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Title: Marx a Engels, [Londres], 13 de febrero de 1866
Description: Marx pide la receta de Gumpert, explica en qué punto está su libro, cuyo manuscrito quedó terminado a finales de diciembre, y pide a Engels artículos sobre Prusia para *The Commonwealth*.
Author: Karl Marx
Date: 1866-02-13
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1866-02-13%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 13 de febrero de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 956, pp. 308-309) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1866-02-13%20Marx%20an%20Engels).*

13 de febrero de 1866.

*Dear Fred*:

Dile o escríbele a Gumpert que me mande la receta con las instrucciones de uso. Como le tengo confianza, se lo debe ya al bien de la «Economía Política» pasar por alto la etiqueta profesional y tratarme desde Manchester.

Ayer volví a estar postrado, porque me ha brotado en la cadera izquierda un perro maligno de ántrax. Si tuviera dinero suficiente, es decir, más de > — 0, para mi familia, y si mi libro estuviera terminado, me daría completamente igual que me echaran hoy o mañana al muladar, *alias* reventar. Pero en las circunstancias dichas, todavía no puede ser.

En cuanto a ese «maldito» libro, la cosa está así: quedó *terminado* a finales de diciembre. El tratado sobre la renta de la tierra, el penúltimo capítulo, forma por sí solo casi un libro en su redacción actual. De día iba al Museo y de noche escribía. Tuve que empollarme la nueva química agrícola de Alemania, en particular Liebig y Schönbein,[^1] más importante para esta cuestión que todos los economistas juntos, y por otro lado el enorme material que los franceses habían aportado sobre ello desde la última vez que me ocupé de este punto. Terminé mis investigaciones teóricas sobre la renta de la tierra hace dos años. Y precisamente en ese intervalo se había hecho mucho, por lo demás todo confirmando mi teoría. También la apertura del Japón (normalmente no leo nunca libros de viajes, si no me obliga la profesión) era importante aquí. De ahí el *shifting system*[^2] que los perros de fabricantes ingleses aplicaban de 1848 a 1850 a *las mismas* personas, aplicado por mí a mí mismo.

Aunque terminado, el manuscrito, gigantesco en su forma actual, no lo podría editar nadie más que yo, ni siquiera tú.

Empecé la copia y el *estilo* el 1 de enero en punto, y la cosa avanzaba muy deprisa, porque, naturalmente, me divierte lamer al crío hasta dejarlo pulido después de tantos dolores de parto. Pero luego volvió a interponerse el ántrax, de modo que hasta ahora no he podido seguir adelante, sino solo rellenar de hecho lo que según el plan ya estaba terminado.

Por lo demás, estoy de acuerdo con tu opinión y llevaré el primer tomo a Meissner[^3] en cuanto esté terminado. Pero para terminarlo tengo que poder al menos *sentarme*.

No te olvides de escribir a Watts, porque ahora he llegado a mi capítulo sobre la maquinaria.

¿No podrías mandar para *The Commonwealth*, bajo el epígrafe *Berlín*, artículos escritos a vuela pluma sobre Prusia? Piensa lo importante que es para nosotros tener un pie firme en Londres. Los artículos sobre Polonia pueden esperar. Pero con los periódicos alemanes que tienes a mano, escribir sobre Prusia no puede ser para ti más que una diversión. Mi influencia aquí depende en parte de que la gente vea por fin que no estoy completamente solo.

Los asuntos políticos no me inquietan (no *qua*[^4] individuo, sino por el libro) tanto como la situación *económica*, que apunta de forma cada vez más amenazadora a una crisis.

*Salut.*

Tuyo, K. M.

Recuerdos a la amiga «irlandesa».[^5] Las irlandesas, *notabene* la señora de O'Donovan Rossa,[^6] etc., han dado las gracias por el llamamiento de nuestro periódico y el artículo de Fox.

[^1]: Justus von Liebig, fundador de la química agrícola, y Christian Friedrich Schönbein, químico alemán que trabajaba en Basilea.
[^2]: Sistema de relevos: los fabricantes ingleses, tras la ley de las diez horas, hacían trabajar a los mismos obreros en turnos sueltos y entrecortados a lo largo de una jornada más larga, para burlar la ley. Marx lo describe en el capítulo sobre la jornada laboral de *El capital*.
[^3]: Otto Meissner, el editor de Hamburgo que publicaría *El capital* en 1867.
[^4]: En cuanto.
[^5]: Lizzie Burns, compañera de Engels.
[^6]: En el manuscrito, «Roses O'Donovan». Jeremiah O'Donovan Rossa, dirigente feniano, había sido condenado a cadena perpetua en diciembre de 1865; su mujer, Mary Jane, formaba parte del comité de damas irlandesas que reunía ayuda para los presos fenianos y sus familias.
