esté *à même*[^2] de darte los detalles que deseas sobre los tejemanejes de la emigración.

Weerth[^3] está ahora en California. Corre el rumor de que está a punto de casarse en Hamburgo con una señorita Worbs o Worms, hija de uno de sus antiguos patronos.

Hasta el *Times* se ha divertido un poco con los «trucos de Colonia» en Londres, que aúllan a cien voces, que les aúllan a los ingleses: «Dulcemente pasa por mi alma un tañido amable», o «Solo no estoy solo», y otras cosas por el estilo.[^4]

En cuanto al «Palmerston», que ahora tensa todos los nervios para hacerse con toda la administración de la guerra, pero que encuentra un rival en el peelita duque de Newcastle,[^5] de los artículos que escribí en la *Tribune* solo se reimprimieron aquí los primeros como folletos. Yo mismo impedí que se siguieran publicando, porque en la misma serie de «Political fly-sheets»[^6] salían alternadamente también folletos de Urquhart,[^7] y yo no quiero que me cuenten entre el séquito de ese señor, con el que solo tengo un punto en común, la opinión sobre Palmerston, mientras que en todo lo demás estoy diametralmente enfrentado a él, como se vio ya en nuestro primer encuentro. Es un reaccionario romántico —un turco— y querría reducir todo Occidente a la medida y la estructura turcas. No te mandé los pocos folletitos porque los gastos de envío, precisamente para paquetes pequeños, son desproporcionadamente caros. En cuanto a la cosa misma, tienes toda la razón en mantener tu opinión mientras no la cambien hechos completamente inequívocos. Lo que ha producido mi opinión no es tal o cual factor aislado —cada factor aislado permite muchas interpretaciones—, sino el encadenamiento de todos los pasos de ese hombre, la coherencia de su actuación desde 1829. En ella he descubierto un plan coherente, que bajo formas distintas y a menudo aparentemente contradictorias se dirige siempre al mismo fin, ejecutado de manera uniforme y con la misma superioridad soberana.

Sobre los puntos que me citas en particular, observo lo siguiente:

1. *La expedición por Pacifico*.[^8] En la obra de un antiguo secretario de la legación de Palmerston en Atenas —1836—, a saber, la «Diplomatic history of Greece»[^9] de Mr. Parish, encontrarás en primer lugar la prueba de que Palmerston hizo todo lo posible desde 1830 para convertir Grecia en una provincia rusa. La expedición por Pacifico acabó por echarla del todo en brazos de Rusia. Al mismo tiempo, al hacer popular a Palmerston en Inglaterra, le permitió firmar ese mismo año con Brunnow[^10] un tratado sobre la sucesión danesa redactado en interés de Rusia, que en 1852 no hizo más que completarse. Si Palmerston, en este asunto —el griego—, después de haber producido la suma necesaria de *mischief*,[^11] no se plantó frente a Francia, su retirada no fue más que «diplomacia» frente al pueblo inglés. Los periódicos que le eran hostiles empezaban ya a subrayar que en 1840 había hecho de Inglaterra la aliada de Rusia y la antagonista de Francia.

2. Reconocimiento del *coup d'état*. Necesario para atrapar a Bonaparte en sus lazos. Del mismo modo había montado antes la *Quadruple Alliance* a propósito de los disturbios de España, para hundir en el fango a Luis Felipe.[^12]

3. Instrucción del 19 de junio de 1839: habla completamente a favor de mi opinión. La propuesta de no permitir en ningún caso que Rusia ejecutara el tratado de Unkiar Skelessi (que, dicho sea de paso, era obra del señor Palmerston) no había salido de Londres, sino de París. Prueba de ello, un despacho de Soult[^13] al barón de Bourqueney, *May 30, 1839*. Igualmente, el 14 de junio de 1839, etc. Palmerston, que fingía creer que el sultán *deseaba* que se ejecutara el tratado de Unkiar Skelessi y que los rusos estuvieran en Constantinopla, envía el 19 de junio un despacho al conde Granville, en París, con sus «*proposed instructions to the Admiral Sire Robert Stopford*»[^14] de la misma fecha, en las que, entre otras muchas propuestas equívocas y absurdas, encarga también al almirante, llegado el caso, «*to force the passage of Dardanelles*».[^15] Soult, con gran *bon sens*[^16] (véanse los despachos del conde Granville al vizconde Palmerston, París, 28 de junio de 1839), le hace notar a Palmerston que el amigo no es el sultán, sino Rusia; que, por tanto, forzar los Dardanelos es absurdo y que basta con que los embajadores inglés y francés en Constantinopla pidan al sultán —*que nada deseaba más ardientemente*— permiso para que las flotas unidas entren en los Dardanelos. Palmerston no puede oponer nada a esto, pero redacta una propuesta todavía más absurda, a lo que Soult le escribe: «El noble lord parece resignarse *with great facility to the contingency of Russian occupation of Constantinople*».[^17] Y así sigue la cosa, con Palmerston frenando siempre la acción francesa contra Rusia so capa de enfurecerse contra Mehmet Alí,[^18] hasta que Brunnow llega a Londres y él firma con él el tratado de 1840, completado más tarde en el tratado de los Dardanelos de 1841, que no fue más que una sanción europea del tratado de Unkiar Skelessi.

Me harás un gran favor si me escribes a menudo y con detalle sobre la situación alemana, en especial la prusiana.

Tuyo, K. M.

[^1]: De Adolf Cluss, miembro de la Liga de los Comunistas emigrado a Estados Unidos, que vivía en Washington y escribía con regularidad a Marx.
[^2]: «En condiciones».
[^3]: Georg Weerth (1822-1856), poeta y viajante de comercio, amigo de Marx y de Engels y folletinista de la *Neue Rheinische Zeitung*; viajaba entonces por América por cuenta de una casa comercial.
[^4]: Versos de canciones alemanas en boga: «Leise zieht durch mein Gemüt» (Heine, con música de Mendelssohn) y «Einsam bin ich nicht alleine» (de la *Preciosa* de Weber). Marx se burla, al parecer, de las actuaciones de un coro masculino de Colonia en Londres.
[^5]: Henry Pelham-Clinton, duque de Newcastle (1811-1864), del grupo de los peelitas (los conservadores librecambistas que habían seguido a Robert Peel), ministro de la Guerra desde junio de 1854 en el gabinete Aberdeen.
[^6]: «Hojas volantes políticas»: la serie de folletos en la que se reeditaron en Londres parte de los artículos de Marx sobre Palmerston: [*Lord Palmerston*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1853%20Lord%20Palmerston).
[^7]: David Urquhart (1805-1877), diplomático y publicista conservador, turcófilo, enemigo encarnizado de Palmerston y de la política rusa.
[^8]: En 1850 Palmerston mandó la flota a bloquear el Pireo para cobrar las indemnizaciones que Grecia debía a don Pacifico, comerciante de Gibraltar, súbdito británico, cuya casa de Atenas había sido saqueada.
[^9]: Henry Headley Parish, *The Diplomatic History of the Monarchy of Greece* (Londres, 1838).
[^10]: Philipp von Brunnow (1797-1875), embajador ruso en Londres de 1840 a 1854. El protocolo de Londres de 1850 sobre la sucesión de la corona danesa se completó con el tratado de Londres del 8 de mayo de 1852.
[^11]: «Daño».
[^12]: La Cuádruple Alianza del 22 de abril de 1834 entre Inglaterra, Francia, España y Portugal, contra los pretendientes don Carlos y don Miguel.
[^13]: El mariscal Nicolas Soult (1769-1851), jefe del gobierno y ministro de Asuntos Exteriores de Francia de mayo de 1839 a febrero de 1840; François-Adolphe de Bourqueney (1799-1869), diplomático francés.
[^14]: «Instrucciones propuestas al almirante sir Robert Stopford», jefe de la flota inglesa del Mediterráneo. Lord Granville (1773-1846) era embajador inglés en París.
[^15]: «Forzar el paso de los Dardanelos».
[^16]: «Sentido común».
[^17]: «Con gran facilidad a la eventualidad de que los rusos ocuparan Constantinopla».
[^18]: Mehmet Alí (1769-1849), bajá de Egipto, en guerra con el sultán en 1839-1840. El convenio de Londres del 15 de julio de 1840 entre Inglaterra, Rusia, Austria y Prusia, sin Francia, obligó a Mehmet Alí a retirarse de Siria; el convenio de los Estrechos del 13 de julio de 1841 cerró los Dardanelos y el Bósforo a los buques de guerra extranjeros.
