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Title: Engels a Marx, Manchester, 16 de mayo de 1866
Description: Engels comenta el atentado contra Bismarck, el atolladero en que se ha metido este con la guerra y las fuerzas de Prusia y Austria, y promete a Marx 50 libras para julio.
Author: Friedrich Engels
Date: 1866-05-16
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1866-05-16%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 16 de mayo de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 979, pp. 332-334) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1866-05-16%20Engels%20an%20Marx).*

Manchester, 16 de mayo de 1866.

Querido Mohr:

La historia de Freiligrath es muy divertida y muy agradable. Eso le pasa por arrimarse a la gente respetable de la emigración y renegar del «partido». En cuanto a Blind, a propósito de su *manus haec inimica tyrannis*[^1] habrá que gritarle que los niños no deben jugar con armas de fuego. Por cierto, de la historia se desprende con toda claridad que Bismarck lleva una cota de malla. Los disparos tuvieron que darle todos; los tres últimos se reconocen como impactos de lleno, y como el revólver estaba hecho de tal modo que no se podía apoyar del todo pegado al cuerpo, no cabe otra posibilidad. Estos chismes se hacen ahora muy finos y, sin embargo, resistentes. Ya se lo habrá procurado y recomendado su amigo Bonaparte.

*Monsieur* Bismarck se ha equivocado a todas luces, y mucho, con los Estados pequeños, *hinc*[^2] la amenaza con la Constitución del Imperio y con Bennigsen.[^3] También ha debido de haber fracasos financieros. Pero ¿se puede imaginar algo más chusco que el mismo Guillermo que en el año 1849, como general en jefe, enterró la Constitución del Imperio quiera, o mejor dicho tenga que resucitarla ahora?[^4] Bismarck como restaurador de los «derechos fundamentales alemanes»: eso es demasiado cómico. En la Landwehr[^5] y entre los reservistas llamados a filas tampoco van las cosas de lo mejor; en Görlitz hubo un alboroto considerable entre ellos, la tropa de línea tuvo que salir y retirarse, porque los tipos no estaban dispuestos a consentir semejante intervención. Si esta gente pasa todavía tres o cuatro semanas sobre las armas sin hacer nada, son capaces de cualquier cosa. Y como ni Prusia ni Italia están listas para atacar, tendrán que seguir así por lo menos hasta finales de mayo.

Una cosa es segura: *Monsieur* Bismarck se ha metido en un berenjenal del que no salen ni él ni todo el régimen que ha habido hasta ahora. Si la cosa se arregla por las buenas, se habrá fundido los fondos disponibles y ya solo por eso no tendrá salida; y si hay guerra, tendrá que *Acheronta movere*,[^6] y el Aqueronte se lo tragará sin remedio. Incluso una victoria directa de los burgueses de la Cámara[^7] tiene en estas circunstancias un carácter revolucionario y tiene que llevar más lejos.

A pesar de todo, sigo sin poder imaginarme que a mediados del siglo XIX la Alemania del Norte y la del Sur vayan a liarse a golpes solo porque Bismarck lo quiera así en interés de los rusos y de Bonaparte. Pero, si se llega a las manos, a los prusianos les puede ir mal. Los austriacos parecen dispuestos esta vez a tensar todas sus fuerzas al máximo, y aunque las fanfarronadas de 900 000 hombres sean un disparate, siempre sería posible que se presentaran en Sajonia con una superioridad numérica considerable. Prusia no puede disponer en absoluto del cuerpo renano ni del westfaliano contra Austria, y del sajón solo en parte.[^8] Quedan los otros seis cuerpos de ejército, que difícilmente avanzarán contra el enemigo con 240 000 hombres. Si los austriacos, como se dice, se mantienen de momento a la defensiva en Italia, allí les bastan 150 000 hombres y pueden mandar perfectamente 300 000-350 000 contra Prusia, a no ser que los rusos los obliguen a ocupar Galitzia con muchas fuerzas. La batalla decisiva podría librarse entonces entre 180 000 prusianos y 240 000-280 000 austriacos, y sería casi infaliblemente un Jena[^9] y llevaría directamente a Berlín. Pero es difícil hacer hipótesis sobre esto, porque en el caso de los austriacos las tropas siempre son mucho más fuertes sobre el papel y además, precisamente ahora, se miente mucho.

Por desgracia, *monsieur* Charles va atrasado con el libro mayor, donde está mi cuenta,[^10] de modo que de momento ni siquiera puedo mirar como es debido cómo estoy, y como dentro de seis semanas se cierra el ejercicio y entonces tengo que tener un capital determinado en el negocio, tengo que atenerme a eso. En cuanto pueda, sumaré mi debe y mi haber y, si es posible de algún modo, te mandaré algo de dinero. En todo caso, puedes contar con que en los primeros días de julio, después del cierre del ejercicio, te procuraré enseguida unas 50 £.

Es una delicia leer la *Kreuzzeitung*,[^11] cómo sale en defensa del sufragio universal, del bonapartismo, de Víctor Manuel, etc. La porquería que *estos* tipos tienen que tragar ahora es descomunal.

Muchos saludos a tu mujer y a las chicas.

Tuyo, F. E.

[^1]: «Esta mano, enemiga de los tiranos», comienzo de un dístico latino atribuido al republicano inglés Algernon Sidney. Según la carta anterior de Marx, era la divisa del *Eidgenosse*, el periódico de Blind.
[^2]: «De ahí».
[^3]: Rudolf von Bennigsen (1824-1902), político liberal de Hannover, presidente de la Asociación Nacional (Nationalverein), partidaria de unificar Alemania bajo Prusia. En abril de 1866 Bismarck había propuesto en la Dieta federal un parlamento alemán elegido por sufragio universal.
[^4]: El rey Guillermo I de Prusia, entonces príncipe de Prusia, mandó en 1849 las tropas que aplastaron la campaña de Baden y el Palatinado en defensa de la Constitución del Imperio votada por la Asamblea de Fráncfort.
[^5]: La reserva del ejército prusiano, formada por hombres que ya habían cumplido el servicio en filas.
[^6]: «Mover el Aqueronte», el río de los infiernos: alusión al verso de Virgilio *Flectere si nequeo superos, Acheronta movebo* («Si no puedo doblegar a los dioses de arriba, moveré el Aqueronte», *Eneida*, VII, 312), es decir, recurrir a las fuerzas de abajo.
[^7]: La oposición liberal de la Cámara de Diputados prusiana, enfrentada a Bismarck desde 1862 por la reforma del ejército.
[^8]: El cuerpo de ejército prusiano de la provincia de Sajonia, no el ejército del reino de Sajonia.
[^9]: En la batalla de Jena (14 de octubre de 1806) Napoleón deshizo el ejército prusiano.
[^10]: El libro mayor de la casa Ermen & Engels, de la que Engels era socio desde 1864.
[^11]: La *Neue Preußische Zeitung*, órgano de los conservadores prusianos, llamada así por la cruz de hierro de su cabecera.
