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Title: Engels a Marx, Manchester, 10 de noviembre de 1867
Description: Engels previene contra el espía Warnebold, cuenta la enfermedad de Siebel y los artículos sobre El capital que este ha de colocar, y da detalles de las deudas de Freiligrath.
Author: Friedrich Engels
Date: 1867-11-10
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1867-11-10%20Engels%20a%20Marx
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*Carta de Friedrich Engels a Karl Marx, que vivía en Londres, escrita en Manchester el 10 de noviembre de 1867. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/3, Berlín, 1930, carta n.º 1070, pp. 447-448) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1867-11-10%20Engels%20an%20Marx).*

Manchester, 10 de noviembre de 1867.

Querido Mohr:

¡Qué conmovedora torpeza la de la carta del bueno de Kugelmann! ¡Y qué conocimiento de los hombres frente a *Warnebold*! El tipo le saca todo con tirabuzón y, encima, es un espía prusiano.[^1] *Tienes* que poner a Kugelmann al menos lo bastante al corriente sobre ese perro para que los prusianos no sigan enterándose de todo lo que hacemos. El perro abusa de tu confianza, y eso te libra de toda obligación para con él.

Ayer vi a Siebel en Liverpool. Me temo que el pobre diablo no saldrá de esta. La enfermedad ha avanzado mucho desde que lo vi; en Barmen se ha estropeado, ha tenido pleuresía 3 veces seguidas y tose mucho (lo que él llama tos convulsiva y vuelve con toda regularidad), aunque últimamente, en Honnef, en el Rin, se había repuesto y fortalecido algo. Por desgracia, solo pude hablar con él a solas poco rato; además de su mujer, siempre había algunos parientes. Aun así, dejamos arreglado lo principal.

*D'abord*: Siebel, *aunque había escrito a Meissner* para que le mandara uno por correo nada más salir, *no ha recibido ni visto un solo ejemplar* hasta el día de hoy. En cambio, el señor Rittershaus, que no da golpe, ha recibido uno, y Siebel creía que tú no le habías mandado ninguno a él y sí a Rittershaus, cosa que puede haberle molestado. Naturalmente, le aclaré la cosa, pero serían de agradecer unas líneas tuyas para él, que puedes meter en tu carta para mí. Pero ahora tienes que pedirle cuentas enseguida a Meissner por esta negligencia. El asunto nos ha costado 20 pequeñas reseñas que Siebel habría colocado enseguida en todos los periódicos, y no pudo porque no tenía el libro. Además, necesito tener aquí un ejemplar *a más tardar el 22 de noviembre*, para mandárselo a Siebel a Madeira, donde recuperará lo que se pueda. Pero ¿qué se puede decir de semejante dejadez? ¡Y esos son los alemanes, que piden autogobierno y *cannot look after their own business*![^2]

De los 3 artículos que llevé, mandamos enseguida 2 a la *Frankfurter Börsenzeitung* y a la *Düsseldorfer Zeitung*; esto último le sentará bien al señor Heinrich Bürgers con sus sabios reparos: ¡mi artículo —una reseña muy sencilla, sin ningún juicio, escrita para un periódico *nacionalliberal*— le parece demasiado arriesgado al animal![^3] El tercero se lo llevó él; probablemente irá a la *Barmer Zeitung*. Además, en cuanto Siebel tenga el libro, aparecerán notas en toda clase de periódicos ilustrados y de otro tipo. Asimismo, la *Weser-Zeitung* recibirá *a tempo* un folletín suyo y un artículo sobre el libro y solo podrá elegir entre publicar los dos o ninguno.[^4] (Con los folletines, Siebel atrae a los redactores, que andan escasos de ellos, y a menudo les deja que se queden con los honorarios). Ya se le ocurrirán otras cosas en cuanto tenga el libro.

*Ad vocem* Freiligrath: el buen hombre tenía unas 6000 £ de deudas, 4000 £ con el Banco Suizo, adelantadas sobre acciones de la Mansfield Co., que ya no valen nada, y el resto, deudas de honor. El comité ha arreglado esas deudas con un dividendo del 5 %, y algunas del 10 %. Freiligrath, pues, ha quebrado *in optima forma*.[^5] La colecta ascenderá a unos 30 000 táleros. Freiligrath, dice, no ha parado de mentirle al comité, ha ocultado sus deudas, ha hecho como si su mujer no supiera nada ni debiera saberlo, de modo que al final se pusieron muy groseros con él; incluso el día en que sabía que iba a llegar de Londres una carta que comunicaba que las deudas de honor ascendían a 2000 £, aún dijo que solo eran 1500 £, etc. En resumen, se ha portado de manera vulgar y cobarde. Yo le dije que estaba firmemente convencido de que la buena de Ida lo sabía todo al dedillo, a lo que respondió: ¿cómo habría podido entonces dar fiestas el verano pasado en Barmen? ¡Imagínate: Ida va pidiendo limosna y, al mismo tiempo, da fiestas a aquellos a quienes pide, con el dinero que todavía no se ha pagado![^6]

Me extraña no tener todavía de Tussy acuse de recibo de mi aportación al fondo de entierro de Freiligrath.[^7] *That is not businesslike.*[^8]

Tuyo, F. E.

[^1]: Según Engels, Warnebold, conocido de Kugelmann en Hanóver, era un espía de la policía prusiana.
[^2]: «No saben ocuparse de sus propios asuntos».
[^3]: Heinrich Bürgers, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas pasado a los progresistas, estaba relacionado con la *Düsseldorfer Zeitung*.
[^4]: La *Weser-Zeitung*, diario liberal de Bremen. *A tempo*: «al mismo tiempo».
[^5]: «En toda regla». Ferdinand Freiligrath había dirigido en Londres la sucursal del Banco General de Suiza hasta su cierre en 1865.
[^6]: Ida Freiligrath (1817-1899), mujer del poeta.
[^7]: Burla de Engels con la colecta nacional en favor de Freiligrath. Eleanor («Tussy») Marx, la hija menor de Marx, que tenía entonces doce años.
[^8]: «Eso no es serio en los negocios».
