---
Title: Marx a Engels, Argel, 1 de marzo de 1882
Description: Marx cuenta su mala llegada a Argel, el traslado a la pensión Victoria sobre la bahía, los temporales y el empeoramiento de la tos, el tratamiento del doctor Stephann y cuánto le absorbe el recuerdo de su mujer.
Author: Karl Marx
Date: 1882-03-01
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1882-03-01%20Marx%20a%20Engels
---


*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Londres, escrita en Argel el 1 de marzo de 1882. Se conserva completa. Marx mezcla constantemente inglés y francés; dejamos en esas lenguas, en cursiva, las expresiones con color propio y traducimos el resto. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1518, pp. 527-529) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1882-03-01%20Marx%20an%20Engels).*

1 de marzo de 1882.

Hôtel Pension Victoria, Mustapha Supérieur, Boulevard Bon Acceuil, *Argel*.

(Ya podéis escribirme directamente a la dirección de arriba.)

*Dear Fred*:

El telegrama que te mandé se adelantó a la postal, porque esta quizá habría causado una alarma inútil.[^1] El hecho es que, gracias a una acumulación de pequeñas circunstancias desfavorables (incluida la travesía), mi *corpus delicti* desembarcó en Argel el 20 de febrero helado hasta los tuétanos.

El mes de diciembre fue horrible en Argel, enero de buen tiempo, febrero frío y además húmedo. Todavía pillé los 3 días, 20, 21 y 22 de febrero, los más fríos del susodicho mes. Sin sueño, sin apetito, con mucha tos, algo desorientado, no sin algún que otro arrebato de *profunda melancolía*, como el gran Don Quijote. ¿Volver *at once* a Europa, sin haber conseguido nada, con los *faux frais*, y encima con la perspectiva de otras 2 noches en uno de los camarotes, con la cabeza torturada por el escándalo del ruido de las máquinas? ¿O bien escapar de seguro al *quid pro quo* con un viaje inmediato a Biskra, muy cerca del desierto del Sáhara?[^2] Pero, dados los medios de comunicación o de transporte del caso, eso exige otro viaje de 7-8 días, penoso y, según me dijeron personas conocedoras de las circunstancias a las que consulté, nada seguro para un inválido *pro nunc*, por los posibles *incidents* antes de llegar a Biskra. Como de todos modos la tarde del 22 de febrero el termómetro apuntaba algo favorable, y como el mismo día de mi llegada ya había descubierto, con el buen juez Fermé, el Hotel Pension Victoria, dejé el Grand Hotel d’Orient (donde también *se alojaba* el abominable radical filosófico Ashton Dilke; por cierto, en *Le Petit Colon* y en otros *petits journaux* argelinos todo inglés es un lord, y hasta Bradlaugh figura aquí como lord Bradlaugh)[^3] y me trasladé con el equipaje a *une des collines* fuera de las fortificaciones, al este de la ciudad. Aquí, una situación magnífica: delante de mi habitación, la bahía del Mediterráneo, el puerto de Argel, villas que suben en anfiteatro por las colinas (barrancos debajo de las colinas, otras colinas encima); más lejos, montañas, entre ellas, visibles, las cumbres nevadas detrás de Matifou, en las montañas de Cabilia, los picos más altos del Djurdjura.[^4] (Todas las colinas citadas son de piedra caliza.) Por la mañana, a las 8, nada más mágico que el panorama, el aire, la vegetación, una maravillosa *mélange* europeo-africana. Todas las mañanas, hasta las 10, o de 9 a 11 más o menos, doy mi paseo entre los barrancos y las colinas que quedan por encima de la mía.

Con todo, aquí no se vive más que de polvo. Al principio, del 23 al 26 de febrero, solo un cambio realmente excelente; pero ahora (y eso que yo seguía tan *helado* que mi ropa, aun entonces, se distinguía de la que llevaba en la isla de Wight y en la ciudad de Argel *únicamente* en que hasta ahora, en la villa, solo he cambiado el gabán de rinoceronte por mi *gabán* ligero, sin cambiar nada más) empezó (y ahora durará quizá 9 días a partir del 27 de febrero) la llamada *tempête*, *c’est-à-dire* el estruendo del viento con truenos y relámpagos, una época peligrosa y traicionera muy temida incluso por los indígenas. Así que, en realidad, hasta ahora solo 3 días de verdad buenos.

Mientras tanto, la tos me iba de mal en peor día tras día, el *crachement* abominable, poco sueño y, sobre todo, una desagradable sensación de que mi *lado izquierdo* ha quedado estropeado para siempre por la *perish*, y el ánimo por los suelos.[^5] Así que llamé al doctor Stephann (el mejor médico de Argel). Lo he visto ayer y hoy. ¿Qué hacer? Ahora mismo voy a Argel a que me preparen lo que me ha recetado; después de reconocerme muy a fondo, es lo siguiente: 1, *collodion cantharidal*, pintado sobre la piel con pincel; 2, *arséniate de soude*, con una cantidad determinada de agua; 1 cucharada sopera cada vez; 3, en caso necesario, sobre todo de noche cuando haya tos, una cucharada de una mezcla de codeína y *julep gommeux*.[^6] Vuelve a verme dentro de 8 días; los ejercicios físicos que me ha prescrito, dentro de límites muy moderados; nada de verdadero trabajo intelectual, salvo alguna lectura para distraerme. ¡Así que, en realidad, no estoy ni un poco más adelantado (más bien algo atrasado) que antes en Londres! ¡Por eso uno no debe hacerse nunca ilusiones demasiado optimistas!

Tengo que dejarlo, porque he de ir a Argel a la farmacia. Por cierto, ya sabes que pocos son más reacios que yo al patetismo demostrativo; aun así, mentiría si no confesara que mi pensamiento está en gran parte absorbido por el recuerdo de mi mujer, que fue una parte tan grande de lo mejor de mi vida.[^7] Di a mis hijas de Londres que escriban al *Old Nick* en vez de esperar a que él les escriba primero.

¿Cómo le va a Pumps con esa seria tarea de crear hombres? Dale mis mejores saludos.[^8]

Saludos a Helen; lo mismo a Moore y a Schorlemmer.[^9]

Y ahora, *old good fellow*. Tuyo, Mohr.

*Apropos!* El doctor Stephann, igual que mi querido doctor Donkin, no se olvida… ¡del coñac!

[^1]: La postal del 21 de febrero: [1882-02-21 Marx a Engels](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1882-02-21%20Marx%20a%20Engels).
[^2]: Biskra, oasis al pie del Atlas sahariano, al sureste de Argel, frecuentado entonces como estación de invierno. *Quid pro quo*: aquí, el chasco del mal tiempo.
[^3]: Ashton Dilke (1850-1883), diputado radical, hermano de sir Charles Dilke. *Le Petit Colon*, periódico de Argel. Charles Bradlaugh (1833-1891), librepensador y diputado radical, famoso por su lucha para entrar en los Comunes sin prestar juramento religioso.
[^4]: El cabo Matifou, al este de la bahía de Argel (Marx escribe «Matifon»); el Djurdjura, la cordillera de la Gran Cabilia.
[^5]: Así en el original; seguramente por *pleurisy*, pleuresía.
[^6]: El colodión cantaridado era un vejigatorio, es decir, un revulsivo que levantaba ampollas en la piel; el *julep gommeux*, una poción de goma arábiga.
[^7]: Jenny von Westphalen, la mujer de Marx, había muerto en Londres el 2 de diciembre de 1881.
[^8]: Pumps (Mary Ellen Burns, sobrina de la difunta mujer de Engels, Lizzy Burns, casada con Percy Rosher) esperaba un hijo.
[^9]: Helen: Helene Demuth (Lenchen), que había servido durante décadas en casa de los Marx. Samuel Moore y el químico Carl Schorlemmer, amigos de Marx y Engels.
