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Title: Marx a Engels, [Londres,] 8 de enero de 1868 (2)
Description: Marx enumera los tres elementos completamente nuevos de El capital que se le han escapado a Dühring (la forma general de la plusvalía, el doble carácter del trabajo y el salario como forma irracional en que se manifiesta una relación oculta), se queja del silencio de Liebknecht sobre el libro y da noticias de Viena, de la Fortnightly Review y de Pyat.
Author: Karl Marx
Date: 1868-01-08
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1868-01-08%20Marx%20a%20Engels%20%282%29
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*Segunda carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el mismo 8 de enero de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1094, pp. 6-8) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1868-01-08%20Marx%20an%20Engels%20%282%29).*

8 de enero de 1868.

*Dear Fred*:

*Ad vocem*[^1] *Dühring*. Ya es mucho que el hombre acepte casi en positivo el apartado sobre la «*acumulación originaria*». Todavía es joven. Como partidario de Carey,[^2] está en oposición directa a los *freetraders*.[^3] Además es *Privatdozent*, así que no le disgusta que el *profesor* Roscher, que les cierra el paso a todos, reciba unas cuantas patadas. Hay una cosa de su caracterización que me ha llamado mucho la atención. A saber: mientras la determinación del valor por el tiempo de trabajo queda «indeterminada», como en el propio Ricardo, no pone *shaky*[^4] a la gente. Pero en cuanto se la relaciona exactamente con la jornada laboral y sus variaciones, se les enciende una luz nueva muy desagradable. Creo que Dühring ha reseñado el libro, en parte, por pura malicia contra Roscher. Su miedo a que también a él lo «roscherice» se huele, desde luego, a la legua. Es curioso que el tipo no capte los tres elementos completamente nuevos del libro: 1. Que, en contraste con *toda* la economía anterior, que trata *de entrada* como dados los fragmentos particulares de la plusvalía, con sus formas fijas de renta, ganancia e interés, yo trato primero la forma general de la plusvalía, en la que todo eso se encuentra todavía sin separar, por así decirlo, en solución.

2. Que a los economistas, sin excepción, se les escapó algo tan sencillo como que, si la mercancía es la dualidad de valor de uso y valor de cambio, también el trabajo representado en la mercancía tiene que poseer un doble carácter, mientras que el mero análisis del trabajo *sans phrase*,[^5] como en Smith, Ricardo, etc., tiene que tropezar por todas partes con lo inexplicable. Este es, en efecto, todo el secreto de la concepción crítica.

3. Que por primera vez se presenta el salario como forma irracional en que se manifiesta una relación oculta tras él, y que esto se expone exactamente en las dos formas del salario: el salario por tiempo y el salario a destajo. (Me ayudó que en las matemáticas superiores se encuentren a menudo fórmulas de este tipo.)

En cuanto a las modestas objeciones que hace el señor Dühring a la determinación del valor, en el tomo II se asombrará de lo poco que la determinación del valor rige «inmediatamente» en la sociedad burguesa. En efecto, *ninguna* forma de sociedad puede impedir que, *one way or another*,[^6] el tiempo de trabajo disponible de la sociedad regule la producción. Pero mientras esta regulación no se lleve a cabo mediante el control directo y consciente de la sociedad sobre su tiempo de trabajo —cosa que solo es posible con la propiedad común—, sino mediante el movimiento de los precios de las mercancías, sigue en pie lo que tú ya dijiste con todo acierto en los *Deutsch-Französische Jahrbücher*.[^7]

*Ad vocem* Viena. Te mando varios periódicos vieneses (de los que tienes que devolverme el *Neue Wiener Tageblatt*, que es de Borkheim, y guardarte los demás), en los que verás dos cosas: primero, lo importante que es Viena como mercado en este momento, porque allí hay vida nueva; segundo, cómo hay que tratar allí el asunto. No encuentro la dirección del profesor Richter. Quizá tengas tú la carta de Liebknecht en que viene. Si no, escríbele que te la mande, y luego envía los artículos *directamente a Richter*, pero no por medio de Liebknecht.

Porque me parece que Wilhelmchen no es en absoluto *altogether bona fide*.[^8] Él (por quien yo tuve que encontrar tanto tiempo para reparar sus burradas en la *Allgemeine Zeitung* de Augsburgo, etc.)[^9] no ha encontrado hasta ahora *tiempo* ni siquiera para *nombrar* públicamente el título de mi libro o mi propio nombre. Pasa por alto el asunto de la *Zukunft*[^10] solo para no verse en el apuro de perder su grandeza independiente. ¡Tampoco hubo tiempo para decir ni una palabra en el periódico obrero que sale bajo el control directo de su amigo Bebel (la *Deutsche Arbeiterhalle*, de Mannheim)![^11] En una palabra, si mi libro no ha sido silenciado por completo, no es desde luego gracias a Wilhelmchen. Primero no lo había leído (aunque en una carta a Jennychen se burla de Richter, que cree que hay que entender un libro para hacerle propaganda), y segundo, después de haberlo leído o de fingir que lo ha leído, no tiene tiempo; aunque sí tiene tiempo, desde que le conseguí la *subvention* de Borkheim, para escribirle a Borkheim dos cartas por semana; aunque, en vez de mandarle a Strohn las acciones correspondientes al dinero de este, que le llegó por mis manos y gracias a mi mediación, pide la dirección de Strohn para poder también enredar directamente con él, a mis espaldas, y cubrirlo de cartas como a Borkheim.[^12] En una palabra, Wilhelmchen quiere darse importancia y, sobre todo, que el público no se distraiga de ocuparse de Wilhelmchen. Ahora hay que hacer como que no se nota, pero tratarlo con cautela. En cuanto a su vocación austriaca, no se le puede creer nada hasta que se haya cumplido. Y en segundo lugar, si se llega a eso, no se lo desaconsejamos, sino que, *if necessary*,[^13] le explicamos solamente lo que yo le expliqué cuando entró en la *Norddeutsche* de Brass:[^14] que, si volvía a comprometerse, llegado el caso se le *desautorizaría públicamente*. Se lo dije delante de testigos cuando se marchó a Berlín.

Creo que también puedes mandar artículos *directamente* a la *Neue Freie Presse* (Viena), que te adjunto. El actual copropietario, el doctor *Max Friedländer* (primo y enemigo mortal de Lassalle), fue aquel para quien durante bastante tiempo fui corresponsal de la antigua *Presse* de Viena y de la *Oderzeitung*.[^15]

Por último, en cuanto a la *Internationale Revue*, Fox (al que un periódico inglés ha mandado a Viena de visita y para establecer contactos) me pidió hace unos días desde Viena una carta de recomendación para Arnold Hilberg.[^16] Se la mandé, y al mismo tiempo, en esa carta, le dije al susodicho Hilberg que las circunstancias nos habían impedido escribir, que este año haríamos algo, etc.

*Fortnightly Review*. El profesor *Beesly*, que es uno de los triunviros que dirigen en secreto esta revista, le ha declarado a su amigo especial Lafargue (al que invita constantemente a comer a su casa) que está moralmente seguro (¡depende por completo de él!) de que la crítica será aceptada. Lafargue se la entregaría en mano.[^17]

*Ad vocem* Pyat. En el *Times* de hoy verás la *Address* de los *French democrats* sobre el fenianismo, que ha enviado Pyat (y que apareció hace cuatro semanas).[^18] La cosa es así. El Gobierno francés ha abierto una investigación (empezando por *visites domiciliaires*[^19] a nuestros corresponsales en París) contra la Asociación Internacional como *société illicite*.[^20] Ítem, ha enviado al Gobierno inglés, probablemente, cartas sobre el fenianismo escritas por nuestro Dupont.[^21] El señor Pyat, que siempre ha denigrado nuestra «Asociación» como no revolucionaria, bonapartista, etc., teme este *turn*[^22] de las cosas y trata de darse a toda prisa la apariencia de que *él* tiene algo que ver con el asunto y está *moving*.[^23]

*Ad vocem* Benedek: ¿Me puedes dejar el cuaderno *for a few days*?[^24] Ya te has acreditado dos veces, primero como profeta táctico (en el asunto de Sebastopol) y después como estratégico (en la guerra prusiano-austriaca).[^25] Pero la estupidez de que son capaces los hombres no la puede prever «ninguna razón de los razonables».[^26]

*Ad vocem* carbuncos. He consultado a los médicos. Nada nuevo. Todo lo que dicen estos señores viene a parar en que habría que ser *rentista* para vivir según sus prescripciones, en vez de ser, como yo, un pobre diablo más pobre que una rata. Si ves a Gumpert, puedes decirle que (hasta *this moment*,[^27] en que escribo) siento en el cuerpo un hormigueo punzante, es decir, sangre. Me parece que para este año todavía no he acabado del todo con la cosa.

*My compliments to Mrs. Burns.*[^28]

*Salut.*

Tuyo, Mohr.

[^1]: «A propósito de».
[^2]: Henry Charles Carey, economista norteamericano, proteccionista.
[^3]: «Librecambistas».
[^4]: «Inquieta», «nerviosa».
[^5]: «A secas», sin más determinación.
[^6]: «De un modo u otro».
[^7]: En el [*Esbozo de una crítica de la economía política*](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/1844%20Esbozo%20de%20una%20cr%C3%ADtica%20de%20la%20econom%C3%ADa%20pol%C3%ADtica), que Engels publicó en los *Deutsch-Französische Jahrbücher* (París, 1844).
[^8]: «Del todo de buena fe».
[^9]: Liebknecht había sido corresponsal en Londres de la *Allgemeine Zeitung* de Augsburgo, el periódico al que Carl Vogt llevó a los tribunales en 1859.
[^10]: La recopilación de los plagios de Hofstetten que Marx mandó a Guido Weiss para la *Zukunft* de Berlín; véase la carta de Marx del [7 de diciembre de 1867](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1867-12-07%20Marx%20a%20Engels).
[^11]: La *Deutsche Arbeiterhalle*, órgano de la Federación de Asociaciones Obreras Alemanas, que presidía August Bebel.
[^12]: Wilhelm Strohn, antiguo miembro de la Liga de los Comunistas, comerciante en Bradford, había adelantado dinero para el periódico de Liebknecht a cambio de acciones.
[^13]: «Si hace falta».
[^14]: La *Norddeutsche Allgemeine Zeitung* de Berlín, de August Brass, en la que Liebknecht entró a trabajar en 1862 y que pronto se convirtió en órgano de Bismarck.
[^15]: Marx escribió para *Die Presse* de Viena en 1861-1862 y para la *Neue Oder-Zeitung* de Breslau en 1855.
[^16]: Peter Fox, periodista inglés, miembro del Consejo General de la Internacional. Arnold Hilberg editaba en Viena la *Internationale Revue*.
[^17]: Se trata del resumen de *El capital* que Engels había escrito para la *Fortnightly Review*.
[^18]: Félix Pyat, demócrata francés emigrado en Londres, enemigo declarado de la Internacional. *Address*: «manifiesto»; *French democrats*: «demócratas franceses».
[^19]: «Registros domiciliarios».
[^20]: «Sociedad ilícita». El proceso contra la sección de París de la Internacional se celebró en marzo de 1868.
[^21]: Eugène Dupont, fabricante de instrumentos musicales, secretario corresponsal del Consejo General para Francia.
[^22]: «Giro».
[^23]: «Que mueve cosas», que está en acción.
[^24]: «Unos días». Es el cuaderno del informe del estado mayor prusiano sobre la guerra de 1866 del que hablaba Engels en su carta del [6 de enero](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1868-01-06%20Engels%20a%20Marx).
[^25]: Engels había comentado la guerra de Crimea (1854-1855) y la guerra de 1866 en artículos y cartas.
[^26]: Verso del poema de Schiller *Las palabras de la fe*.
[^27]: «Este momento».
[^28]: «Mis saludos a Mrs. Burns».
