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Title: Marx a Engels, Londres, 11 de julio de 1868
Description: Marx da cuenta de sus deudas y se burla de Faucher, que lo hace discípulo de Bastiat, cuya teoría del valor como «servicio» remonta a Schmalz, Garnier y Ganilh.
Author: Karl Marx
Date: 1868-07-11
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1868-07-11%20Marx%20a%20Engels
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*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Manchester, escrita en Londres el 11 de julio de 1868. Se conserva completa. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1156, pp. 73-74) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1868-07-11%20Marx%20an%20Engels).*

Londres, 11 de julio de 1868.

*Dear Fred*:

Recibidas las 10 £, con *best thanks*. He pagado en el acto 3 £ 5 de impuestos, 3 £ al *cheesemonger* (al que, por cierto, pago al contado desde hace semanas, porque, igual que el *teegrocer*,[^1] ya no fía nada) y 1 £ 10 al boticario. Al panadero le debo unas 17 £, y el hombre, que siempre ha sido muy amigo nuestro, está en grandes apuros. Me resulta odioso apretarte así. ¡Si al menos supiera encontrar una salida *inmediata*!

Las niñas van bastante bien, aunque Jennychen todavía está muy débil. El *temper*[^2] que reina en esta casa no está hecho precisamente para convalecientes. Mi mujer, además, tampoco está muy católica, y por eso se irrita sin motivo.

Te adjunto:

1. *Kugelmann*: le he contestado enseguida que *no* se le ocurra soltarle al Mannequin Pisse Faucher la carta que pensaba mandarle.[^3]

2. La crítica del digno Faucher; otra en el *Literarisches Zentralblatt*.[^4] Las dos tienes que devolvérmelas.

3. Carta de Dietzgen, que también ha escrito un artículo sobre mi libro.[^5]

No puedes entender toda la gracia de la farsa del Mannequin Pisse Faucher, que me hace discípulo de Bastiat. Resulta que Bastiat dice en sus *Armonías*: «Si alguien le explicara, a partir de la determinación del valor por el tiempo de trabajo, por qué el aire *no* tiene valor y el *diamante* tiene un valor *alto*, echaría su libro al fuego».[^6] Como yo he realizado esa terrible proeza, Faucher tiene que demostrar que de hecho acepto a Bastiat, que declara que no hay «ninguna medida» del valor.

La manera como el señor Bastiat deriva el valor del diamante es la siguiente auténtica conversación de viajante de comercio:

«Caballero, cédame usted su diamante. — Caballero, con mucho gusto; cédame usted a cambio su trabajo de todo un año». En vez de contestar el colega de negocios: «Querido mío, si yo estuviera condenado a trabajar, comprenderá usted que tendría otras cosas que comprar que diamantes», dice: «Pero, caballero, usted no ha sacrificado ni un minuto para adquirirlo. — Pues bien, caballero, intente encontrar un minuto semejante. — Pero, en buena justicia, deberíamos cambiar a *trabajo igual*. — No, en buena justicia, usted aprecia sus servicios y yo los míos. Yo no le obligo: ¿por qué iba a obligarme usted? Deme un año entero, o busque usted mismo un diamante. — Pero eso me llevaría a diez años de penosas búsquedas, sin contar una probable decepción al final. Me parece más sensato y más provechoso emplear esos diez años de otra manera. — Precisamente por eso creo que todavía le hago un *servicio* al no pedirle más que un año. Le ahorro nueve, y por eso atribuyo mucho *valor a este servicio*».[^7]

¿No es el viajante de vinos en carne y hueso?

Por lo demás —y esto no lo saben los Bastiat alemanes—, ese desdichado giro de que el valor de las mercancías está determinado por el trabajo, no por el que cuestan, sino por el que le *ahorran* al comprador (frase infantil para no decir más que vaguedades sobre la relación del intercambio con la división del trabajo), no es invento de Bastiat, como no lo es ninguna otra de sus categorías de viajante de vinos.

El viejo asno de Schmalz, el cazador prusiano de demagogos, dice (edición alemana de 1818, francesa de 1826):[^8] «El trabajo ajeno, en general, nunca produce para nosotros más que un *ahorro de tiempo*, y ese ahorro de tiempo es todo lo que constituye su *valor* y su *precio*. El carpintero, por ejemplo, que me hace una mesa, y el criado que lleva mis cartas al correo, que me sacude la ropa o que busca para mí las cosas que necesito, me prestan uno y otro *un servicio* absolutamente de la misma naturaleza: uno y otro me *ahorran* tanto el tiempo que yo estaría obligado a emplear por mí mismo en mis [esas] ocupaciones como el que habría tenido que dedicar a adquirir la aptitud y el talento que exigen».

El viejo Schmalz era un epígono de los fisiócratas. Lo dice en polémica contra el *travail productif* e *improductif*[^9] de A. Smith y parte del principio de ellos de que solo la agricultura produce valor real. Esas cosas las sacó de *Garnier*. Algo parecido, por otro lado, en el epígono de los mercantilistas *Ganilh*.[^10] *Ditto* en polémica contra esa distinción de A. Smith. ¡Así que la polémica de epígonos desde dos puntos de vista que todavía no tienen ni la menor idea del valor —eso es lo que copia Bastiat! ¡Y este es el último descubrimiento en Alemania! Lástima que no exista ningún periódico donde se pueda destapar este plagio de Bastiat.

*Salut.*

Tuyo, K. M.

[^1]: *Cheesemonger*: «quesero», el tendero; *teegrocer*: el tendero de té y ultramarinos.
[^2]: «Humor».
[^3]: Juego de palabras con el Manneken Pis de Bruselas. Julius Faucher (1820-1878), economista librecambista, había reseñado burlonamente *El capital* en su *Vierteljahrschrift für Volkswirtschaft und Kulturgeschichte*. Ludwig Kugelmann, médico de Hannover, amigo de Marx.
[^4]: Revista bibliográfica semanal de Leipzig.
[^5]: Joseph Dietzgen (1828-1888), curtidor y filósofo autodidacta, entonces en San Petersburgo.
[^6]: Frédéric Bastiat (1801-1850), economista librecambista francés, autor de *Harmonies économiques* (1850).
[^7]: El diálogo, en francés en el original, procede de las *Harmonies économiques* de Bastiat.
[^8]: Theodor Schmalz (1760-1831), jurista y economista prusiano, que en 1815 denunció a las sociedades patrióticas y dio pie a la persecución de los «demagogos». Marx cita la traducción francesa de su *Staatswirthschaftslehre in Briefen* (*Économie politique*, París, 1826); la cita va en francés en el original.
[^9]: «Trabajo productivo e improductivo».
[^10]: Germain Garnier (1754-1821), traductor francés de Adam Smith; Charles Ganilh (1758-1836), economista francés.
