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Title: Engels a Marx, Manchester, 12 de abril de 1865
Description: Engels comenta las escisiones de la Internacional y la ridiculez de la asociación lassalleana, y describe el crac del algodón, con sus arreglos callados entre deudores y acreedores, y cómo le afecta a su propia casa.
Author: Friedrich Engels
Date: 1865-04-12
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1865-04-12%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 12 de abril de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 919, pp. 260-261) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1865-04-12%20Engels%20an%20Marx).*

Manchester, 12 de abril de 1865.

Querido Mohr:

Me alegro de que hayas vuelto; espero, con todo, que esta pelea de piojos llegue pronto a su fin. Te adjunto cartas de Dronke y de Borkheim. A este último le había preguntado cómo era posible trabajar en un órgano granalemán de Kolatschek,[^1] en el que se defendería el dominio de Austria sobre Hungría, Polonia e Italia; con eso nos echaríamos encima en el acto a todos esos amigos de los otros países; de ahí esa respuesta poco clara.

Ya me figuraba yo que la ingenua *fraternité* de la *International Association* no iba a durar mucho. Si aquí hubiera un movimiento *político* activo entre los obreros, también se producirían las mismas *splits*.[^2] La cosa pasará todavía por toda clase de fases así y te costará mucho tiempo. Pero, con todo, siempre es algo completamente distinto de la asociación lassalleana.

Me reí mucho al ver por la carta de Wilhelmchen que la sección *oficial* de esa asociación en Berlín consta de 5 hombres, porque hace poco salió en el *Social-Demokrat*, muy en serio, una crónica de las deliberaciones de esa gente en la que uno felicitaba a los otros por haber acudido en tan *gran número*.

*Ad vocem*[^3] *cotton crisis*, aquí la cosa está de lo más alegre. El algodón (*middling Orleans*)[^4] estaba en julio a 31¾ peniques; el jueves pasado se cotizaba a 14¾, y hoy, si uno quiere vender, apenas vale 14 peniques. O sea, se ha depreciado más de la mitad. El 30 de diciembre aún valía 27 peniques: ¡una caída de 12½ a 13 peniques en 3 meses! A eso se suma la caída del lino, la lana, el azúcar y todos los *imports generally*,[^5] lo que supone una pérdida de 40 a 50 millones de libras esterlinas por lo menos. Ya comprenderás que el filisteo se esté cagando de miedo. En Liverpool *ya no quiebra nadie*. El que no puede pagar va a ver a sus acreedores (allí casi siempre se tienen solo unos pocos), se lo comunica y les ofrece tanto o cuanto, cosa que se acepta siempre enseguida, porque uno se alegra de cobrar *algo* y hay que evitar todo escándalo para que no se venga abajo todo el edificio podrido. Dicen que ha habido cientos de estos convenios callados, y hoy ya se dice también aquí que uno de los mayores fabricantes de Stockport, que tiene 3 grandes fábricas y que solo con la especulación en algodón ha ganado, dicen, 200 000 £ en los últimos años, acaba de llegar a un arreglo callado parecido. Pero todo esto todavía no es nada. Las letras giradas desde la India contra el algodón blanco vencen en las próximas 6 semanas, y además de Joyce caerán entonces muchos más. En Escocia también hay muchos con el agua al cuello, y una buena mañana les tocará el turno a los bancos, y entonces se acabó. Además, los hiladores y fabricantes de Austria quiebran por docenas —en toda Bohemia solo «el gran Liebieg»[^6] se tiene todavía en pie; todos los demás están arruinados—, y en Polonia también está empezando.

La industria misma se ve poco afectada. Los pequeños están casi todos arruinados desde hace tiempo o se han evaporado sin ruido, y los grandes, si es que les llegan pedidos, pueden volver a trabajar ahora con algún beneficio. De ellos solo se hunden los que tienen maquinaria mala o no han podido quitarle las manos de encima al *cotton*.[^7] Con sus existencias de hilados y tejidos de algodón pierde todo el mundo. También nosotros podríamos cantar una canción amarga sobre eso, y para mí en particular el doble de amarga que si me la hubieran cantado el año pasado. Eso es lo que se saca de hacerse socio.[^8]

Gloriosa es también ahora la moralidad del comercio. Uno compra hoy mercancía, y para cuando se la entregan vale 3, 4, 5 peniques menos la libra. Eso lleva a toda clase de triquiñuelas y rechazos con tal de librarse de esos contratos ruinosos, y te da una pelea y una correspondencia de riñas sin fin. Estoy de porquería hasta el cuello. No tienes idea de lo que es tanto escribir y tanto disgusto.

¿Ha recibido tu mujer las 3 £? Te adjunto la liquidación final; los 12 chelines y 1 penique te los mando un día de estos; hoy es demasiado tarde para una *post office order*.

Un saludo afectuoso.

Tuyo, F. E.

[^1]: Adolph Kolatschek, publicista austríaco, antiguo diputado del Parlamento de Fráncfort.
[^2]: «Escisiones».
[^3]: «A propósito de».
[^4]: Calidad media de algodón de Nueva Orleans, que servía de referencia en Liverpool.
[^5]: «Importaciones en general».
[^6]: Johann Liebieg (1802-1870), gran industrial textil de Reichenberg (Liberec), en Bohemia.
[^7]: «Algodón», la especulación en algodón.
[^8]: Engels había entrado como socio en la casa Ermen & Engels en 1864.
