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Title: Engels a Marx, Manchester, 16 de agosto de 1865
Description: Engels se burla del folleto de la Hatzfeldt y del intento de Siebold de reconciliar a Marx con Blind, anuncia su viaje con Moore al continente y prevé el destino de Bismarck en el asunto del ferrocarril Colonia-Minden.
Author: Friedrich Engels
Date: 1865-08-16
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1865-08-16%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 16 de agosto de 1865. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 936, pp. 286-288) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1865-08-16%20Engels%20an%20Marx).*

Manchester, 16 de agosto de 1865.

Querido Mohr:

El bodrio de la Hatzfeldt es de verdad un bodrio, con todo lo que contiene: Lassalle, el único que salva, Liebknecht, etc. El buen Library[^1] ha rendido esta vez de verdad más de lo habitual en debilidad, falta de ideas y de memoria, si es que el informe no está completamente falseado. Que el diablo se lleve a semejante *advocatus*.[^2]

*Ditto* al Siebold entusiasmado con el vino espumoso. ¡Con qué ingenuidad tan segura de sí intenta el tipo «reconciliarte» con Blind! Y encima, los interesantes «viejos suecos» de los que nadie sabe nada y a los que hay que escribir para establecer una «relación». Muy a la Harro Harring.[^3] Cada vez me convenzo más de que, desde la latitud meridional de Frisia del Norte en adelante, todo lo que va más allá de la política de burgueses y campesinos es puro Harro Harring. Pero el camello seguro que te cae encima todos los años.

La semana próxima (hacia el viernes 25) Moore y yo nos vamos a Alemania y a Suiza por 14 días, y si es posible también a echar «una mirada perezosa» a Italia. Si se puede, a la vuelta me presentaré un momento en Modena Villas.

El 28 de este mes, o sea, el lunes después del próximo, es la junta general de los accionistas del Colonia-Minden, que decidirá la política prusiana para unos cuantos años. No puedo imaginarme que los tipos sean tan burros como para pagarle a Bismarck 13 millones de táleros en efectivo sin tener el consentimiento de las Cámaras. Pero el burgués liberal renano es capaz de muchas jugadas en cuanto puede engañar al Estado, y piensa que después, en su calidad de diputado, podrá concederse a sí mismo la indemnidad. Pero si el contrato fracasara, o se condicionara a la aprobación de las Cámaras, Monsieur Bismarck estaría bastante acabado; una derrota así *in financialibus*,[^4] y en un intento tan desesperado, no la aguanta ni siquiera este aventurero. Que vuelva a entenderse momentáneamente con Austria prueba que intelectual y moralmente está *au bout de son latin*.[^5] Sabe demasiado bien que no puede empezar una guerra sin ser derribado en el acto, y así sigue echando bravatas, embolsándose pequeñas conquistas y poniendo a Alemania en ridículo ante el mundo. Pero al filisteo ya casi le impone tanto como Boustrapa.[^6] El filisteo ya ni siquiera exige a sus ídolos éxitos momentáneos, sino solo que fanfarroneen. Así también Classen-Kappelmann[^7] se ha convertido en el ídolo de Colonia porque se escapó en el momento decisivo.

¡También es bueno lo de Siebold, que recomienda en Copenhague a C. V. Rimestad, que es un hombre del *Dagblad*! La llamada asociación obrera es un instituto de propaganda de los eiderdaneses escandinavistas y del ministerio Hall.[^8]

¿Qué dirá el padre Urquhart el mes que viene de los juristas de la Corona prusianos? Bonitos muchachos son.

Muchos saludos a las *ladies* y a Edgar.

Tuyo, F. E.

[^1]: Apodo de Wilhelm Liebknecht.
[^2]: «Abogado».
[^3]: Harro Harring (1798-1870), poeta y revolucionario frisón, conspirador incansable y confuso.
[^4]: «En materia de finanzas».
[^5]: «Al cabo de su latín», sin recursos.
[^6]: Apodo de Napoleón III (por Boulogne y Estrasburgo, sus intentonas, y París).
[^7]: Johann Classen-Kappelmann, industrial y político liberal de Colonia.
[^8]: Los «eiderdaneses» querían la frontera de Dinamarca en el río Eider, es decir, la anexión de Schleswig; Carl Christian Hall (1812-1888), jefe del gobierno danés en 1857-1863. El *Dagblad* era un diario de Copenhague.
