---
Title: Marx a Engels, [Argel,] 31 de marzo de 1882
Description: Marx lleva un diario de temporales y vejigatorios; el doctor Stephann le confiesa que llegó a Argel con una recaída grave; además, la carta de un abogado de Quedlinburg y quejas sobre su propia distracción.
Author: Karl Marx
Date: 1882-03-31
URL: https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/1882-03-31%20Marx%20a%20Engels
---


*Carta de Karl Marx a Friedrich Engels, que vivía en Londres, escrita en Argel el 31 de marzo de 1882 (el lugar no figura en la carta). Se conserva completa. Marx mezcla constantemente inglés y francés; dejamos en esas lenguas, en cursiva, las expresiones con color propio y traducimos el resto. Traducida de la primera MEGA (MEGA¹ III/4, Berlín, 1931, carta n.º 1522, pp. 533-534) por la Escuela de marxismo, 2026. Las notas son nuestras. [Texto original](https://marxismo.school/archivo/marx-engels/cartas/originales/1882-03-31%20Marx%20an%20Engels).*

31 de marzo de 1882.

*Dear Fred*:

*28 de marzo*: con el carácter lluvioso y desapacible de este día en las primeras horas de la mañana terminé la breve epístola a Tussy. Pero, cuando ya había salido, se desató un temporal, por primera vez bien representado: no solo aullido del viento, aguacero, truenos, sino además relámpagos sin parar. Esto duró hasta muy entrada la noche, con la habitual caída brusca de la temperatura. Interesante el reparto de colores de las olas en la hermosa bahía, que forma casi una sección de elipse: blanca como la nieve la rompiente, ceñida por el agua del mar, que del azul ha pasado al verde.

*29 de marzo* (miércoles): lluvia desapacible y persistente, no menos desapacibles los gemidos del viento; temperatura fría y húmeda.

Ese día, poco antes del *déjeuner* (que es a las once y cuarto o bien a las once y media), vino el doctor Stephann con el propósito especial de «dedicar» al tatuaje los puntos más bajos de la espalda y del pecho que él había señalado y cuyo ataque se había reservado para sí. Antes, como en cada visita, reconocimiento a fondo: en la mayor parte, con mucho, del lado izquierdo, un *status* mucho mejor; los puntos *más bajos* ya mencionados, que todavía dan un ruido sordo en lugar del tono musical de Helmholtz, solo poco a poco pueden volver a ponerse en orden (y el mal tiempo impide que el proceso vaya más deprisa).[^1] Stephann me declaró hoy por primera vez —por lo visto porque me cree reparado hasta el punto de poder hablar sin miramientos— que ya al llegar a Argel traía yo una *rechute* de la clase más seria. Solo con los *vésicatoires* se podía contraer el *épanchement*. Fue mejor de lo que él podía prever. Pero durante años tendré que cuidarme mucho. Me dará una consulta por escrito —para cuando deje Argel—, sobre todo también para mi médico de Londres. En la gente de mi edad no hay que repetir en absoluto a menudo el experimento de las *rechutes*. Unas horas después del *déjeuner*, el cuadro de mi piel empezó a cobrar una vida terriblemente seria; uno siente como si la epidermis se le hubiera quedado pequeña y quisiera reventar y salirse de ella; toda la noche, un suplicio; rascarme me estaba terminantemente prohibido.

*30 de marzo*: a las 8 de la mañana, mi médico ayudante, *my helpmate*, se presenta junto a mi cama. Resultó que, por los movimientos espontáneos, las ampollas habían reventado *generally*; durante la noche se había producido una verdadera inundación que había empapado la sábana, la franela y la camisa. El tatuaje, pues, había surtido *el debido efecto en los puntos de ataque*. Mi amable *help* me vendó enseguida, de modo que no solo se evitó el roce con la franela, sino que la absorción del agua sigue después cómodamente su curso. Hoy (31 de marzo) por la mañana Mr. Casthelaz ha visto que la *suction* termina por fin y que el secado está casi acabado. En ese caso probablemente podré emprender un segundo tatuaje antes de que pase una semana (a contar desde el 29 de marzo). *Tant mieux*.

*El 30 de marzo* (ayer) el tiempo se volvió cálido y agradable a las 12 del mediodía, de modo que me paseé por la galería; luego dormí un poco, para compensar la inquietud de la noche, como también haré hoy, porque sobre todo el riguroso cuidado de no rascarse le tiene a uno despierto por la noche, incluso cuando, como la noche del 30 al 31, no hay dolor.

El tiempo, hoy (31 de marzo), dudoso; en todo caso, todavía no ha llovido; quizá, como ayer, se ponga relativamente «bueno» hacia las 12 del mediodía, que ya se acercan.

Con esto no hay más que añadir al parte de salud; en conjunto, todo satisfactorio.

Hoy he recibido carta de Tussychen.

*Apropos*, hace algún tiempo me mandó la carta adjunta; no consigo descifrar la firma; tú lo conseguirás. En todo caso, un fenómeno curioso: ¡un abogado de Quedlinburg con concepción del mundo propia! Solo una cosa no me queda clara: ¿ha llegado ya a Maitland Park el ejemplar de su «libro» que me tenía destinado, o quiere antes saber mi dirección exacta para que su libro llegue seguro? En el primer caso, que Tussy le acuse recibo del libro; en el segundo, que le mande mi dirección «segura».[^2]

*Mon cher*, a ti, como a los demás miembros de la familia, os llamarán la atención los errores de ortografía, de construcción y de gramática de mis cartas: yo, con lo distraído que todavía estoy, solo me doy cuenta *post festum*. Eso te demuestra que a la *sana mens in sano corpore* todavía le falta algo. Por cierto, ya se arreglará.

Acaban de tocar a rebato para el *déjeuner*, y después esta cartita tiene que estar lista para el mensajero de Argel. Así que saludos para ti y para todos.

Tuyo, Mohr.

[^1]: En la percusión del tórax, el pulmón sano da un sonido claro y resonante; el sordo indica derrame o condensación. Marx alude a los estudios de Hermann von Helmholtz sobre las sensaciones del tono (1863).
[^2]: Maitland Park: la casa de Marx en Londres, 41 Maitland Park Road, donde vivía Eleanor. No hemos identificado al abogado de Quedlinburg.
