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Title: Engels a Marx, Ryde, 22 de septiembre de 1857
Description: Engels completa su juicio sobre Bernadotte en Wagram y da a Marx, para la New American Cyclopaedia, semblanzas militares de Bugeaud, Bosquet y Blücher.
Author: Friedrich Engels
Date: 1857-09-22
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1857-09-22%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Ryde (isla de Wight), donde Engels pasaba una temporada de reposo, el 22 de septiembre de 1857. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 457, pp. 221-224) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1857-09-22%20Engels%20an%20Marx).*

Ryde, 22 de septiembre de 1857.

Querido Marx:

Sobre Bernadotte[^1] en Wagram,[^2] todavía esto: como el 5 de julio, sobre todo por su tibia conducta, los franceses se habían visto frenados en su ataque, Bernadotte había ocupado en el centro el pueblo de Aderklaa, que sobresalía algo por delante de la línea francesa, y en la mañana del 6, cuando los austriacos avanzaban para el ataque concéntrico, estaba en la llanura abierta *delante* del pueblo, en vez de tener ante su frente Aderklaa fuertemente ocupado. Cuando llegaron los austriacos, la posición le pareció demasiado arriesgada (sus tropas habían sufrido el día anterior, al final, graves pérdidas a causa de su tibia conducta) y se retiró a una meseta *detrás* de Aderklaa, pero dejó el pueblo *sin ocupar*, y los austriacos de Bellegarde[^3] lo ocuparon enseguida con fuerza.

Con ello quedaba en peligro el centro francés, y Masséna,[^4] que lo mandaba, lanzó una división, que volvió a tomar el pueblo pero fue expulsada otra vez por los granaderos de d'Aspre.[^5] Entonces llegó el propio Napoleón, tomó la dirección, trazó un nuevo plan de batalla y desbarató así las maniobras de los austriacos. Los desatinos de Bernadotte son aquí del todo indiscutibles, si la exposición de Jomini[^6] es mínimamente exacta.

*Army* está terminado en cuanto a la parte histórica, salvo la Revolución francesa.[^7] El periodo más reciente y la organización en general, con lo que acabo, los termino ahora mismo y, en cuanto pueda, también algo más de la B, para que puedas hacer envíos continuos, cosa que ya volverá a poner de buen humor al señor Dana.[^8] Entretanto he vuelto a recibir algo de dinero y te adjunto un billete de 5 libras. Quizá aún puedas arreglártelas para venir a Brighton un día o dos; yo me quedo aquí todavía unos días y ya te avisaré cuándo voy.

*Bugeaud*.[^9] Lo principal ya estaba apuntado en el artículo *Argelia*.[^10] Fue un general mediocre, cuyas victorias en Argelia y Marruecos no significan gran cosa. Que conquistara Argelia con 100 000 hombres, adaptara allí la manera de hacer la guerra al país y al enemigo, y quebrara, o más bien aplastara, la capacidad de resistencia de los árabes (no de los cabileños) no se lo tengo en mucho, porque no creo que los planes fueran suyos. Era algo *sabreur*[^11] y demostró en el Tafna[^12] que no solo era sobornable, sino también indeciso en las situaciones difíciles. Con 100 000 hombres y subordinados formados en diez años de guerra, como Lamoricière, Changarnier, Cavaignac, Négrier y Duvivier,[^13] podía hacer algo aun sin mucho talento, sobre todo porque el estado mayor francés es *muy bueno*; además, su actividad se limitaba casi siempre a dar disposiciones (donde no se sabe qué hizo el estado mayor por *él*) y a dirigir la reserva, ya que solo actuaban en un mismo lugar divisiones o brigadas sueltas.

*Bosquet*.[^14] En el Alma dirigió el ataque envolvente del ala derecha francesa contra el ala izquierda rusa con una energía y una rapidez que los propios rusos reconocieron, y llegó a subir artillería a la meseta por barrancos sin camino que se tenían por impracticables. Merecería aquí grandes elogios si no hubiera tenido delante a un enemigo muy inferior en número. En Balaklava estuvo enseguida a mano para desembarazar el ala derecha inglesa, de modo que lo que quedaba de la caballería ligera inglesa pudo retirarse al amparo de sus tropas y a los rusos se les quitaron las ganas de seguir avanzando. En Inkerman estaba ya de madrugada con cinco batallones y dos baterías dispuesto a intervenir, pero se rechazó su ayuda; colocó luego tres brigadas como reserva detrás del ala derecha inglesa (en la ladera del Chernaya) y a las 11 entró con dos de ellas en la línea de batalla, tras lo cual los rusos emprendieron la retirada. Los ingleses habían empeñado todas sus tropas, los rusos tenían todavía 16 batallones disponibles, y sin Bosquet los ingleses estaban perdidos. Los 16 batallones rusos intactos cubrieron la retirada; la persecución no era muy posible allí: a 3000 pasos del campo de batalla se acaba la meseta. Bosquet se mostró, pues, en cada ocasión rápido, vigilante, activo; en una palabra, un jefe de cuerpo ejemplar, como lo hizo también durante todo el tiempo en que mandó el cuerpo de cobertura en la ladera del Chernaya. Si vale como general y jefe supremo, no se puede decir gran cosa; algunas cualidades tiene, y quien, como él, es un excelente general de vanguardia, casi solo tiene ya que acreditarse en lo *estratégico*, y para eso en toda la campaña de Sebastopol no hubo gran ocasión.[^15]

*Blücher*.[^16] Durante la campaña del Palatinado, en 1794, se distinguió como general de avanzadas y jefe de la caballería ligera. La mejor prueba es su diario publicado, que todavía pasa por obra clásica, pese a su mal alemán. Tenía a los franceses en alarma constante y proveía al cuartel general de las mejores noticias sobre los movimientos del enemigo; daba sin cesar golpes de mano y sorpresas, y casi siempre con éxito. En 1806, en Auerstedt, fracasó su carga de caballería, y su consejo de repetirla reforzada y con todas las fuerzas fue rechazado (*esto, de memoria*). Su retirada hacia Lübeck y su defensa hasta el final fueron uno de los pocos episodios honrosos de aquella historia, aunque sus maniobras estratégicas durante ella fueron a menudo de húsar y su captura final no fue culpa suya, porque estaba cortado, como todo el ejército prusiano, y además tenía que dar el mayor rodeo en torno a la retaguardia. En el tiempo que va hasta 1813, Scharnhorst y la Tugendbund[^17] (Gneisenau, como se sabe, era uno de sus jefes y por eso siguió siendo sospechoso para el rey toda la vida) lo erigieron en héroe como el único jefe posible y utilizable para ellos, al modo en que Blind y compañía hicieron de Hecker un héroe,[^18] y eligieron muy bien a su hombre. Era, como dice Müffling,[^19] *the model of a soldier*,[^20] y tenía además en grado sumo todas las pasiones populares contra Napoleón y los franceses, gustos plebeyos, dialecto, modo de hablar y modales, un talento enorme para entusiasmar al soldado raso y, como militar, un valor temerario, mucha vista para el terreno, rapidez de decisión y entendimiento bastante para encontrar *él mismo* lo más acertado en los casos sencillos y, en los más difíciles, fiarse de Gneisenau y de Müffling. De estrategia no entendía ni jota. «No era un secreto para Europa que el príncipe Blücher, que en 1815 pasaba ya de los setenta años, no entendía absolutamente nada de la dirección de una guerra; tan poco, de hecho, que cuando se le presentaba un plan para que lo aprobase, aunque se refiriera a alguna operación sin importancia, no era capaz de hacerse una idea clara de él ni de juzgar si era bueno o malo».[^21] Y es que no sabía leer un mapa, ignorancia estratégica que compartía con casi la mitad de los mariscales de Napoleón. A cambio tenía a Gneisenau, en quien confiaba sin reservas. Sin Blücher, la campaña de 1813 y 1814 habría tenido un final muy distinto; ningún otro general de entonces habría conseguido lo que él hizo: formar con los elementos más rebeldes (Langeron y York en abierta rebelión contra él)[^22] y mediante una victoria y una buena persecución (el Katzbach)[^23] un ejército compacto capaz de todo, y con el que pudo arriesgarse, bajo su propia responsabilidad, a la marcha sobre Wartenburg y el Saale,[^24] temeraria en extremo desde el punto de vista militar pero necesaria en lo político por causa de Bernadotte, con la que abandonaba todas sus comunicaciones y obligaba también al perezoso Gran Ejército[^25] (al que había salvado en Silesia después de la batalla de Dresde persiguiendo a los franceses hasta Bautzen, de modo que Napoleón tuvo que volverse contra él) a arriesgar la batalla de Leipzig. Por entonces las cosas iban en general bastante a lo rebelde, y Blücher había pactado con tres cuartas partes del Ejército del Norte (Bülow, Tauentzien, Wintzingerode)[^26] que, si Bernadotte no marchaba, se unirían a Blücher, bajo su propia responsabilidad. Después de la batalla de Leipzig, Blücher fue el único que hizo algo por la persecución, aunque tampoco fue como debía ser: le pusieron trabas porque los príncipes estaban presentes. En 1814, los desatinos estratégicos tan duramente castigados en la zona de Montmirail[^27] hay que cargarlos en la cuenta de Gneisenau y Müffling; la decisión de marchar sobre París *coûte que coûte*,[^28] con la que se decidió la campaña, cuenta a favor de Blücher; en 1815, la marcha a Waterloo después de la batalla de Ligny hay que apuntársela muy alto a Blücher: es casi única, y ningún general salvo Blücher habría llevado a sus soldados a semejantes esfuerzos; e inmediatamente después, la persecución modélica hasta París, que está a la altura de la de Jena a Stettin[^29] como ejemplo igual de clásico. Que Blücher sabía imponerse también a generales mejores lo prueba su relación con Langeron (que había mandado un gran ejército contra los turcos y era un emigrado francés culto) y con York, que, pese a toda su rebeldía inicial, no solo se le sometieron pronto, sino que se pasaron del todo a su lado y fueron sus mejores subordinados. *Au fond*[^30] Blücher era un general de caballería, esa era su especialidad, y en ella sobresalía, porque es una materia puramente táctica que no presupone conocimientos estratégicos. Exigía muchísimo a sus tropas, pero ellas lo hacían, y de buena gana, y no creo que ningún otro general del siglo XIX, salvo Napoleón y recientemente Radetzky,[^31] haya sido capaz de exigirles tanto como Blücher. Hay que reconocerle también que nunca y en ninguna parte perdió la cabeza ni el valor, y que era tan tenaz en la defensa como enérgico en el ataque y rápido en decidirse en las situaciones difíciles. *Enfin*,[^32] en la guerra de 1813-1815, que fue a medias una guerra de insurrección, estaba en su sitio, y su estado mayor lo complementaba bien; y en esa posición era un adversario *muy peligroso*.

Tu F. E.

Billete O/H 06012, Manchester, 15 de enero de 1857.[^33]

[^1]: Jean-Baptiste Bernadotte (1763-1844), mariscal de Napoleón; en 1810 fue elegido príncipe heredero de Suecia y en 1813 mandó contra Napoleón el Ejército del Norte de los aliados; rey de Suecia desde 1818 con el nombre de Carlos XIV Juan. Marx preparaba el artículo «Bernadotte» para la *New American Cyclopaedia*, y Engels le enviaba los datos militares.
[^2]: Batalla de Wagram, cerca de Viena, 5 y 6 de julio de 1809: victoria de Napoleón sobre los austriacos del archiduque Carlos.
[^3]: Heinrich von Bellegarde (1756-1845), general austriaco.
[^4]: André Masséna (1758-1817), mariscal de Napoleón.
[^5]: Konstantin d'Aspre (1789-1850), oficial austriaco, más tarde general.
[^6]: Antoine-Henri Jomini (1779-1869), militar e historiador suizo al servicio de Francia y luego de Rusia, autor de una *Vida política y militar de Napoleón* y de obras de teoría de la guerra.
[^7]: El artículo «Army» de Engels para la *New American Cyclopaedia*, la enciclopedia que dirigían en Nueva York Charles A. Dana y George Ripley; los artículos se repartían por orden alfabético y «la B» son los de esa letra.
[^8]: Charles A. Dana (1819-1897), director adjunto de la *New-York Daily Tribune* y coeditor de la *New American Cyclopaedia*.
[^9]: Thomas-Robert Bugeaud (1784-1849), mariscal de Francia, gobernador general de Argelia de 1840 a 1847.
[^10]: El artículo «Algeria» de Engels para la *New American Cyclopaedia*.
[^11]: «Matasiete», militar fanfarrón.
[^12]: Alusión al tratado del Tafna (1837), que Bugeaud concluyó con Abd el-Kader y que llevaba una cláusula secreta en su provecho. La MEGA imprime «Tafua».
[^13]: Generales franceses de la conquista de Argelia: Christophe Léon Louis Juchault de Lamoricière, Nicolas Changarnier, Louis-Eugène Cavaignac, François Marie Casimir de Négrier y Franciade Fleurus Duvivier.
[^14]: Pierre Bosquet (1810-1861), general francés en Argelia y en la guerra de Crimea, mariscal desde 1856. Las batallas que siguen son de la campaña de Crimea: el Alma (20 de septiembre de 1854), Balaklava (25 de octubre de 1854, con la carga de la caballería ligera inglesa) e Inkerman (5 de noviembre de 1854); el Chernaya es el río que corre al este de Sebastopol.
[^15]: Sebastopol, sitiada por franceses e ingleses de octubre de 1854 a septiembre de 1855.
[^16]: Gebhard Leberecht von Blücher (1742-1819), mariscal prusiano, jefe del ejército de Silesia en 1813-1814 y del ejército prusiano en Waterloo (1815).
[^17]: La Tugendbund («Liga de la Virtud»), sociedad patriótica prusiana fundada en 1808 para preparar el levantamiento contra Napoleón. Gerhard von Scharnhorst (1755-1813) y August Neidhardt von Gneisenau (1760-1831), generales prusianos, dirigieron la reforma del ejército; Gneisenau fue el jefe de estado mayor de Blücher.
[^18]: Friedrich Hecker (1811-1881), jefe de la insurrección republicana de Baden en abril de 1848; Karl Blind (1826-1907), demócrata badense, emigrado en Londres.
[^19]: Friedrich Karl Ferdinand von Müffling (1775-1851), general prusiano, intendente general del ejército de Blücher en 1813-1814 y enlace prusiano en el cuartel general de Wellington en 1815; dejó unas memorias.
[^20]: «El modelo de soldado».
[^21]: Engels cita en inglés: «It was no secret to Europe, that Prince Blücher who had now, 1815, passed his 70th year, understood nothing wathever of the conduct of a war; so little indeed that when a plan was laid before him for approval, even relating to some unimportant operation, he could not form any clear idea of it or judge whether it was good or bad.»
[^22]: Alexandre Andrault de Langeron (1763-1831), emigrado francés al servicio de Rusia, y Ludwig Yorck von Wartenburg (1759-1830), general prusiano: mandaban cuerpos del ejército de Silesia.
[^23]: Batalla del Katzbach, en Silesia, 26 de agosto de 1813: victoria de Blücher sobre Macdonald.
[^24]: Paso del Elba en Wartenburg (3 de octubre de 1813) y marcha hacia el Saale, que precedieron a la batalla de Leipzig (16-19 de octubre de 1813).
[^25]: El ejército principal de los aliados, de Bohemia, mandado por Schwarzenberg, derrotado por Napoleón en Dresde (26-27 de agosto de 1813).
[^26]: Friedrich Wilhelm von Bülow, Bogislav Friedrich Emanuel von Tauentzien y Ferdinand von Wintzingerode, jefes de cuerpo del Ejército del Norte, que mandaba Bernadotte.
[^27]: En febrero de 1814 Napoleón batió por separado las columnas de Blücher en Champaubert, Montmirail, Château-Thierry y Vauchamps.
[^28]: «Cueste lo que cueste».
[^29]: La persecución del ejército prusiano por los franceses tras la batalla de Jena (14 de octubre de 1806), hasta la capitulación de Stettin.
[^30]: «En el fondo».
[^31]: Joseph Radetzky (1766-1858), mariscal austriaco, vencedor de los piamonteses en 1848-1849.
[^32]: «En fin».
[^33]: Número, lugar y fecha de emisión del billete de banco de 5 libras que Engels adjuntaba.
