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Title: Engels a Marx, Manchester, 15 de noviembre de 1857
Description: Engels describe el curso de la crisis de 1857 en Manchester (seda, algodón, hilaturas, suspensión de la Ley Bancaria) y espera de ella el despertar revolucionario del proletariado.
Author: Friedrich Engels
Date: 1857-11-15
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1857-11-15%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 15 de noviembre de 1857. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/2, Berlín, 1930, carta n.º 468, pp. 239-243) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1857-11-15%20Engels%20an%20Marx).*

Manchester, 15 de noviembre de 1857.

Querido Marx:

Siento que me esperaras el lunes pasado; no llegué a Euston Square hasta pasadas las seis, *thanks to bad arrangements of the Railway Company* en Brighton, y esa misma noche seguí viaje a Manchester.[^1]

La salud va bien; la gente está toda asombrada, Heckscher también, de lo que me he recuperado.[^2] La memoria aún está débil, me queda un poco de *dulness* y ya no aguanto el alcohol. El último agujero está cicatrizando de maravilla. Montar a caballo y reducir el trabajo de oficina tienen que remediarlo; en cuanto a lo segundo, me he puesto, de acuerdo con nuestra fábrica, en *short time*.[^3]

El *Cannon* lo tendrás seguro con el correo del viernes que viene. Antes no es posible. Serán unas diez hojas largas. El resto de la C puede seguir pronto; son casi todo menudencias que aquí, con mis libros, se despachan deprisa.

En cuanto vea algo claras mis propias finanzas (que están muy embrolladas), te mandaré dinero.

Esta vez la crisis se desarrolla de un modo algo peculiar. La especulación con acciones en Francia y Alemania llevaba ya un año casi en una crisis provisional; hasta ahora no se ha hundido la gran especulación con acciones de Nueva York, y con ello ha llegado todo al momento decisivo. Lo curioso es que los yanquis, como siempre, han especulado con capital extranjero, pero esta vez sobre todo con capital del continente. Los burócratas y rentistas que en Alemania han comprado para sí todo lo que fuera americano van a tener que sangrar de lo lindo. La crisis previa de la especulación continental con acciones y los pocos puntos de contacto directos que esta tenía con la americana retrasan la repercusión destructora inmediata de la crisis americana sobre los chanchullos del continente, pero eso llegará pronto.

La especulación, además de las acciones, se había apoderado de todas las materias primas y los productos coloniales y, por tanto, también de todas las manufacturas en cuyo precio todavía pesa mucho el de la materia prima; y, por tanto, cuanto más cerca de la materia prima y cuanto más cara esta, más: el hilo más que los tejidos crudos, estos más que los estampados y los tejidos de colores, los artículos de seda más que los de algodón. En la seda hemos tenido aquí una crisis previa desde agosto: unos 20 fabricantes quebraron con un pasivo que yo no estimaría en menos de 200 000 £, del que en el mejor de los casos saldrá un 35-40 %. Nosotros estamos metidos con 6000 £, lo que para mi parte supone 300 £!!, o, después del pago de los dividendos de la quiebra, en el caso más favorable todavía 180 £. En estas circunstancias tendré que hacer seguramente un nuevo arreglo con mi viejo.[^4] Esto, de pasada. La crisis de la seda sigue adelante. La quiebra de Bennoch, Twentyman & Rigg (competidores de Blank) arrastra en Coventry a cinco fabricantes de cintas de seda con 100 000 £, el mayor con 40 000 £ y el más pequeño con 6000 £. T. C. Reed & Co., de Derby, importantes hiladores, torcedores y fabricantes de seda, han quebrado además justo después y a consecuencia de lo de Bennoch. En Glasgow, además de los 30 que citan los periódicos, se ha venido abajo un buen montón de gente mediana y pequeña sin que nadie pregunte ni hable de ello. Si la casa de Ernst Dronke está también en el número, no lo sé.[^5] Quizá no haya tenido el entendimiento de aprovechar el momento para una salida honrosa.

Cómo le ha ido este año al mercado del algodón lo ves en el dibujo adjunto, que he hecho yo a partir de los informes oficiales impresos de nuestro corredor. Donde la línea negra *horizontal* cae en la línea media entre dos octavos, quiere decir que el precio estaba en el dieciseisavo intermedio; por ejemplo, entre 7⅜ y 7½ quiere decir 7 7/16 peniques.

En cuanto a la producción industrial misma, las existencias excesivas en América parecen estar sobre todo en el Oeste; en los puertos del Este, según todas las referencias que tengo, las existencias de manufacturas son muy escasas. Pero que también allí son ya *a drug on the market* lo prueba la devolución de cargamentos enteros de Nueva York a Liverpool.[^6] Aquí tres cuartas partes de los hiladores trabajan para almacén; una cuarta parte, *como mucho*, tiene todavía algunos contratos en curso. *Short time* casi general. Una casa comisionista de hilo de aquí muy activa, que hace tres semanas tenía todavía contratos en curso por 45 000 £, ahora solo los tiene por 3000: tan deprisa han podido entregar los hiladores, incluso con *short time*.

Las noticias singularmente favorables de Madrás y Bombay (ventas con ganancia, cosa que no se veía desde 1847) animan el negocio con la India. Todo el que puede se lanza a él. S. Mendel, *indian Agent*, tiene su gran *warehouse* entero iluminado hasta las diez de la noche, para fastidio de los demás comisionistas, y despacha todo lo que puede. *No doubt*, cientos de hiladores y tejedores consignan mercancía allí. Allí se está preparando, pues, una crisis de reserva, por si este primer golpe no es capaz de derribar la vieja porquería.

El aspecto general de la Bolsa de aquí la semana pasada era de lo más divertido. Los tipos se ponen negros con mi humor, de pronto extrañamente alegre. *Indeed*, la Bolsa es el único sitio donde mi actual *dulness* se convierte en elasticidad y *bouncing*.[^7] Además, naturalmente, siempre profetizo negro, lo que irrita doblemente a los asnos. El jueves la situación era de lo más lamentable; el viernes los señores cavilaban sobre el posible efecto de la suspensión de la Ley Bancaria y, como el algodón volvió a subir un penique, se dijo: ya hemos pasado lo peor. Pero ayer ya había vuelto a instalarse el más grato *despondency*; toda la gloria había sido pura palabrería y casi nadie quería comprar, de modo que el mercado de aquí siguió tan mal como antes.

Lo que promete a esta crisis un desarrollo brillante es la necesidad inmediata de suspender la Ley Bancaria al *primer golpe*.[^8] Con eso el propio Banco queda directamente arrastrado. En 1847 todavía fue posible dejar ir la cosa desde 1845 y no recurrir a esa medida hasta el último y peor momento.

También está asegurada la extensión y la duración de la crisis. La crisis de la seda, que ha dejado ya sin pan a la gran masa de los tejedores de seda (*handloom*), y la *short time* bastan por sí solas para arruinar por completo el *home trade* este invierno; hasta finales de octubre todavía iba bien.[^9] La crisis americana mete en la salsa hasta el cuello a los *smallware manufacturers* de Barmen y Elberfeld, a los fabricantes de seda de Elberfeld, Krefeld y Lyon y a los fabricantes de paño alemanes, franceses y belgas.[^10] Los *smallware manufacturers* de Barmen sufren además en especial por lo de Bennoch, Twentyman. Draper, Pietroni & Co. arrastran a Italia, sobre todo a Milán, los ducados, Bolonia, etc.

Si el algodón no baja a 6 peniques la libra, no es posible aquí ninguna reanimación, ni siquiera momentánea, de la industria algodonera. Y ahora está todavía a 7 o 7¼ peniques. De ahí ves lo poco que la cosa ha llegado aquí siquiera a la posibilidad de un cambio. Con todo, en primavera es posible e incluso probable un cambio momentáneo, un cambio no hacia los «buenos negocios», pero sí de manera que se puedan volver a hacer negocios, de modo que la maquinaria del comercio siga en marcha y no se oxide. Hasta ahora ninguna crisis se ha consumido tan deprisa y de un solo golpe, y esta, que sigue a diez años de prosperidad y de especulación, es la menos indicada para ello. Además, ya no hay una nueva Australia ni una California que la salven, y China está en la miseria para veinte años. Pero la violencia de este primer golpe muestra las dimensiones colosales que toma la cosa. Después de la enorme producción de oro y de la correspondiente expansión colosal de la industria, tampoco es posible otra cosa.

Sería de desear que esta «mejoría» desembocara primero en una crisis crónica, antes de que caiga un segundo golpe principal y decisivo. La presión crónica es necesaria durante un tiempo para calentar a las poblaciones. El proletariado golpea entonces mejor, con mejor *connaissance de cause* y con más concierto; exactamente como una carga de caballería sale mucho mejor si los caballos han tenido que trotar antes unos 500 pasos para llegar a distancia de carrera del enemigo.[^11] No quisiera que pasara algo demasiado pronto, antes de que toda Europa esté completamente afectada: la lucha posterior sería más dura, más pesada y más indecisa. Mayo o junio sería todavía casi demasiado pronto. Las masas tienen que haberse vuelto condenadamente letárgicas con la larga prosperidad. Pero nuestros amigos Kinkel & Co. van a presentar ahora al cobro letras a la vista sobre una revolución en nuestro país, eso es de esperar; *never mind*, ya se las pagaremos a esos señores bien pronto.[^12]

Que reúnas material sobre esta crisis está muy bien. Hoy te vuelvo a mandar dos *Guardians*; lo recibirás con regularidad, y el *Examiner* y el *Times* de vez en cuando.[^13] También te contaré lo más a menudo posible todo lo que me entere, para que tengamos un buen *stock of facts*.

Por lo demás, me pasa como a ti. Desde que la especulación se vino abajo en Nueva York, no tenía sosiego en Jersey, y me siento enormemente alegre en este *general downbreak*. La porquería burguesa de los últimos siete años se me había pegado algo, después de todo; ahora se lava y vuelvo a ser otro tipo. La crisis me sentará físicamente tan bien como un baño de mar; ya lo noto. En 1848 dijimos: ahora llega nuestra hora, y llegó *in a certain sense*, pero esta vez llega del todo: ahora va la cabeza en ello. Mis estudios militares se vuelven con ello enseguida más prácticos; me lanzo sin tardanza sobre la organización actual y la táctica elemental de los ejércitos prusiano, austriaco, bávaro y francés y, aparte de eso, solo a montar a caballo, es decir, a la caza del zorro, que es la verdadera escuela.

Saluda cordialmente a tu mujer y a los niños. También ellos estarán alegres, a pesar de la mala racha, de la que me fastidia día y noche no poder sacarte.

Tu F. E.

En Failsworth, a cuatro millas de aquí, ayer ahorcaron en efigie a un fabricante, Liddle, *in optima forma* y con lectura del *burial service* a cargo de un tejedor vestido de cura. En lugar del pasaje «*May the Lord have mercy upon your soul*», leyó: «*May the Lord blast your soul*».[^14] *Now is the time for* Jones, si sabe aprovecharlo.[^15]

[^1]: Engels, de vuelta de Jersey, había pasado por Londres y Brighton antes de regresar a Manchester. *Thanks to bad arrangements of the Railway Company*: «gracias a la mala organización de la compañía del ferrocarril».
[^2]: Heckscher, el médico de Engels en Manchester.
[^3]: *Dulness*: «torpeza, embotamiento»; *short time*: «jornada reducida». La fábrica es la hilatura de algodón de Ermen & Engels, de la que el padre de Engels era socio y en cuya oficina trabajaba Engels.
[^4]: El padre de Engels, Friedrich Engels (1796-1860), fabricante de Barmen y socio de Ermen & Engels.
[^5]: Ernst Dronke, antiguo redactor de la *Neue Rheinische Zeitung* y miembro de la Liga de los Comunistas, trabajaba entonces como agente comercial en Glasgow.
[^6]: *A drug on the market*: mercancía invendible.
[^7]: *Indian Agent*: «agente para la India»; *warehouse*: «almacén»; *no doubt*: «sin duda»; *indeed*: «de hecho»; *bouncing*: «brío».
[^8]: La Ley Bancaria de 1844 (Bank Act de Peel) limitaba la emisión de billetes del Banco de Inglaterra a una cantidad fija más la reserva de oro. Se suspendió en la crisis de 1847 y de nuevo el 12 de noviembre de 1857. Más arriba, *despondency*: «abatimiento».
[^9]: *Handloom*: «telar manual»; *home trade*: «comercio interior».
[^10]: *Smallware manufacturers*: fabricantes de mercería (cintas, cordones, encajes), especialidad de Barmen, la ciudad natal de Engels, y de Elberfeld.
[^11]: *Connaissance de cause*: «conocimiento de causa».
[^12]: Gottfried Kinkel, poeta y demócrata alemán emigrado en Londres, uno de los «grandes hombres» de la emigración. *Never mind*: «no importa».
[^13]: El *Manchester Guardian*, diario liberal de Manchester; el *Examiner* y el *Times* son seguramente el *Manchester Examiner and Times*, otro diario liberal de la ciudad. Más abajo, *stock of facts*: «provisión de hechos»; *general downbreak*: «hundimiento general»; *in a certain sense*: «en cierto sentido».
[^14]: *In optima forma*: «en toda regla»; *burial service*: «oficio de difuntos». «Que el Señor tenga piedad de tu alma» / «Que el Señor maldiga tu alma».
[^15]: Ernest Jones, dirigente cartista, director del *People's Paper*. *Now is the time for*: «ahora es el momento para».
