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Title: Engels a Marx, Manchester, 11 de junio de 1866
Description: Engels manda vino a Marx, lo invita a Manchester y comenta las quiebras bancarias, el ambiente revolucionario en Alemania, el estado del ejército y de la Landwehr prusianos y los apaños financieros del Gobierno de Bismarck.
Author: Friedrich Engels
Date: 1866-06-11
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1866-06-11%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 11 de junio de 1866. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 984, pp. 339-340) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1866-06-11%20Engels%20an%20Marx).*

Manchester, 11 de junio de 1866.

Querido Mohr:

La caja de burdeos sale para ti esta noche. Es un vino muy bueno, de Borkheim.[^1] Te lo habría mandado antes, pero los chicos de aquí se han dormido en parte por exceso de trabajo. Hacía tiempo que tenían en la mano la dirección, que yo les había dejado escrita. Espero que el vino y el ejercicio regular te sienten bien. ¿Qué te parece si vinieras por aquí unos ocho días, a finales de este mes si quieres, y luego pudieras volverte a casa enseguida con el dinero en los primeros días de julio? Así podrías consultar a fondo a Gumpert.

Aquí hemos salido por los pelos sin daño de la ola de quiebras bancarias. Dronke me dijo él mismo que está algo pillado con Barnett,[^2] pero más por tener que cambiar de banquero —tenía allí un crédito de 3000 £—; claro que también era accionista y en eso pierde. Eichhoff[^3] ha tenido también el honor de que quebrara su banquero y él quedara atrapado con 16 £. A él le importa poco; cuando no puede pagar una letra vencida, pues no la paga y ya está.

El señor G. Kinkel lleva ya años haciendo correr cada año que lo llaman a Zúrich; ¿será que al final les ha tocado de verdad a los de Zúrich cargar con él?

En Alemania la cosa tiene cada día un aire más revolucionario. En Berlín y en Barmen los obreros parados recorren las calles en grupos, amenazadores. G. Ermen,[^4] que volvió el viernes, me ha contado que en el puente del Rin de Coblenza se puso a hablar de la guerra con un teniente prusiano cualquiera; que el hombre tenía muchas dudas sobre cómo acabaría la cosa, que reconocía que tanto la tropa como el mando de los austriacos eran mejores que los prusianos, y que a la pregunta de G. Ermen —qué pasaría si a los prusianos les daban una paliza— contestó: «Entonces tendremos revolución». Otro filisteo me contó que en Colonia había oído de buena fuente que la Landwehr[^5] iba a repartirse por compañías entre las tropas de línea y que los regimientos de la Landwehr se completarían otra vez con tropa de línea; que la orden ya había salido. En todo caso, el ejército tiene que estar en un estado que solo permite esperar un éxito si los austriacos cruzan la frontera *primero*, y eso, esta vez, no parecen quererlo de ninguna manera. Pero precisamente por eso tampoco los prusianos quieren lanzarse. Así que la situación puede alargarse todavía unos ocho días, hasta que se ponga tan tensa que se rompa.

Es preciosa la ironía histórica que se está representando con Bismarck. En el mismo momento en que suelta frases liberales, tiene que cometer actos absolutistas. De un tirón proclamará la Constitución del Imperio alemán y suspenderá la Constitución prusiana (los decretos ya están listos). ¡Buena idea, querer hacer de Bonaparte contra los burgueses con los *junkers* detrás en lugar de los campesinos!

La Landwehr será en esta guerra tan peligrosa para los prusianos como lo fueron en 1806 los polacos,[^6] que también eran más de un tercio del ejército y desorganizaron todo el tinglado ya antes de la batalla. Solo que la Landwehr, en lugar de desbandarse, se rebelará después de la derrota.

Toda la orilla izquierda del Rin está desguarnecida; en Luxemburgo solo hay dos regimientos de la Landwehr, y dicen que la fortaleza se va a vaciar ya a escondidas; en Saarlouis hay solo un batallón de la Landwehr, todavía incompleto. Von der Heydt[^7] tiene que sacar adelante, por medio de Oppenheim,[^8] el negocio de las minas de carbón de Saarbrücken y del ferrocarril del Estado, para que tengan dinero, y también se va a vender el ferrocarril del Estado de Westfalia a la compañía del ferrocarril de Berg y la Marca. Los billetes de la caja de préstamos[^9] los ha adelantado el Banco de Prusia al Estado sobre sus *acciones del ferrocarril de Colonia-Minden*; la cosa no tenía otra finalidad. Y todos los banqueros de Berlín están conchabados con el Gobierno.

Creo que dentro de catorce días se arma en Prusia. Si se deja pasar esta ocasión sin aprovecharla, y si la gente se deja hacer esto, entonces ya podemos recoger tranquilamente nuestros bártulos revolucionarios y dedicarnos a la teoría pura.

Stieber[^10] es jefe de la policía de campaña, organiza el «complot Blind» y para ello ha vuelto a mandar a Londres a nuestro amigo Greiff.[^11] ¿No se le podría hacer dar una buena paliza?

Muchos saludos.

Tuyo, F. E.

[^1]: Sigismund Borkheim (1825-1885), demócrata alemán que había combatido en 1849 en Baden, emigrado en Londres y comerciante de vinos, amigo de Marx.
[^2]: El banco cuya quiebra mencionaba Marx en su [carta del 7 de junio](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1866-06-07%20Marx%20a%20Engels), probablemente el Barned's Banking Company de Liverpool.
[^3]: Wilhelm Eichhoff (1833-1895), periodista alemán, emigrado en Londres.
[^4]: Gottfried Ermen, socio de Engels en la casa Ermen & Engels.
[^5]: La reserva del ejército prusiano, formada por hombres que ya habían cumplido el servicio en filas.
[^6]: Los soldados reclutados en las provincias polacas que Prusia se había anexionado en los repartos de Polonia.
[^7]: August von der Heydt (1801-1874), banquero de Elberfeld, nombrado ministro de Hacienda de Prusia a principios de junio de 1866.
[^8]: La casa de banca Sal. Oppenheim jr. & Cie., de Colonia.
[^9]: *Darlehnskassenscheine*, billetes de las cajas públicas de préstamos creadas por el Gobierno prusiano en mayo de 1866 para financiar la guerra.
[^10]: Wilhelm Stieber (1818-1882), jefe de la policía política prusiana, organizador del proceso contra los comunistas de Colonia de 1852.
[^11]: El teniente de policía prusiano Greif (Engels escribe Greiff), que en 1851-1852 había dirigido en Londres el espionaje de los emigrados.
