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Title: Marx a Engels, [Londres,] 25 de marzo de 1868
Description: Marx comenta a Engels la importancia de los libros de Maurer sobre la marca germánica, la «ceguera judicial» de los eruditos ante la propiedad común primitiva y el libro de Fraas sobre el clima y la vegetación, en el que ve una tendencia socialista inconsciente.
Author: Karl Marx
Date: 1868-03-25
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1868-03-25%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres (el lugar no figura en la carta) el 25 de marzo de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1119, pp. 32-34) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1868-03-25%20Marx%20an%20Engels).*

25 de marzo de 1868.

*Dear Fred*:

Ayer quería escribirte desde el Museo, pero de pronto me sentí tan sumamente mal que tuve que cerrar el interesantísimo libro que tenía entre manos. Fue como si me cayera un velo negro sobre los ojos. Y además, un dolor de cabeza terrible y opresión en el pecho. Así que me volví a casa vagabundeando. El aire y la luz me sentaron bien, y en casa dormí *for some time*. Mi estado es tal que en realidad debería dejar todo trabajo y todo pensar *for some time*; pero *me costaría, aun si tuviera los medios para andar vagabundeando por ahí*.

*Ad vocem Maurer*:[^1] sus libros son extraordinariamente importantes. No solo los tiempos primitivos, sino todo el desarrollo posterior de las ciudades libres imperiales, de los terratenientes con inmunidad, del poder público, de la lucha entre el campesinado libre y la servidumbre, adquieren una forma completamente nueva.

En la historia de la humanidad pasa como en la paleontología. Cosas que están delante de las narices no las ven, por principio, por cierta *judicial blindness*,[^2] ni siquiera las cabezas más eminentes. Más tarde, cuando ha llegado su hora, uno se asombra de que lo que no se veía muestre todavía sus huellas por todas partes. La primera reacción contra la Revolución francesa y la Ilustración unida a ella fue, naturalmente, verlo todo medieval, romántico, y ni siquiera gente como Grimm está libre de eso. La segunda reacción —y corresponde a la tendencia socialista, aunque esos sabios no tengan idea de que están relacionados con ella— consiste en mirar más allá de la Edad Media, hasta los tiempos primitivos de cada pueblo. Y entonces se sorprenden de encontrar en lo más antiguo lo más nuevo, e incluso *egalitarians to a degree*[^3] ante los que Proudhon se estremecería.

Hasta qué punto estamos todos presos de esta *judicial blindness*: precisamente en *mi* tierra, en el *Hunsrück*,[^4] el antiguo sistema germánico ha perdurado hasta estos *últimos* años. ¡Ahora recuerdo que mi padre, *como abogado*, me hablaba de ello! Otra prueba: igual que los geólogos, incluso los mejores, como Cuvier, interpretaron completamente al revés ciertos *facts*, los filólogos de la talla de un Grimm *tradujeron* mal las frases latinas más sencillas porque estaban dominados por Möser, etc. (que, lo recuerdo, estaba encantado de que entre los alemanes nunca hubiera existido la «libertad», pero sí «el aire hace siervo»).[^5] Por ejemplo, el conocido pasaje de Tácito: «*arva per annos mutant et superest ager*», que quiere decir: cambian (por sorteo, de ahí también las *sortes* de todas las *Leges Barbarorum* posteriores)[^6] los campos (*arva*), y queda tierra comunal (*ager*, por oposición a *arva*, como *ager publicus*), lo traducen Grimm y otros así: cada año cultivan campos nuevos, ¡y todavía sigue quedando tierra (sin cultivar)![^7]

Lo mismo con el pasaje «Colunt *discreti ac diversi*», que debía probar que los alemanes explotaron desde siempre granjas aisladas, como junkers westfalianos. Pero en *ese mismo* pasaje se dice a continuación: «*Vicos locant* non in nostrum morem *connexis* et *cohaerentibus aedificiis*: suum quisque locum *spatio circumdat*»,[^8] y aldeas germánicas primitivas de esa forma descrita existen todavía aquí y allá en Dinamarca. Escandinavia tenía que llegar a ser, naturalmente, tan importante para la jurisprudencia y la economía alemanas como para la mitología alemana. Y solo partiendo de allí pudimos volver a descifrar nuestro pasado. Por lo demás, hasta Grimm y compañía encuentran en César que los alemanes se asentaban siempre como comunidades de linaje, no como individuos: «gentibus cognationibusque, qui uno coiereant».[^9]

¿Y qué diría el viejo Hegel si se enterase en el más allá de que lo *general* [*das Allgemeine*] no significa en alemán y en nórdico otra cosa que la tierra comunal [*Gemeinland*], y lo *particular* [*das Sundre, Besondre*] nada más que la propiedad separada [*Sondereigen*] segregada de la tierra comunal? Ahí sí que las categorías lógicas brotan, maldita sea, de «nuestro trato».[^10]

Muy interesante es el libro de Fraas (1847): *Klima und Pflanzenwelt in der Zeit, eine Geschichte beider*,[^11] para demostrar que en tiempos *históricos* cambian el clima y la flora. Es darwinista antes de Darwin y hace surgir las *especies* mismas en tiempos históricos. Pero al mismo tiempo es agrónomo. Sostiene que con el cultivo —y en proporción a su grado— se pierde la «humedad» tan querida por los campesinos (de ahí también que las plantas emigren del sur al norte), y que al final se forma la estepa. El primer efecto del cultivo es útil; a la postre, devastador, por la deforestación, etc. Este hombre es tan filólogo de gran erudición (ha escrito libros en *griego*) como químico, agrónomo, etc. La conclusión es que el cultivo, cuando avanza de manera espontánea y no está *dirigido conscientemente* (a eso, naturalmente, no llega él, como burgués), deja tras de sí desiertos: Persia, Mesopotamia, etc., Grecia. ¡Así que otra vez una tendencia socialista inconsciente!

Este Fraas es interesante también como muestra de lo alemán. Primero doctor en medicina, luego inspector y profesor de química y tecnología. Ahora jefe de la veterinaria bávara, catedrático de universidad, jefe de los experimentos agronómicos del Estado, etc. En sus últimas cosas se le nota la edad avanzada, pero sigue siendo un tipo con brío. ¡Ha andado mucho por Grecia, Asia Menor, Egipto! También es importante su historia de la agricultura.[^12] A Fourier lo llama «este socialista piadoso y humanista». De los albaneses, etc.: «toda clase de fornicaciones y estupros simiescos».

Es necesario mirar con detenimiento lo nuevo y lo más nuevo sobre agricultura. La escuela *física* se opone a la *química*.

No olvides devolverme la carta del fabricante de Kugelmann.[^13]

Nada me alegra más que la idea de verte aquí.

Tuyo, K. M.

¡A propósito! Ha aparecido el sombrero de plantador de Edgar,[^14] y esta vez puedes llevárselo a Mrs. Lizzy.

[^1]: «En cuanto a Maurer». Georg Ludwig von Maurer (1790-1872), historiador del derecho bávaro, autor de una serie de libros sobre la constitución de la marca, de los señoríos, de la aldea y de la ciudad en la antigua Alemania, que Marx leía desde comienzos de marzo (véase [1868-03-14 Marx a Engels](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1868-03-14%20Marx%20a%20Engels)).

[^2]: «Ceguera judicial»: ceguera impuesta como castigo, expresión bíblica corriente en inglés.

[^3]: «Igualitarios hasta cierto punto».

[^4]: Comarca montañosa de Renania, entre el Mosela y el Rin, no lejos de Tréveris, la ciudad natal de Marx.

[^5]: Justus Möser (1720-1794), historiador y publicista de Osnabrück. «Luft macht eigen» («el aire hace siervo») es un viejo principio jurídico alemán: quien se asentaba en tierra de un señor caía en su servidumbre; lo contrario de «el aire de la ciudad hace libre».

[^6]: *Sortes*: los lotes de tierra repartidos por sorteo. *Leges Barbarorum*: las compilaciones de derecho de los pueblos germánicos de la Alta Edad Media.

[^7]: Tácito, *Germania*, 26.

[^8]: Tácito, *Germania*, 16: «Viven separados y dispersos [...]. Sus aldeas no las disponen a nuestra manera, con edificios unidos y contiguos: cada uno rodea de espacio su sitio».

[^9]: César, *De bello Gallico*, VI, 22: «por gentes y linajes que se habían reunido».

[^10]: Juego de palabras: en alemán *allgemein* («general») contiene *gemein* («común»), y *besonder* («particular») contiene *sonder* («separado»), como en *Sondereigen*, la propiedad privada desgajada de la marca común. «Nuestro trato» (*unser Verkehr*): las relaciones sociales.

[^11]: Carl Fraas, *Klima und Pflanzenwelt in der Zeit, ein Beitrag zur Geschichte beider* («El clima y el mundo vegetal en el tiempo: una contribución a la historia de ambos»), Landshut, 1847. Fraas (1810-1875) fue agrónomo y botánico bávaro.

[^12]: Carl Fraas, *Geschichte der Landbau- und Forstwissenschaft* (Múnich, 1865).

[^13]: Véase [1868-03-16 Marx a Engels](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1868-03-16%20Marx%20a%20Engels).

[^14]: Edgar von Westphalen, hermano de Jenny Marx, que había vivido muchos años en Texas.
