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Title: Marx a Engels, [Londres,] 7 de mayo de 1861
Description: De vuelta de su viaje a Holanda, Berlín y Tréveris, Marx da cuenta del dinero conseguido, del ambiente político de Berlín y de la propuesta de Lassalle de fundar juntos un periódico.
Author: Karl Marx
Date: 1861-05-07
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1861-05-07%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 7 de mayo de 1861. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 738, pp. 16-19) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1861-05-07%20Marx%20an%20Engels).*

7 de mayo de 1861.

Querido Frederick:

*Habes confitentem reum*.[^1] Pero las *circonstances atténuantes* de no haberte escrito son las siguientes. *D’abord*,[^2] ya sabes que pasé la mayor parte de mi tiempo en Berlín en casa de Lassalle, y allí me era *imposible* escribirte *a ti* sin enseñarle la carta a Lassalle, *and that did not serve my purpose*.[^3] Luego estuve siempre *en route*, de Berlín a Elberfeld, Colonia, Tréveris, Aquisgrán, Bommel,[^4] Róterdam y Ámsterdam. Por último, mi plan inicial, como le había escrito también a mi mujer, era ir de Róterdam a Hull y de Hull a Manchester, para darte allí un *informe detallado de viva voz*. Me lo estropeó mi primo Jacques Philips.[^5] Cuando ya iba a salir de Róterdam, me dijo que él llegaría a Londres un día después, *and he was as good as his word*.[^6] Así que, naturalmente, tuve que ir derecho a Londres para hacerle aquí los *honneurs*. Se marchó anteayer.

Espero en todo caso que vengas unos días por Pentecostés.[^7] En Elberfeld me dijeron que querías ir a ver a tu familia por Pentecostés. Aun así, puedes arreglártelas para pasar por lo menos un par de días con nosotros.

Tengo mucho que contarte, cosas que se cuentan mejor de palabra que por escrito. Además, mis mujeres te reprochan que siempre dejes Londres de lado.

Primero, pues, el *business*. A mi tío[^8] le he sacado de entrada 160 £, de modo que hemos podido pagar la mayor parte de nuestras deudas. Mi madre,[^9] con la que no cabe hablar de dinero contante, pero que se va acabando deprisa, ha roto algunos pagarés antiguos que yo le había firmado. Fue un resultado bastante agradable de los dos días que pasé con ella. Yo no le hablé para nada de *money matters*; la iniciativa en este punto la tomó ella. Además, en Berlín me he abierto camino para poder entrar en relación, si hace falta, con la *Presse* de Viena,[^10] cosa que con la situación actual de América seguramente se volverá imprescindible. Por último, he preparado por medio de Lassalle que la segunda parte de mi economía política[^11] salga en Brockhaus en vez de en Duncker. De Duncker, Camilla Essig (alias Ludmilla Assing)[^12] me comentó, con razón, que si uno quiere mantener un libro en secreto, tiene que dárselo a Duncker para que lo publique. Con todo, ya figuro en el último escrito de Rau-Rau,[^13] el Say alemán.

*Apropos!* Sobre tu *Po y Rin*,[^14] etc., me contó la Hatzfeldt (que en casa de su cuñado, el general von Nostitz, habla con todo el generalato prusiano, y cuyo sobrino Nostitz es además ayudante de campo del «guapo Guillermo»)[^15] que en las altas y altísimas esferas militares (entre otras, en la del príncipe Carlos Federico)[^16] tu escrito se tenía por obra de un general prusiano secreto. Lo mismo, según me contó el asesor Friedländer (hermano del redactor de la *Presse* de Viena), pasó en Viena. Yo mismo hablé del asunto con el general Pfuel,[^17] que tiene ya 88 años, pero sigue lúcido y se ha vuelto muy radical. Pfuel no sabía, naturalmente, que nosotros le habíamos otorgado el título honorífico de «von Höllenstein». Por lo demás, ha caído en desgracia, y la corte lo cuenta entre los jacobinos, los ateos, etc.

Y ahora, al *political business*.

En Berlín, naturalmente, no hay *haute politique*. Todo gira en torno a la lucha con la policía (no porque esta se tome ahora la menor libertad: es un modelo de cortesía y tolerancia), porque se quiere que los Zedlitz, Patzke, etc.,[^18] sean apartados de sus cargos y castigados; y, en segundo lugar, en torno a la oposición entre militares y civiles. Estos son los puntos (en los círculos burgueses, además, en particular, los proyectos de ley militares y la exención fiscal de los terratenientes)[^19] en los que se llegará al choque. (Un oficial de artillería, el conde Tavernier, me dijo que lo que más les gustaría sería apuntar sus baterías contra la Garde du Corps.)[^20] Reina un olor general a descomposición, y gente de todas las clases considera inevitable una catástrofe. En la capital parecen estar en esto más adelantados que en las provincias. Lo curioso es que también en los círculos militares reina la convicción general de que en el *primer* choque con los *crapauds*[^21] los prusianos se llevarán una paliza. El tono que reina en Berlín es insolente y frívolo. Las Cámaras están despreciadas. Yo mismo oí cantar en un teatro unas coplas contra Vincke,[^22] entre grandes aplausos. En buena parte del público hay gran descontento con la prensa existente. En las próximas elecciones (en otoño) a la segunda Cámara saldrán elegidos sin duda el grueso de los tipos que se sentaron en la Asamblea Nacional prusiana.[^23] Esto es importante, no por esos tipos, sino porque «Guillermo el Guapo» los toma por republicanos rojos. En general, al «guapo Guillermo», desde que es rey, lo persigue el *spectre rouge*.[^24] Considera su popularidad «liberal» una trampa que le ha tendido el partido de la subversión.

En estas circunstancias, sería de veras muy oportuno que el año que viene pudiéramos sacar un periódico en Berlín, por mucho que el lugar me repugne personalmente. Con Lassalle, etc., se podrían reunir 20 000 o 30 000 táleros. *But hic jacet*.[^25] Lassalle me hizo directamente la propuesta. Al mismo tiempo, me confió que él tendría que ser redactor jefe a mi lado. ¿Y Engels?, le pregunté. «Bueno, si 3 no son demasiados, Engels también puede ser redactor jefe. Solo que vosotros dos no podríais tener más votos que yo, porque si no me ganaríais siempre en las votaciones». Como razones de por qué tenía que estar también a la cabeza, adujo: 1) que en la opinión general él está más cerca del partido burgués y, por tanto, podría conseguir dinero más fácilmente; 2) que tendría que sacrificar sus «estudios teóricos» y su sosiego teórico, y algo tendría que sacar de ello, etc. No obstante, añadió, si no queréis, «yo seguiría dispuesto a ayudar al periódico con dinero y con la pluma; sería una ventaja para mí: tendría el provecho del periódico sin la responsabilidad, etc.». Esto, naturalmente, palabrería sentimental. Lassalle, deslumbrado por el prestigio que tiene en ciertos círculos de eruditos gracias a su Heráclito[^26] y en otro círculo de gorrones gracias a su buen vino y su buena cocina, no sabe, naturalmente, que entre el gran público tiene mala fama. Además, su manía de tener siempre razón; su atasco en el «concepto especulativo» (el tipo sueña incluso con una nueva filosofía hegeliana elevada a la segunda potencia, que piensa escribir); su contagio de viejo liberalismo francés; su pluma prolija, su pesadez, su falta de tacto, etc. Lassalle podría prestar servicios[^27] como uno de los redactores, bajo una disciplina estricta. Si no, no haría más que ponernos en ridículo. Pero ya ves que, con la gran amistad que me demostró, me resultaba muy embarazoso decírselo claramente. Así que me mantuve en una vaguedad general y le dije que no podía decidir nada sin hablarlo antes contigo y con Lupus. (Esa fue la razón principal de que no te escribiera desde Berlín, porque estando allí no quería recibir respuesta tuya sobre este punto.) Si nos decidíamos por el no, la condesa y Lassalle querían emprender un viaje de un año a Oriente o a Italia. *But here’s the rub*.[^28] Ahora espera mi respuesta, que no puedo seguir aplazando. El tipo es terriblemente grandilocuente, de modo que no me quedó más remedio que oponerle una ironía constante, que hería tanto más su amor propio cuanto que con ello a la condesa, a la que él se ha impuesto como genio universal, le entraron unas preocupantes ganas de emanciparse de ese Buda. Lo curioso es que la Hatzfeldt, en ciertos momentos, le ha oído y se ha aprendido un deje judío. *Qu’en dis-tu?*[^29]

Los reparos de Lupus[^30] respecto a la policía prusiana están *quite out of the place*.[^31] La única dificultad que queda puede afectar, como mucho, a los que en su día prestaron el juramento a la bandera.[^32] El asesor Friedländer me dice que Lupus es *still the most popular man*[^33] en Breslau y en otro distrito de Silesia cuyo nombre he olvidado. Elsner[^34] se ha vuelto un canalla en la *Schlesische Zeitung*, igual que Stein[^35] en la *Breslauer*. Pero en Breslau se ha vuelto a formar ahora un partido demócrata más avanzado. El recorte adjunto de la *Preußische Gerichtszeitung* lo publicó, a instancias mías, su redactor, el juez municipal Hiersemenzel. El actuario Stein, que ha vuelto de Zúrich a Berlín, manda muchos saludos a Lupus.

De mis negociaciones con el gobierno prusiano, o más bien con la policía, en la próxima carta.

*Apropos!* Tengo para ti, como regalo de Lassalle, un bonito atlas militar, que tienes que venir a buscar tú mismo.

*Salut* a ti, a Lupus y a Gumpert.

Tuyo, K. M.

[^1]: «Tienes al reo confeso» (fórmula del latín jurídico).
[^2]: «Ante todo».
[^3]: «Y eso no me convenía».
[^4]: Zaltbommel, en Holanda, donde vivía Lion Philips, tío de Marx.
[^5]: Jacques Philips, hijo de Lion Philips, abogado en Róterdam.
[^6]: «Y cumplió su palabra».
[^7]: En 1861, Pentecostés cayó el 19 de mayo.
[^8]: Lion Philips (1794-1866), comerciante de Zaltbommel, casado con una hermana de la madre de Marx.
[^9]: Henriette Marx, nacida Pressburg (1788-1863), que vivía en Tréveris.
[^10]: *Die Presse*, diario liberal de Viena, para el que Marx escribió de octubre de 1861 a finales de 1862.
[^11]: La continuación de la *Contribución a la crítica de la economía política*, cuyo primer cuaderno había publicado Franz Duncker en Berlín en 1859 (véase [su prólogo](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1859%20Contribuci%C3%B3n%20a%20la%20cr%C3%ADtica%20de%20la%20econom%C3%ADa%20pol%C3%ADtica.%20Pr%C3%B3logo)). No llegó a publicarse con Brockhaus: la obra se convirtió en *El capital*.
[^12]: Ludmilla Assing (1821-1880), escritora, sobrina de Varnhagen von Ense, cuyos diarios publicó a partir de 1861. «Camilla Essig» es un juego de palabras con su nombre (*Essig*, «vinagre»).
[^13]: Karl Heinrich Rau (1792-1870), economista de Heidelberg, autor de un manual de economía política muy difundido; Marx lo llama «el Say alemán» por Jean-Baptiste Say, el vulgarizador francés de Adam Smith.
[^14]: *Po und Rhein* (Berlín, 1859), folleto que Engels publicó anónimo sobre la guerra de Italia y la defensa militar de Alemania.
[^15]: Guillermo I, rey de Prusia desde enero de 1861.
[^16]: Seguramente el príncipe Federico Carlos de Prusia (1828-1885), sobrino del rey y general.
[^17]: Ernst von Pfuel (1779-1866), general prusiano, presidente del gobierno de Prusia en septiembre-octubre de 1848. La *Neue Rheinische Zeitung* le llamaba «von Höllenstein» («de la piedra infernal», el nitrato de plata) porque en la represión del levantamiento polaco de Posnania, en 1848, hizo afeitar la cabeza a los prisioneros y marcarlos con ese cáustico.
[^18]: Altos funcionarios de la policía de Berlín en los años de la reacción.
[^19]: Los proyectos de reorganización y ampliación del ejército presentados por el gobierno a la Cámara, y la exención de la contribución territorial de que gozaban las fincas nobles.
[^20]: Regimiento de caballería de la guardia real prusiana.
[^21]: «Sapos»: mote de los franceses.
[^22]: Georg von Vincke (1811-1875), jefe de los liberales moderados en la Cámara de Diputados prusiana.
[^23]: La Asamblea Nacional prusiana de 1848, disuelta en diciembre de ese año.
[^24]: «El espectro rojo».
[^25]: «Pero ahí está el problema» (literalmente, en latín, «pero aquí yace»).
[^26]: Ferdinand Lassalle, *Die Philosophie Herakleitos des Dunklen von Ephesos* (*La filosofía de Heráclito el Oscuro, de Éfeso*, Berlín, 1858).
[^27]: La MEGA¹ imprime *Dienste leiten* («dirigir servicios»), seguramente por *Dienste leisten* («prestar servicios»).
[^28]: «Pero ahí está el problema» (Shakespeare, *Hamlet*, acto III, escena 1).
[^29]: «¿Qué te parece?».
[^30]: Wilhelm Wolff (1809-1864), «Lupus», amigo de Marx y Engels, emigrado en Manchester, silesiano.
[^31]: «Están completamente fuera de lugar».
[^32]: Es decir, a quienes habían servido en el ejército prusiano.
[^33]: «Todavía el hombre más popular».
[^34]: Moritz Elsner (1809-1894), demócrata silesio, diputado en 1848, antiguo redactor de la *Neue Oder-Zeitung* de Breslau, en la que Marx colaboró en 1855.
[^35]: Julius Stein (1813-1889), demócrata de Breslau, diputado en 1848, redactor de la *Breslauer Zeitung*.
